Historia de Aventureros - Fjorm

La Princesa Devota

- Aldeano: ¡El imperio ataca! ¡Corran al bosque!
- Comandante: ¡Quemen a todos los que se opongan al imperio!
- Soldado imperial: ¡Sí, señor!
- ¿?: ¡No lo harán!
- Comandante: ¡¿Qué?!
- Fjorm: ¡No puedo perdonar a quienes le quitan la paz a inocentes y queman sus hogares! ¡Ahora conocerán su dolor por ustedes mismos! ¡Aaaaaaah!
- Euden: ¡Princesa Fjorm! ¡Espera!
- Ranzal: ¡Llega a hechar humo! Pero no es la mejor idea atacar soldados imperiales por si sola.
- Cleo: ¡Especialmente cuando ese enemigo puede manipular el mana de fuego!
- Euden: ¡Tenemos que ayudarla! ¡Vamos!
- Elisanne: ¡Rápido!

- Fjorm: ¡Jaaah!
- Soldado imperial: ¡Gaaah!
- Comandante: ¡Tch! Eres más fuerte de lo que aparentas, debimos traer más hombres. ¡Retirada!
- Fjorm: Uff... El pueblo está a salvo.
- Euden: Princesa Fjorm, ¿estás bien?
- Fjorm: Sí, estoy bien.
- Ranzal: Me agrada tu osadía, señorita, pero nos van a dar unas úlceras si corres así.
- Fjorm: Considerándolo mejor, me precipité. Lo siento mucho.
- Elisanne: Sabemos que eres fuerte, Princesa Fjorm. Sin embargo, dicha fuerza puede ser mejor usada si actuamos al unísono, en vez de hacerlo solo.
- Fjorm: Lo siento mucho. Cuando vi el pueblo en peligro, mi cuerpo simplemente actuó por si solo sin pensar.
- Euden: Tu preocupación por otros es admirable. Pero nos gustaría que te preocuparas por ti también.
- Fjorm: Entiendo.

- Jefe del pueblo: Caramba, ¡Muchas gracias! Pensé que estábamos acabados ¡de verdad!
- Euden: Feliz de ayudar. Por favor díganos si hay algo más que podamos hacer.
- Jefe del pueblo: Pues, detesto decirlo después de todo lo que hicieron, pero el imperio incendió nuestras cosechas, y no tenemos ni una miga de pan que comer.
- Euden: Haré que les envíen previsiones desde el Halidom
- Jefe del pueblo: ¡Nosotros los plebeyos no nos merecemos tal cosa, su alteza!

- Niños: ......
- Fjorm: ¿Sí? ¿Necesitan algo?
- Niños: ......
- Fjorm: ¿Será que tienen hambre?
- Niño: ¡N-no! Um... quiero decir...
- Fjorm: No es necesario abastecerse. Tengo suficiente pan para compartir.
- Niña: ¡Oooh! ¡Pan!
- Fjorm: Deben compartir por ahora, pero enviaremos suministros cuanto antes.
- Niña: ¡Gracias, señorita!
- Niño: ¡Comamos ahí!
- Fjorm: ¡Asegúrense de compartir con los demás!
- Euden: ¿Era tu parte de pan que Cleo nos dio?
- Fjorm: Sí. Claramente lo necesitaban más que yo.
- Euden: Es muy amable de tu parte.
- Fjorm: No es nada. Solo alguien con un corazón de piedra podría ver a niños acabar sin esto.
- Euden: El Imperio de verdad a estado atacando últimamente. Hago lo que puedo para proteger a todos, pero no puedo estar en todos los lugares a la vez.
- Fjorm: ...Mi hogar Nifl cayó ante las crueles llamas de Múspell. Ver que el mismo tipo de conflicto clame víctimas aquí es desalentador.
- Euden: El Imperio Dyrenell tiene muchas porciones de esta tierra en caos. Pero vamos a luchar para cambiarlo.
- Fjorm: Entiendo que volveré a mi casa algún día. Pero hasta entonces, prometo devolver la gentileza que me has mostrado. ¡Déjame luchar junto a ti, su alteza! ¡Déjame ayudar a la gente de tu tierra en su lucha contra el Imperio! ¡Me niego a permanecer quieta mientras el débil e indefenso sufre!
- Euden: Estaremos honrados de tenerte en nuestras filas, Fjorm. Nos tomará todo lo que podemos dar de nosotros para forjar el mundo pacífico que quiero.
- Fjorm: De acuerdo, ansío luchar junto a ti.

Comunicación entre mundos

- Fjorm: Perdón, Luca, pero ¿puedo preguntarte algo?
- Luca: Que raro. ¡Nadie acude a mi con preguntas! Pero bueno, dispara.
- Fjorm: ¿Por qué estás siempre disfrazado?
- Luca: ¿Eh?
- Fjorm: Me pregunto por qué siempre llevas esas orejas de conejo.
- Luca: Orejas de conejo... ¿¡Aahh!?
- Cleo: Esas orejas son sus orejas de verdad.
- Fjorm: ¿Perdón?
- Cleo: Sí. Mira... ¡Esto!
- Luca: ¡AY! ¡No dañes la mercancía, Cleo!
- Cleo: Luca y yo somos una raza llamada Sylvans. Las orejas largas son lo normal.
- Fjorm: No tenía idea. Por favor perdóname por este terrible malentendido. No hay cosas así en mi mundo, así que nunca pensé que fueran reales. Cuando se lo mencioné al Príncipe Alfonse, asumió que serían algún tipo de disfraz para un festival de primavera.
- Luca: Oye, no te preocupes. ¡Si no me conociera, estaría curioso también!
- Fjorm: Estoy muy avergonzada... ¡Oh! ¡Se movieron!
- Luca: Sí que hacen eso. Es para que podamos escuchar a lo lejos y todo eso.
- Cleo: No será que... Fjorm, ¿Quieres tocar sus orejas?
- Fjorm: Um, no, eso no-
- Cleo: ¿Segura que no quieres tocarlas? Son realmente suaves y blanditas...
- Fjorm: ...¡¿Blanditas?!
- Luca: No me importa si quieres tocarlas.
- Fjorm: ¿Estás seguro que puedo, Luca?
- Luca: Todo bien, sin problemas.
- Fjorm: Si es así... *acaricia* ¡SANTOS CIELOS! ¡SON MUY SUAVES!
- Luca: Urgh...
- Fjorm: Son muy blandas y calentitas...
- Luca: (¡Da cosquillas!)
- Fjorm: De verdad son como orejas de conejo.
- Luca: Pffft... ja- ¡jaJAJA! ¡DETENTE! ¡PARA!
- Fjorm: Oh, vaya. ¡Tal vez se ofendió cuando dije que era como orejas de conejo de verdad!
- Cleo: Creo que solo tenía cosquillas.
- Fjorm: Válgame. Qué problema. Pero aún así, eran MUY suaves... ¿Y eres también una sylvan, Cleo?
- Cleo: Sí. Aunque mis orejas están cubiertas, así que no puedes tocarlas.
- Fjorm: ¡N-no! No es por eso que preguntaba.
- Notte: ¡Oye, Cleo! ¿Pasó algo? Luca estaba corriendo como loco.
- Cleo: Intentamos comunicarnos entre mundos, pero falló un tanto.
- Notte: ¿Que hiciste qué con qué?
- Fjorm: Tus alas están hermosas como siempre, Notte.
- Notte: ¡Sí! ¡Son muy geniales, gracias!
- Cleo: Entiendo que tu y Notte son amigas ya, ¿no?
- Notte: ¡Claro que sí! Somos las mejores amigas, aunque sea la primera hada que ella haya visto.
- Fjorm: En mi mundo, las hadas son cosas del folclor y cuentos para dormir. Hablar con una es algo de ensueño.
- Notte: ¡Oh, sí! ¡Que continúen los halagos, hermana! Aunque estoy SUPER sorprendida de hablar con una princesa que venga de otro mundo o como sea.
- Luca: Oigan. ¡Perdón por eso! ¡Todas esas cosquillas me enviaron corriendo!
- Fjorm: Mis perdones si me pasé de la raya.
- Luca: Ay, no te preocupes. Pero si estás tan curiosa sobre los sylvans, deberías venir a nuestro Banquete Vernal el siguiente año.
- Fjorm: ¿Un "Banquete Vernal"?
- Luca: Todos los sylvans del continente se juntan para celebrar la nueva primavera.
- Cleo: Es una ocasión encantadora y divertida de verdad.
- Luca: Además todos traen exquisiteces locales, ¡así que puedes llenarte hasta reventar!
- Notte: ¿A que suena genial? ¿No? ¿No?
- Luca: Si vienes, puedo presentarte a mi hermana menor, Sarisse.
- Fjorm: Tu hermana menor...
- Cleo: ¿Sucede algo?
- Fjorm: ...Ah, perdón. Recordé a mi propia hermana.
- Luca: ¿Ah? ¿Tienes una hermana? Tal vez algún día podamos conocerla si aparece por ese agujero en el espacio!
- Fjorm: Oh, es una curiosa. Nada podría alejarla de este Banquete Vernal de ustedes.
- Notte: ¡Entonces debes hacer que venga!
- Cleo: Sí, suena a que ella lo disfrutaría.
- Fjorm: Se los agradezco. Es una pena que no sepa cuanto podré permanecer en este mundo. Pero si sigo aquí durante la primavera, de verdad que asistiré a su festival.

Invasión de fuego

- Comandante: ¡Quémenlo! ¡Hagan cenizas todo lo que los rebeldes tengan!
- Euden: ¡Detente ahí mismo!
- Fjorm: Todo el pueblo está en llamas...
- Comandante: ¡¿Tú de nuevo?! ¡¿Cuándo comenzarás a ocuparte de tus asuntos, traidor?!
- Fjorm: ¡¿Cómo pueden ser tan crueles?!
- Comandante: ¡Todos los que se opongan al gran Imperio Dyrenell deben recibir una purificación! Este pueblo se rehusó a honrarnos, ¡así que los quemamos para purificarlos gratamente!
- Fjorm: ¡¿Cómo manchas el significado de "purificar" al usarlo con tan cobarde y sin sentido método?!
- Comandante: Somos hombres de La Antorcha Divina. ¡Y es nuestro deber sagrado y que se nos confirió!
- Ranzal: ¡¿La Antorcha Divina?! ¡Demonios! ¡Son los tipos del Imperio que andan por el campo quemando cualquier casa!
- Fjorm: Quieren darle un propósito a sus acciones, y aún así no son más que crueles bandidos- ¡Y haré que paguen por sus actos! ¡No se los perdonaré! ¡AAAAH!
- Comandante: ¡Como que si La Antorcha Divina fuera a caer por tal cosa! ¡A las armas! ¡Acaben con ellos!
- Fjorm: ¡No los perdonaré! ¡NO! ¡Gaaaah!

- Ranzal: Fjorm, ¡Detente! ¡...Demonios! Debemos ir por ella, Euden.
- Euden: Sí, nunca podrá acabar con tantos enemigos por si sola.

- Comandante: ¡Quemen todo! ¡Que no escape ni hasta un ratón!
- Fjorm: ¡Agh! ¡Las llamas! No puedo... ¡llegar!
- Euden: ¡Fjorm, debemos retirarnos!
- Fjorm: ¡Pero...!
- Euden: ¡Es demasiado fuego! ¡Hay que darle prioridad a sacar a los aldeanos de aquí!
- Fjorm: ...Entiendo.
- Euden: ¡Ranzal! ¡Elisanne! ¡Rodeen a todos los que puedan y sáquenlos a salvo!
- Ranzal: ¡Bien! ¡Sacaremos a todos de aquí!
- Elisanne: ¡Por favor, cuida a la Princesa Fjorm, su Alteza!
- Euden: Bien, Fjorm, vamos a-
- Fjorm: ¿Ah? ¡Ahí...!
- Euden: ¡Espera! ¡¿Dónde vas?!
- Niño: Yo... no...
- Soldado imperial: No podrás escapar, ¡Hereje!
- Niño: ¡AYUDAAAAA!
- Fjorm: ¡NO!

- Fjorm: ¡Urgh! ¡No perderé contra ustedes! ¡Aaaah!
- Soldado imperial: ¡Aaaaargh!
- Fjorm: Uff... Uff...
- Cleo: ¡Por Illia, qué herida! ¡Debo tratarla de inmediato!
- Fjorm: Esto bien. Solo... lleva al niño.
- Niño: ¿P-pero eso no d-duele?
- Fjorm: Estaré bien. Ve. ¿Sí?
- Niño: Bueno... lo-lo siento...
- Fjorm: ¡Urgh!
- Euden: Es una terrible quemadura, Fjorm.
- Cleo: Debemos irnos, no es seguro aquí.
- Euden: Aquí, Fjorm, afirmarte de mi hombro.
- Fjorm: Lo siento... Nnnghh...
- Euden: (Algo de Fjorm era totalmente distinto hoy.) (¿Qué le pudo haber pasado?)
- Fjorm: Madre... Y-yo...

Quemaduras permanentes

*En el Halidom*
- Elisanne: ¿Cómo está tu quemadura, Fjorm?
- Fjorm: Mucho mejor, gracias a Cleo.
- Ranzal: ¡Genial! Ahora solo tienes comer toneladas de comida saludable y volverás a la normalidad en poco tiempo.
- Luca: Cierto, ¿Qué tal una manzana? Tengo varias jugosas aquí.
- Fjorm: Estoy agradecida por preocuparse.
- Euden: ¿Fjorm? ¿Tienes un momento?
- Fjorm: ¿Si? ¿Qué sucede?
- Euden: El otro día, fuiste contra la Antorcha Divina por ti misma. Y después, te pusiste en peligro para proteger a un niño. Aunque cualquiera de nosotros habría hecho lo mismo, fue en una forma muy descuidada. Hay algo que te hace olvidar lo básico y sentido común en el campo de batalla. ¿Qué es? ¿Qué sucede?
- Fjorm: Pues...
- Euden: No tienes que decírmelo si no quieres, pero siempre estoy listo para escuchar.
- Fjorm: No, está bien. Te di problemas, y debo una explicación. Mi hogar, el Reino de Nifl, fue devastado por la nación de Múspell. Bañaron en llamas nuestro reino de hielo, dejando nada más que destrucción. La reina, mi madre, luchó valientemente contra ellos, pero eventualmente sucumbió a las fuerzas del fuego. Murió delante de mis ojos.
- Elisanne: Eso es terrible.
- Ranzal: Sí, de verdad lo siento.
- Euden: Así que cuando presenciaste las cosas que la Antorcha Divina hacía...
- Fjorm: Me quebré. Ese pueblo fue como el mío, y no podía entrar en razón. Los odio con cada fibra de mi ser, y todo se volvió... rojo.
- Luca: Diablos, si viera un montón de tipos quemando un pueblo después de que el mio se incendiara, también perdería la cabeza.
- Euden: ¿Pero es odio la única causa?
- Fjorm: Yo...
- Euden: Si fuera solo odio que te llevó a luchar, no habrías pensado en salvar un niño. Debe haber otra razón. ¿Puedes decirnos?
- Fjorm: ...Estás en lo cierto. Algo incluso más fuerte que odio tiene a mi corazón torcido. Es... vergüenza. Vergüenza de ser débil, y el hecho de que no pude hacer nada aparte de correr mientras mi hogar y gente era quemada.
- Euden: ¿Y quieres enmendar esa debilidad al ponerte en peligro por el bien de otros?
- Fjorm: Cuando trabajo para ayudar a alguien más, me hace sentir... útil.
- Euden: Pero tu-
- Cleo: Perdón por interrumpir, pero hay una mujer que vino esperando hablar contigo, Euden.
- Madre: ¿Está mi hijo aquí?
- Fjorm: ¿Quién es tu hijo?
- Madre: Soy la madre del niño has salvado antes.
- Euden: ¿Sucedió algo?
- Madre: No lo he visto desde esta mañana. Se que estaba muy preocupado por Lady Fjorm, así que pensé que estaría aquí.
- Euden: Lo siento, pero no está aquí.
- Madre: Oh, no... ¡Debe haber ido por las hierbas! ¡¿Qué voy a hacer?!
- Fjorm: Díganos lo que sepa.
- Madre: Bien, sucede que una hierba medicinal para tratar quemaduras crece en el pantano cerca de nuestro pueblo.
- Luca: Ese pantano está a una esquina de aquí. ¿De verdad no ha vuelto?
- Madre: Está cerca, pero el pantano tiene algunos lugares peligrosos y profundos, y ¡si vas muy adentro hay nidos de demonios!
- Ranzal: ¡No es un lugar para niños!
- Fjorm: Es mi culpa. ¡Debo ir por él!!
- Euden: ¡Espera, Fjorm! ¡No vayas sola! ...no puedo creer que lo hiciera de nuevo. ¿Se ve a ella misma en el chico?
- Cleo: No podemos hacer que lo haga por si misma.
- Euden: Lo sé. ¡Vayamos!

*En el pantano*
- Fjorm: ¡Pequeño! ¡¿Dónde estás?!
- Euden: ¡Fjorm! ¡Debes parar de correr de repente! Con gusto ayudaremos a buscar si esperas cinco segundos.
- Fjorm: El niño vino a este pantano por mi culpa. ¡Es mi deber buscarlo!
- Euden: Culparte a ti misma no va a arreglar nada. Además, es sólo por ti que está vivo.
- Fjorm: Y aún así, si fuera más fuerte, no habría sido herida y no estaríamos en esta situación.
- Euden: Es absurdo. En cualquier caso, tu imprudencia te permite ser fuerte.
- Fjorm: No entiendo.
- Euden: Tomas riesgos que otras personas no tomarían, porque tu fuerza permite que todo acabe bien al final. Y cuando el chico vio eso, seguramente penso lo mismo.
- Fjorm: ¿De verdad le hice ver ese método...?
- Euden: No seas dura contigo misma, es una lección que tuve que aprender por mi mismo incontables veces. Demonios, aún lo hago. Si veo a alguien que me importa y en problemas, y creo poder salvarlo, hace que cualquier sacrificio personal lo valga.
- Fjorm: ¡Pero tú lideras el Halidom! ¡Si caes, tu reino cae contigo!
- Euden: Oh, lo sé. Es algo que puedo ver fácilmente en otros, pero un rasgo que difícilmente reconozco en mi. Aunque lo que he aprendido es: En vez de sacrificarte para ayudar a alguien, es mejor apoyarte en tus aliados y juntos ayudar a la persona. ¿Entiendes?
- Fjorm: No lo había pensado de esa manera...
- Euden: Así que no corras cada vez que veas un problema a resolver. En vez de eso, danos tu fuerza y lo solucionaremos juntos.
- Fjorm: Ese es... un muy buen punto. Parecería que he sido menos una salvadora, y más una tonta obstinada. Bien. Vamos a buscar al niño. ¡Sé que podemos hacerlo si trabajamos juntos! ¿No es así ... madre?
- Monstruo: Grrrrr...
- Niño: ¡Ahhh! ¡A-aléjate!
- Monstruo: ¡Gaaaah!
- Niño: ¿...Qué?
- Euden: Justo a tiempo.
- Fjorm: ¿Estás bien?
- Niño: ¡Oye! ¡¿Qué estás haciendo aquí, señorita?!
- Fjorm: Tu madre estaba muy preocupada porque habías venido a este peligroso lugar, así que vine a buscarte.
- Niño: Ah, ya... veo...
- Fjorm: Se porqué habías venido aquí. Se que fue por mi. Pero no preocupes de nuevo a tu madre y a todos así.
- Niño: ¡Perdón! ¡Solo quería compensarte por resultar herida! Pensé que podía hacerlo todo mejor si encontraba las hierbas... Sabía que era peligroso pero... Urgh. Lo siento.
- Fjorm: Me alegra que pienses eso. Gracias. Pero aún así, nos pone tristes el peligro en que te habías metido. Tu vida es preciosa, y debes tratarla por igual.
- Niño: ¡Sí, señorita! ¡Lo prometo!
- Fjorm: Y prometo no hacer algo que te haga preocuparte de nuevo.

Victoria, juntos

- Elisanne: El Imperio se vuelve más activo durante el día. La Antorcha Divina en particular está siendo una molestia; si lo logran, todos los pueblos y villas en el área serán reducidos a cenizas.
- Cleo: Pero debido a su maestría con el maná de fuego, es demasiado peligroso ir directamente contra ellos.
- Fjorm: ¿Tal vez podrían confiarme esto a mi?
- Ranzal: ¿Es que tienes alguna idea que no sepamos?
- Fjorm: Sin dudas; Pueden usarme como carnada para persuadir a la Antorcha Divina.
- Euden: No. Eso es muy peligroso.
- Fjorm: Por favor, solo escucha mi plan...

*Afueras*
- Soldado imperial: Llegaremos a nuestro próximo objetivo. ¡Comprenderán el verdadero alcance de nuestro poder!
- Comandante: ¡Purificaremos con nuestro glorioso fuego a todos los que se interpongan!
- Fjorm: ¡No harás nada parecido! ¡Esta vez tú y tu fuego están acabados bajo mi propia mano!
- Comandante: ¿Irás contra nosotros tu sola? ¡Esta valentía es admirable! ¡Muy bien! ¡Usaremos tu cuerpo calcinado como hoguera para iluminar el camino a nuestro siguiente y glorioso conflicto!
- Fjorm: Sola o no, yo te detendré. ¡Gyaah!
- Comandante: Casi admiro su imprudencia... ¡Vayan, hombres! ¡Préndanle fuego!
- Fjorm: Urgh... No puedo... caer aquí...
- Comandante: ¡Parece que no eres la guerrera que pensé! ¡Te dejas llevar por tus simples sentimientos! ¡No la dejen escapar, acaben con ella!
- Soldado imperial: ¡Sí!

- Fjorm: Uff.... uff...
- Comandante: Chica lista... Pensabas en atraernos a un lugar con mucha agua para que no podamos usar nuestro fuego, ¿eh? ¡Ay de ti! ¡Porque se necesitará más que agua para apagar nuestro poder!
- Fjorm: ......
- Comandante: ¿Qué pasa? ¿Sin opciones?
- Fjorm: Quizás quieran ver abajo.
- Comandante: Mirar ¿...abajo?
- Soldados Imperiales: ¡Ahhh! ¡Nos hundimos!
- Comandante: ¡¿Pero porqué solo nosotros?! ¡¿Cómo sigues de pie?!

*Flashback en el castillo*
- Fjorm: ...Los atraeremos al pantano y atraparemos ahí.
- Euden: ¿El pantano?
- Fjorm: Aprendí algo del chico que fue a buscar hierbas para mi. Varias partes en ese pantano son mucho más profundas de lo que parecen..
- Ranzal: ¡Como arenas movedizas! O un, uh, ¿poso? ...Sí, no se como se llaman, pero es una buenísima idea.
- Fjorm: Los adultos del pueblo conocen el pantano como la palma de su mano, y pueden decirnos cuales áreas evitar.
- Elisanne: Es decir que podremos movernos de forma segura.
- Fjorm:La Antorcha Divina me ha vencido una vez; ¡Usemos esa confianza contra ellos!


- Fjorm: ¡Príncipe Euden! ¡Ahora!
- Euden: ¡Entiendo! ¡Ahora!
- Luca: ¡Cobardes! ¡Quemaron los pueblos, bosques, y todo entre ellos, y pagarán!
- Comandante: ¡Contraataquen, malditos idiotas! ¡Vuélvanlos cenizas!
- Soldado imperial: ¡N-no podemos! ¡Estamos enterrados y nuestras armas también! ¡Gaaaah!
- Comandante: ¡Esto no puede pasar! ¡Somos La Antorcha Divina! Somos... ¡Noooo!
- Ranzal: Parece que la Antorcha Divina fue... apagada. ¡OOOOOH SIIIII!
- Luca: ¡Tu plan fue perfecto, Fjorm! ¡Se tragaron el señuelo de principio a fin!
- Notte: Ahora los aldeanos podrán volver a sus casas.
- Fjorm: Todo es gracias a que escucharon mi idea y ayudaron a ejecutarla a la perfección.
- Elisanne: La victoria de hoy te pertenece, Princesa.
- Fjorm: Me alegra haber hecho aunque sea una pequeña parte, y lo recordaré gratamente cuando vuelva a mi mundo.
- Euden: Es un día para recordar. Justo como recordaremos a la Princesa Fjorm, nuestra firme aliada y amiga.
- Fjorm: Estoy realmente agradecida de poder conocerlos a todos ustedes.

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