Historia de Aventureros - Veronica

La Princesa sin Corazón

- Euden: Bienvenida al Halidom, Princesa, siéntete como en casa.
- Veronica: .....

Princesa de Embla, Veronica.

- Cleo: Tu cuarto será allí. ¿Tienes alguna otra pregunta?
- Veronica: Ustedes son héroes de otro mundo, así que ¿Por qué no puedo hacer un contrato con ustedes?
- Euden: Eh, ¿Perdón?
- Veronica: ¿Por qué no se vuelven míos?... bah. Ya estoy aburrida.
- Cleo: Oh, ¡Espera! Nosotros todavía no te hemos explicado el espacio comunitario... Y ya se fue.
- Euden: Bueno, es gracioso. Pero va a estar viviendo aquí por un tiempo, así que solo tendremos que encontrar una forma para que todos nos llevemos bien.

*Afuera*
- Veronica: .....
- Elisanne: Saludos, Veronica, si has venido aquí en búsqueda de un compañero de practica, estaría feliz de ayudarte.
Verónica: No estoy interesada.
- Elisanne: ¡Oh! Bueno... esta bien.

*Dentro*
- Cleo: ¿Estás hambrienta, Veronica? Acabo de terminar de hacer el estofado.
- Veronica: Estoy bien.
- Cleo: Eh, está bien…

- Ranzal: ¡Oye, Veronica! ¿Quieres ir al pueblo y a zampar? Yo invito.
- Veronica: Déjame sola.

- Euden: ”Suspiro” Esto está resultando sorprendentemente difícil.
- Ranzal: Lo sé, cada vez que le preguntamos por algo, nos da la espalda.
- Luca: Es exactamente lo contrario de Sarisse. ¡¿Como se supone que logremos ser amigos de alguien así?!
- Cleo: Además, siempre está en su cuarto, lo cual significa que nunca puedo limpiar-
- Elisanne: ¡Malas noticias, un grupo de soldados imperiales se está acercando al castillo!
- Euden: Prepárense. Nos moveremos.
- Veronica: Esperen.
- Euden: Eh, ¿Qué pasa, Princesa?
- Veronica: Yo voy.
- Euden: Eres nuestra invitada, no podemos pedir que tu-
- Veronica: Estoy aburrida, déjenme ir.
- Euden: Bueno, esta bien, pero por favor no hagas nada que te ponga en peligro.

*Afuera*
- Soldado imperial A: ¡Ha llegado su hora, sucios criminales! ¡Aprenderán qué pasa cuando te haces enemigo del imperio Dyrenell!
- Ranzal: Maldita sea, sí que son muchos. Solo quédate atrás, Princesa, ¿Bien? Podemos protegerte mejor si tu... oh.
- Veronica: Ustedes son el enemigo, ¿no? ¿Entonces puedo jugar con ustedes hasta que se rompan?.
- Soldado imperial B: ¿Eh? ¡Fuera de aquí, niña! Vas a lastimarte.
- Veronica: ¿Me estás amenazando? Que pena, creo que necesitas morir ahora.
- Soldado imperial B: ¡¿Que?! Oye, ¡D-detente! ¡DETENTE!
- Soldado imperial: Seas una niña o no, no hay escapatoria por tratar así al imperio- ¡AHHHHHHHH!
- Veronica: ¿Porque tan asustados? Ustedes empezaron esto. ¿No quieren jugar conmigo?
- Soldado imperial B: ¡Iiiih!¡ No quiero morir! ¡MAMAAA!
- Veronica: ¿Tan rápido? ¡Bah! Esto no es divertido. Supongo que es tiempo de terminar esto…
- Euden: Es suficiente, ¡Princesa!
- Veronica: ¿Mmm?.
- Euden: Han perdido las ganas de pelear, si los sigues lastimando, los vas a matar.
- Veronica: ¿Ese no ese el punto?
- Euden: No matamos porque sí en este ejército. Ahora detente.
- Veronica: ...Oh. Bien, entonces, váyanse.
- Soldados Imperiales A y B: ¡IIIIH!
- Veronica: No se porqué me detuviste. El imperio es tu enemigo. En Embla matamos a nuestros enemigos.
- Euden: Entiendo que tu mundo el nuestro son muy diferentes. Sin embargo, esa no es la forma de hacer las cosas aquí. Sólo porque es nuestro enemigo, no nos da el derecho de jugar con ellos.
- Veronica: Mmm…
- Veronica: Así que mientras estés con nosotros, preferiría si tu... eh... te lo tomas con calma con lo de matar. ¿Es mucho pedir?
- Veronica: Si tu no me dejas jugar con el enemigo, TÚ tendrás que jugar conmigo en su lugar.
- Euden: Es una promesa por mi parte, ¿Que hay de ti?
- Veronica: Bien, es una promesa. Yo no he hecho una promesa como esta en mucho tiempo. Ustedes son extraños.

Otra Promesa

- Alfonse: La historia entre Askr y Embla es complicada cuando menos. El anterior emperador de Embla buscó brindar prosperidad a su país al esclavizar Héroes, así como a Askr. Varios años atrás, la Princesa Veronica de repente declaró su intención de seguir los pasos de su padre y comenzó una nueva invasión contra Askr. Mi hermana una vez dijo que podría ser porque estaba sola, pero no sé la verdad.
- Euden: Gracias por decírmelo. Creo que tu hermana podría no estar mal encaminada. Sí, intentó matar a esos soldados, pero ella no me parece una mala persona per se. Creo que solo no sabe como hacer amigos.
- Alfonse: Ya veo, varios sospechamos lo mismo.
- Cleo: ¡¿Ehhh?! ¡Veronica!
- Alfonse: Temo que algo malo ha sucedido. ¡Vamos, príncipe! ¡Debemos apresurarnos!

- Veronica: ......
- Euden: Bien, ¿Qué sucede?
- Cleo: Vine a la habitación de Veronica con la esperanza de finalmente limpiar y la encontré tirada en el piso.
- Luca: Al menos parece seguir respirando. ...Oye, Veronica. ¿Puedes escucharme?
- Veronica: ...Ha...
- Luca: ¿Mmm? ¿Qué fue eso?
- Veronica: ...Hambre.
- Euden/Luca: ¡¿Qué?!

- Veronica: ...Estoy llena.
- Cleo: Me alegra oírlo. ¿Pero por qué pasaste hambre por tanto tiempo?
- Veronica: Nadie llevó comida a mi habitación.
- Luca: ¿¡Qué!?
- Veronica: La comida siempre aparece en mi habitación en casa. Nunca lo hizo aquí. Al final estaba muy hambrienta como para moverme.
- Euden: Ah, ya veo. En Embla tenías sirvientes que te traían la comida.
- Cleo: Ay, y yo que pensaba que estaba siendo considerada con dejarla sola con sus asuntos, pero si hubiera ido antes nada de esto hubiera pasado.
- Alfonse: No te culpes, Cleo. Si la Princesa Veronica tenía hambre, solo tenía que decírnoslo. Está bien que dependas de nosotros, Princesa, como lo hiciste cuando habías perdido tus recuerdos.
- Veronica: No. No estamos luchando ahora, pero no le debo nada al príncipe de otro país.
- Euden: Escucha, Princesa Veronica... no, Veronica.
- Veronica: ¿Qué?
- Euden: Hay todo tipo de personas en este castillo, de diferentes clases sociales y orígenes. Pero aún así, todos tienen algo en común... Todos somos compañeros. No soy un príncipe o solo un título. Soy Euden, como ú eres Veronica.
- Veronica: ¿Por qué elegirías no ser un príncipe? Es extraño. Tú eres extraño. Más extraño que los Héroes de otros mundos que he conocido.
- Luca: Ah, es un tipo raro, sí. Pero está tratando de decirte que está bien ser libre y vivir la vida como quieras. Puede que haya sido difícil en tu hogar, pero mientras estés en nuestro mundo ¡deja toda la realeza y eso fuera de tu cabeza e intenta ser nuestra amiga! ¡Eso es lo que quiero! Eres como una hermana menor que quiero ayudar.
- Veronica: ¿Hay alguien normal en este castillo?
- Alfonse: Estoy con ellos, Princesa Veronica. Este no es Askr ni Embla. Y mientras encontramos una forma para volver, estamos todos tras lo mismo.
- Veronica: Yo... Bien, yo intentaré... ser amigos. Pero solo desde que es temporal.
- Luca: ¡Qué bien! ¡Hagamos un trato!
- Veronica: Ow. Déjame, me haces daño.
- Luca: ¡Discúlpame! Lo hice tal como cuando le doy un apretón de manos a mi hermana, y es una bestia... ¿...Y así?
- Veronica: Mejor.
- Luca: ¿De verdad? ¡Qué bien! Trato hecho.

- Veronica: Son extraños E ingenuos. Qué problemáticos. Pero es una promesa es una promesa, la mantendré. Es lo que mi hermano me enseñó...

Amor fraterno

- Marth: Listo, ya están todos limpios. Qué bendición tener caballos tan finos.
- Caballos: ¡Hiiin!
- Marth: Ahora solo tengo que darles a todos un buen cepillado y podré... ¿Mmm?
- Veronica: ......
- Marth: ¿Qué sucede, Princesa Veronica?
- Veronica: Tienes caballos. ¿Puedo cabalgar uno?
- Marth: Claro. ¿Debo enseñarte cómo hacerlo?
- Veronica: No, ya se como.
- Marth: Ya veo. ¿Has crecido cabalgando?
- Veronica: Tuve a dos personas que me enseñaron a cabalgar. Uno era mi hermano mayor. No lo he visto en un buen tiempo. Me pregunto dónde estará...

- Marth: Eso pasó hace poco. Parecía desolada mientras hablaba de su hermano. Debió ser una persona muy solitaria.
- Luca: Oohh. Siempre pensé que parecía una hermana menor, pero no sabía que de verdad era la hermana menor de alguien.
- Euden: No es sorpresa que se sienta sola si no ha visto a su hermano por un tiempo. Entiendo exactamente cómo se siente.
- Luca: ¿Crees que podamos hacer algo para que despeje su cabeza? Quiero decir, ambos somos hermanos mayores, ¿no? Y aunque no seamos su familia, podemos hacer algo para ayudarla y divertirse.
- Euden: Supongo que sí prometimos ser amigos...
- Luca: ¡Genial Hay que invitarla a algún lugar.

*Bosque*
- Veronica: ¿Para qué me trajeron afuera?
- Luca: ¡Porque quiero mostrarte todos los animales raros que viven en lo profundo del bosque! Hay montones de criaturas lindas... ¡Mira! ¡Allí hay algunos!
- Ardilla: ¡(Chillido)!
- Reno: ¡(Balido)!
- Pájaro: ¡(Pío, pio)!
- Luca: ¿A que son lindos?
- Veronica: No me interesa.
- Luca: ¿Eeeeh? Qué raro. Sarisse se habría vuelto loca si le mostrara un montón de animales lindos.

*Castillo*
- Veronica: ¿Es tu turno ahora? ¿Qué intentas hacer?
- Euden: Siempre traes un libro contigo, así que pensé en leerte una de mis historias favoritas.
- Veronica: Leer está bien, supongo. Pero leo casi solo grimorios mágicos.
- Euden: ¡Que bueno! Verás, escribir historias es un tipo de pasatiempo mío, así que pensaba en compartir mi último trabajo contigo. Se llama "El Príncipe de un País Perdido y la Traición-"
- Veronica: No me interesa.
- Euden: ¿D-de verdad? Caray, a Zethia siempre le gustaba cuando leía para ella...

- Luca: Ya. ¡No sé cómo hacer esto! ¡Es como que si ahora las hermanas menores fueran un misterio para mi!
- Euden: Aaay... ¿Qué estaremos haciendo mal?
- Alfonse: ¿Qué les pasa? Se ven terriblemente deprimidos.
- Luca: Verás, Veronica se sentía mal tras ser separada de su hermano, así que intentábamos animarla.
- Euden: Pero nada de lo que hagamos la hace feliz. Tal vez somos un fracaso como hermanos mayores.
- Veronica: ¿Eso es lo que intentan hacer? Déjenlo ahora mismo. Nunca tomarán el lugar de mi hermano.
- Luca: ¡Espera! ¡Alfonse! ¿También eres un hermano mayor, no? Si es así, es momento del ¡Ataque triángulo de los tres hermanos!
- Alfonse: Es cierto que mi hermana es menor que yo, pero... Eh... Tal vez podamos ir al pueblo y comprar vestidos o dulces.
- Veronica: No necesito eso. Escúchenme. Extraño a mi hermano. Me entristece y me siento sola. Pero no quiero a ninguno de ustedes intentar tomar su lugar.
- Luca: Pero si estás triste, ¿Cómo puede ser malo?
- Veronica: Porque mientras estoy aquí, solo soy Veronica. No una princesa o una hermana, solo Veronica. Es lo que dijeron ustedes.
- Euden: ...Lo recuerdas.
- Veronica: Claro. ¿O era una mentira?
- Luca: ¡No, no, no! ¡Jajaja! Aún así, supongo que nos ves como amigos más de lo que pensaba, ¿eh?
- Veronica: ¿Por qué asumes eso?
- Alfonse: Je. Creo que solo están felices de que recordaras tu promesa.
- Veronica: Ajá. No se preocupen. Mientras esté en este castillo, mantendré mis promesas.
- Euden: Te creemos, Veronica.
- Luca: Bueno, no seremos capaces de ser tus hermanos, ¡pero aún podemos divertirnos!

Reconsiderándolo

*En el castillo*
- Veronica: Es una buena noche. Podría ir a caminar. Mmm. Supongo que todos duermen. No hay nadie que...
*Figura oscura aparece y se mueve*
- Veronica: ¡Ah! ¡Se parece a mi hermano! ¡Espera! ¡Vuelve!

*En el Bosque*
- Veronica: Ufff... Ufff... No lo puedo encontrar... ¿Me estaban engañando mis ojos?
- ¿?: ¿Podría tener un momento contigo, su alteza?
(Cuervo Negro - Harle)
- Veronica: Te conozco.
- Harle: ¡Claro que sabes! Soy Harle del Imperio Dyrenell, y te vengo a acompañar de vuelta.
- Veronica: ¿Por qué?
- Harle: ¡Porque sé que te has cansado de estar con ese príncipe santito! En el fondo eres brutal y fría, y lo sabes. El Imperio es más acorde para ti.
- Veronica: No me interesa. Y estoy cansada. Me voy.
- Harle: Bueno, es una lástima. Pero deberías reconsiderar, porque lo haré a la fuerza si debo hacerlo.
*Soldados imperiales aparecen*
- Veronica: Tch. Qué tipo más tedioso. Supongo que será de la forma difícil.
- Soldados imperiales: ¡Aaargh!
- Veronica: Ajá. Están sufriendo mucho. Probablemente deban irse ahora.
- Harle: Bueno, ¡esto es extraño! Escuché sobre la princesa de Embla que no tenía piedad al matar a cualquiera que considerara su enemigo. Cielos, ¿no te estarás conteniendo? Si nos consideras enemigos, de verdad deberías matarnos.
- Veronica: Eres el enemigo de este castillo... pero no te mataré.
- Harle: ¿Porqué?
- Veronica: Porque le prometí al príncipe ser una buena amiga mientras estuviera aquí.
- Harle: ¡Jaaajajaja! ¿Amigable? ¡¿AMIGOS?! ¡Simplemente increíble! ¡Jaaajajaja!
- Veronica: ¿Qué da tanta risa?
- Harle: ¡Jajaa! ¡Amigos! Oh, por favor. Bueno, quiero decir, ¿en verdad no confías en ellos, no? Para ti solo son Héroes de otro reino, y he escuchado bastante sobre cómo esas relaciones terminan contigo; ¡Te dan la espada y te traicionan! Cuando lo mismo pase esta vez, me imagino que estarás muy triste.
- Veronica: Eso...
- Harle: Es por eso que debes venir con nosotros al Imperio. Los objetivos que compartimos no te traicionarán como los "amigos" lo harán; algo que conoces muy bien. Y si decides matarlos antes de que te traicionen, debes saber que tienes el completo apoyo del imperio..
- Veronica: ......
- Euden: ¡Veronicaaa! ¿Dónde estás?
- Veronica: Es la voz del Príncipe.
- Harle: Bah. Veo que se me acabó el tiempo. Muy bien, me retiro por hoy. Pero espero una respuesta que no te arrepentirás en responder la siguiente vez que nos veamos, su Alteza. Hasta entonces... ¡adiós!
- Euden: Ufff... ¡Aquí estás, Veronica! ¡Que bueno que estás a salvo!
- Luca: ¿Para qué deambular toda sola? Si quieras tomar aire con gusto te hubiéramos acompañado.
- Veronica: ¿Qué están haciendo aquí?
- Luca: Te digo que no te encontrábamos y nos preocupamos. Es peligroso por aquí en la noche, ¿sabes? Pero estás bien, y es lo que importa. Así que, um, ¿quieres seguir caminando? Puedo ir contigo.
- Euden: Las estrellas están preciosas esta noche. Aún así, si quieres caminar un poco en la noche, Veronica, por favor háznoslo saber para que no nos preocupemos después. ¿Bien?
- Veronica: Después... Bien.
- Luca: De acuerdo. ...Ahora dame la mano. Me voy a asegurar de que no te pierdas al volver al castillo.
- Veronica: No. No soy una niña. Confianza... Objetivos compartidos... No sé que hacer...
- Euden: ¿Decías algo, Veronica?
- Veronica: No. Y para de tender la mano. Estoy bien por mi misma. ...¿Qué debería hacer?

Mantener promesas

*En el castillo*
- Veronica: ¿Quién hace tanto ruido a estas horas de la noche? ¡No puedo dormir! ...Mmm. No hay nadie. ¿Estan afuera?
- Alfonse: ¡Princesa Veronica! ¡Rápido! Ven conmigo.
- Veronica: ¿Príncipe de Askr?
- Alfonse: Alguien desea hablar contigo. ¡Apresurémonos!
- Veronica: ¡Deja de tirarme mi!

*En el llano*
- Alfonse: Aquí está, Princesa Veronica.
- Harle: Buenas noches, su Alteza. He venido a recogerte, como acordado.
- Veronica: ¡Tú! Yo no hice ningún arreglo. Y Alfonse, por qué... Ah. Eres Loki.
- ¿Alfonse?: Ah, ¡pamplinas! Debería haber sabido que mi disfraz no duraría mucho contra ti. Y aquí estaba yo pensando que tu odio a Alfonse nublaría tu juicio.
- Loki: Parece que se han vuelto más cercanos de lo que esperaba. ¡Encantador!
- Harle: Intentamos tu método, Loki, ahora intentaremos el mío. Ven aquí, Princesa, o me veré forzado a... ¿Mmm?
- Euden: ¡Alto ahí! ¡Harle, Loki!
- Alfonse: ¡¿Qué están haciendo...?! ¿Princesa Veronica?
- Harle: ¡Tch! ¡¿Deben frustrarme siempre las cosas, patéticos angelitos?¡!
- Loki: Ah, ¡pero es el momento perfecto para que llegaran, porque ahora tenemos a los dos príncipes frente a nosotros!
- Harle: ¡Oh, no! Loki, eres una pilla malvada. Sin dudas, es una maravillosa oportunidad para ayudar a su Alteza a darse cuenta de la verdad entre sus sentimientos.
- Euden: ¡Aléjate de ella!
- Harle: Debes masacrar a ambos, su Alteza. Antes de que te traicionen a ti.
- Veronica: Alto. No tengo intención de matarlos en este momento.
- Loki: ¡Pero matarlos sería muy divertido! Vamos, veamos una minúscula parte de su asombroso poder. ¿Por qué contenerse? Escucha los susurros de tu corazón, cariño.

*Escenario se oscurece temporalmente, Loki detrás de Veronica*
- ¿?: Mata.
- Veronica: ¡Ah!
- ¿?: ¡Askr debe morir! ¡Mátalos!
- Veronica: Ugh... Urrghh... ¡Aaaaagh!

- Euden: ¡Espera, Veronica! ¡¿Qué haces?!
- Harle: ¡Jajaja! Oh, ¡Qué tontos más ingenuos! En secreto ella los quería matar antes de que ustedes la abandonaran, ¡y lo quería hacer durante todo este tiempo! ¡Qué crueldad desde una dulce e inocente alma! ¡Ve, querida! ¡Mátalos con tus propias manos!
- Alfonse: ¡Princesa Veronica!
- Veronica: Hermano... Prometí... ¡Aaargh!
- Loki: ¡Ah! ¡Pero no pares! ¡Mátalos ya!
- Veronica: Prometí... no... matarlos.
- Loki: ¡Cielos! Vas a intentar ignorar tus instintos primordiales por el bien de una promesa cursi, ¿pero CUANTO puedes mantenerla?
- Veronica: Mientras pueda...
- Harle: ¿Porque?
- Veronica: Porque soy Veronica. No solo una princesa, solo Veronica. Así que mantendré mi promesa... por ahora.
- Euden/Alfonse: ¡Ah!
- Loki: Ah~ ¡Qué terriblemente aburrido!
- Harle: No podría estar más de acuerdo. Pensaba que era más lista, pero veo que perdimos nuestro tiempo. Vámonos.
*Harle se transporta*
- Loki: Sin importar lo que pase, deben saber que la tragedia ocurrirá cuando vuelvan a su mundo de origen. Y espero ansiosamente entretenerme con ello. ¡Jijiji!
*Loki se transporta*
- Luca: ¡Oigaaaan! ¿Están bien? ...Vaya, ¿qué pasa, Veronica? ¡Estás súper pálida!
- Cleo: ¡Te atiendo de inmediato! ¿Pero qué pasó con Harle y Loki?
- Euden: Veronica los alejó.
- Alfonse: Gracias, Princesa Veronica. Gracias por mantener tu promesa.
- Veronica: No hice nada.
- Euden: No es cierto. Lo hiciste bien, y estamos felices de ver que lo que hicimos dejó un buen recuerdo en ti.
- Cleo: Tal halago por el príncipe es excepcional. Para celebrar, ¿qué te gustaría que hiciera de cenar?
- Luca: ¡Oye, yo quiero halagar también! ¡Ven, niña! ¡Te voy a dar palmaditas en la cabeza!
- Veronica: Alto. No soy una niña.
- Euden: ¡Jaja! No seas duro con él. Solo intenta hacerte feliz. Estoy seguro que tu hermano estaría feliz si estuviera aquí, pero al menos podemos halagarte a ti en su lugar.
- Veronica: Les dije que pararan de intentar reemplazarlo. Son muy extraños. No sé como tratar con ustedes. Pero... tal vez, está bien de vez en cuando.

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