Episodio I - Realeza Extranjera

» Escena de apertura
- Alfonse: Nngrh... ¿Perdí el conocimiento? ¿Dónde estoy? Recuerdo una rasgadura en el espacio cuando luchábamos contra la Princesa Veronica, pero entonces... Mmm. ¿Fui tragado por eso? Espero que el Príncipe Marth y la Princesa Fjorm estén bien.
- ¿?: ¡...Allí está! ¡Síganla!
- Alfonse: Están persiguiendo a alguien, me parece. ¿Mmm? Espera, es...
- Veronica: Ahh... Ahh... Ahh...
- Alfonse: ¡¿Princesa Veronica?!
- Soldado Imperial: ¡No la dejen escapar! ¡Debemos flanquearla!
- Veronica: Demonios.
- Alfonse: ¿La persiguen? ¿Por qué? ¿Bajo las órdenes de quién? Pero ¿no está luchando contra ellos? Con su poder podría sobrepasarlos con facilidad.
- Soldado Imperial: ¡Está arrinconada!
- Veronica: Oh, no.
- Alfonse: Desconozco lo que sucede aquí, pero no puedo simplemente ignorar la situación. ¡Ustedes! ¡Digan quienes son! ¡¿Por qué persiguen a la princesa?!
- Soldado Imperial: ¡Mantén tu nariz fuera de los asuntos del Imperio Dyrenell, a no ser que quieras perder tu cabeza!
- Alfonse: (Qué extraño, nunca había escuchado de este Imperio Dyrenell". Parece que acabé en un lugar totalmente extraño.)
- Soldado Imperial: Ah, ya basta. ¡Mátenlo ahora!
- Alfonse: Parece que no puedo razonar con ellos. ¡Bien! ¡No tendrán mi simpatía!
- Soldado Imperial: ¡Gaaaaah!
- Alfonse: ¡Princesa Veronica! ¡Por aquí!
- Veronica: Um... bien.

*En un bosque*
- Alfonse: Aquí, ya los perdimos. ¿...pero estás bien, Princesa Veronica? Me confunde un poco que alguien con tu habilidad tenga problemas con esos granujas.
- Veronica: Soy... ¿Veronica? ¿Me conoces?
- Alfonse: Oh, vaya. ¿Has perdido la memoria?
- Veronica: Eso... creo.
- Alfonse: Tal vez es un efecto de la conmoción por venir a este mundo...
- Veronica: ¿Quién eres? ¿Cómo me conoces?
- Alfonse: Ergh, soy Alfonse, príncipe del Reino de Askr. Tu nombre es Veronica, y tu eres... la princesa del Imperio de Embla.
- Veronica: Ese titubeo me da la impresión de que eres mi enemigo.
- Alfonse: No exactamente. O al menos, no tenemos razón para estar con conflictos ahora mismo.
- Veronica: Qué forma tan extraña de ponerlo. Después de todo podríamos ser enemigos.
- Alfonse: Eso no es...
- Veronica: Pero me has salvado de cualquier forma. Supongo que debo agradecerte.
- Alfonse: Es cierto que nuestra anterior relación no era una particularmente alegre. Sin embargo, me gustaría mejorar nuestros lazos si no encuentras la idea ofensiva.
- Veronica: No me ofende.
- Alfonse: Me alegra oírlo. Trabajemos juntos a partir de ahora, Princesa Veronica.

- Alfonse: Ahora, ¿Qué deberíamos hacer? No hay alguna puerta que podramos encontrar, y no tenemos idea de en qué mundo estamos. Es desconcertante. Me temo que no tenemos opción aparte de encontrar un lugar concurrido y conseguir información.
- Veronica: Pero con tanta gente...
- Alfonse: Entiendo tu inquietud, viendo como no sabemos la razón de que te persiguieran. Pero aún así, debemos-
- Veronica: Está bien. Lo haré.
- Alfonse: Gracias. Y ten por seguro que si te encuentras en peligro, yo mismo te ayudaré.
- Veronica: Es una extraña actitud para un enemigo mío.
- Alfonse: No lo recordarás, pero tu y yo compartimos una existencia entrelazada, como dos caras de una misma moneda. Así, nunca podría abandonarte a los caprichos del destino.
- Veronica: Ya veo.
- Soldado Imperial: ¡Miren! ¡Están por ahí!
- Alfonse: ¡Aún nos siguen! ¡Por aquí, Princesa!
- Soldado Imperial: ¡Síganlos!

*En un claro*
- Alfonse: *uf*, *uf*, No los podremos evitar por siempre...
- Veronica: ¡¿Mmm?!
- Luca: ¡Vaya, sí que corren rápido! Por un momento... tu... ¡Oye, eres tu!
- Elisanne: Eres la mujer que lideraba el ejército imperial. Sin dudas los soldados están dispuestos a encontrarte, están sin una debida escolta.
- Ranzal: ¡Buajaja! ¡Su perdida es nuestra ganancia! ¡Acabemos con esta señorita y su amigo antes de que lleguen los refuerzos!
- Alfonse: (Solo hay que ver sus movimientos... la energía en sus ojos... ciertamente son maestros del combate.) Princesa Veronica, a mi señal, quiero que corras. ¿Entendido?
- Veronica: ¿Y tú?
- Alfonse: Seguiré detrás de ti.
- Veronica: Te prohíbo sacrificarte por mi.
- Alfonse: Nadie va a morir hoy; que corras solo me da más opciones en el combate. Te seguiré una vez hayas logrado escapar, lo prometo.
- Veronica: No te lo perdonaré si estás mintiendo.
- Euden: No hay necesidad de violencia. Ríndanse tranquilamente, y les doy mi palabra de que no se les lastimará.
- Alfonse: Su insistencia deja claro sus objetivos, y no les creo su palabra. ¡...Ahora, Princesa! ¡Corre!
- Veronica: ¡Ah!
- Luca: Bien. ¿Podemos perseguirla ESTA VEZ?
- Alfonse: ¡No! ¡Salvo que traten conmigo primero!
- Euden: No tenemos más opción que luchar. Prepárense...

[Batalla "El Príncipe de Otro Mundo"]

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