Creando Lazos (Apertura) - Contra el destino

- Anna: «Entregadnos a Veronica...» Quienquiera que haya escrito esta carta apoya al ejército no identificado. Reconozco el blasón del sello... Pertenece a uno de los mundos invadidos por el Imperio de Embla.
- Veronica: ¿Me buscan?
- Celica: Esta Veronica está utilizando su poder para lograr la paz. No podemos entregarla al enemigo.
- Anna: Tienes razón, pero lo único que ve el enemigo es la cara de la princesa que invadió su reino. Aunque tratemos de explicarles que esta Veronica es totalmente distinta, dudo que nos escuchen.
- Sharena: Comandante Anna, ¡el enemigo se aproxima a la torre!
- Veronica: No quiero que haya una batalla solo porque estoy aquí.
- Hector: Por eso mismo es por lo que no podemos dejar que te echen el guante.
- Ephraim: No has hecho nada malo, princesa Veronica; no mereces ningún castigo. Fuiste invocada aquí como nosotros, así que somos aliados.
- Veronica: Aliados...
- Celica: No te preocupes, princesa Veronica. Solo es un malentendido. Seguro que les haremos entrar en razón, o al menos tenemos que intentarlo.
- Anna: Habrá que usar la técnica especial de persuasión de los Guardianes, pero nos va a llevar un buen rato. Mientras tanto tenemos que mantener a Veronica a salvo en la torre.

Creando Lazos (Apoyos) - Contra el destino

» Guerrero audaz Hector
[Apoyo C]
- Hetor: 999... ¡y 1000! ¡Uf! Quién iba a decir que siempre mente levantar a Maltet cansaba tanto...
Los bíceps me están creciendo por momentos...
¡Eh, Avatar!
¿Cuánto tiempo llevas aquí? Justo estaba terminando mi entrenamiento diario.
No puedo saltarme ni un día, pase lo que pase. Perdería fuerza...
Y si pretendo seguir su ritmo, no puedo relajarme... Me refiero a Eliwood.
Cada dos meses tenemos un combate de práctica para ver los resultados de nuestro entrenamiento.
A veces la cosa se pone seria... de momento llevo 13 victorias, 13 derrotas y 5 empates. Ah, no...
De momento llevo 13 victorias, 13 derrotas y 5 empates. ¿Ah, no... 12 victorias, 14 derrotas y 4 empates.
¿O eran...? Bueno, da igual. El caso es que estamos muy igualados.
Así que la próxima vez tengo que ganar. ¡Nada de relajarme!
Después de esta charla me he recuperado. ¡Voy a hacer 1000 más!

[Apoyo B]
- Hetor: ¿Hay alguien que no quieres que te gané por nada del mundo? No me refiero en una batalla...
Me refiero a alguien con quien compitas de forma amistosa, para ver quién es mejor estratega.
¿El coliseo? Ahí es donde se juntan los enemigos más fuertes de otros mundos... ¡Todo un reto!
Así que para ti es una forma de demostrar tus dotes de estratega...
Dando órdenes y poniendo en práctica tácticas maestras.
Entre tú y yo... ¿cuál es tu récord?
No hace falta que me lo digas, tu cara lo dice todo. ¡Eres un hacha!
Cuanto más mejores tú, más fuertes serán los Guardianes de Askr.

[Apoyo A]
- Hetor: Eh, estuviste impresionante en la última batalla. Te estás convirtiendo en [todo,toda] [un,una] [experto,experta].
A mí también me gusta ir mejorando, pero no solo al entrenar con Eliwood, ¡también contra enemigos poderosos!
Pero últimamente he estado ocupado con otras cosas. No te preocupes, no he dejado de entrenar.
Sin embargo, más que ser fuerte, quiero ser alguien con quien los demás siempre pueda contar.
Así era Uther.
No elegí esta vida porque fuese mejor para mí, ni tampoco ocurrió de forma intencionada, la verdad.
Mi reino entró en guerra y tuve que mejorar mis habilidades de lucha a marchas forzadas.
Pero lo que de verdad hizo que me volcarse de lleno fueron los supervivientes.
Acudían a mí en busca de protección.
Cargar con tanta responsabilidad te hace madurar.
Eliwood también es una un gran fuente de inspiración para mí, claro. La gente confía en él.
En fin, lo que quiero decir es que todo el mundo tiene algo que mejorar.
Y, elijas el camino que elijas, será largo y tortuoso.
El mío está lleno de obstáculos, pero superarlos es lo que te hace más fuerte.
He cambiado mucho, gracias tanto los buenos, como los malos momentos.

[Apoyo S]
- Hetor: Hola, Avatar.
Tus órdenes en la última batalla fueron excelentes.
Has mejorado muchísimo desde que nos conocimos. Se nota el tiempo que le dedicas cada día.
Aún entrenando a diario, a veces es difícil ver tu propio progreso, lo que puede ser bastante frustrante.
Pero si tratas de superar a un rival o de llevarle la delantera, seguro que mejoras.
En mi caso, mi referentes Eliwood.
Es un gran amigo, pero también un rival sin igual que me motiva para mejorar.
Estoy seguro de que él me ve de la misma forma.
Siempre lo da todo en el combate y yo no me quedo atrás.
Mientras sigas entrenando, seguirás mejorando, sin prisa pero sin pausa.
Tengo mucha suerte de contar con un amigo y rival tan excepcional y tú de tener rivales de tantos mundos.
Deberíamos motivarnos mutuamente ¿no crees? Así los dos seguiremos mejorando.


» Rey Sagrado Ephraim
[Apoyo C]
- Ephraim: ¡Arrrg! ¡Ja! Ah, ¿me estabas observando?
Esta es Garm, el hacha negra. Es una relliquia de Grado, una de las armas sagradas gemelas.
Me gustaría poder decir que es como una extensión de mi cuerpo, pero... aún no soy muy hábil con esta hacha.
Tengo mis motivos...
Aunque algunos me llamen <<el rey de la Restauración de Renais>>, ante todo soy un guerrero.
Me llaman así en señal de referencia. Me ven como un gran rey, pero yo no me veo así.
Da la casualidad de que soy bueno luchando; supongo que por eso me veneran.
Pero todavía está por ver si seré un buen gobernante.
Uy, veo que este tema te preocupa.
Soy un guerrero, un héroe, un rey... y seguir esforzándome por mejorar.
Si crees que me falta alguna cualidad que todo buen gobernante debería poseer, dímelo, no te lo guardes.

[Apoyo B]
- Ephraim: Te preguntas porque no me considero un buen rey, ¿verdad?
En el campo de batalla sé siempre voy a ganar.
Sin embargo, soy un principiante en lo que a gobernar se refiere.
Mi hermana Eirika está mucho más capacitada para ello.
Desde luego, no tengo inclinación al estudio, pero además creo que esos asuntos no se me dan bien.
Sí la única protección que puedo ofrecer a mi pueblo como rey es la lucha... estoy muy limitado.
Necesito tener a alguien a mi lado que tenga las actitudes que me faltan a mí. Si no, mi pueblo sufrirá.
Por eso creo que no soy un buen gobernante.
Eso no significa que vaya a dejar de lado todas mis responsabilidades; no tendría perdón.
Por más que luche no me voy a convertir en un rey mejor.
Pero soy incapaz de pasarme la vida sentado tras una mesa.
Mientras te decía esto me estaba imaginando la cara de angustia de Eirika...
Tengo que consagrarme a mejorar.

[Apoyo A]
- Ephraim: ¿Todavía sigues con la ronda?
Te esfuerzas mucho.
Yo he estado todo el día entrenando.
Antes soñaba con convertirme en el mercenario más fuerte del reino y vivir solo, junto a mi lanza.
Entre los mercenarios lo único que importa es la fuerza. No hay realeza y los títulos no significan nada.
A menudo me pregunto a dónde habría llegado solo con mi fuerza.
Es normal imaginarse que si hubieras elegido otro camino todo te había ido bien.
Aunque me arrepiento de algunas cosas...
Mi vida ahora tiene un fin más importante que si fuesen más hábil de los mercenarios.
Como rey, quiero dedicarme en cuerpo y alma a atender las necesidades de mi pueblo.
En cualquier caso, ni la vida de rey y la de mercenario son fáciles. No puedo franquear.
Además, no estaré solo en mis primeros pasos como rey. Todos los que confían en mí me acompañarán.

[Apoyo S]
- Ephraim: Por fin me estoy acostumbrando a Garm, el hacha negra. Encaja perfectamente en mi mano.
Es una de las armas sagradas gemelas, una reliquia del lugar donde conocí a uno de mis mejores amigos...
Sé que portando esta arma le honro y eso me hace muy feliz.
Yo nunca fui bueno en los estudios, en cambio él era un erudito. Sería un buen rey.
Solía pensar que él estaba más capacitado para gobernar que yo.
Eran otros tiempos y no merece la pena pensar más en ello.
Ahora debo demostrar a todo el mundo que puedo convertirme en un gran rey.
Por suerte, cuento con el apoyo de mis camaradas, de mi hermana y tuyo, Avatar.
Cumpliré con mi deber como rey, por todos ellos y por mi amigo.
Cuento con tu valiosa ayuda, Avatar.
A cambio, prometo seguir luchando con valentía cuando me requieras.


» Vicaria guerrera Celica
[Apoyo C]
- Celica: ¿Estás haciendo una ronda, Avatar?
¿Que en qué estoy pensando? Pues estaba recordando el pueblo donde vivía de niña, Villarmadán...
La verdad es que no estuve allí mucho tiempo, pero lo recuerdo perfectamente.
El puesto de vigilancia que había junto a la torre, las marcas de cerca...
Recuerdo hasta el más mínimo detalle.
No solo del paisaje, sino también de la gente.
Todo el mundo era amable, sobre todo los niños con los que jugaba.
Alm, Gray, Kliff, Tobin, Faye... Nos pasábamos el día jugando por ahí.
Por la noche acabábamos agotados, pero estábamos deseando volver a jugar.
Se nos iluminaba la cara haciendo planes para el día siguiente.
Nos íbamos a dormir sabiendo que el día siguiente sería aún mejor.
Je, je... ¡Qué tiempos aquellos!
¿Y tú, recuerdas duramente algún lugar de tu infancia?
La próxima vez que tengamos un rato libre quiero que me hables de él.

[Apoyo B]
- Celica: A veces me pregunto qué vida llevaría ahora si me hubiese quedado en Villamardán...
Hoy por hoy sirvo en los Guardianes y luchó para proteger a los inocentes.
Pero si me hubiese quedado allí, seguramente estaría trabajando en el campo.
A eso se dedica la gente de allí, a arar y cosechar los cultivos del campo. Es una vida apacible.
Tanto, que pasa sin que te des cuenta, como las estaciones del año.
Cuando me marché de Villarmadán, fui a una isla llamada Novis.
Podría haberme convertido en sacerdotisa y llevar una vida contemplativa.
Me ocuparía de tocar las campanas del templo al alba y al anochecer.
Sería una vida muy distinta de la que llevo ahora.
Sin embargo, si no me hubiese unido a los Guardianes, no habría salvado tantas vidas.
Y tampoco habría conocido a muchos de mis mejores amigos, como tú, Avatar.
Si fuese campesina o sacerdotisa, nuestros caminos jamás se hubiesen cruzado.
Pero como no lo soy... tengo que cumplir con mi deber como miembro de los Guardianes.

[Apoyo A]
- Celica: Oye, Avatar...
Si pudieses elegir vivir una vida en la que no vinieses a Askr, ¿lo harías?
Claro... no sé cómo he podido dudar de tu respuesta...
Somos iguales. Sí sé que puedo ayudar a alguien o conseguir los medios para hacerlo...
No dudo ni un momento en desenvainar mi espada.
Aunque tuviese la oportunidad de vivir una vida pacífica, seguiría prefiriendo esta.
Me ha permitido ayudar a mucha gente.
Opinas igual, ¿verdad? Y estoy segura de que más gente piensa lo mismo.
No dudo de que todos los miembros de los Guardianes comparten nuestro punto de vista.
Por eso nos consideran héroes.
Porque usamos nuestra fuerza para ayudar a otros y no beneficio propio.

[Apoyo S]
- Celica: No fue mi fuerza lo que hizo de mí una heroína, sino al comportarme como tal me he hecho más fuerte.
Antes, mis ideales se quedaban en eso, en ideas.
Quería acabar con las guerras y proteger a mis seres queridos.
Incluso si pudiese vivir como princesa de Zofia y que otros luchasen por mí, preferiría la vida que llevo ahora.
Soy lo suficientemente fuerte como para luchar con los Guardianes.
Es mi deber usar ese privilegio para ayudar a los demás.
No he ganado esta fuerza para mí misma, sino que me ha sido confiada.
Si me quedase de brazos cruzados en tiempos tan difíciles, estaría desperdiciándola.
Debemos acabar con la guerra.
Cuando consigamos restaurar la paz, volveré a plantearme como quiero vivir.
El futuro me tiene reservadas muchas cosas, además de luchar.
Pero por el momento pienso seguir siendo miembro de los Guardianes.


» Princesa audaz Veronica
[Apoyo C]
- Veronica: Acabo de volver de dar un paseo.
Por el camino, un soldado de Askr se me ha quedado mirando.
Parecía que estaba viendo a un fantasma... Y se ha marchado corriendo.
¿Crees que todo el mundo me tiene miedo aquí?
¿No? Gracias por animarme.
No soy la misma persona que la Veronica del Imperio de Embla. Aunque, si la gente lo supiese con solo mirarme, creo que seguirían pensando lo mismo.
Si siguen confundiéndome con la otra Veronica, no se lo tendré en cuenta. No dejaré que me afecte.
Si todo el mundo me teme tanto como esa soldado, no vale la pena acercarme a nadie...
¿Un muro invisible...?
Sí, exacto, es como si un muro invisible me separase de los demás.

[Apoyo B]
- Veronica: ¿Qué hay que hacer para crear lazos de amistad con la gente?
Antes de ser invocada este mundo, era una princesa y no tenía que hacer ningún esfuerzo.
Fuese a donde fuese, todos me trataban como a una amiga.
Así que no sé cómo hacer amigos.
En este mundo no soy una princesa; soy una heroína más y no tengo sirvientes...
¿Qué crees que debería hacer, Avatar?
¿Tienes que pensarlo? ¿Me lo dirá la próxima vez que hablemos?
Gracias, eres muy amable, de verdad.
No te pareces a mi hermano ni en el físico, ni en tu comportamiento, pero me recuerdas a él.
Quizás es porque tú aura me atrae.

[Apoyo A]
- Veronica: Supongo que para entablar amistad con la gente debería... actuar de forma normal.
Pero para mí lo normal es ser una princesa, que no tiene nada que ver con ser soldado.
¿Cómo debería comportarme?
¿Dices que solo tengo que ir... saludar a la gente?
Buenos días, buenas tardes y... buenas noches, ¿no? Sí, me suena que me lo decían a veces.
¿Y tú crees que por decir esas tres cosas voy a hacer amigos?
¿Saludar a la gente así es lo que se considera normal?
Mmm... La única persona a la que le he dicho eso es a mi hermano que estamos muy unidos.
Quizás sí trato a otras personas igual que a mi hermano, podríamos llegar a unirnos también...
Entiendo. Seguiré tu consejo. Ya se ha acabado la mañana, así que tendré que esperar a la tarde.

[Apoyo S]
- Veronica: ¡Mira, Avatar!
¿A que es bonita esta flor? Me la ha dado un soldado de Askr.
Tu consejo me ha funcionado. Desde que saluda a todo el mundo, la gente es más amable conmigo.
Ahora todos me saludan como si fuésemos amigos. Y no solo los soldados...
El príncipe Alfonse, la princesa Sharena... Todos los miembros de los Guardianes me tratan bien.
Qué raro es esto de saludar. ¿Cómo puede ser que unas pocas palabras provocan un cambio tan grande?
Y todo gracias a ti, Avatar.
Ya no siento que hay un muro invisible separándome de los demás, ni quiero que lo haya.
Todos me tratan como una aliada y una amiga. Noto mucho la diferencia.
Estoy dispuesta a poner mi fuerza al servicio de esta gente que me ha acogido como uno de los suyos.
Sobre todo tú. Sin ti no habría logrado que otros me aceptasen.

Creando Lazos (Historia) - Contra el destino

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