Creando Lazos (Apertura) - Té legendario

- Silas: ¿Un té legendario? Debe de ser exquisito. ¿Y para qué lo necesitamos?
- Flora: Para organizar una merienda para los Guardianes de Askr, por lo bien que se han portado con nosotros. Ofrecer a alguien té legendario es una gran muestra de respeto. Será una ocasión ideal para agradecerles su hospitalidad. Un solo vaso de ese té y el cansancio se esfuma. Según la comandante Anna, crece en esta remota región de Askr.
- Ophelia: ¡Entendido, Flora! He escuchado tu relato y puedo sentir la devoción desbordante de tu alma. Quieres apaciguar los exhaustos espíritus de Askr. Tu corazón brilla con el resplandor de... ¡la bondad! Soy una sibarita del té, así que yo, Ophelia la Devastadora, me uniré a tu búsqueda. No descansaré hasta encontrar ese... té milagroso. Y, como es de color ámbar, de ahora en adelante se llamará... ¡Milámbar!
- Silas: Bueno, entonces la idea es agradecerles su hospitalidad, ¿no? Si eso no implica luchar, me parece bien. Yo te acompañaré. Y el príncipe Alfonse podría guiarnos.
- Alfonse: Es buena idea, porque todavía no conocéis bien el terreno.
- Silas: ¡Perfecto! Pues pongámonos en marcha.
- Nina: Mmm... Un caballero y un príncipe cruzando un oscuro bosque, ayudándose mutuamente... Pero uno se tropieza... ¡y el otro lo coge y lo salva! ¡Es como si lo viera! Me gustaría ver qué ocurre... Sin que me vean, claro. Soy una mera observadora. ¿Y si me escondiese en un barril para espiarles y ver cómo evoluciona su relación?
- Alfonse: Nos dirigimos a las montañas del norte. Es una zona peligrosa, así que debemos ser cautelosos.
- Ophelia: ¡No te preocupes, joven príncipe! Mientras Ophelia la Devastadora esté contigo, ningún enemigo nos herirá. Grr... El poder sombrío que llevo dentro está tratando de salir... No, Ophelia... Debes contenerte... Reserva tu energía oscura para acabar con los enemigos.
- Nina: Conozco a esta chica y sé que ni el más hábil sanador lograría reparar esa mente llena de delirios. Pero mientras no afecte a mis planes, me da igual.
- Silas: Bueno, ¡en marcha! Como ha dicho Alfonse, el camino puede ser peligroso, así que estad alerta.
- Flora: Gracias por vuestra ayuda. Pronto podremos celebrar una merienda digna de la realeza.

Creando Lazos (Apoyos) - Té legendario

» Caballero leal Silas
[Apoyo C]
- Silas: Oye, Avatar… Últimamente pareces preocupado por algo. ¿Estás bien?
Si no, me lo puedes contar. Haré lo que pueda para ayudarte, sea lo que sea.
¿Eh? ¿Te preocupa que tenga el pelo siempre alborotado? ¡No lo está! ¡Es mi peinado!
Así que... , esto…, no te preocupes por eso, ¿vale?
Ah, ¿que era una broma? Ya te vale…
Bueno, por mi honor de caballero juro ayudarte cuando lo necesites. Cuenta conmigo para lo que sea.
Quiero ser de ayuda con cualquier medio del que disponga, y no puedo pasar por alto el sufrimiento ajeno.
Si algún día me necesitas, no dudes en decírmelo, Avatar.
Si algo te preocupa, déjamelo a mí. Me haré cargo de lo que sea, ¡para eso estoy!

[Apoyo B]
- Silas: Tener buenos amigos es algo genial. No hay nada como tener alguien en quien poder confiar.
En el campo de batalla, esa clase de apoyo te da más fuerzas que una buena espada o armadura.
Por eso… creo que deberíamos intentar conoceremos mejor, Avatar. ¡Ser amigos!
Y no me refiero solo a luchar juntos. Quiero ser el tipo de amigo al que le puedes contar cualquier cosa.
Cuándo éramos pequeños, Corrin y yo nos hicimos amigos.
Esa amistad me enseñó a ser un buen caballero.
Por eso siempre he pensado que hacer nuevos amigos ayuda a cambiar tu destino para mejor.
Aunque… todavía soy joven y me queda mucho por aprender como caballero.
Por eso… quiero estrechar lazos contigo y… aprender junto a ti, recorriendo caminos paralelos.
… ¿Por qué… me miras así? Esto… ¿He dicho algo que no debía?
¿Eh? ¿Parezco nervioso? Será verdad… Gracias por decírmelo, Avatar.
Es… la clase de sinceridad que se espera de un amigo, supongo. Pues… gracias. Sí, eso.
¿Cómo? ¿Que estoy sudando?

[Apoyo A]
- Silas: ¿Qué ocurre? Pareces algo preocupado, Avatar.
¿Qué? ¿Soy yo el que parece preocupado? Je, je. ¡Hay que ver cómo le has dado la vuelta al tema!
Es que he estado pensando sobre la última vez que hablamos…
Es posible que tuvieras razón al decir que estaba nervioso.
En este mundo he estado siempre rodeado de héroes sobre los que se cuentan leyendas…
Y no proceden solo de Nohr o Hoshido, ¡sino también de mundos que ni siquiera sabía que existían!
A su lado, yo… Digamos que tengo la impresión de que, estando ellos aquí, yo no le soy de ayuda a nadie.
Por eso, esperaba poder conocerte y entablar amistad contigo, Avatar.
Me pongo nervioso pensando que nadie depende de mí… y que nadie me animará a mejorar.
Espero no haberte preocupado. Es lo último que quiero, de verdad.
Es solo… que quiero estar a la altura de todos estos héroes. Quiero poder afrontar cualquier cosa.

[Apoyo S]
- Silas: ¿Querías hablar conmigo de algo, Avatar?
… Ah, vaya.
Entonces, ¿no hay ningún héroe por encima de otro? ¿Todos somos únicos e irremplazables?
Lo que importa es que estamos aquí… Supongo que nunca lo había visto de esta forma.
Entiendo lo que quieres decir. Aquí hay muchos héroes famosos, pero hay cosas que solo yo puedo hacer.
¿Cómo? ¿Lo dices en serio? ¿Me ayudarás a descubrir mis fortalezas únicas?
¡Hala! No tengo palabras… ¡Muchísimas gracias! Eres un amigo de verdad, Avatar.
Puede que no sea enseguida, pero sé que pronto encontraré mi cometido en este mundo.
Juro por mi honor que seguiré entrenando cuerpo y alma… y estaré aquí para luchar.
Haré todo lo posible por cumplir tus expectativas y que te sientas orgulloso de tenerme como amigo.
¡Juntos le demostraremos al mundo de qué somos capaces, Avatar!

» Heroína teatrera Ophelia
[Apoyo C]
- Ophelia: Por fin te encuentro… el invocador elegido, ¡alguien poderosísimo!
Me preguntaba si aceptarías mi humilde petición… ¿Me prestarías Breidablik, tu arma sagrada?
Solo me haría falta durante un momentito de nada…
¿Eh? ¿Me la prestas? ¿En serio? Es decir…, ¡muchísimas gracias!
Así que esta es el arma sagrada que solamente tú eres capaz de empuñar…
Pero yo soy la elegida portadora del fulgor divino, así que debería ser capaz de empuñarla también.
¡Allá vamos! Arma sagrada Breidablik…, ¡atiende mi llamada! ¡Desata tu poder!
… ¿Eh? He dicho… ¡Desata tu poder!
Qué raro… El gatillo no cede. Debe de estar atascado. ¿Por qué será…?
No me queda elección… ¡Debo liberar el poder sellado de la Regia Marca de la Venerable!
Aaaaah… Siento el poder del ocaso arremolinándose en oscuros pozos de… ¡oscuridad del ocaso!
Está a punto de manifestarse… ¡El milagro de la elegida!
(...)
Venga ya… ¿Nada de nada? ¿En serio…?
Parece que las estrellas no están de mi lado.
Bueno, gracias por prestarme tu arma sagrada. Toma.
No obstante, como heroína que soy, ¡juro que jamás me rendiré!
La próxima vez, mi fulgor brillará intensamente… ¡y Breidablik se doblegará ante mi grandeza!

[Apoyo B]
- Ophelia: No logro comprender esta situación ¡y me niego a aceptarla! Puede que seas capaz de invocar héroes…
Pero no puedes ser el elegido de este mundo. ¡De ninguna manera!
Ese honor me pertenece a mí, Ophelia la Devastadora. ¡Solo yo soy digna!
Me da la sensación de que por aquí hay demasiados «elegidos»…
No puedes dar dos pasos sin tropezar con un miembro de la realeza o un guerrero de leyenda.
¿No te parece un poco exagerado? ¡No podemos ser todos héroes míticos de reinos lejanos!
Mire adonde mire, me topo con otra aura espectacular con un destello cegador.
Además, también hay un montón de dragones milenarios y, por si fuera poco, ¡su princesa legendaria!
Rodeada de gente tan importante, no puedo evitar sentirme un poco insignificante…
Y tú eres la persona más importante. Es gracias a tus invocaciones que estamos todos aquí reunidos.
Soy Ophelia la Devastadora, la elegida, pero me siento como un soldado sin nombre.
Solo soy una herramienta más, un arma sin voluntad que apuntas hacia el enemigo para…
¿Cómo? ¿Esperas que me crea que el gran invocador no es nada del otro mundo?
¿Dices que tú solo aprietas el gatillo y los héroes son los que hacen todo el trabajo?
Mmm… Sea como sea, la elegida, la soldado de la oscuridad, Ophelia la Devastadora, debe destacar.
Necesito un poder especial, como un resplandor que aturda y asombre tanto a amigos como a enemigos.
Debo ser un lucero resplandeciente, ¡igual que mi padre!

[Apoyo A]
- Ophelia: ¿Qué te aflige? Oteas el horizonte con la mirada perdida… Pareces más melancólico de lo habitual.
¿Es posible que estés absorbiendo el poder de los cielos?
Mmm… Sí, es verdad que el cielo está lleno de estrellas… Tantas, que es imposible contarlas.
Y sí, supongo que tienes razón. Ninguna es como las demás. Cada estrella es única.
Qué idea tan curiosa… ¿Quieres decir que los héroes son como las estrellas?
Cada uno brilla con luz propia, independientemente de nuestro pasado o nuestros títulos.
Visto así, no parece tan descabellado que todos seamos elegidos…
Todos seguimos la luz de la misma estrella, y llegamos a este lugar, a tu lado. Fue gracias a ti.
Y no fue por casualidad… Somos elegidos del destino, y tenemos un deber que cumplir.
Por eso debemos colaborar y luchar codo con codo.
Eso es lo que querías decir, ¿verdad? Se me da muy bien extrapolar información.
Creo que ya entiendo el papel que juego en este mundo. Ya entiendo mi cometido ¡y mi grandeza!
Je, je… Tienes razón, casi libero un torrente de energía oscura. Hiciste bien en contenerme.
Acepta mi más sincera gratitud, invocador. Me has ayudado a comprender mi propósito.

[Apoyo S]
- Ophelia: Ya no me siento insignificante, y veo claramente el camino que debo seguir.
Cada héroe brilla con luz propia, y cada una de estas luces emite un resplandor único.
Al igual que ocurre con las estrellas del firmamento, una sola no basta para alumbrar las tinieblas.
Pero los héroes podemos aunar nuestras luces y lograr que la noche más oscura sea clara como el día.
Los que nos hemos reunido aquí iluminaremos estas tierras con el fulgor de la paz.
¡Todos los héroes invocados son los elegidos de la oscuridad!
¿Eh? ¿No nos ha elegido la oscuridad? ¡Pero si suena mucho más emocionante!
Bueno, no importa. Deja que termine el monólogo.
Ejem… ¿Por dónde iba? No tiene sentido discutir quién es más «elegido» que quién.
Ni tampoco darle vueltas al hecho de que haya tantos elegidos entre nuestras filas.
Cada una de estas luces es esencial para lograr la paz. No podemos dejar que ninguna se extinga.
Además, una sola no es suficiente para proteger a todo el mundo, sino que todas son necesarias.
Todas tienen su propio cometido, y cada una de ellas es especial e irremplazable.
Puede que mi luz sea ténue por sí sola, pero tiene su función. ¡Algo que solo yo puedo hacer!
Hace mucho tiempo, mi padre me transmitió palabras llenas de sabiduría.
Me dijo que, si algún día descubro que no soy la elegida, eso no significa que no pueda apoyar a quien lo sea.
Que si eso ocurriera, mi deber sería asegurarme de que logre brillar más de lo que podría sin ayuda.
Por ello, emplearé el poder del ocaso para ayudarle a traer la paz a este mundo.
Me encargaré de combatir cualquier calamidad que amenace tu noble empresa.
En cuanto he descubierto mi destino, la penumbra que habita en mi interior ha comenzado a agitarse…
¡Y es más poderosa que nunca!
¡Desatemos todo nuestro fulgor!
Te he reconocido como el verdadero elegido ¡así que me aseguraré de que cumplas con tu deber!

» Espía mirona Nina
[Apoyo C]
- Nina: Ay, no, por favor… ¿Cómo he podido perder algo tan importante? Tiene que estar por aquí, en alguna parte…
Voy a volver sobre mis pasos…
Aquí empecé a pensar en que siempre he preferido pelear con arco y flechas…
Luego, aquí, me planteé que tal vez la lanza y el escudo forman una combinación mejor…
Y aquí estaba tan ensimismada y distraída que lo solté sin darme cuenta. Así que debe de estar…
¡Ah, Avatar!
Llegas en el momento justo. ¿Has visto algo con aspecto… de haberse caído?
Se trata de un libro. Es muy fino, y el contenido… no es importante…
¡¿Eh?! ¡Pero si es el libro que tienes en las manos ahora mismo! ¡Dámelo! Venga, ¡dámelo ya!
Ja, ja, ja… Esto… Por casualidad…, no habrás mirado lo que hay dentro, ¿verdad?
O… oye, ¡no me mires así! ¿Qué significa esa cara? ¡No soy una pervertida!
En fin, si has leído lo que hay dentro, te prohíbo que se lo cuentes a nadie. ¿Está claro?
Como alguien se entere de las cosas que escribo, estoy acabada… ¡y tú también! ¿Te enteras?

[Apoyo B]
- Nina: Oye… ¿Podemos hablar un momento, Avatar?
Siento lo de la última vez que hablamos…
Encontraste algo muy importante para mí y ni siquiera te di las gracias.
Puede que a ti no te importe, pero no he dejado de pensar en ello desde que sucedió.
Debería haberte pedido perdón antes. De verdad que lo siento mucho.
Puede que ya hayas visto el contenido del libro, pero…
En él describo en detalle las relaciones entre hombres que conozco. Para mí es importante.
Es mi libro favorito… Entiendo que te sorprenda, no es que sea algo muy normal…
Me incomoda un poco hablar del tema, así que no es algo que le vaya contando a la gente…
¿Eh? ¿No te sorprende? Un momento… ¿No será que… ¡a ti también te van estas cosas!?
Entonces, ¿qué piensas de…?
Ah, ¿no te interesa…? Bueno, supongo que es lo normal. No es que sea una afición muy común.
Disculpa, ¡olvida lo que he dicho! Y no le cuentes a nadie que me he estado escondiendo en este barril…
Prefiero ocultar mi presencia para poder ser testigo de estos momentos preciados sin interferir.

[Apoyo A]
- Nina: ¿Eh? ¿Que puedo tener la afición que quiera? Dices que no debería avergonzarme de ello, pero…
Dada la naturaleza de mi afición, no puedo esperar que todo el mundo sea tan comprensivo como tú.
Pero me encantan las historias sobre relaciones que florecen entre dos hombres varoniles…
Al tratarse de hombres, la relación que mantienen es pura. ¡Puedo dar rienda suelta a mi imaginación!
No creo que pueda cambiar mis gustos a estas alturas, pero no quiero que afecten a los demás.
Por eso no comparto mi mundo de fantasía con nadie y lo disfruto en soledad.
Pero… ¿qué estoy diciendo? Nunca había hablado de esto con nadie.
Es porque se trata de ti. Siento que no hay barreras entre tú y yo, como me pasa con los demás.
¿Por qué será que puedo bajar la guardia cuando estoy contigo?
¿Eh? ¡¿Se lo quieres contar a la comandante Anna?! ¡Para el carro! ¿A qué viene eso?
¿Crees… que lo entendería? Vale que es muy comprensiva, pero no creo que tanto…
Aunque, viendo lo serio que te has puesto, parece que sabes de lo que hablas.
Si así consigo expandir los límites de mi imaginación…, lo dejo en tus manos. ¡Espero que valga la pena!

[Apoyo S]
- Nina: ¡A ti te estaba yo buscando! Acabo de recibir un mensaje de la comandante Anna.
Ha oído hablar de un evento en el que gente con gustos afines a los míos comparte sus libros.
Ha usado sus contactos para encontrar un grupo de personas similares a mí.
¡Y lo mejor es que el evento es muy discreto! Y yo que pensaba que nadie compartía mi afición…
Resulta que hay mucha gente que se emociona con el mismo tipo de relaciones que yo.
Y no solo acuden quienes escriben estos maravillosos relatos, ¡sino también los lectores!
Puede que no todo el mundo me comprenda completamente…, pero al menos no estoy sola.
Saber eso es reconfortante. Puedo seguir cultivando mi afición… ¡y desatar del todo mi imaginación!
Me has dado el empujoncito que necesitaba. Gracias, Avatar.
Cuando hayamos terminado, me iré corriendo al evento… Je, je, ¡me muero de ganas!
El compañerismo entre dos hombres me llena de felicidad… ¡y no me avergüenza admitirlo!

» Sirvienta nívea Flora
[Apoyo C]
- Flora: Si alguna vez tus deberes te abruman, prométeme que me permitirás ser de ayuda, Avatar.
Estoy acostumbrada a cuidar de Corrin, pero aquí… eres tú quien soporta el peso del mundo.
Además, no me cabe duda de que mi hermana gemela, Felicia, también estaría encantada de ayudar.
Por cierto, espero que no te esté causando ninguna molestia. En caso contrario, avísame, por favor.
Siempre intenta echar una mano, pero a veces complica más las cosas en lugar de solucionarlas.
Si hace algo torpe o descuidado, no dudes en hacérmelo saber.
Estoy más que acostumbrada a ir detrás de ella arreglando sus embrollos.
Haré todo cuanto pueda para que no se meta en ningún lío.
Ojalá se centrara un poco. La verdad es que me preocupa…
Supongo que es lo que tiene ser la hermana mayor.

[Apoyo B]
- Flora: La verdad es que ayudar a Felicia me sale de forma natural. No me supone una carga.
Hemos estado juntas desde que nacimos, y siempre será mi hermanita, mi otra mitad.
Si puede prestarte su fuerza y serte de utilidad, me alegro de corazón, pero…
Me preocupo que si siempre le saco las castañas del fuego, nunca dejará de depender de mí.
Si alguien le soluciona siempre los problemas, nunca aprenderá a evitarlos.
Tal vez sería mejor que, en lugar de ahorrarle disgustos, dejara que afrontase las consecuencias.
Mmm… Dicen que madurar es duro, pero por lo visto también lo es ayudar a que lo haga otra persona.
Ay, perdona, me he ido por las ramas. No me hagas caso, Avatar.

[Apoyo A]
- Flora: Me he estado preguntando si sería buena idea darle una lección a Felicia cuando cometa un error.
Lo que pasa es que cuando provoca problemas no lo hace a propósito.
Siempre intenta hacer las cosas bien, pero acaba metiendo la pata hasta el fondo.
Y no es que no se esfuerce. Lo da todo, incluso en las tareas domésticas que peor se le dan.
Siempre estoy pendiente de ella, y puedo asegurar que lo hace lo mejor que puede.
Pero precisamente porque siempre me aseguro de que no le pase nada…
Me pregunto si no le he dado la oportunidad de que aprenda a valerse por sí misma.
Ya estoy divagando otra vez… Pero ¿tú qué harías en mi situación, Avatar?
Si algún día tienes un rato libre y te apetece, me gustaría oír tu opinión al respecto.

[Apoyo S]
- Flora: ¿Crees que Felicia está mejorando? ¡Cuánto me alegro!
Parece que cada uno aprende y madura a su propio ritmo, tal y como decías.
Creo que lo mejor es que siga apoyándola desde la distancia, dejándole su espacio.
Ahora estoy segura de que le irá bien aunque no esté pendiente de ella.
Hay algo que quería aclarar… No quiero que pienses que me creo mejor que mi hermana.
Es verdad que las tareas domésticas se me dan mejor que a ella, pero ella lucha mejor que yo.
A decir verdad, en ocasiones ha llegado a darme un poco de envidia…
Sobre todo cuando ha recibido halagos mientras yo pasaba desapercibida.
Pero creo que nuestras diferencias nos unen más todavía.
Sin ellas, seríamos más independientes y acabaríamos separándonos por completo.
A pesar de eso, me alegro muchísimo de saber que está creciendo y mejorando.
Sé que en cierto modo me admira, pero tengo que decirle lo mucho que la respeto yo a ella…
Estoy orgullosa de ser su hermana.
Mientras sigamos cuidando la una de la otra, seguro que conseguiremos todo lo que nos propongamos.

Creando Lazos (Historia) - Té legendario

[Apoyo C]
- Silas: Como predijo Alfonse, parece que esta senda está plagada de enemigos.
- Flora: Pero debemos evitar conflictos. Tenemos que centrarnos en encontrar el té cuanto antes.
- Ophelia: Esto debe de ser una prueba. Si la superamos, ¡nuestras auras brillarán con un fulgor mayor! Una elegida como yo no puede evitar un camino difícil por muy arduo que parezca. Sin embargo, permaneced alerta… Los cielos me han transmitido una premonición aciaga. Desde el inicio de esta misión épica, las estrellas me han estado mandando una advertencia a gritos.
- Silas: Premoniciones espeluznantes y estrellas que chillan… ¿Deberíamos preocuparnos por esas cosas?
- Ophelia: ¡Son premoniciones aciagas y estrellas que gritan! ¡Y claro que deberíamos preocuparnos! No dejo de tener escalofríos y se me pone la piel de gallina. ¡Ah! ¡Lo acabo de volver a sentir! Es como si me atravesara un espectro glacial como el propio invierno.
- Flora: Eh… Disculpa, pero… puede que eso sea culpa mía. Perdona.
- Ophelia: ¡¿Flora?! ¡No me digas que eres un espectro del más allá! Ophelia la Devastadora vengará tu…
- Flora: Permíteme interrumpirte. No vengo del más allá, sino de la Tribu del Hielo, y siempre estoy fría. Tanto, que incluso puedo bajar la temperatura de mi alrededor. Mira, dame la mano.
- Ophelia: ¡Por la penumbra del ocaso! ¡Es cierto! Tienes la piel más fría que las noches de invierno.
- Silas: Entonces… ¿Tu «premonición» era simplemente que te habías acercado demasiado a Flora?
- Ophelia: Esto… Je, je, je… Eh… ¡La amenaza se ha disipado! Las estrellas se han apaciguado y ahora descansan como un bebé dormido en brazos de su madre. Juro que ningún villano, ni de este mundo ni del otro, impedirá que llevemos a cabo nuestra misión. Lo juro por el poder arcano que me confirió el…
- Silas: Vale, vale, lo hemos pillado. Déjate de poses dramáticas y de escenas de teatro. En fin… Príncipe Alfonse, pareces preocupado por algo.
- Alfonse: Sí… Tengo una sensación extraña, y no es el frío de Flora. Es como si alguien nos estuviera observando…
- Silas: ¿Quieres decir que crees que alguien nos está espiando?
- Nina: (...)
- Silas: No oigo nada fuera de lo normal, ni tampoco veo ninguna sombra sin dueño. Aquí solo hay ese viejo barril.
- Alfonse: Sí, tienes razón… Me lo habré imaginado.
- Nina: (Uf… Pensaba que me iban a pillar.)
- Silas: No te preocupes, príncipe Alfonse. Por mi honor de caballero, juro que te protegeré a cualquier precio.
- Alfonse: Gracias, Silas. Contigo a mi lado, lograré liderar a todo el mundo sin preocuparme por mi seguridad.
- Nina: (Ay… El lazo entre estos dos hombres se estrecha a medida que trabajan juntos por un objetivo común.) (¡Es el tipo de camaradería que me encanta presenciar! ¡Estoy muy emocionada!) (A este paso, las cosas se pondrán interesantes enseguida. Je, je, je…)

[Apoyo B]
- Nina: Hola, Ophelia. ¿Tienes un minuto?
- Ophelia: ¡Anda! Nina, ¿eres tú? ¡¿Llevabas todo este rato escondida en ese barril?! Y has salido como si fuera lo más normal. ¿Te metes en barriles a menudo?
- Nina: No le des vueltas a eso. Quería pedirte un favor. He oído que puedes intercambiar los cuerpos de dos personas…, ¿es eso cierto?
- Ophelia: Pues… claro, ¿pero por qué quieres saber eso?
- Nina: Quiero que eso dos se intercambien los cuerpos.
- Ophelia: ¿Eh? ¿Silas y Alfonse? ¿Para qué? Poseo un gran poder…, pero no veo el motivo para hacer eso.
- Nina: ¡Porque es la típica historia entrañable que une a dos personas de forma muy íntima! ¿No te gustaría ser testigo de algo así?
- Ophelia: ¿Adónde quieres llegar, Nina? Esta técnica secreta debe usarse de forma responsable. Además, solo puedo intercambiar el cuerpo de alguien con el mío. Lo siento, pero lo que pides no es posible.
- Nina: No me digas… Qué pena. Supongo que volveré al barril y veré cómo sigue la historia. Confío en que no le contarás a nadie mi secretillo.
- Ophelia: Un momento, Nina. No vuelvas a meterte en el…
- Flora: ¡Hola, Ophelia! ¿Con quién hablabas?
- Ophelia: Eh… ¡Con las fuerzas oscuras! Acabo de sentir una energía maligna y mi poder casi se desata…
- Silas: Ophelia, déjate de poses raras. Qué raro…, juraría que he oído dos voces distintas. Pero estás sola con ese barril…
- Alfonse: Ahora que lo dices… ¿Es el mismo barril de antes?
- Nina: (...)
- Silas: Bueno, Flora… ¿Para qué decías que necesitamos ese té legendario? ¿No nos vale un té normal?
- Flora: Es que quiero pedirle a mi hermana Felicia que organice la merienda. Es un poco desastre, y me da miedo que haya perdido confianza en su habilidad como criada. Pero si pudiera servir un té legendario a invitados del nivel de la realeza de Askr… Tal vez eso sirva para hacerle recobrar la confianza.
- Alfonse: Así que todo esto es por tu hermana… Ahora lo entiendo todo, Flora
- Silas: Qué hermana tan considerada. De acuerdo, ¡vamos a por ese té! Alfonse, guíanos.
- Alfonse: Será un placer. Ya estamos cerca. ¡Vamos allá!
- Nina: (Sí, vamos a por el té legendario… ¡y a ver cómo termina mi pequeño espectáculo!) (Uf, empieza a pesarme el barril…)

[Apoyo A]
- Silas: Qué mal… ¡Tened cuidado! ¡Las llamas han llegado hasta aquí! ¿Estáis todos bien?
- Alfonse: Parece que todo el mundo está bien gracias a las indicaciones de Avatar. Pero hemos escapados del fuego por los pelos…
- Silas: ¿Qué clase de cobarde prendería fuego a los árboles del té para luego escabullirse?
- Ophelia: Nos embarcamos en este viaje épico y, después de todo, nos encontramos todo el té chamuscado… ¡No olvidaré este acto malvado! ¡No pienso perdonarlo! Yo, Ophelia la Devastadora, hago un juramento. Juzgaré a quien haya cometido este nefasto acto y me aseguraré de que reciba un castigo inclemente. Y lo aplicaré con mis propias manos, usando mi arma secreta suprema… Misilteinn… ¡del purgatorio!
- Flora: Ophelia, no tenemos tiempo para esto. Las llamas se aproximan. Por ahora, tratemos de sobrevivir.
- Ophelia: Pero ya que hemos llegado hasta aquí… ¡Nos podemos fallarte, Flora!
- Flora: Nuestra seguridad es más importante que una merienda con té. Vamos, os guiaré en el camino de vuelta.
*Fundido en negro*

- Silas: Entonces, después de todo el esfuerzo, nos vamos solo con un puñado de hojas de té quemadas…
- Flora: Eso me temo.
- Ophelia: Unimos nuestros espíritus y logramos alcanzar la tierra prometida… y al final hemos fracasado.
- Alfonse: Pero ¿qué…? Otra vez ese barril. Pensaba que era una coincidencia, pero ahora estoy seguro. Ese barril… nos ha estado siguiendo todo el rato.
- Silas: Bueno, solo hay una forma de desvelar el misterio. Voy a levantar la tapa. ¡Hala! ¡Mirad esto! ¡Está lleno de hojas de té! ¿Son las que estábamos buscando?
- Flora: ¿Es posible que…?
- Ophelia: El delicado aroma de las hojas me acaricia las fosas nasales… ¡Tal fragancia solo puede pertenecer al milagro ámbar! El… ¿Cómo lo llamamos? ¡Ah, el milámbar! ¡Es tal y como cuentan las leyendas!
- Alfonse: Pero ¿cómo…? ¿Lo has recogido tú, Avatar?
- Flora: ¿No? Entonces, ¿quién?
- Silas: Eso es lo de menos. Estamos todos bien y tenemos el té que habíamos venido a buscar.
- Alfonse: Tienes razón. Y eso significa que hemos cumplido nuestra misión.
- Ophelia: (Un momento… En ese barril se estaba escondiendo Nina.)
- Flora: Sea quien sea la persona que nos ha ayudado, le estoy muy agradecida. Gracias a ella, mi hermana podrá servir un té exquisito. Y me gustaría daros las gracias a vosotros también. Habéis corrido muchos riesgos para ayudarme. Prometo que os lo compensaré.
- Silas: Ha sido un placer. Para eso estamos aquí. Seguro que los demás están de acuerdo. ¿Verdad, Alfonse?
- Alfonse: Por supuesto. Volvamos al castillo y disfrutemos de este maravilloso té. Uf, ¡sí que pesa este barril!
- Nina: (¡Sí! Esto es justo lo que tenía en mente. Al superar adversidades juntos, su lazo se ha estrechado.) (Menos mal que pude recoger esas hojas antes de que se quemaran.) (¡Días como este hacen que valga la pena ser una ladrona caballerosa!) (Ojalá su relación se estreche más de camino a casa… Tendré que estar muy atenta para no perderme nada.) (Aunque… estas hojas huelen de maravilla, y estoy hecha polvo.) (Podría aprovechar para echarme una siestecilla mientras me llevan de vuelta a casa.)

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