Creando Lazos (Apertura) - Hora de deslumbrar

- Sharena: ¡Y este es el final de la visita guiada del castillo! ¿Qué os ha parecido? Si tenéis alguna duda, preguntadme.
- Nagi: Muchísimas gracias, princesa Sharena…
- Norne: No puedo creer que la mismísima princesa de Askr nos haya enseñado el castillo… ¡Discúlpanos por haberte robado tu valioso tiempo!
- Sharena: ¡Pero si no ha sido nada! A fin de cuentas, contamos con vosotros para lograr la victoria. ¡Mostraros el castillo es lo mínimo que puedo hacer!
- Sirius: Si ese es nuestro deber, dedicaré todos mis esfuerzos a restaurar la paz en Askr.
- Sharena: ¡No sabes lo contenta que me pone escuchar eso, Sirius! Ahora tengo que marcharme para encargarme de algunos asuntos, ¡pero os veo más tarde!
- Phina: (...)
- Nagi: ¿Te pasa algo, Phina?...
- Phina: ¿Eh? ¡Oh, no! Es solo que me ha impresionado ver a tantos héroes en los pasillos del castillo.
- Norne: ¡A mí también! Algunos son tan célebres que ya sabía sus nombres antes de que nos los presentaran. Y no es que fueran solo uno o dos…
- Phina: Tienes toda la razón. Los miembros de los Guardianes de Askr son de lo más extraordinarios… Tendremos que esforzarnos mucho si queremos hacernos sitio entre sus filas.
- Nagi: ¿Hacernos sitio?... Pero si nos apretamos cabremos todos, ¿no?
- Phina: Me refiero a que debemos intentar ser de utilidad. Si no, ¡nos veremos opacados por los demás héroes!
- Norne: P-pero… ¿qué podemos hacer para ser útiles si todos los héroes del castillo son hábiles guerreros?
- Phina: En mi opinión, deberíamos centrarnos en lo más importante: ¡tener buen aspecto! Puede que luchen mejor que nosotros, ¡pero nunca podrán superar nuestros atuendos! Os aseguro que de ese modo destacaremos por encima de todos los demás.
- Sirius: ¡Pero nos han invocado a este lugar para arriesgar nuestras vidas en el campo de batalla! No tenemos tiempo para estar preocupándonos por cosas tan triviales como la moda…
- Phina: ¿Y lo dices tú precisamente, Sirius? ¿Por qué llevas ese antifaz entonces? Seguro que es para estar elegante…
- Sirius: En absoluto. Esta máscara tiene un propósito mucho más crucial.
- Phina: ¿Acaso no quieres poner tu fuerza al servicio del príncipe Marth? Si no te despliegan en las batallas, no podrás ayudarlo cuando más te necesite…
- Sirius: (...)
- Nagi: Mmm… Si os soy sincera, no acabo de entender qué es la moda ni qué importancia tiene. Pero bueno, si nos es de ayuda para establecer vínculos con los demás y protegerlos…
- Phina: ¡Pues está decidido! Como llegamos a Askr a la vez, lo mejor será que unamos fuerzas. Comienza la operación «Hora de deslumbrar». ¡A darlo todo para que nadie pueda eclipsarnos!
- Norne: Mmm… Esto me da mala espina…

Creando Lazos (Apoyos) - Hora de deslumbrar

» Cab. enigmático Sirius
[Apoyo C]
- Sirius: Hasta aquí el entrenamiento de hoy, príncipe Alfonse.
- Alfonse: De acuerdo. ¡Gracias por ayudarme a mejorar mi técnica!
- Sirius: Es todo un placer.
- Alfonse: (...)
- Sirius: ¿Ocurre algo, príncipe? Si necesitas algo, solo has de pedirlo. ¡Menos seguir con el entrenamiento! Ya he tenido suficiente por hoy…
- Alfonse: Esto… No quiero incomodarte, Sirius, pero… me he percatado de algo. Me resultas muy familiar. ¡Es como si ya nos hubiéramos conocido! Tus movimientos al combatir, tu diestro manejo de la lanza… En el pasado, estoy seguro de haber visto luchar justo igual a otro héroe. ¿No te parece un tanto extraño?
- Sirius: (...) Creo que es una mera coincidencia, príncipe Alfonse. El resto es fruto de tu imaginación… A fin de cuentas, el mundo está lleno de lanceros con la misma técnica mediocre que yo.
- Alfonse: No, tu técnica no es para nada mediocre. Tu manera de desenvolverte en el campo de batalla desvela toda una vida de cruentas batallas. ¡Eso es más que evidente! Ni siquiera entre los Guardianes podría encontrar a alguien que se acercara remotamente a tu nivel.
- Sirius: Soy un simple guerrero errante que lucha contra las injusticias, príncipe Alfonse… No sé qué verás en mí, pero eso es todo lo que soy. Y ahora, si me disculpas…
- Alfonse: ¡Pues sí que tenía prisa! Ahora que caigo, no es únicamente su forma de luchar, sino también su voz… Mmm… ¿Qué esconderá Sirius bajo esa máscara?

[Apoyo B]
- Alfonse: No quiero ser entrometido, Sirius, pero… ¿por qué llevas máscara?
- Sirius: (...)
- Alfonse: Lo pregunto con todo el respeto que te profeso como hermano de armas.
- Sirius: (...) El destino tiene giros trágicos. El hombre que había bajo esta máscara era muy testarudo, ¿sabes? Por eso no fue capaz de valorar aquello que amaba hasta que lo perdió…
- Alfonse: (...)
- Sirius: Así que, para burlar la crueldad del destino, se enfundó una máscara.
- Alfonse: Entiendo… Buscas forjarte un nuevo destino con este nuevo rostro.
- Sirius: En el fondo, no soy tan distinto al resto de héroes de este lugar. Da igual que nos enfundemos una máscara, recias armaduras o blandamos espadas legendarias. Todos buscamos lo mismo: ser dueños de nuestro destino.
- Alfonse: Vaya… Gracias por explicármelo. Ahora le encuentro sentido. No quieres huir de tu destino, sino plantarle cara y cambiarlo.
- Sirius: Puede que no sea muy elegante, pero con la máscara soy libre para luchar por aquello que me importa. Con ella, encontraré la paz, impasible ante los viles giros del destino.

[Apoyo A]
- Alfonse: Sirius, quiero compartir algo contigo sobre mi pasado. Un amigo al que tenía en alta estima también se enfundó una máscara. Lo creía muerto, pero nos rencontramos en el campo de batalla… como enemigos.
- Sirius: Entiendo… Creía que tu pregunta estaba movida por la curiosidad, pero veo que me equivocaba.
- Alfonse: Quiero entender por qué mi amigo se puso esa máscara.
- Sirius: ¡Quién sabe! Las razones que mueven a la gente son un misterio. Quizá necesitaba la máscara para ser capaz de enfrentarse a ti. Querría esconder el dolor que le producía levantar su espada contra un amigo.
- Alfonse: Tengo la esperanza de que, algún día, pueda deshacerse de su máscara.
- Sirius: Eso depende enteramente de él.
- Alfonse: ¿Y tú? ¿Renunciarás a esa máscara alguna vez?
- Sirius: No lo sé. Primero he de cumplir mi cometido. Lo decidiré cuando llegue ese día.
- Alfonse: (...)

[Apoyo S]
- Sirius: Ah, hola, príncipe Alfonse. La última vez que hablamos me hiciste una pregunta. Querías saber si, tras cumplir mi cometido, me quitaré esta máscara.
- Alfonse: En efecto…
- Sirius: Pues verás, hay alguien que espera con ansias el día en que regrese a mi mundo. Una vez lleve a cabo mi destino y vuelva a casa, tal vez la máscara me deje de hacer falta. Pero, para poder embarcarme en un nuevo futuro, antes tengo que dejar atrás mi pasado.
- Alfonse: Dejar atrás el pasado… ¿Y si esa fue la razón por la que mi amigo se puso la máscara? ¿Quería empezar una nueva vida? No, no es posible… Creo que su destino lo empujó a hacerlo. ¡Me niego a creer lo contrario! Quiero pensar que, si se deshace de la máscara, lucharemos en el mismo bando una vez más.
- Sirius: Príncipe Alfonse, haré lo que pueda por reuniros a tu amigo y a ti de nuevo.
- Alfonse: Gracias, Sirius.
- Sirius: Este disfraz es temporal, pero el deseo de proteger a aquellos a los que aprecio no me abandona.
- Alfonse: Me reconforta saber que has puesto tu valía al servicio de Askr para que este mundo vuelva a ver la paz.
- Sirius: Me dejaré la piel para que no decepcionaros, príncipe. Por ahora, la máscara y yo somos uno; no obstante, jamás dejaré de intentar crear un mundo de paz. ¡Lucharé por un futuro en el que pueda notar la brisa y el sol en mi rostro otra vez!

» Dragón resucitado Nagi
[Apoyo C]
- Sharena: Nagi, tengo curiosidad sobre algo… Cuando… despertaste de tu letargo…, ¿de verdad no podías recordar nada?
- Nagi: Mi primer recuerdo es ver el rostro del príncipe Marth al abrir los ojos. Sabía que me llamaba Nagi y que servía a la voluntad del Dragón Divino, pero, más allá de eso, todo era negro.
- Sharena: ¡Qué horror! Tiene que ser espantoso perder todo recuerdo de aquello a lo que amabas… Solo de pensar en olvidarme de mi familia y los Guardianes, se me encoge el corazón en un puño.
- Nagi: (...)
- Sharena: Anda, ¿y si…? ¡Se me ha ocurrido una idea, Nagi! Te ayudaré a recuperar tus recuerdos.
- Nagi: ¿Recuperar mis… recuerdos?
- Sharena: Quizá no todos, pero creo que al menos obtener algún vestigio de tu vida anterior. Piénsalo. Igual el destino te ha traído hasta Askr con ese único propósito…
- Nagi: ¿Crees que he sido invocada en este mundo para… recordar? Gracias, Sharena… Tus palabras me infunden aliento. ¡Tienes un grandísimo corazón!
- Sharena: ¡No hay de qué! Tengo un buen presentimiento sobre esto. Reúnete aquí conmigo mañana. Hay unos cuantos héroes que quiero presentarte...

[Apoyo B]
- Nagi: Hola, princesa Sharena… Aquí estoy, como me pediste ayer. ¿Con quién has venido?
- Sharena: Con unos héroes muy especiales. ¡Enseguida verás por qué!
- Deirdre: Encantada de conocerte, Nagi. Mi nombre es Deirdre. Al igual que tú, yo también perdí mis recuerdos.
- Daraen (mujer): Yo soy Daraen, estratega al servicio de Chrom y los Custodios. Quizá otrora fui alguien distinto, pero no guardo recuerdos de mi vida antes de unirme a Chrom.
- Linfan (chico): Y yo soy Linfan, el hijo de Daraen. ¿Sabías que su reputación como estratega es legendaria? El caso es que yo también desperté un día sin más recuerdo que mi nombre y el de mi madre…
- Daraen (mujer): Linfan, ¿podrías dejar de exagerar sobre mis dotes de estratega cada vez que conoces a alguien?
- Linfan (chico): ¿Qué tiene de malo? ¡Todos dicen que eres la mejor estratega de todos los tiempos! Es tan molón…
- Sharena: ¡Ejem! ¿Ves por qué quería que conocieras a estos héroes, Nagi? Entre las filas de los Guardianes de Askr hay más héroes que tampoco recuerdan nada de su vida anterior.
- Nagi: Vaya… Resulta intrigante que hayamos coincidido tanto de nosotros en este mismo lugar…
- Sharena: ¡Eso mismo pensé yo! Y creo que podríais ayudaros mutuamente a recuperar vuestros recuerdos.
- Linfan (chico): ¡Podríamos fundar el Club de los Héroes Amnésicos!
- Daraen (mujer): Sharena ya nos ha puesto al corriente de su gran idea. Si ponemos en común nuestras experiencias, quizá lleguemos a la raíz del asunto… Y, si desentrañamos las causas, ¡seguro que podremos recordar nuestro pasado!
- Deirdre: A decir verdad, no sé si esto me traerá alegrías o pesares… Pero si mis recuerdos perdidos albergan algo a lo que antaño amé, merecerá la pena.
- Nagi: Eso mismo pienso yo… ¿Lo intentamos, entonces?
*Fundido a negro*

- Sharena: ¿Y bien? ¿Habéis logrado algún avance? ¡Lleváis hablando toda una eternidad!
- Daraen (mujer): No, lo siento. Sigo sin recordar absolutamente nada…
- Deirdre: Es como si mis recuerdos hubieran quedado sepultados bajo un denso mar de niebla…
- Linfan (chico): Vaya, Nagi… Siento mucho que no hayamos podido ser de más ayuda.
- Nagi: ¡No te disculpes! Lo habéis intentado, y eso es todo lo que cuenta… Todos nosotros estamos marcados por un extraño sino, y nuestra llegada a este mundo no es casual… Aquí podemos forjarnos un nuevo destino y dejar de anhelar el que otrora perdimos, ¿no creéis? Si nos apoyamos los unos a los otros, daremos forma al futuro que tanto ansiamos…
- Daraen (mujer): Muchas gracias por tus alentadoras palabras, Nagi.
- Linfan (chico): Vaya, veníamos a ayudarte con el pasado, ¡pero tú nos has dado esperanzas para el futuro!
- Sharena: Me alegro de que este experimento haya tenido un final feliz, pero nadie ha conseguido recordar nada… ¡Encontraremos la manera cueste lo que cueste!

[Apoyo A]
- Sharena: Nagi, he seguido dándole vueltas a todo este asunto y se me ha ocurrido algo… ¿Y si hablamos con algunos de los héroes del reino de Akaneia? ¡Quizá nos puedan dar alguna pista sobre tu pasado!
- Nagi: Bueno, supongo que no tenemos nada que perder…
- Sharena: En ese caso, iré a hablar con ellos ahora mismo. ¡Estaré de vuelta en un santiamén!
*Fundido a negro*

- Sharena: No ha habido suerte. Nadie de tu reino recuerda haberte conocido…
- Nagi: Tal y como me temía…
- Sharena: Alguien me sugirió que podías haber llegado a Akaneia desde otro mundo, pero no hay manera de asegurarse. Aun así, cuando ya no esperaba descubrir nada más, mis pesquisas me llevaron hasta cierta heroína…: ¡Tiki, otra manakete de Akaneia que vive en el castillo!
- Tiki (joven): ¡Hola! ¿Os puedo ayudar en algo?
- Nagi: ¡Pero si eres la princesa heredera de Naga, el Dragón Divino! La voluntad del Dragón Divino reside en mí, instándome a socorrer a quien recorre el sendero de la luz. Tú y yo tenemos mucho en común, Tiki… Más que cualquier otro héroe de este mundo.
- Sharena: Has vivido durante milenios, ¿verdad, Tiki? Porque en ese caso… ¡Quizá es posible que os hayáis conocido en el pasado!
- Tiki (joven): No albergo recuerdo alguno de Nagi. Me temo que ni siquiera he oído hablar de ella… Además tampoco apareciste en las revelaciones oníricas que tuve durante mi letargo, Nagi…
- Nagi: (...)
- Tiki (joven): ¡Lo siento! No me viene nada a la memoria sobre ti… ¡Siento no poder ser más de ayuda!
- Sharena: En ese caso... , cabe la posibilidad de que seas de un mundo diferente. Quizá llegaras a Akaneia justo antes de caer en aquel letargo.
- Tiki (joven): Aun así, esto es muy extraño… Cuando te miro, sé quién eres aunque no nos hayamos visto nunca antes. ¿Cómo es posible que me resultes tan familiar?
- Nagi: No sé el motivo, pero a mí me sucede exactamente lo mismo… Siento una calidez familiar, como si… compartiéramos un vínculo. Lo noto en lo más profundo de mi ser, pero no soy capaz de explicarlo con palabras.
- Sharena: Mmm… Tendremos que desentrañar este misterio de otro modo. ¿Andará lejos la respuesta?...

[Apoyo S]
- Sharena: Siento no haber podido ser de más de ayuda, Nagi. Ojalá hubiera un modo de que recordaras tu pasado…
- Nagi: En absoluto, princesa Sharena. Te estoy muy agradecida… Puede que no guarde recuerdos de mi yo anterior, pero tengo claro cuál es mi cometido en este lugar… Tal y como sucedía en el reino de Akaneia, las huestes oscuras están siempre al acecho. Sin embargo, la luz de los Héroes se mide contra ellas sin temor… Mi misión consiste en luchar a su lado, y por ello pongo todo mi poder en manos de Avatar.
- Sharena: La luz de los héroes que planta cara a la oscuridad… ¡Podría ser el lema de los Guardianes de Askr!
- Nagi: Y tú también eres parte de esa luz, princesa Sharena…
- Sharena: ¿Y-yo?
- Nagi: Tu corazón es noble y me has prestado ayuda sin titubear. Eres la luz que guía a muchos… Antes no recordaba mi pasado, pero ahora vislumbro el futuro que quiero construir. Eso es más que suficiente…
- Sharena: Nagi, tu poder es inconmensurable. ¿Estás segura de que quieres ponerlo a nuestro servicio?
- Nagi: Lo estoy. Plantaré cara a la oscuridad y me aseguraré de que la luz de los Guardianes nunca se extinga… Vuestro camino es el mío ahora… ¡Que la bendición del Dragón Divino os proteja!

» La voluntaria Norne
[Apoyo C]
- Norne: Concéntrate, Norne. Apunta al centro de la diana y… ¡dispara! ¡Hala! Estoy mejorando! Aunque ojalá progresara un poco más rápido… ¡Quiero que Kris se quede con la boca abierta la próxima vez que nos encontremos! Aunque, por ahora, no les llego ni a la suela de los zapatos a los arqueros de los Guardianes de Askr… Cuentan con una destreza y unas armas con las que yo solo puedo soñar… Me encantaría entrenar con ellos de vez en cuando. ¡Aprendería mucho de sus avezadas técnicas!
- (?): ¿Y por qué no intentas que alguien te acepte como su aprendiz?
- Norne: ¿Eh? ¡¿Quién ha dicho eso?! ¿Esa voz era real… o estoy teniendo imaginaciones?
- (?): No, no soy producto de tu imaginación…
- Norne: ¿Qué? ¡Otra vez! Pero si aquí no hay nadie… ¿Habrá sido una revelación divina? O quizá una voz del más allá… En fin… ¡Bien pensado! La voz tiene razón. No sería mala idea aprender al lado de un gran maestro arquero. Si quiero convertirme en una gran guerrera, es el camino correcto. ¡Me marcho a buscar un mentor!
- (?): (...) Oye, pero no te vayas… (...) Necesito… tu ayuda...

[Apoyo B]
- Gordin: ¿Cómo dices? ¿Que quieres que sea tu mentor de tiro con arco?
- Norne: ¡Eso es! Siempre he pensado que tu maestría con el arco es inigualable. ¿Me aceptarías como aprendiz?
- Gordin: Esto… N-no sé yo… No me veo preparado todavía. Aún me queda tanto por aprender… ¿Sabes quién sería la persona indicada? Mi mentor, Jeorge.
- Norne: ¡Anda, pues no es mala idea! Dicen que es el mejor arquero de Akaneia, ¿cierto?
- Gordin: Sí, pero ten en cuenta algo: entrenar bajo su tutela no es un camino de rosas. Pero, si eres aplicada, aprenderás lo indecible a su lado.
- Norne: ¡Seguro que es un magnífico profesor! Voy a buscarlo ahora mismo. ¡Gracias, Gordin!
*Fundido a negro*

- Norne: Uf, menudo palo… No ha ido como pensaba.
- Gordin: Uy, ¿ya has vuelto? ¡Sí que te ha despachado rápido!
- Norne: Y que lo digas… Jeorge no acepta aprendices así como así. Parece que tú fuiste un caso especial, Gordin.
- Gordin: Vaya, lo siento mucho…
- Norne: ¡No hace falta! No voy a desanimarme por este pequeño traspiés. ¡Mi revelación divina no dejaba a dudas! Sé que acabaré encontrando a mi maestro tarde o temprano. Voy a seguir preguntando por ahí. ¡Gracias por tu ayuda, Gordin!
- Gordin: ¿«Revelación divina»? ¿A qué se referirá con eso?

[Apoyo A]
- Norne: Uf, parece que nadie está por la labor de ser mi mentor… ¡Se ve que todo el mundo tiene mejores cosas que hacer! Mmm, veamos… Podría preguntarles al príncipe de Frelia o al de Hoshido. ¡Ambos son diestros arqueros! Pero, ¿y si ellos también se niegan a enseñarme? ¡Menudo palo! No lo entiendo… ¡La revelación divina no dejaba lugar a dudas! Si quiero mejorar, he de encontrar un mentor.
- Virion: ¿Ocurre algo, bella dama?
- Norne: Anda, hola. Eres… Virion, ¿verdad?
- Virion: ¡El mismo que viste y calza! Virion, el más ducho arquero de los Guardianes, a tu servicio. Si no he oído mal, andas buscando un maestro. ¿Es eso cierto?
- Norne: Pues sí, aunque hasta ahora no he tenido mucha suerte…
- Virion: En ese caso, me presto a aleccionarte en el noble arte del arte. ¡No hay clases más sofisticadas que las mías! Y por favor, ¡no me lo agradezcas! Es mi deber ayudar a una dama en apuros. Además, después de las clases podríamos ir a tomar un refrigerio juntos. Tentador, ¿verdad?
- Norne: Ejem… E-esto… Es una oferta muy generosa, pero… Lo siento, la sofisticación no es mi fuerte. ¡Adiós!
- Virion: Oye, ¿cómo que «adiós»? ¿Y a qué te refieres con que la sofisticación no es tu fuerte? ¡No te vayas, bella dama! ¡No te vayas de mi lado!
*Fundido a negro*

- Norne: Vaya, la búsqueda de mentor está resultando más difícil de lo que esperaba… Quizá mi destino sea ser una simple chica de pueblo para siempre. Solo pùedo aspirar a la mediocridad… Nunca llegaré a ser tan fuerte como Jeorge o Gordin. ¡Ser parte de los Guardianes de Askr me queda grande!
- (?): No tires la toalla…
- Norne: ¡Diantres! ¡¿Otra vez esa voz celestial?! ¿De dónde saldrán estas revelaciones?

[Apoyo S]
- Norne: Otra vez esa voz celestial… ¡Y esta vez la he escuchado más claramente que nunca.
- (?): De celestial nada. En los cielos no me vas a encontrar, precisamente. Mira en el suelo, detrás de ti.
- Norne: ¡¿Que qué!? La voz viene de… ¡Vaya! Si hay un agujero ahí… Y dentro… ¡Será posible! ¿Qué haces ahí metida? Venga, te ayudo a salir. ¡Umpf! Ay… ¡Ya está!
- Setsuna: Ufff, por fin… ¡Gracias!
- Norne: ¡Menudo susto me has pegado! No esperaba encontrarme a alguien dentro de un agujero. ¡Anda, si eres Setsuna! Conque tú eras mi revelación divina, ¿eh?
- Setsuna: ¿Yo, una revelación divina? Solo intentaba llamar tu atención para que me ayudaras. Me echaron una mano para salir del primer agujero, pero al poco tiempo me caí en este otro…
- Norne: ¡Entonces no tuve ninguna revelación divina! Pues vaya…
- Setsuna: Pues no… Simplemente te vi deprimida y quería levantarte el ánimo. Te llamas Norne, ¿verdad? Pues este es mi consejo para ti: no te esfuerces tanto en parecerte a los demás…
- Norne: ¿C- Cómo dices? Ya sé que solo soy una chica de pueblo y que mi arco no es gran cosa, pero… En fin, que quiero ser de utilidad para los Guardianes de Askr.
- Setsuna: ¿Y para eso crees que es necesario convertirte en una gran arquera?
- Norne: Eh… Bueno, supongo…
- Setsuna: Si quieres ser de ayuda, ¿por qué no colaboras con aquello que ya se te da bien?
- Norne: Algo que ya se me dé bien, ¿eh?
- Setsuna: Hay mil formas de ser útil a los demás. Puedes ofrecer apoyo moral o echar una mano en la cocina… Para ciertas cosas, no importa ser de alta alcurnia… o haber nacido en una aldea de lo más humilde.
- Norne: Puede que tenga razón… Estaba tan obcecada en mejorar como arquera que se olvidó lo realmente importante. En el fondo, empecé a usar el arco con un solo objetivo: ayudar a los demás.
- Setsuna: Si esa es tu misión, no te limites a disparar flechas… Y, además de la determinación, no olvides que la paciencia es crucial para alcanzar tus metas. Persevera y conseguirás lo que te propongas. O al menos eso creo…
- Norne: Pues oye, ¡tienes razón! Pondré todo mi empeño en ayudar con mis otros talentos. ¡Quiero demostrar a los Guardianes que soy algo más que una mera aprendiz! Gracias por ayudarme a encontrar mi camino, Setsuna. Puede que salieras de un agujero, ¡pero tus consejos me han venido como caídos del cielo!
- Setsuna: Espero que te sirvan para alcanzar tus metas. Y, oye… Ya que tanto te gusta ayudar, también me podrías echar una mano a mí de vez en cuando… Como ves, me paso la vida cayendo en trampas y agujeros de los que no puedo salir sola… Si me rescatas de vez en cuando, te podrías dar clases de tiro con arco como agradecimiento.
- Norne: ¡Eso sería genial! Muchas gracias, Setsuna.

» Bailarina errante Phina
[Apoyo C]
- Olivia: Habíamos quedado aquí, pero no veo a nadie…
- Fjorm: ¡Anda, hola! ¿Qué te trae por aquí, Olivia?
- Olivia: Ah, hola, princesa Fjorm. Phina me ha citado en este lugar, pero parece que llega tarde…
- Fjorm: Vaya, ¿a ti también? Me pregunto qué se traerá entre manos… Lo único que me ha adelantado es que necesitaba mi ayuda con algo.
- Phina: ¡Buenas! ¿Ya estáis aquí las dos? Siento haberos hecho esperar.
- Olivia: Cuéntanos, Phina: ¿para qué nos has llamado?
- Phina: Veréis… Los bailarines, como bien sabéis, danzamos para infundir vitalidad en nuestros aliados.
- Fjorm: ¡Claro! Siempre he admirado la valía de los héroes que cantan y bailan en combate. Sus habilidades nos han salvado el pellejo en más de una batalla.
- Phina: ¿A que sí? Pues se me ha ocurrido una idea al respecto. Imaginad que dos bailarines danzaran el uno para el otro. ¡Su vitalidad sería tal que podrían bailar eternamente!
- Olivia: Es una idea interesante… No creo que nadie lo haya llevado a cabo hasta la fecha.
- Fjorm: ¿Creéis que funcionará?
- Phina: ¡Solo hay una manera de descubrirlo! Pensadlo bien… ¡Sería una revolución táctica para los Guardianes!
- Olivia: La verdad es que suena prometedor.
- Phina: ¡Genial! Entonces, ¿a qué esperamos para ponerlo en práctica?

[Apoyo B]
- Phina: ¡Venga, princesa Fjorm! Es hora del entrenamiento con lanza. Empezaremos con… ¡cien embates!
- Fjorm: ¡¿Que qué!? ¿C-cien? Buf, no creo que aguante…
*Fundido a negro*

- Fjorm: Uf… 98, 99 y… ¡100! ¡Lo conseguí! Me he quedado baldada…
- Phina: ¡Así se hace! Ahora me toca a mí poner los pasos de baile a punto. (...) ¿Notas el poder vigorizante de la danza? ¡Es un bálsamo de vitalidad!
- Fjorm: ¡Caray! ¡Siento cómo mis músculos se fortalecen! Hasta podría hacer otra ronda de entrenamiento.
- Phina: Olivia, ahora te toca a ti bailar para que recupere mi energía. Después, bailaré para que tú te repongas. ¡Así podremos seguir combatiendo sin cesar!
- Olivia: ¡Estupendo! Aunque no puedo concentrarme con tantos ojos puestos en mí… Oh… M-me pasa algo raro. ¡No puedo moverme con soltura!
- Phina: ¡Olivia! Es un mal momento para un ataque de pánico escénico. Si no te concentras, no podré recuperar mis fuerzas.
- Olivia: Uff… Lo siento, Phina. Por más que lo intente, no me responden las piernas. No entiendo por qué…
- Fjorm: Tranquila, Olivia. Acabarás lesionada si te fuerzas.
- Phina: Qué extraño… Olivia es una bailarina excepcional. ¿Qué le ha podido pasar?

[Apoyo A]
- Olivia: Estoy desconcertada… ¿Por qué no puedo bailar si Phina está presente?
- Fjorm: Quedarte paralizada a la hora de bailar no es nada propio de ti, la verdad.
- Olivia: Además, he ejecutado ese baile miles de veces. Me lo sé al dedillo, pero como si nada…
- Phina: ¡Ya estoy de vuelta! ¿Retomamos el entrenamiento donde lo dejamos? Por cierto, traigo compañía: ¡una bailarina más!
- Silvia: Me he enterado de vuestras sesiones de entrenamiento y… ¡yo también quiero pasármelo bien!
- Olivia: ¡Qué alegría que hayas venido, señorita Silvia!
- Silvia: ¿Cómo que «señorita»? Oye, ¡que somos amigas! Bueno, ¿empezamos a entrenar ya? ¡Me muero de ganas por entrar en acción!
- Fjorm: Uf… Ahora es cuando me toca ejecutar cien embates de lanza otra vez, ¿no?
- Phina: Me temo que sí. ¡Siento someterte a un entrenamiento tan extenuante! ¡Pero tranquila! Después, Olivia bailará para ti y te sentirás como nueva. ¡Ya lo verás!
- Silvia: Y ahí es cuando entro yo, ¿no? Cuando Olivia termine su danza, yo ejecutaré la mía para que recupere su energía.
- Phina: ¡Eso es! ¡Comencemos!
*Fundido a negro*

- Fjorm: ¡Dos más! Uf… 99 y... ¡100! Olivia, me vendría genial un bailecito de los tuyos ahora…
- Olivia: V-voy… ¡Que el poder reparador de la danza te devuelva las fuerzas!
- Fjorm: ¡Hala! He recuperado el brío en un periquete. Gracias, Olivia.
- Silvia: ¡Hora de salir al escenario! Con todas vosotras…: ¡Silvia, la flor guerrera! (...) ¡Ay! ¿Qué me pasa? ¿Por qué no puedo bailar bien? ¡Me muevo como un pato mareado!
- Phina: ¡¿Será posible?! ¿Tú también, Silvia? ¿Alguien me explica qué ocurre?

[Apoyo S]
- Anna: Según cuenta la leyenda, dos diosas moraban este mundo hace miles de años. Estas deidades emprendieron una danza sin fin que, según pensaban, les otorgaría vitalidad eterna. ¡Justo como acabáis de intentar vosotras!
- Phina: (...)
- Anna: Las diosas llevaron a cabo este ritual de regeneración de manera impecable durante un siglo entero. Sin embargo, al despuntar el alba del 101º año, ambas cayeron rendidas y exhalaron su último aliento.
- Olivia: Oh…
- Anna: De acuerdo al mito, es la razón por la que los bailarines no pueden infundirse vitalidad entre sí.
- Phina: Increíble… Y yo que pensaba que había dado con una técnica de combate revolucionaria…
- Olivia: O-oye, pero… eso no significa que los bailarines no podamos entrenar juntos, ¿verdad?
- Silvia: Habrá que salir de dudas, ¿no? ¿Estás lista, Phina? Derecha, izquierda y… ¡giro!
- Phina: Derecha, izquierda y… ¡giro! ¡Funciona! Si solo entrenamos, podemos bailar juntas sin problemas. Aunque mi rompedora estrategia ha caído en saco roto…
- Fjorm: Lo siento mucho, Phina. En cualquier caso, era una idea genial y merecía la pena probarla. ¡No te tortures! Los bailarines desempeñáis un papel irremplazable en los Guardianes.
- Silvia: ¿A que sí? Si algo me pasara a mí, la bailarina nómada Silvia, el mundo de los héroes lloraría desconsolado.
- Anna: ¡Ya lo creo! Los bailarines sois una pieza fundamental en el tablero de juego. Cuando nos quedamos sin aliento, nos ayudáis a recuperarlo para poder seguir combatiendo.
- Phina: En ese caso, ¡seguiremos dándolo todo! Si acaso, este percance nos ha unido todavía más. Venga, ¡pongámonos a bailar y mejoremos nuestras habilidades hasta que nadie nos haga sombra!

Creando Lazos (Historia) - Hora de deslumbrar

[Apoyo C]
- Phina: ¡Atención todo el mundo! ¿Accesorios listos para inspección? Recordad: no se trata de destacar por destacar, sino de hacerlo por nuestro sentido de la elegancia.
- Norne: ¿Qué tal estoy? Creo que no acabo de entender el concepto «complementar»…
- Phina: ¡Estás divina! Los accesorios básicos nunca pasan de moda. ¡Lista para desfilar!
- Nagi: Yo… me he puesto este…
- Phina: Em, vaya… Te queda muy… especial. Desde luego, es original. Seguro que a la gente le encanta. ¡Lista para desfilar!
- Sirius: La utilidad de esta táctica escapa a mi entender. ¿Será adecuado este accesorio?
- Phina: Es muy… tú, eso desde luego. Te confiere un aspecto rompedor, y eso me gusta. ¡Listo para desfilar! Y por último: ¡mi turno! Mi accesorio me da un toque de personalidad arrollador ¿no os parece?
- Norne: ¡Estás muy mona! Deslumbrarás a todo el mundo.
- Phina: ¡Qué estilazo llevamos! Ja, ¡ya verás! Vamos a ser los más populares del castillo. Seguro que Alfonse y el resto de héroes se mueren por tenernos en sus batallones. Que no os extrañe si la paz termina llegando a Askr gracias a nosotros.
- Nagi: Si ese es mi destino, lo cumpliré sin vacilar.
- Sirius: Ojalá yo aprendiera a enfrentar la vida con vuestro optimismo…
- Phina: ¡Venga, llegó la hora! ¡A lucir esos complementos por Askr! Nuestra elegancia y donaire dejará a todo el mundo boquiabierto.
- Norne: ¡Phina, espera! Oh, cómo no, ella siempre con prisas. Ya sé que intentamos ayudar, pero algo me dice que esta no es la mejor manera...

[Apoyo B]
- Phina: La Operación Hora de Deslumbrar no está teniendo tanto éxito como esperaba. Mecachis… Norne, ¿informe de situación?
- Norne: La verdad es que no estamos causando mucho furor… Aunque, oye, la princesa Sharena se ha puesto el accesorio que le regalé. ¡Lo va luciendo por el castillo con mucho estilo! Por desgracia, eso es todo. No parece que estemos cambiando el mundo…
- Phina: Mmm, ¿de verdad? No importa. Seguiremos con nuestra estrategia hasta que logremos hacer de Askr un lugar mejor. Creo que Sirius es nuestra mejor baza. El aspecto teatral que le confiere la máscara es ideal. Podría ir por el castillo ejecutando apariciones dramáticas. «¡Soy el gran Sirius, el enmascarado errante que lucha en pos del amor verdadero!»
- Sirius: (...) Ni en sueños.
- Phina: ¿No? ¡Pero si sería una forma magnífica de atraer la atención de la gente! ¿Y tú, Nagi? Quizá un poco de maquillaje resalte tu estilo exótico. Podrías interpretar un número teatral en el que saques a colación tu trágico pasado. ¡Sería un bombazo!
- Nagi: ¿Mi… trágico pasado?
- Norne: (...) Em… Phina, creo que igual no es necesario llamar tanto la atención…
- Phina: ¿Cómo que no? ¡Hay que trabajar duro para destacar! De lo contrario, uno se pasa la vida a la sombra de los demás…
- Norne: ¿Sabéis? En mi opinión, los Guardianes de Askr son como la edificación de un gran castillo. Los héroes en primera línea de batalla son como las murallas que protegen su interior. Y, al estar expuestos, reciben los elogios de todo el mundo. Sin embargo, sin unos pilares firmes, el castillo se derrumbaría y no habría nada que proteger. Tal vez nadie vea la labor que desempeñan al estar escondidos en su interior, pero… Yo me conformo con ser ese pilar. Lo importante es ser útil; el reconocimiento es lo de menos.
- Phina: (...)
- Sirius: Coincido contigo. No es que sea lo más glamuroso del mundo… Aun así, ser los pilares de los Guardianes de Askr es una tarea más que crucial.
- Phina: Mmm… A ver si lo entiendo. ¿Decís que lo que importa es ayudar sin buscar el reconocimiento ajeno? Nunca lo había visto así...

[Apoyo A]
- Phina: Lo siento mucho. ¡Os he hecho perder el tiempo con mis tonterías!
- Norne: No tienes por qué pedir perdón, Phina. Sabemos que lo hacías con tu mejor intención.
- Phina: Todo esto me ha hecho darme cuenta de algo muy importante. Da igual de qué guisa vayamos: lo que nos hace destacar está en el interior. Me sabe fatal haberos enredado en mi patético intento de conseguir el reconocimiento de los demás.
- Sirius: En el pasado aprendí que luchar en pos de la gloria es una meta necia. Me basta con saber que estoy protegiendo a mis seres queridos.
- Phina: Tienes razón, Sirius. Tu ejemplo me ha servido para abrir los ojos.
- Sirius: Aunque en otro orden de cosas… Todo caballero que se precie debería hacer algún obsequio que otro a sus seres queridos. Así pues, me he puesto manos a la obra y he fabricado esta especie de accesorio. ¿Qué os parece?
- Phina: ¡Vaya, Sirius! ¡Un segundo accesorio!
- Norne: ¡Rebosa elegancia!
- Nagi: Yo también he elaborado otro accesorio…
- Phina: Jo, ¡sois una caja de sorpresas! Es precioso, Nagi.
- Nagi: No acabo de entender su cometido, pero la verdad es que me gusta confeccionar accesorios. Aunque guardo recuerdos de mi pasado, esta es una buena manera de crear nuevos. Así me acordaré de vosotros. Gracias por… hacerme sentir parte del grupo.
- Norne: Ejem, pues… como vi que todo el mundo hacía uno, yo no me he quedado corta. ¡Mirad qué chulo! ¡Me encanta cómo me queda!
- Phina: ¡Guau, vuestro sentido de la moda es magnífico!
- Norne: Phina, buscabas destacar para que nuestro invocador se fijara en ti y te mandara al campo de batalla. Solo querías ayudar a crear un mundo mejor. Todos lo sabemos, así que no te preocupes.
- Phina: Eh, sí, claro, por eso… No porque quisiera pasar tiempo al lado de Navarre, qué va…
- Sirius: Oye, ¿te estás poniendo roja?
- Nagi: Phina, me gustaría que siguiéramos trabajando como un equipo.
- SIrius: Aunque la vida traiga reveses, hemos de perseverar en nuestra lucha y seguir adelante. Si eres constante en tu camino, algún día se hablará de ti en los anales de la historia de los Guardianes.
- Phina: Tienes razón. A vuestro lado, sé que llegaré lejos, ya sea en este mundo o en cualquier otro. Sea cual sea el destino que Askr me depara, ¡prometo estar lista para enfrentarlo!

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