Capítulo 06 - Reino de los muertos

Parte 1 - Una sucesión de tragedias

>> Apertura
- Alfonse: Tal y como cuenta la leyenda, este lugar es oscuro cual cripta... No hay duda: nos hallamos en el reino de los muertos.
- Eir: Estamos en Hel, donde mi madre gobierna sobre aquellos que han perdido la vida... Tras morir, quienes no se han ganado un mejor destino dan con sus huesos en este lúgubre sitio. Los muertos de todos los reinos acuden a este y, con su presencia, refuerzan el poder de mi madre.
- Alfonse: Y tú, ¿eres una de ellos?, ¿estás muerta?
- Sharena: A mí me da que está bastante viva... Ni por asomo se parece a las huestes contra las que hemos luchado. ¡Tiene un aspecto muy saludable!
- Eir: ¿Yo? Sí, soy mortal, no puedo resucitar como los soldados de mi madre. Si pudiera luchar, morir y volver a la vida como ellos, quizá mi madre dejaría de verme como una inútil...
- Alfonse: Eir...
- Eir: Su morada no está lejos, seguidme y os mostraré el camino.

>> Inicio de la batalla
- Lif: Volvemos a vernos.
- Alfonse: Líf..., el primer rey de Askr.
- Lif: El reino de los muertos no es lugar para los que respiráis, chico.

>> Fin de la batalla
- Lif: No puedes burlar a la muerte... Pero, como todos los mortales, no lograrás comprenderlo hasta que llegue tu hora.

>> Cierre
- Anna: Avancemos con cuidado por aquí...
- Alfonse: Hay... sangre seca por todas partes... Este lugar... ¿Acaso se realizan aquí ejecuciones, torturas? Mi mente no logra procesar lo que ven mis ojos.
- Eir: Este lugar... era mi hogar.
- Sharena: ¿Qué? ¿Cómo que era tu hogar?
- Eir: Yo... debía morir. Esa era la tarea que me habían encomendado. No soy como los demás mortales o, al menos, eso me contó mi madre... Mi cuerpo encerraba múltiples vidas que el dragón de la vida tuvo a bien concederme...
- Alfonse: ¿Múltiples vidas? ¿De qué hablas?
- Eir: Los mortales solo tenéis una vida, pero mi cuerpo encerraba miles y miles en su interior. Por ello, aunque muriese, al día siguiente volvía a estar viva. Por eso, mi madre me trajo aquí y me mató...
- Sharena: ¿A su propia hija? ¡Qué desalmada!
- Eir: Mi madre incrementa su poder cada vez que alguien pierde la vida. Por eso me mataba una y otra vez, día tras día... Los mortales solo pasáis por ese trance una vez, el dolor no vuelve a repetirse. Tenéis esa suerte. Yo, sin embargo, padecía una agonía sin fin que me hacía revivir ese dolor a diario.
- Alfonse: Eir...
- Eir: Pero, ahora, al fin se acaba mi agonía. He entregado todas mis vidas a mi madre para potenciar su poder... y ya solo me queda esta. Para ella, carezco de todo valor.
- Alfonse: Eir... Lo que ha hecho tu madre..., lo que te ha hecho no tiene nombre... Por eso huiste, ¿verdad?
- Eir: Quizá..., quizá fuera ese el motivo, sí.

Parte 2 - Los guerreros laguz

>> Inicio de la batalla
- Ranulf: Me llamo Ranulf y soy la mano derecha del próximo rey de Gallia... más o menos, vamos.

Parte 3 - Rencuentro con la muerte

>> Apertura
- Anna: Nuestro periplo por el reino de los muertos dura ya diez días... Hemos evitado confrontamientos y el enemigo aún no ha detectado nuestra presencia.
- Alfonse: Y, ahora, por fin, nos acercamos a la morada de Hel...
- Eir: Sí. Se halla en el extremo más alejado de este oscuro reino... Un momento. Ve con cuidado, Kiran... La muerte acecha. Mi madre... está aquí.

>> Inicio de la batalla
- Hel: Hum.
- Alfonse: Veo que has decidido dar la cara. Si te derrotamos aquí, en el reino de los muertos, ¿morirás?... ¿O aún queda otro capítulo en esta interminable historia? En fin, ¡pronto lo averiguaremos!

>> Fin de la batalla
- Hel: Da igual lo que intentes, no te servirá de nada. Ante la muerte, cualquier esfuerzo resulta vano...

>> Cierre
- Alfonse: ¿Qué ha pasado? ¿Hel se ha ido?
- Hel: ¡Ah, iluso mortal!
- Alfonse: ¡Oh!
- Hel: Una maldición en nombre de Hel, ama y señora de los muertos...
- Alfonse: ¡Agh! De modo que así termina todo...
- Hel: Tu padre entregó su vida por alargar la tuya. ¡Qué insensatez! No cambia nada, principito. Morirás igualmente.
- Alfonse: Supongo que así será, Hel. ¡Adelante, maldíceme!
- Hel: Cuando transcurran nueve días, morirás tal y como hizo tu padre. ¿A qué viene esa sonrisa, chico? ¿Acaso el miedo te ha vuelto loco?
- Alfonse: ¿No lo entiendes? Si tú misma has lanzado la maldición... Moriré, de eso no hay duda, pero si para eso aún faltan nueve días... Entonces, durante ese tiempo no podrás matarme.
- Hel: (...)
- Alfonse: Ya he logrado entrar en tu reino. Ahora, descubriré cómo derrotarte. La clave está aquí, en algún lugar... Y, cuando la encuentre, ni siquiera tendré que ir a buscarte porque, tras nueve días, tú misma vendrás a mí. Así que, adelante, Hel, ama y señora de los muertos, maldíceme. Acepto gustoso que lo hagas... Porque será tu vida, y no la mía, la que se apague en nueve días.
- Hel: ¡Insolente! ¿Acaso insinúas que no temes mi maldición o la muerte, que no te doy miedo? Pues bien, siempre estoy a tiempo de cambiar eso. Retiro la maldición. No te regalaré un destino tan fácil... Infundiré en ti tal pavor que atenazará cada fibra de tu cuerpo... y, entonces, solo entonces, conocerás la muerte.
- Alfonse: Oh... Ahora sí se ha ido. Tenía razón entonces; la clave para derrotar a Hel se halla en algún lugar de este reino.

Parte 4 - El rugido del león

>> Inicio de la batalla
- Caineghis: Soy Caineghis, rey de Gallia y de la tribu fiera.

>> Cierre
- Eir: Madre... Yo... Yo...
- Hel: Eir.
- Eir: ¡Ah! ¿Madre?
- Hel: Veo que sigues viva y en compañía de los Guardianes. Excelente. Sigue congraciándote con ellos, ganándote su confianza, satisfaciendo sus peticiones... Y, cuando yo te lo ordene, mátalos.
- Eir: Pero madre, ellos... me tratan bien, son amables conmigo. El príncipe Alfonse, Kiran... Te lo ruego, abandona tus planes y permite que vivan.
- Hel: Tus ruegos me son indiferentes, Eir. Te he dado una orden y la cumplirás sin rechistar.
- Eir: Madre..., desde que me he unido a ellos, tengo un sueño recurrente formado por recuerdos... Alas blancas, calor, vida... Tú, sonriéndome con dulzura... ¿De cuándo son esos recuerdos?
- Hel: Obedece mis órdenes, Eir.
- Eir: Sí... Eso haré, madre.

Parte 5 - La sangre de Askr

>> Inicio de la batalla
- Lif: Bueno...
- Thrasir: (...)
- Alfonse: Veo que te has unido al primer rey, Thrasir.
- Thrasir: Todos los vivos... morirán en nuestras manos.

>> Fin de la batalla
- Sharena: ¡Se retiran!
- Alfonse: Sigámoslos. Son generales de Hel, seguro que disponen de información que nos puede ser de ayuda.

>> Cierre
- Anna: ¡Mirad! Se dirigen hacia... ¿Un portal?
- Sharena: ¡Exacto! Es un portal a otro mundo, como el que conecta Askr con Hel.
- Alfonse: Hum... Líf fue el primer rey de Askr, es lógico que pueda abrir portales...
- Sharena: Debe de haber cruzado a través de este. ¿Lo seguimos?
- Alfonse: Sí, no hay tiempo que perder.

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