Capítulo 10 - Bruja omnicida

Parte 1 - Revelación repentina

>> Apertura
- Veronica: Alegrad esas caras. He llevado a cabo una búsqueda exhaustiva en la biblioteca del castillo embliano... ¡Y al fin he encontrado el arma que puede aniquilar a Hel! Está oculta en el Templo Sangriento.
- Alfonse: Muchas gracias, princesa Veronica... No lo habríamos logrado sin tu ayuda.
- Anna: No hay tiempo que perder. ¡Pongámonos en marcha! Pero no lo olvidéis: no debemos bajar la guardia en ningún momento.

>> Inicio de la batalla
- Veronica: Ya casi hemos llegado. ¡Daos prisa! E-esperad...
- Thrasir: Eso es... Daos prisa. ¡Lanzaos a los brazos de la muerte!
- Veronica: ¡Ah!
- Alfonse: ¡Princesa Veronica!
- Veronica: Tú...
- Thrasir: Así que has acabado adentrándote en este mundo, princesa Veronica... ¡Qué necia has sido! Me encargaré de poner fin a tu patética vida.
- Alfonse: ¡Ponte a salvo, princesa Veronica! Deja que nos encarguemos de esto.

>> Fin de la batalla
- Thrasir: ¡Grrrgh! No pienso perder... ¡Al menos no hasta que haya logrado salvar a mi hermano!
- Veronica: No me digas que tú...
- Thrasir: Así es... Soy Veronica. Una Veronica que ha crecido y madurado más que tú, niña. A fin de cuentas, provenimos de mundos totalmente distintos. ¡No somos la misma persona!
- Veronica: Mi yo de otro mundo...
- Thrasir: Hel es indestructible, pero tú, Veronica... A ti puedo aplastarte como a un insecto.
- Veronica: (...)
- Alfonse: Princesa Veronica, ¿cómo te encuentras? Estás herida...
- Veronica: Estoy lo suficientemente bien como para haceros de guía. ¡Pongámonos en marcha!

Parte 2 - La pereza y la devoción

>> Inicio de la batalla
- Hilda: No vale la pena esforzarse por cosas como esta, pero alguien tiene que encargarse. Y algo me dice que esta vez no podré escaquearme...

Parte 3 - Incursión en Embla

>> Inicio de la batalla
- Hubert: Soy Hubert von Vestra ¡y me encargaré de demostrarte cuán débil eres!

Parte 4 - La llegada de la Muerte

>> Inicio de la batalla
- Caballero Sanguinario: (...)

Parte 5 - El Templo Sangriento

>> Apertura
- Veronica: Por fin hemos llegado... Encontraremos el arma que buscamos en las entrañas del santuario.
- Sharena: Un templo hecho de sangre... ¡Qué lugar tan abominable! Me pone los pelos de punta.
- Veronica: ¿A qué esperáis? Deberíamos entrar antes de que algún obstáculo vuelva a interponerse en nuestro camino.
- Alfonse: Espera, princesa Veronica... No pongas ni un pie dentro de ese templo.
- Veronica: ¿Y eso por qué?
- Alfonse: Thrasir, tu yo de este mundo, mencionó que Hel es indestructible en nuestro último encuentro. Seguro que ha descubierto que vamos en busca de esta arma. Sin embargo, el manuscrito que encontramos en el castillo de Embla estaba intacto. Nadie había intentado esconderlo o reducirlo a cenizas... ¡Eso solo puede significar una cosa!
- Veronica: ¡¿Hemos caído en una trampa?!
- Thrasir: Así es. ¡Habéis caído de lleno!
- Veronica: Tú...
- Thrasir: Mucho me temo que el arma que tanto ansiáis encontrar no se encuentra en el templo.
- Veronica: ¡Nos has engañado!
- Thrasir: Conozco tus pensamientos como si rondaran por mi propia cabeza, estúpida. ¡Y lo hacen, a fin de cuentas! Pero tú me desconciertas, príncipe Alfonse... Si lo sospechabas, ¿por qué has decidido venir de todas formas?
- Alfonse: Para desbaratar tu plan. ¡Sabía que saldrías de tu escondrijo una vez que nos acercásemos! Sin darte cuenta, me has otorgado la oportunidad de hacer algo que deseaba desde hace ya tiempo... ¡Ahora podré derrotar a uno de los generales de Hel! ¡Tu fin está cerca, Thrasir!

>> Inicio de la batalla
- Thrasir: Puede que seáis valientes, pero nada os salvará de morir en este lugar. Después de todo, Hel es indestructible. ¡No tenéis nada que hacer!
- Alfonse: ¿Puedo hacerte una pregunta, Thrasir? ¿Por qué ayudas a Hel en su cometido? Después de todo lo que ha hecho, ¡debería ser tu enemiga!
- Thrasir: Tengo el mismo objetivo que vosotros. Si vencéis a Hel, salvaréis vuestro mundo... Sin embargo, mi mundo ya fue reducido a cenizas hace mucho... ¿Acaso creéis que existe alguien que pueda devolverle su antiguo esplendor sin más?
- Veronica: (...)
- Thrasir: Me lo tomaré como un no. Es por eso que a Alfonse y a mí no nos queda más remedio que aniquilaros. Si destruimos vuestro mundo, Hel le devolverá al nuestro su antiguo esplendor. Está en juego lo mismo para todos nosotros: vencer o morir.

>> Fin de la batalla
- Thrasir: Te he fallado, hermano... Te hice una promesa, pero no he podido cumplirla a pesar de todos mis esfuerzos...
- Veronica: Veronica... No siento compasión alguna por ti. Al fin y al cabo, solo una de nosotras podía seguir con vida... Sin embargo, ten por seguro que me encargaré de aniquilar a Hel.

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