Resumen de Fire Emblem Gaiden

Este es un resumen del juego original de NES. Siendo bastante conciso en los hechos que ocurren comparado al remake. Gracias a DarkBlaze.

Capítulo 1: ¡Hacia Zofia!

En el continente de Valentia, existían dos dioses gemelos, Duma y Mila. Duma creía en la fuerza por encima de todo, mientras que Mila quería un paraíso donde todas las criaturas pudieran vivir felices. Ambos dioses lucharon terriblemente durante mil años, hasta que finalmente alcanzaron un acuerdo, y dividieron el continente en dos naciones. Rigel, bajo el cuidado de Duma, al norte, pasó a ser un reino poderoso pero despiadado. Por su parte, Zofia, bajo el cuidado de Mila, al sur, era un reino próspero pero en declive. En cada uno de los países nacieron dos personas que cambiarán el destino del continente, pero antes deberán pasar por una guerra cruel…

La historia comienza en el pueblo de Villamardán, en el país de Zofia. Uno de los protagonistas, Alm, está entrenando con su abuelo, Mycen. Este comenta la mejoría de Alm con la espada, y le dice que puede descansar, advirtiéndole de que no salga del pueblo, ya que últimamente el número de bandidos ha aumentado. Alm se va a buscar a sus amigos, que se encuentran en la entrada de la villa hablando con un desconocido. El hombre se presenta como Lukas, y anuncia que el rey ha sido asesinado por el general Desaix, hombre cruel y despiadado, que ha dado un golpe de Estado. Ante esta situación, varios caballeros del reino han formado un ejército de liberación, y Lukas ha venido a pedirle a Mycen, antiguo general de Zofia, que los lidere.
Alm accede a preguntarle a su abuelo, pero este se niega, alegando que la guerra solo trae miseria. Tras comunicarle su respuesta a Lukas, este comenta que Mycen se ha acobardado con los años. Alm le dice que él se unirá en su lugar. Los amigos de Alm deciden acompañarle, y el grupo emprende la marcha hacia el Fuerte del Sur, controlado por el ejército de liberación pero tomado por el ejército golpista. En el camino el grupo de Alm derrota a varios bandidos en su guarida, rescatando a una sacerdotisa, Silque, que había sido secuestrada. Tras varias batallas el grupo de Alm toma el Fuerte y liberan a una Jinete de Pegaso llamada Clair, que es la hermana de Clive, líder del ejército de liberación. Clair informa al grupo de la localización del cuartel del ejército de liberación, por lo que emprenden la marcha hacia allí.
Al llegar al cuartel, situado en unas cuevas, un centinela, Python, les cierra el paso. Tras informarle de que son nuevos reclutas, les indica donde encontrar a Clive, pero les advierte que tengan cuidado, ya que la cueva está habitada por monstruos. Tras abrirse paso, por fin encuentran a Clive. Este le pide a Alm que lidere al ejército de liberación, ya que la moral de los soldados mejorará si el nieto del famoso general Mycen los lidera. Alm accede, y el ejército se dirige a la capital para retomarla.

Tras una dura batalla, el ejército de liberación consigue vencer a los golpistas y tomar la capital, pero el general Desaix consigue huir. Algunos de los habitantes del castillo informan a Alm de que se ha refugiado en su fortaleza en el este. Pero uno de ellos se sorprende al enterarse de que Alm es nieto del general Mycen, ya que este no tenía ningún pariente. Tras oír estas misteriosas palabras, Alm se dirige a lo alto del castillo, donde se encuentra con su abuelo. Mycen le dice a Alm que él y una chica pelirroja que llegará pronto están destinados a liberar a Valentia de su destino maldito.


Capítulo 2: El viaje de Celica

En una iglesia localizada en una isla del mar de Zofia, Celica, sacerdotisa de Mila, diosa de la tierra, informa al padre Nomah de que ella partirá hacia el Santuario de Mila a investigar que le ha pasado, ya que hace tres años que no crece ninguna cosecha, y el pueblo está pasando hambre. Nomah intenta disuadirla, recordándole que lord Mycen la dejó a su cuidado ya que, con el rey muerto, ahora es la única heredera del trono de Zofia, pero Celica insiste en que debe partir. Sus amigos deciden acompañarla para tratar de protegerla.
Cuando llegan al puerto, el grupo de Celica contrata a un mercenario llamado Saber para que les ayude a protegerse en la travesía, ya que últimamente ha aumentado el número de piratas.
Durante el viaje desembarcan en el fuerte de Barth, líder de los piratas, con la intención de derrotarlo y así acabar con la amenaza. Allí se encuentran con que un grupo de tres hombres ya está luchando contra los piratas. Ambos grupos unen fuerzas y consiguen derrotar a Barth. Tras terminar la batalla, Valbar, su líder, le dice a Celica que está en deuda con ella, y decide acompañarla, por lo que sus compañeros también se unen al grupo.

Finalmente, después de muchas batallas Celica llega por fin al puerto de Zofia. Allí se encuentra a dos Jinetes de Pegaso, Catria y Palla, que le dicen que han venido desde el continente de Akaneia buscando a su hermana secuestrada por piratas.
Celica se dirige al castillo, donde se encuentra con Mycen, su abuelo. Sorprendida por verlo allí, Celica le dice que se dirige al Templo de Mila para averiguar que le ha pasado a la diosa. Mycen dice que antes de emprender el viaje suba por las escaleras del castillo a hablar con Alm. Tanto Alm como Celica están felices por el reencuentro; cuando era pequeños crecieron juntos en Villamardán como hermanos, pero un día Mycen se llevó a Celica por miedo a que Desaix la matara. Celica le pregunta a Alm si hay alguna manera de impedir la guerra con el país vecino de Rigel. Alm le dice que es imposible: Rigel ayudó a Desaix a dar el golpe de Estado, y aprovechando la confusión ha comenzado la invasión de Zofia. Celica le pide a Alm que hable con el Emperador Rudolf y trate de razonar con él, pero Alm se niega. Celica entonces acusa a Alm de querer ser rey, y Alm le replica que esa nunca ha sido su intención. Se rumorea que la princesa de Zofia sigue viva, y que pretende encontrarla y cederle el reinado. Celica, enfadada le dice que la princesa está muerta, y que vaya a pelear con Rudolf, abandonando el castillo y a Alm.


Capítulo 3: Guerra de liberación (Celica)

Al salir del castillo un desprendimiento de tierra cierra el camino de vuelta, por lo que el grupo de Celica continúa adelante. En el camino ven que un grupo de bandidos está atacando a Palla y Catria, por lo que deciden ayudarlas. Agradecidas, ambas jinetes se unen a su grupo. El grupo acaba llegando a un Pueblo en la Montaña. Allí varios aldeanos les dicen que en el desierto del este un hombre llamado Grieth, rey de los bandidos, aterroriza al reino de Zofia, liderando tanto a los bandidos en tierra como los piratas en el mar. Uno de los aldeanos, Atlas, pide acompañarlos ya que Grieth ha secuestrado a sus hermanos. Dada la situación, el grupo de Celica decide tomar un desvío y dirigirse hacia la fortaleza de Grieth.
En otra fortaleza en el camino rescatan a Jesse, un mercenario capturado por los bandidos cuando trataba de rescatar a una extranjera de las garras de Grieth. Jesse se une al grupo de Celica, y juntos continúan el camino.
Finalmente el grupo consigue derrotar a Grieth y rescatar a sus prisioneros, estando Est, hermana de Catria y Palla, entre ellos. Est se une al grupo de Celica como agradecimiento. Otro de los prisioneros es una sacerdotisa de Mila que se sorprende al ver a Celica, debido al parecido que tiene con lady Liprica, la antigua reina. Celica le dice que ese era el nombre de su madre, por lo que la sacerdotisa reconoce a Celica como la princesa Anthiese. Celica le pide que le hable de su madre, a lo que la sacerdotisa accede. Al parecer Liprica era una sacerdotisa de Mila, pero el rey, encandilado con ella, la tomó y la obligó a ser su reina. Liprica murió poco después de dar a luz a Celica, pero dejó a cargo de la sacerdotisa la corona real, que le entrega a Celica, siendo esta prueba de su linaje real y su verdadera identidad. Sin nada más que hacer en la fortaleza de Grieth, Celica y su grupo ponen rumbo hacia el Templo de Mila.

Una vez en el Templo, Celica descubre que Mikhail, uno de los magos arcanos del culto de Duma, lo está custodiando. Tras una batalla el grupo consigue acceder al templo, solo para descubrir que la diosa no se encuentra en su interior. Al parecer, el emperador Rudolf selló a la diosa con una espada que le entregó el dios Duma, y se la llevó a Rigel, estando cautiva en la Torre de Duma. El grupo tiene un nuevo rumbo, pero el camino está bloqueado por una presa que está en la frontera entre ambos países. Ya que es un miembro de la familia real, el guardián de la esclusa del templo accede a abrirla, pero le informa a Celica de que, si la esclusa del oeste no se abre, la presa no se vaciará y no podrá continuar. Sin poder avanzar, el grupo no tiene más remedio que esperar.


Capítulo 3: Guerra de liberación (Alm)

Tras su discusión con Celica, Alm sale detrás de ella, pero es informado de que un desprendimiento de tierra ha bloqueado el camino del este. Sin poder seguir a Celica, Alm emprende rumbo a Rigel para combatir la invasión. En el trayecto paran en un pueblo que se encuentra en medio de un bosque. Allí, un mago llamado Luthier les pide que salven a su hermana, que está siendo controlada por Tatarrah, mago arcano del culto de Duma y guardián de la Esclusa al norte. A cambio, Luthier ofrece su ayuda y se une al grupo.

Alm y su grupo acaban llegando a la fortaleza de Desaix. Como represalia, este ordena a sus hombres que ejecuten a Mathilda (esposa de Clive), soldado del ejército de liberación apresada por Desaix. Afortunadamente, el grupo de Alm consigue derrotar a Desaix y liberarla antes de que la maten. Sin embargo, al morir Desaix dice unas enigmáticas palabras, maldiciendo a Mycen por querer sentar en el trono de Zofia al hijo de Rudolf. Dentro de la fortaleza, Alm recupera la "Espada real" robada por Desaix. En teoría, dicha espada solo puede ser blandida por alguien con sangre real, pero Alm puede usarla sin problemas. Tras acabar con todos a salvo y los asuntos pendientes en la fortaleza, el ejército de liberación pone rumbo a la Esclusa.
Una vez allí, Tatarrah manda a Delthea, hermana de Luthier, a acabar con el grupo, pero estos consiguen derrotarlo, liberando a Delthea de su control mental. Agradecida, se une al grupo para ayudarlos con su gran talento mágico. Alm le pide al guardián de la esclusa que la abra. Con ambas esclusas abiertas, la presa se vacía, y el camino a Rigel queda despejado.


Capítulo 4: Tierra de tristeza (Alm, Celica)

Una vez en Rigel, el ejército de liberación se dirige hacia la montaña del terror, guarida del chamán Nuibaba, con la intención de liberar al pueblo de Rigel de su tiranía. El grupo llega a su mansión y salen victoriosos, rescatando además a una sacerdotisa llamada Tatiana. Esta le dice a Alm que el general Zeke, su amante, se opuso a la guerra, por lo que Nuibaba la tomó como rehén para tenerlo controlado. Ahora que está liberada, asegura que Zeke se unirá a la causa de Alm. El ejército pone rumbo a las llanuras de Rigel para acabar con Jerome, general de Rigel que aterroriza al pueblo. El general Zeke, al ver a Tatiana sana y salva, ayuda al grupo de Alm a acabar con Jerome.
Una vez terminada la batalla, Alm le pide que se una a su causa. Zeke se niega, explicando que les ayudó porque Nuibaba y Jerome estaban aterrorizando a la gente, pero le debe lealtad al emperador. Al parecer, Zeke tiene amnesia, apareciendo un día en una playa de Rigel gravemente herido, y el emperador Rudolf le acogió. Sin embargo, Zeke ve una marca de nacimiento en la mano derecha de Alm. Al parecer, Rudolf le dijo una vez que si encontraba a alguien con esa marca, debería ayudarle, ya que el poseedor de esta salvaría a Rigel y a toda Valentia. Honrando las palabras del emperador, Zeke se une al ejército de liberación.

El grupo pone marcha a la capital, pero antes deben pasar por la peligrosa montaña de las Fauces del Dragón, un volcán en el que habitan peligrosos necrodragones. Al intentar atravesarla, una avalancha les deja atrapados, y son atacados por los monstruos. Al no haber salida, el grupo no tiene más remedio que esperar y aguantar…

Por su parte Celica había puesto rumbo a la torre de Duma, pasando por la Fortaleza de Dolth, mago arcano que controla necrodragones. Tras derrotarlo, el grupo de Celica acaba en el misterioso bosque perdido, en el que la magia del sabio Halcyon hace que sea fácil perderse en él, para proteger así la Aldea del sabio. Sin embargo Celica consigue abrirse camino y llegar hasta la aldea. Allí le informan de que Halcyon era el antiguo líder del culto de Duma, pero un hombre llamado Jedah lo expulsó y se proclamó su nuevo líder. Celica habla entonces con Halcyon, quién le dice que tanto Mila como la espada que la selló se encuentran en la Torre de Duma, pero que intentar llegar hasta allí es inútil, ya que Jedah jamás lo permitirá. Halcyon se ofrece con lo que pueda, pero Celica le pide a Halcyon que ayude a Alm; a lo que le bendice con nuevos poderes.
A pesar de la advertencia de Halcyon, el grupo de Celica emprende rumbo a la Torre de Duma, pero Jedah se interpone en su camino. Por algún motivo, ninguno de sus ataques consigue dañar a Jedah. Tras derrotar a un Óculus, un misterioso monstruo que tiene la capacidad de multiplicarse, Jedah le dice a Celica que si quiere salvar a Alm suba a lo alto de la Torre. Una vez allí, Jedah se presenta como líder del culto de Duma. Celica le suplica que libere a Mila, pero Jedah se ríe y le muestra a Celica un cristal donde se ve a Alm atrapado en la Montaña del Dragón. Jedah le dice que si quiere salvar a Alm le siga hasta el altar de Duma y se ofrezca como sacrificio. Celica le sigue, y allí Jedah le dice que ella y su grupo morirán lentamente antes de ser sacrificados…

Tras varias peleas contra los necrodragones, el camino de Alm se despeja y finalmente el ejército de liberación se abre paso hasta la capital. Una vez allí, se enfrentan al Emperador Rudolf. Es una batalla dura, pero Alm consigue derrotar al emperador, que por algún motivo no le ataca. Con su último aliento, Alm revela que el verdadero nombre de Alm es Albein Alm Rudolf, su único hijo y heredero del trono imperial; y le pide que use la espada que selló a Mila, la sagrada Falchion, para derrotar al malvado dios Duma.
En el castillo, Alm se encuentra a Mycen y le increpa que no le dijera que Rudolf era su padre. Mycen le explica que fueron los dioses Duma y Mila los que dividieron el continente de Valentia en Norte y Sur, en Rigel y Zofia, pero al hacerlo se involucraron en los asuntos de la humanidad. Debido a ello, la gente de Zofia olvidó lo que era el trabajo, y la gente de Rigel se centró demasiado en lo militar, exponiendo así al continente a la destrucción. Ante esa situación, Rudolf confió a su hijo a su amigo Mycen, y se convirtió en un destructor, con la esperanza de que surgieran héroes para derrotarle y dar así comienzo a una nueva era. Mycen le pide que no deje que su sacrificio sea en vano, y que honre su última voluntad, con Mycen uniéndose a su grupo para ayudarle a hacerlo.


Capítulo 5: Reencuentro, y...

Un sacerdote le indica a Alm donde está la entrada al templo de Duma, pero le advierte que, según se dice, una vez se entra no se puede salir, y le pide que tenga cuidado. El grupo entra en el templo, y tras adentrarse un poco, el camino de vuelta se bloquea. Sin más remedio que seguir adelante, el grupo de Alm se abre paso entre las trampas y enemigos del templo. Ya más dentro aún en el templo, Alm ve a Celica y su grupo enzarzados en una pelea, pero no puede llegar hasta ellos. Celica le pide que se apresure para ayudarles.
Alm sigue avanzando, decidido a ayudar a Celica. En el templo encuentra el tesoro real, donde solo pueden entrar miembros de la familia real. Alm se abre paso él solo contra varios monstruos, y acaba encontrando la espada Falchion. Una vez recuperada la espada capaz de matar al dios Duma, su ejército pone rumbo hacia el altar.
Una vez allí, Alm se encuentra a Celica y su grupo a punto de desfallecer. Celica se disculpa con Alm, diciéndole que todo es culpa suya, pero Alm le asegura que lo importante ahora es salvarla y escapar. Tras una dura batalla, ambos grupos consiguen derrotar a Jedah y a todos los guardianes de Duma, y Alm le asesta al dios oscuro el golpe final. Al ser derrotado, este le dice a Alm que guíe a la gente de Valentia con justicia, con el amor de Mila y la fuerza de Duma, y le advierte de que no despierte nunca más a los dioses en su sueño eterno, y que no cometa los errores que cometieron ellos.

Finalmente, Alm y Celica contraen matrimonio, uniendo a los países de Zofia y Rigel en uno solo, creando un reinado próspero y milenario.

FIN

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