Capítulo 14: Abrir fuego

Introducción en el Mapa
La ciudad libre de Tahra, con Linoan como alcalde, siempre ha hecho todo lo que ha podido para protestar contra las injusticias del Imperio.
Sin embargo, estando ahora rodeada por las tropas imperiales lideradas por el Comandante Paulus, la situación de Tahra se complica por momentos.
Hasta ahora Tahra había mantenido su libertad con la promesa de no enfrentarse nunca al Imperio, pero esa libertad se ve muy corta ahora...


[Comienzo]

- Paulus: No veo a Rist...
- Baldac: Sí, supongo que habrá caído o le habrán capturado.
- Paulus: ...Lo siento por él.
- Baldac: Si se me permite, señor... Rist desobedeció una orden directa. Ha recibido lo que se merecía.
- Paulus: ...Tal vez no. Nunca estuve en favor del ataque a Tahra. Mis dudas han llevado a muchos soldados a su muerte. Es responsabilidad mía... Ríete de mí, Baldac. Ríete de este viejo cobarde.
- Baldac: Comandante...
- Paulus: Pero no dudaré más. Soy un guerrero de Freege, debo cumplir con mi deber. Baldac, ¿me ayudarás?
- Baldac: ¡Por supuesto, Comandante Paulus, señor! Las fuerzas principales de mi Octava Legión han llegado. ¡Comencemos el ataque!
- Paulus: Sí, te enviaré mis fuerzas para ayudarte cuando estén listas. Conociéndote, no creo que haga falta que diga esto, pero... sé cuidadoso.
- Baldac: ¡Señor, juro por mi honor que haré que Tahra caiga!


[La escena cambia a Linoan]

- Eda: Lady Linoan, el ataque ha comenzado.
- Linoan: El ataque a gran escala del Imperio... ¿Qué está haciendo Lord Leaf?
- Eda: El príncipe está en una reunión con los otros comandantes.
- Linoan: Ya veo... ¿Está Dean con ellos?
- Eda: Dean está vigilando la puerta del sur, porque no se siente a gusto en las reuniones. A veces es difícil hablar con mi hermano...
- Linoan: No, no habría sobrevivido de no ser por él. Después de que mi padre fuera asesinado, nuestra mansión fue ocupada, y durante dos años no se me permitió salir a la calle con libertad. El cruel sustituto me amenazaba constantemente para que le dijera dónde estaba el Príncipe. El recuerdo de aquellos abusos aún me causa escalofríos... Pero entonces... Dean me rescató de aquella pesadilla. Me protegió de los asesinos del Imperio, y siempre me animaba cuando ya no podía más. Siempre se reía, pero estaba segura de que tenía que ser un famoso mercenario. Nunca llegué a saber que trabajaba para Lord Arion...
- Eda: El Príncipe Arion sabía que Tahra estaba en peligro, así que ordenó en secreto a mi hermano que te rescatase. Dean estaba encantado de la confianza en él que mostraba el Príncipe, y abandonó el ejército para dedicarse por completo a las órdenes del Príncipe.
- Linoan: Lord Arion... ¿pasó por todo eso?
- Eda: No podía abandonar a su país, pero además, tampoco podía dejar que tú, su prometida, murieses... Sólo puedo imaginarme la cantidad de problemas que tenía. De cualquier forma, no debes preocuparte, Lady Linoan. Tu bondad no ha pasado desapercibida para Dain y Nova. Debes creer en nuestra victoria. Ahora, ¡yo también debo ir a luchar!


[Segundo turno]

- Homero: Eh, ¿por qué haces el equipaje? ¿Te marchas o algo así?
- Shanam: Uh... No le veo la utilidad a permanecer aquí...
- Homero: Oye, no te puedes ir así. La gente de aquí ha hecho todo lo que les has pedido porque necesitaban tu ayuda. No vas a ser muy popular por aquí si te largas ahora. Especialmente entre las mujeres.
- Shanam: N-no, mis sirvientes han venido para llevarme de vuelta... Soy un príncipe, así que no puedo alejarme de mi país durante mucho tiempo...
- Homero: Oh, ¿así que eres el príncipe de Isaac? Vamos, dame un respiro. No puedes engañarme.
- Shanam: Ups... ¿Lo sabías?
- Homero: Ya sabes que soy un bardo. Conozco la cara del Príncipe Shanan. Pero bueno, haz lo que quieras. Cualquiera querría salvar su vida primero. No hay ninguna razón para caer junto con esta ciudad.
- Shanam: Así que tú también...
- Homero: Sí, me voy mañana, tras divertirme esta noche...
- Shanam: De acuerdo, me voy. Ya nos veremos de nuevo.
- Homero: Eh, espera un momento. Al menos dime tu verdadero nombre.
- Shanam: ...Es Shanam.
- Homero: Al menos vuestros nombres suenan igual. Nos vemos, Príncipe Shanan.


[Octavo turno]

- Trabant: Al fin ha comenzado. Macloy, espero que lo entiendas. Estamos aquí como aliados del Imperio. Haz cualquier cosa menos enfrentarte a ellos.
- Macloy: ...Y entonces capturaremos Tahra cuando el Imperio esté agotado...
- Trabant: Correcto. Esto será una buena mano a la hora de enfrentarse a Blume. No la desperdicies.
- Macloy: Por supuesto, Su Majestad.


[Casa donde está Homero (Con Nanna)]

- Homero: ¿Uh? Hum, no está mal, no está nada mal. Cancelaré mis otras citas por ti, nena.
- Nanna: ¿Qué? ¿De qué hablas?
- Homero: Mira, es mi última noche aquí. Me gustaría poder complaceros a todas, pero sólo tengo un cuerpo, así que... ¡Au! ¡¿Nena, a qué ha venido eso?!
- Nanna: ¡¿En qué estás pensando?! Incluso los niños y los ancianos están trabajando duro para proteger la ciudad. Y tú aquí bebiendo, a plena luz del día... ¡Deberías estar avergonzado!
- Homero: E-eh no hace falta que llores. De acuerdo, de acuerdo, te ayudaré, ¿vale? Pero no soy muy fuerte, así que no me mandéis ningún trabajo muy duro...


[Casa donde está Homero (Con un personaje niño)]

- Homero: ¿Qué quieres, chico? Estoy echándome una siesta. Vete a casa.

[Casa donde está Homero (Con un personaje hombre)]
- Homero: No necesito a un hombre para nada. lárgate.

[Casa donde está Homero (Con un personaje mujer que no sea Nanna)]
- Homero: Hum... Lo siento, pero estoy completamente ocupado esta noche.


[Casa de abajo a la izquierda (Usando a Dean)]

- Mujer: Oh, Dean... Lady Altenna estaba esperándote.
- Altenna: Hola, Dean. Me alegro de ver que estás bien.
- Dean: ¿¡Lady Altenna?! ¿Qué está haciendo aquí?
- Altenna: No has cambiado en nada, ¿eh? He hecho todo el camino para entregarte esta lanza.
- Dean: ¿Lanza? Pero... Esta es la Lanza Dragón de Lord Arion...
- Altenna: Él quería que la usaras tú. Decía que estaba arrepentido de hacerte ver como un traidor.
- Dean: Fui yo quien eligió abandonar el ejército. Gracias por el ofrecimiento, pero no puedo aceptarla.
- Altenna: Dean, no rechaces la bondad de mi hermano. Si no la coges por ti mismo, te lo ordenaré como reina de Thracia.
- Dean: Jaja... Ya no soy un caballero de Thracia... Pero está bien. No puedo desobedecer las órdenes de Lady Altenna. Aceptaré la Lanza Dragón por ahora.
- Altenna: Bien... Dean, protege a Linoan con esta lanza. Ella y mi hermano se casarán... Estoy segura de que a Arion le gustaría poder protegerla él mismo, pero no puede dejar el país durante mucho tiempo. Creo que por eso te ha dado la lanza.
- Dean: ...Creo que no lo has entendido bien, Lady Altenna... Por favor, no te preocupes por Lady Linoan. ¡La protegeré en el lugar de Lord Arion!


[Lucha contra Paulus]

- Paulus: Entonces... ¿Esto es todo?

[Al vencer a Paulus]
- Paulus: Lord Blume... Por favor, reconsidere... Aún no es demasiado tarde... ¡Uhg!

[Al liberar a Paulus]
- Paulus: Lo siento... pero debo tomar la responsabilidad de mi derrota...


[Lucha contra Baldac]

- Baldac: ¡Veamos si puedes vencerme!

[Al vencer a Baldac]
- Baldac: No... Esto no puede... estar pasándome...


Al finalizar el capítulo [Décimo turno]
- Arion: Padre, ¿atacar Tahra no supondrá un beneficio para el Imperio? Los ciudadanos odian al Imperio. Si nos aliamos con la gente ahora, en el futuro podríamos establecer buenas relaciones...
- Trabant: No. Tahra no es lo suficientemente fuerte para ayudarnos a derrotar al Imperio. ¿Recuerdas la batalla en el valle Melguen? Perdimos contra el imperio incluso con la ayuda de ambas Thracias.
- Arion: Pero aquello fue a causa de la traición de Leidrick...
- Trabant: Puede. Pero de cualquier forma, nos vimos obligados a firmar un tratado humillante. Y Thracia del Norte cayó en las manos del Imperio. No es ninguna exageración decir que el actual poder del Imperio es diez veces superior al nuestro. ¿Y aún deseas enfrentarte a ellos? ¿Piensas que tienes alguna posibilidad de ganar? La gente de aquí morirá, ¿es lo que quieres?
- Arion: No... Estás en lo correcto, padre. He sido muy imprudente. ...Padre, me gustaría preguntarte algo...
- Trabant: Dime.
- Arion: Déjame participar en el ataque a Tahra.
- Trabant: ...¿Tienes un plan? Muy bien. Si podemos conquistar esta próspera ciudad, no me importan los medios empleados. ¡Haz lo que quieras!
- Arion: ¡Gracias, padre!
- Trabant: Pero no tardes demasiado. No quiero tener que enviar a mis fuerzas principales.
- Arion: Sí. Muchos ciudadanos morirán si esto continúa así. Tengo que hablar con Linoan...

(Arion se dirige al castillo)
- Arion: ¡Linoan! ¿Dónde estás? ¡Soy yo, Arion!
- Linoan: ¡¿Lord Arion?! ¿Qué haces aquí?
- Arion: Eso no importa. Dile a tu gente que suelte sus armas y se rinda. Será una masacre si lucháis ahora.
- Linoan: ¿Por qué...? No pareces tú mismo. ¿Qué ha ocurrido?
- Arion: Mi padre está preparando una legión para atacar Tahra.
- Linoan: ¡!
- Arion: Eso no es todo. También vienen sacerdotes armados del dios Lopto. Si la Rosa Negra viene, los ciudadanos serán masacrados, uno a uno.
- Linoan: La Rosa Negra... Es a lo que más temía...
- Arion: Linoan, deja que yo me ocupe. Thracia capturará Tahra. Pondremos a la gente bajo nuestra protección. Pondremos fin a la caza de niños, y te prometo que también te protegeremos a ti.
- Linoan: ¿Y qué les ocurrirá a Leaf y su ejército?
- Arion: Deben escapar. El Imperio quiere atrapar al Príncipe, y mi padre también le teme.
- Linoan: ...De acuerdo. Te dejo al cargo.
- Arion: Gracias.
- Linoan: Pero yo me iré con Lord Leaf. Me arrepentiré de haber dejado atrás a mi gente, pero es lo mejor ahora. Cuando hayamos derrotado al Imperio, volveré a Tahra.. ¿Me prometes que me devolverás Tahra cuando regrese?
- Arion: Derrotar al Imperio... De acuerdo, lo prometo. ...Pero, ¿realmente podemos confiar en ese Príncipe Leaf? ¿Resultará ser un amigo o un enemigo de Thracia...? De cualquier manera, me gustaría conocerle... con Altenna...

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