Eliwood/Lyn

[Apoyo C]
- Lyn: ¡Eliwood!
- Eliwood: ¿Lyndis? ¿Ocurre algo?
- Lyn: Estaba observando tu estilo con la espada. Eres bueno. No sabía que eras capaz de esgrimir tan bien un arma.
- Eliwood: Estoy bien entrenado. Pero… No sé si me servirá en un combate real.
- Lyn: ¿Dónde aprendiste a luchar así?
- Eliwood: Mi padre me enseñó los rudimentos. Luego Marcus me dio algunas sesiones de adiestramiento. Y también practico con Hector una vez cada dos meses.
- Lyn: Vaya. ¿Te gustaría probar con otro oponente?
- Eliwood: ¿Quién, tu? Por mí no hay problema.
- Lyn: Siempre y cuando no te dejes. Yo me lo tomo muy en serio y no quiero que te hagas daño.
- Eliwood: Claro, te entiendo. Cuando quieras.

[Apoyo B]
- Lyn: Eliwood, tu conoces bien a los otros lores de Lycia ¿Hay alguno mas de mi edad aparte de ti y Hector?
- Eliwood: Si. Unos cuantos.
- Lyn: Imagino que algunas serán mujeres. Si les gustase el esgrima tanto como a mi, podría hacerme amiga de ellas. ¿Qué opinas? ¿Habrá algunas?
- Eliwood: Hum… No sé, no sé…
- Lyn: También me vale si sabe manejar un hacha, una lanza o un arco.
- Eliwood: No conozco a ninguna dama diestra con las armas. La mayor parte no ha salido del castillo, de hecho. Solo las veo cuando hay banquetes y en actos parecidos
- Lyn: Banquetes… Ya. Ahí no hay sitio para alguien de las llanuras como yo. Pues nada… El canciller Reissmann me dice siempre que debo mejorar mi educación. Tengo de ocuparme de todos estos asuntos en lugar de mi abuelo. Según dice, no actúo como una dama de Caelin. Por eso esperaba conocer a alguien que me enseñara.
- Eliwood: La verdad es que serías una gran dama.
- Lyn: ¿Me enseñarías tú, Eliwood? ¡Enséñame a ser una dama!
- Eliwood: ¿Crees que yo sé?
- Lyn: No, supongo que no. Ah… mi abuelo se avergonzará de tenerme como nieta. Mi madre era educada, amable y bella…
- Eliwood: Bueno, bella eres tú.
- Lyn: ¿Qué? ¡E-Eliwood! ¿Qué has…?
- Eliwood: Si, después del ejercicio de hoy, estaba pensando que…verte en movimiento es como contemplar una danza.
- Lyn: ¡Oh! Mi esgrima es elegante… Bien, eso te permito que lo digas.

[Apoyo A]
- Lyn: Eliwood.
- Eliwood: ¡Lyndis! Has mejorado mucho desde la última vez. Tendré que aplicarme para no quedarme atrás.
- Lyn: Sí, sí… Oye… ¿Podrías enseñarme algo más aparte de luchar?
- Eliwood: ¿Como que algo más?
- Lyn: Que sí, ya sabes. Aunque no puedas enseñarme maneras de damas, hay más cosas…
- Eliwood: ¿Normas de buena educación? Por mi vale, pero creo que estas obsesionándote. Cálmate y sé más razonable.
- Lyn: Si, pero es que tengo mucho que aprender. No soy ninguna dama. Mi abuelo me ha aceptado, pese de ser de sangre mixta. Sin embargo, temo que los demás nobles de Lycia sean tan indulgentes. No quiero que mi sangre de Sacae pueda avergonzar a mi abuelo.
- Eliwood: Hum. Te estas ruborizando… ¿Dónde se ha metido Lyndis?
- Lyn: ¿Qué?
- Eliwood: La primera vez que te vi en Khathelet, pensé; «qué fuerza hay en sus ojos, qué mujer.» Creo que entonces no te interesaba mucho la sangre noble de Lycia que llevas, pero en cuanto a la de Sacae… Era tu mayor orgullo. Acuérdate de que sentías. No tienes que parecerte a nadie, Lyndis.
- Lyn: … Si… es verdad. Me parece… Creo que perdí mi identidad. Gracias Eliwood. Ya me siento mejor.
- Eliwood: No hay de qué.
- Lyn: En las llanuras no mostraba respeto por la nobleza. Pero he cambiado. Creo que cuando hace un año, cuando te conocí. Tú… creíste en mí. Me ayudaste.
- Eliwood: Eh, no estaría aquí de no haber sido por ti. Eres una buena amiga. Y para eso están los amigos. ¿Vamos?
- Lyn: ¡Adelante!

Ver los otros apoyos

Ir a la sección de Fire Emblem Blazing Sword