Capítulo 15E: Mujer noble de Caelin

»» Introducción
En Lahus Erik explica un plan a Eliwood. Una trampa para usar Lahus como punto de partida de una rebelión contra Ositia. Eliwood necesita prueba para creer las acusaciones, por eso él y sus aliados persiguen a Darin, el marqués de Lahus, puesto que ha huido. Eliwood no podía saber a dónde conduciría esa caza.


» Escena de apertura
*Castillo de Lahus*
- Hector: ¡Maldición! ¿Dónde se ha metido la rata de Darin?
- Eliwood: Dudo de que haya salido de Lycia ya, pero… Hector… Han pasado cinco días. La muerte del marqués de Santaruz… El ataque al castillo de Lahus… Lord Uther habrá recibido noticias de lo sucedido a estas alturas. Y sin embargo no hay signos de que haya tomado parte…
- Hector: Seguro que habrá motivos. A mi hermano le requieren ahora otros asuntos.
- Eliwood: ¿Qué quieres decir?
- Hector: Es Biran. Hemos recibido informes perturbadores durante las últimas semanas. El rey Desmond se comporta de forma extraña. Si advierte la más mínima grieta en las defensas de Lycia, creemos que nos invadirá con todo el respaldo de Biran. Mi hermano se ha convertido hace muy poco en marqués y líder de la liga lyciana. No puede permitir que otro país vea debilidad o discordia.
- Eliwood: Ha de dar la impresión de que existe estabilidad y fuerza, ¿no?
- Hector: Exacto. Parece ser que todos los países tienen espías en Ositia ahora. Todos quieren tantear el carácter y la habilidad del marqués. Como perciban algo extraño, la noticia se extenderá como el fuego.
- Eliwood: Hector, tú eres el hermano del marqués… ¿No sería precisamente extraño que no estuvieras a su lado?
- Hector: El hermano del marqués se ha ganado mala fama. Sería más extraño aún que sí estuviera en la corte.
- Eliwood: No estás orgulloso de tu reputación, ¿no?
- Hector: En absoluto.
*Aparece Marcus*
- Marcus: ¡Lord Eliwood! ¡Lord Hector!
- Eliwood: ¿Qué sucede, Marcus? ¿Has oído algo?
- Marcus: Sí, mi señor. Un mensajero del este. ¡El castillo de Caelin ha caído ante un ataque sorpresa de Lahus!
- Eliwood: ¿El castillo de Caelin?
- Hector: Han atacado de nuevo.
- Eliwood: ¿Está bien Lord Hausen?
- Marcus: No tenemos noticias ni de lord Hausen ni de su nieta, lady Lyndis.
- Eliwood: Nunca hubiera esperado que atacasen Caelin… Lord Hausen… Lyndis…
- Marcus: Lord Eliwood. Lord Hector… ¿Qué hacemos?
- Hector: Todavía podrían estar vivos. Solo podemos hacer una cosa.
- Eliwood: Iremos en su ayuda. ¡Puede que nos quede tiempo!

*Escena cambia la Castillo de Caelin*
- Kent: Mi señora, he vuelto y traigo noticias. Los soldados de Lahus están entre el castillo y la linde de este bosque. ¡Serán por lo menos 50 soldados!
*Aparece Sain*
- Kent:¿Estás segura, mi señora? Casi no pudimos escapar… Volver al castillo es como ir a una muerte segura.
- Lyndis: Mi abuelo está en el castillo. Salí del castillo por orden suya, pero… No puedo dejarle solo allí.
*Kent y Sain se y Aparece Will*
- Will: Son muchos enemigos… Rescatar a lord Hausen no será tarea fácil.
*Wil se va y Aparece Sain*
- Sain: Ojalá pudiéramos contar con refuerzos.
*Aparece Kent*
- Kent: He oído hablar a algunos soldados de Lahus. Afirman que lord Eliwood invadió Lahus y los expulso de allí.
- Lyndis: ¿Eliwood? ¿Por qué atacaría Lahus?
- Kent: Esto se pone interesante… No solo ha abandonado el castillo el marque de Lahus, sino que también ha dejado atrás a su hijo Erik en su huida a Caelin.
- Sain: ¡Qué vil! Abandonar a su propio hijo…
- Lyndis: Por lo menos sabemos que Eliwood está en Lahus. Quizá podamos pedirle ayuda. Si tuviéramos forma de avisarle.
*Kent y Sain se van y Aparece Will*
- Will: Si logramos pasar inadvertidos, el mejor camino sería por el bosque. ¿Voy?
- Lyndis: Tienes razón. Los caballos se retrasan en los bosques… Te llevará un tiempo, pero puedes viajar ligero…
*Will se va y Aparece Florina*
- Florina: ¡Lady Lyndis! ¡Yo iré! Puedo sobrevolar el bosque. Puedo llegar a Lahus antes que nadie.
- Lyndis: ¿Florina? No puedes hacerlo sola ¡No lo lograrás!
- Florina: Gracias a vosotros, ya no soy tan tímida con los hombres como antes. Y ya conozco a lord Eliwood. Seguro que puedo hacerlo sola.
- Lyndis: Es muy peligroso… ¿Eres consciente?
- Florina: Sí. Pero… me prometía a mí misma ser más valiente por ti. Ya no soy la Florina débil de antaño. Estaré bien. Confía en mí.
- Lyndis: Me has convencido. Tarea adjudicada, Florina. Pero debes prometerme que no intentarás hacer nada imposible.
- Florina: Sí, mi señora. Adiós.
*Florina se va y Aparece Sain solo*
- Sain: ¿Has oído a nuestra mansa Florina? ¡Qué decisión! ¡Genial!
*Aparece Kent*
- Kent: Se ha hecho toda una jinete de pegaso.
*Aparece Lyndis*
- Lyndis: Sí, y tanto.
*Se va Kent y Sain y Aparece Will*
- Will: Y todo por ti, lady Lyndis. ¡Qué valiente!
- Lyndis: Cuando vivíamos en las llanuras, fui siempre su protectora. No debería sentirme triste, pero…

*Escena cambia a una Fortaleza*
- Soldado: ¡Comandante Bauker! Divisamos algo en el cielo, hacia el sur.
- Bauker: ¿Es… una jinete de pegaso? ¿Adónde cree que va? Da igual. Tenemos órdenes de no dejar salir de Caelin a nadie. ¡Arqueros! ¡Al frente! ¡Derribadla!

*Escena cambia al Cielo*
- Florina: Para llegar a Lahus debo sobrevolar el bosque… e ir al norte. Luego… ¡Un momento! ¿Quién es esa gente? No tienen estandarte, pero… ¡Ah! ¡Ese hombre que va delante! ¡Es lord Eliwood! ¡Ha venido en auxilio de Caelin! Perfecto. Debo avisarle de dónde se encuentra lady Lyndis.

*Escena cambia a Tierra*
- Hector: He avisado al enemigo… ¿Por qué avanzan los arqueros? Apuntan hacia el cielo.
*Hector se va y Aparece Eliwood y Marcus*
- Marcus: ¡Lord Eliwood, mira! ¡Arriba! ¡Una jinete de pegaso!

- Florina: ¡Lord Eliwood!
- Eliwood: ¿Es posible que…? ¿Florina, eres tú?
- Florina: ¡Sí! Lady Lyndis…
- Eliwood: ¡Florina! ¡Vuela más bajo!
- Florina: ¡Aaaaah! ¡Aaaaaah!
- Eliwood: ¡Florina!

*Aparece Florina*
- Florina: … Ah…
*Aparece Eliwood *
- Eliwood: ¿Me oyes? ¿Florina?
- Florina: ¿Lord Eliwood…?
- Eliwood: Casi te dan los arqueros. Has evitado las flechas, pero perdiste el equilibrio.
- Florina: Lo siento. Soy un incordio…
- Eliwood: Me alegro de que no estés herida. Dime, Florina, ¿no estabas con Lyndis?
- Florina: ¡Sí! Lord Eliwood, lady Lyndis está detrás de ese bosque. Está esperando la oportunidad de asaltar el castillo.
- Eliwood: ¿Que qué? Ah… Bueno, por lo menos está a salvo.
- Florina: Está bien. Sin embargo, han capturado a lord Hausen. Todavía está en el castillo.
- Eliwood: Bien. ¡Adelante!

*Escena cambia a Bauker*
- Bauker: Que alguien suba allí para examinar la zona. Quiero saber si hemos derribado al pegaso. Si sigue con vida, rematadla.
*Aparece un Soldado*
- Soldado: ¡Mi señor! ¡Al oeste! ¡Nos atacan! ¡Es el noble de Pherae, Eliwood!
- Eliwood: Así que está aquí, ¿eh? Es el momento de demostrar nuestra lealtad al marqués de Lahus. ¡Nuestros oponentes son una panda de inútiles! ¡No están a nuestra altura!


» Comienza la Batalla

*Si participa Erk en el capítulo*
- Erk: El nuevo estratega de Pherae… ¿Eras tú, no, Mark? ¿Yo? Sigo viajando en pos de conocimientos. Nunca superaré a mi mentor, pero me acerco cada vez más… Bueno, Mark, dime qué quieres que haga.


[Casa 1]

Tu compañía parece muy bien avenida. Hace falta amigos para recibir apoyo y ayuda, ¿no es así? Has de sentirte bien con alguien para salir adelante. Permanece a lado de aquellos que te sean afines para estrechar vínculos. Un adivino podrá decirte qué afinidades posees. ¡Pero no te olvides tampoco de luchar!

[Casa 2]
Las armas son tan resistentes como el material del que están hechas. La mayoría de las armas que tienes ahora son de hierro, ¿no? El hierro es inferior al acero, y aun más que la plata. Las armas delgadas son más débiles que las de hierro, pero más manejables. Las armas son caras, pero compensa el gasto.

[Casa 3]
Cada tienda ofrece su propia mercancía. Si encuentras algo que no hayas visto nunca, cómpralo para probar. Por cierto, ¿has estado en nuestra tienda? Si no, deberías ir. Mi hija se encarga de llevarla.

[Casa 4]
¿Eres soldado de Eliwood? Eso es lo que parece. Los lugareños dicen que podéis vencer a cualquier enemigo en un momento. Cuando sea mayor, yo también seré igual de rápido. Ya lo verás.


[Pueblo 1]

Vosotros sois caballeros de Caelin, ¿no es así? ¿Qué? ¿Lord Hausen sigue en el castillo? Vaya… Esto era para la boda de nuestra hija, pero… Toma. Por favor, ayuda al marqués de Caelin. Nuestro señor necesita auxilio.
*Tienes Gema roja*

[Pueblo 2]
¡Eh, tú! Sois caballeros de Caelin, ¿no? Ese hombre del marqués…, ese tal Bauker… Parece un hombre amable, pero su habilidad roza la leyenda. ¿Llevas armas adecuadas para luchar contra caballeros? Llévate esta si quieres.
*Tienes L pesada*


[Conversaciones en el Mapa]
*Si Eliwood habla con Lyn*
- Eliwood: ¡Lyndis!
- Lyndis: ¿Eliwood? ¡Lo has logrado!
- Eliwood: Florina nos dijo dónde estabais. Venimos a ayudaros.
- Lyndis: ¡Gracias!

*Si Hector habla con Lyn*
- Lyndis: ¿Tú también eres aliado?
- Hector: Sip, eso parece.
- Lyndis: En tal caso, he de decirte algo.
- Hector: Ahora no hay mucho tiempo. Déjalo para luego.
*Hector se va*
- Lyndis: ¿Cómo? ¡Espera! ¡Espera un segundo!

*Si Lyn habla con Erk*
- Erk: Lady Lyndis, no te adelantes. Iré en cabeza para abrir paso.
- Lyndis: ¿Hum? Vaya… ¿Eres tú, Erk?
- Erk: Sí, mi señora. Es un placer verte de nuevo.
- Lyndis: Erk, ¿por qué estás en Caelin?
- Erk: Por motivos personales, me he unido a la compañía de Eliwood. Hemos venido a salvar Caelin. Por favor, lady Lyndis, ¿podría retirarte?
- Lyndis: Mi abuelo está en el castillo. No me retiraré de esta batalla.
- Erk: Puede que seas un noble, pero sigues igual que siempre. Bien, pues no te alejes de mí. Seré tu escolta.
- Lyndis: Gracias, Erk.

*Si Lyn habla con Serra*
- Serra: Ah, Lyn. Me alegro de verte sana y salva.
- Lyndis: ¡Serra! ¿Qué te ha traído a Caelin?
- Serra: Acompaño a lord Hector. Hemos venido a salvarte.
- Lyndis: ¿Hector?
- Serra: Claro. ¡Lord Hector! El hermano pequeño del marqués de Ositia. Es un buen amigo de lord Eliwood, por cierto.
- Lyndis: Ah, ya veo. Bueno, pues gracias por venir, Serra. Me alegro de verte otra vez.
- Serra: No hay de qué. Cuando los buenos amigos tienen problemas, se les echa una mano.
- Lyndis: ¿Los <<buenos amigos>>?
- Serra: Tranquila. Las categorías sociales me dan igual. Nos llevamos bien, Lyn, seguro.

*Si Lyn habla con Matthew*
- Lyndis: ¡Eh, tú! Eres…
- Matthew: Hum… No, no soy yo. Te has equivocado… Adiós.
- Lyndis: ¡Alto ahí, Matthew!
- Matthew: Has descubierto el disfraz, ¿no, lady Lyndis?
- Lyndis: ¿De qué hablas? ¿Cómo no iba a reconocerte? Tú eres… pues, eso, tú.
- Matthew: Ya, pero por lo menos tenía que intentar engañarte. Ser inconfundible no es la mejor cualidad de un espía.
- Lyndis: ¿Un espía? Creía que eras un ladrón.
- Matthew: Hablo demasiado.
- Lyndis: ¿Qué pasa? A ver, cuéntamelo.
- Matthew: No puedo… es… un secreto.
- Lyndis: ¿Un secreto? Para guardar un secreto hay que tener la boca cerrada.
- Matthew: Sabias palabras.
- Lyndis: Bien, no preguntaré más. Pero se tienes problemas, puedes hablar conmigo. Seguro que te puedo ayudar.
*Lyn se va*
- Matthew: Eh… ¿Lady Lyndis? Creo que quien tiene problemas ahora eres tú. Eres generosa en exceso o… o no sé qué será.


*Batalla con Bauker*
- Bauker: ¡Prepárate a caer ante tu maestro!

*Al morir Bauker*
- Bauker: Nos han… vencido. Maldición…


» Al terminar el capítulo
- Eliwood: El comandante Bauker… ha sido un enemigo fiero.
*Aparece Lyn*
- Eliwood: Lyndis, cuando venzamos al enemigo que queda, el castillo será tuyo.
- Lyndis: Gracias, Eliwood. De no haber sido por tu ayuda, no sé qué habría sido de mí.
- Eliwood: Todo esto ha sucedido porque derrotamos a lord Darin en Lahus. Estábamos obligados a ayudar.
- Lyndis: Ya me explicaste tus motivos, Eliwood. Es por tu padre. Yo habría hecho lo mismo en tu situación. Lo que ocurrió en Caelin no fue por tu culpa.
- Eliwood: Gracias. No obstante, hasta que recuperes tu castillo, asumo la responsabilidad.
- Lyndis: Entiendo. Gracias.
*Aparece Hector*
- Hector: ¡Eliwood! ¡Vamos a entrar en el castillo!
*Hector se va*
- Eliwood: Bien.
- Lyndis: ¿Quién es?
- Eliwood: Ah, sí. Déjame que os presente. ¡Hector!
*Aparece Hector*
- Hector: ¿Qué?
- Eliwood: Esta es Lyndis. Es la nieta de Lord Hausen. Lyndis, este es Hector, hermano de Lord Uther.
- Lyndis: ¿Hermano? ¿En serio?
- Hector: Sí.
- Lyndis: Me llama la atención su estilo de lucha… No es como tú, Eliwood. Se parece a mis propios caballeros, pero es diferente. Confía mucho en su fortaleza. Es como si nunca hubiera…
- Hector: Yo tampoco. Aprendí a luchar solo.
- Lyndis: No me parece mal, pero tal y como esgrimes el hacha…Eres un peligro para los nuestros. Deberías tener más cuidado.
- Hector: ¿Cómo has dicho?
- Eliwood: ¿Lyndis? ¿Qué te sucede?
- Lyndis: ¿Hum? Ah… Solo… Lo siento. No pretendía criticarte.
- Hector:
- Eliwood: Está claro que el estilo de Hector puede resultar peligro, pero… no hay nadie en quien yo confíe más. Te puede parecer descuidado, pero está permanentemente alerta.
- Hector: Cuanto más me alabas, peor impresión doy.
- Eliwood: Lyndis, cuando hayas luchado junto a él, lo entenderás.
- Lyndis: Seguro que tienes razón. Lo siento, Hector. Es un honor contar con tu ayuda.
- Hector: No te disculpes. Me alegro de poder ayudar.
- Eliwood: Bien, es hora de entrar.

*Escena cambia a Campo abierto*
- Lyndis: ¡Mark! ¿Eres tú, Mark? ¡Qué alegría de verte! ¿Cómo te va la vida?
*Aparece Kent*
- Kent: Hola, Mark. Me alegro de verte de nuevo.
*Kent se va y Aparece Sain*
- Sain: Vaya, qué sorpresa. Me alegro de verte.
*Sain se va y Aparece Will*
- Will: Hola, Mark. ¿Ya ha pasado un año?
*Will se va*
- Lyndis: ¿Qué ocurre, Florina? No tienes por qué esconderte.
*Aparece Florina*
- Florina: E… Me alegro de verte otra vez. No creo que… ¿Te acuerdas de mí?
*Florina se va*
- Lyndis: Todos los que se quedaron en Caelin hablan de ti con aprecio. Todos preguntan por ti, Mark. Sí, tienes razón. No es momento para charlar. Hemos venido a rescatar a mi abuelo. Mark, ¿me ayudarás esta vez?

*A dentro del Castillo Caelin*
- Darin: Increíble… ¿También Bauker?
*Aparece Lord Hausen*
- Hausen: Lord Darin, es hora de renunciar a esta locura. Resistirse es inútil. Puede que no haya perdón por lo que has hecho, pero se puede intentar. Cuéntale todo a Eliwood. Intercederá ante el marqués de Ositia por ti…
- Darin: He perdido…
- Hausen: ¡Rápido! Eliwood llegará enseguida. Déjame hablar por ti. ¡Grrrrrr… Aaaaaaaaah!
*Lord Hausen Cae y Aparece Ephidel*
- Ephidel: Basta. El marqués de Lahus no necesita consejos inoportunos.
- Darin: ¿Lord Ephidel?
- Ephidel: Ya no hay vuelta atrás para ti. Deberías saberlo. Primero el marqués de Santaruz… y ahora, el marqués de Caelin. Ambas muertes pesan sobre ti.
- Darin: ¿Qué? Tú mataste a los dos con tus propias manos. Yo no te lo pedí.
- Ephidel: Sí, los maté… para ti.
- Darin: ¿Para tenderme una trampa?
- Ephidel: No seas absurdo. Cumplo las órdenes de mi amo. Mi único deseo es que tu sueño se haga realidad. La corona de una Lycia unificada… Cuando lo consigamos, dominaremos todo el continente. ¿No es eso lo que deseas?
- Darin: … Sí… Si, claro. Tal deseo se merece aún más sacrificios, ¿no es así?
- Ephidel: Exacto. Puede que se nos hayan torcido los planes, pero no nos derrotarán mientras nos respalde el poder de nuestro amo. Será mejor que nos vayamos antes de que lleguen esos gusanos. Dejaremos atrás a todos los de Lahus. Retrasarán a nuestro enemigo.
- Darin: ¿A todos… mis soldados? ¿Quién me protegerá?
- Ephidel: El Colmillo Negro y yo seremos suficientes. No necesitas nada más, te lo aseguro.
- Darin: Sí, claro, ya entiendo. ¿Adónde nos dirigimos?
- Ephidel: A la Puerta del Dragón… Allí nos espera nuestro amo. Me ha informado de que el rehén es lo único que necesitamos. Si todo sale bien, podremos celebrar la ceremonia solo con él.
- Darin: Oh. ¿Es cierto eso? Entonces no hay razón para preocuparse.
- Ephidel: Exactamente. Y, ahora, emprende la retirada. Yo tengo que dar un par de órdenes; después te seguiré.

*Escena cambia a un pasillo del castillo*
- Ephidel: Pobre idiota… ¿Leila? ¿Dónde estás?
*Aparece Leila*
- Leila: Estoy aquí.
- Ephidel: Mientras esté ocupado Eliwood, mata al marqués de Caelin y oculta su cadáver. El enemigo perderá tiempo precioso buscándolo.
- Leila: Como ordenes…
- Ephidel: Llevas muy poco tiempo en el Colmillo Negro. Pero tienes cualidades… Quiero verte actuar.
- Leila: Sí, señor.

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