Capítulo 6: Sangre de orgullo

»» Introducción
Por fin, Lyn llega a la tierra que vio nacer a su madre. Lycia es una federación de territorios gobernados por poderosos marqueses. Ahora Lyn se despide de una de estas provincias, Araphen, y parte al encuentro de su abuelo, el marqués de Caelin.
Sin embargo, el hermano del marqués, Lundgren, ansía hacerse con el poder de Caelin. Está preparando una bienvenida mortal para Lyn, quien amenaza sus deseos de poder.


» Escena de apertura

- Lyn: ¿Qué ciudad es esta?
- Sain: ¿Esta? Es Araphen. Tras Ositia, es la segunda más grande de Lycia.
- Lyn: La segunda, ¿eh? Sí que hay movimiento, sí. A todo esto: ¿y Kent?
- Sain: Dijo que se acercaba hasta el castillo, pero... Ah, ya viene.

*Kent se acerca*
- Kent: ¡Mi señora Lyndis! Vayamos al castillo. Nos han preparado viandas. Es marqués accede a ayudarnos en nuestro viaje a Caelin.
- Lyn: ¿Nos ayudará?
- Kent: Sí. Araphen y Caelin mantienen una férrea amistad desde hace mucho tiempo. En cuanto informé al marqués sobre nuestro aprieto, nos brindó su apoyo.
- Sain: Entonces se nos allana el camino.
- Kent: Si pudieramos llevarnos soldados, el viaje a Caelin sería tanto más seguro. Lamento las privaciones que habéis soportado.
- Lyn: No digas tonterías. Eres muy capaz, Kent.
- Sain: ¿Kent?
- Lyn: ¿Eh? Ah, y tú también, Sain.
- Sain: ¡Y tanto que lo soy!
- Kent: Nos esperan en el castillo.

*El grupo se acerca a las casas*
- Aldeano:: ¡Horror! ¡El castillo está en llamas!
- Sain: ¿Cómo has dicho? ¿Qué ocurre?
- Aldeano:: ¡Sale humo del castillo! ¡Eh! ¿Qué hacen aquellos de allí?

*Los aldeanos se van*
- Lyn: ¿Quién eres?
- Asesino: ¡Tú! Eres Lyndis, ¿no?
- Lyn: ¡Ah! ¿Pero qué...?
- Asesino: ¡Nada de preguntas! ¡Prepárate!
- Lyn: ¡Eh!

*Rath aparece y mata al asesino*

- Asesino: ¡Aaaah! ¡Aaaaah!
- Lyn: ¿Qué? ¿Una flecha?
- Rath: ...
- Lyn: ¿Quién...?
- Kent: ¡Mi señora Lyndis! ¿Estás bien?
- Lyn: Estoy bien. Él... Él me salvó.
- Kent: ¿Puedo saber tu nombre?
- Rath: ...
- Lyn: ¡Espera! ¿Por qué me ayudaste?
- Rath: Creía que atacaban a una mujer de Sacae. Me equivoqué.
- Lyn: ¡No, estás en lo cierto! Soy de Sacae. Soy Lyn, la hija del jefe de los lorca.
- Rath: ¿Los lorca? ¿Quedan supervivientes?
- Lyn: Sí.
- Rath: Debéis iros inmediatamente. Han prendido fuego al castillo y se está extendiendo. No seas imprudente malgastando la vida que acabo de salvar.
- Lyn: ¿Eres del castillo? ¿Qué ha ocurrido? ¿Cuál es la situación? ¿Está el marqués a salvo?
- Rath: Han asaltado el castillo y van a por el marqués. El hombre que te atacó podría ser uno de los merodeadores. Como capitán de la guardia, mi deber es rescatar al marqués.
- Lyn: Entiendo... Bien, pues entonces te ayudaremos.
- Kent: ¡Mi señora!
- Rath: ¿Por qué?
- Lyn: Esos malhechores me persiguen. Si están asaltando el castillo, es por mi culpa. Por eso debo ayudar.
- Rath: Parece que existe algún vínculo contigo. Vamos.
- Lyn: ¿Aceptas nuestra ayuda?
- Kent: ...
- Rath: Soy Rath, de los kutolah. Puede que nuestras tribus sean diferentes, pero no abandonaré a una mujer de Sacae.
- Lyn: ¡Gracias, Rath! Mi bendición irá contigo.
- Rath: ¡Y maldigo mil veces a nuestro enemigo!
- Lyn: ¡Vamos!

*Un ladrón entra a una casa*
- Mujer: ¡Tú! ¿Qué estás haciendo en mi casa?
- Matthew: ¡Paz! No traigo malas intenciones. Tu casa ofrece una buena vista de la batalla. Te pagaré por este privilegio. Por favor.
- Mujer: Igual que el buitre a la espera de carroña, ¿eh? ¡Terrible! ¡Págame! Estaré escondida abajo; no me importunes.
- Matthew: Ni se me pasaría por la cabeza. Veamos: ¿qué bando tendrá más que ofrecer?

*Cambio de escena*
- Rath: En cuanto el marqués esté a salvo, mis hombres podrán entrar. Quizá por el pasaje secreto...
- Lyn: ¿Un pasaje secreto?
- Rath: Un túnel subterráneo que lleva a la sala del trono. En los barrancones hay palancas que abren el túnel.
- Lyn: Id al pasaje que conduce al trono... y salvad al marqués. Cuando lo hayáis logrado, ¿podríais expulsar al enemigo del castillo?
- Rath: Mm... Si conseguimos accionar las palancas, mis hombres y yo nos ocuparemos del resto. Pero hay tres palancas. Se deben accionar todas, o no se abrirá la entrada.
- Lyn: Pero las puertas de los barrancones están cerradas.
- Rath: El enemigo está dentro. Si no entramos y los eliminamos, quedaremos bloqueados.
- Lyn: Abrir la puerta es nuestro primer objetivo.


[Tutorial]
El objetivo de este capítulo es abrir puertas y encontrar las 3 palancas que están dentro.
Para abrir puertas necesitarás llaves de puertas o los servicios de un ladrón.

- Lyn: ¿Qué hacemos, Mark? No tenemos ninguna llave. Quizás las lleven algunos de los merodeadores...

A veces no sabrás qué hacer. Consulta la sección Estado del menú del mapa.
Visitar casas o pueblos es también una buena forma de conseguir información. Nunca se sabe qué pistas se pueden encontrar.}
Vamos a visitar una casa. Selecciona a Lyn.
-Al realizar la acción-

- Matthew: ¡Eh, tú! ¿Podemos hablar?
- Lyn: ¿Quién eres?
- Matthew: Me llamo Matthew, soy especialista en adquisiciones varias. ¿Quieres alquilar mis servicios?
- Lyn: No necesitamos ladrones.
- Matthew: ¿Ah, no? ¿Y cómo abrirás si no las puertas de los barrancones?
- Lyn: ¿Qué? ¿Cómo sabías que...?
- Matthew: ¡Ja, he acertado de pleno!
- Lyn: ...
- Matthew: No te enfades. Contrátame. Por ser tú, incluso rebajaré mi precio.
- Lyn: Las puertas hay que abrirlas... Bien. Contratado. ¿Por qué has decidido unirte a mí?
- Matthew: ¿Eh? Estaba observando la lucha desde arriba. Tu grupo parecía más animado que el hombre muerto. Solo por eso, la verdad.
- Lyn: Eres muy raro.
- Matthew: ¡Manos a la obra!


[Tutorial]
El ladrón Matthew se ha unido a tu grupo. Los ladrones tienen ganzúas que les sirven para abrir puertas y cofres. Las ganzúas pueden usarlas ladrones solamente.
Es hora de abrir puertas. Selecciona a Matthew.
- Matthew: Perdón. Eres Mark, ¿no? Me llamo Matthew.
-Al abrir la puerta-
La puerta ya está abierta. Así ya puedes ver el interior de la habitación correspondiente. Dentro, el color del suelo es diferente. Los recuadros de aspecto diferente podrían ser las palancas que estamos buscando.
Selecciona a Rath, muévelo a ese recuadro y ordénale esperar. Para accionar palancas, coloca unidades aliadas en ellas y ordénales esperar.
-Al accionar la palanca-
- Rath: Una menos. Quedan dos más.


*Al final del primer turno enemigo*
- Matthew: Oye, a menos que tenga mal la vista, eso de ahí es un cofre. Mark. Ya que estamos aquí, ¿qué tal si nos servimos? ¿Eh? ¿Qué quieres decir con <<no>>? No seas pelmazo. Si quieres ganar, debes usar todos los medios disponibles. Es una regla de oro. Ya, ya sé que robar está mal. Soy consciente. Vamos a salvar al marqués, ¿no? Pues veamos esto como un adelanto de la recompensa, ¿vale?


[Tutorial]
Los ladrones pueden abrir cofres con las ganzúas. Coloca a Matthew sobre el cofre y verás la orden Cofre. Elígela y conseguirás el contenido del cofre.
¿Por qué no hechamos un vistazo? Venga, selecciona a Matthew.
- Matthew: ¡Eh! ¿Has cambiado de opinión? ¡Hurra! ¡A robar tocan! ¡Botín, botín!
*obtienes Túnica angelical*
- Matthew: ¡Vaya! Una túnica angelical. Viene muy bien a los de... constitución ligera. Como yo, claro. Los objetos mágicos que aumentan habilidades, como este, desaparecen tras usarlos. Dáselos a la gente que más los necesite. Pero no los conserves demasiado o nunca los usarás. Por el hecho de quedarte con un objeto no ganarás nada.

[Tutorial]
La túnica angelical aumenta los PV máximos en cierta cantidad. Selecciona el objeto en el inventario y úsalo.
Para ver más información sobre los objetos, pulsa el Botón R en el inventario.
Los ladrones abren puertas y cofres, ¿no es así? Esa habilidad solo funciona si el ladrón tiene un juego de ganzúas. El número visible junto a un objeto es el número de veces que se puede usar antes de que se rompa. Tenlo en cuenta.


*Al abrir el segundo cofre*

- Matthew: ¡Una machacacorazas! Tal y como su nombre lo indica, las machacacorazas son útiles contra caballeros con armadura. Debes tener en cuenta que tienes que dar las aras a quienes puedan usarlas. Si no, estarás malgastando un arma excelente. Toma esta espada. Vamos, yo sé usarla, pero... No soy demasiado fuerte y no me gustan los contraataques. En cualquier caso, piensa bien a quién das cada arma.
[Tutorial]
Si cae en tu poder un arma o bastón que no puedes usar, quizá haya otros miembros del grupo que sepan manejarlos. Los objetos que no puedes usar apareceran oscurecidos. Prueba a dárselos a otros miembros del grupo. No lo olvides: solo puedes intercambiar objetos entre dos personajes cada vez.

[Casas]
1: El odio que profesa el marqués de Araphen por el pueblo de Sacae es bien conocido. Por orden del marqués no se permite entrar a los nómadas en la ciudad. Dice que no permitirá que la peste de los nómadas contamine la ciudad. Hace mucho, el marqués estuvo enamorado de la hija del marqués de Caelin. Se dice que ella lo rechazó por un príncipe nómada. Aún así, opino que el marqués se excede en su trato a los jinetes.
2: Bueno, ¿qué arma prefieres? ¿Espadas, lanzas, alabardas? ¿O arcos? ¿Magia? ¿Bastones? Sea lo que fuere, cuanto más las uses, más destreza adquirirás. Si esgrimes una espada continuamente, llegarás a dominarla. Posteriormente podrás empuñar armas más poderosas. Es así de simple: la práctica hace al maestro. Para comprobar tu nivel de habilidad, pulsa el Botón R.
3: No se puede hacer negocios con todo el jaleo que hay. ¿Sois mercenarios, no? ¿No podéis hacer algo? ¿Eh? ¿No podéis abrir los barracones? Seguro que un ladrón con ganzúas puede abrir cualquier puerta. Espera. Quizás tenga algo que os sirva... ¡Aquí está! Eso es: una llave para puertas. Las llaves de puertas son de un único uso. ¡Toma! Es gratis. Pero acabad con esos malhechores, por favor.
*Obtienes llave de puerta*
4: El capitán de la guardia del marqués se llama Rath... He oído que es un nómada de las llanuras de Sacae. Es curioso, dado el odio del marqués hacia los nómadas. Supongo que al marqués le complace controlar a un nómada. Los comportamientos de los nobles escapan a mi comprensión.


[Conversación Serra/Matthew]
- Serra: Siento algo... ¡Lo siento! ¡Alguien me está mirando! Debe de ser algún ingenuo que he hechizado. Ah, mi belleza le ha hecho enmudecer. Ah... soy tan hermosa que casi es pecado.
- Matthew: ¿Qué hace esa mujer aquí? No puedo dejar que encuentre el pasaje...

-Al accionar la segunda palanca (el diálogo cambia dependiendo del personaje que la accione)-
- Lyn: Con esta ya van dos. Queda solo una.
- Kent: Supongo que esa será la segunda palanca.
- Sain: Esa es la segunda palanca. Queda solo una.
- Florina: Ah... Esta tiene que ser la segunda palanca... ¡Vosotros: queda una palanca!
- Wil: ¡Bien! Ahí va la segunda palanca. Tengo que encontrar la última.
- Dorcas: Ahí está la segunda... Queda una más...
- Serra: ¿Eh? Así que esta es la segunda... ¡Oídme todos: solo queda una palanca más!
- Erk: Supongo que esa será la segunda palanca. Pues queda una más.
- Rath: Esa era la segunda palanca. ¿Dónde está la última?
- Matthew: Como imaginaba, ahí está la segunda palanca. Ya solo queda una más.


*Batalla contra Bool*

- Bool: Bah. Lyndis y su cuadrilla. ¿Cuándo llegasteis? Da igual. Me ocuparé de vosotros.

*Bool vencido*
- Bool: ¡Ah! Lord Lundgren...


[Al accionar la última palanca (El diálogo cambia dependiendo del personaje)]
- Lyn: Así que esta es la última. Pues con esto debería bastar.
- Kent: Esta debe de ser la última palanca. Con esto debería de valer.
- Sain: Esta es la última. Con esto debería bastar.
- Florina: Hombre... Esta deber de ser la última palanca. Pues entonces solo tengo que...
- Wil: ¡Ajá! La encontré. La última palanca... Bueno, allá vamos...
- Dorcas: Es la última palanca. Si la acciono...
- Serra: Vaya. ¿Es estala última palanca? Creo que voy a moverla a ver que pasa.
- Erk: Esta debe de ser la última palanca. Con esto debería de valer.
- Rath: Ya está. La última palanca. Si la acciono...
- Matthew: Bueno. Esta es la última. Con esto debería bastar.

- Lyn: ¡Aquí está, Mark! ¡El pasaje secreto! ¡Bien hecho! Ahora le toca el turno a Rath.


» Al terminar el capítulo

- Marqués: ¡Ah, es Rath! Buen trabajo. ¡Excelente!
- Rath: Señor..., cualquier reconocimiento deberá ser para este grupo.
- Marqués:¿Eh? ¿Quién eres?
- Lyn: Me llamo Lyndis. Me alegra que estés bien.
- Marqués: Oh... Eres tú. El marqués de Caelin es... Déjanos, Rath. Quiero hablar con la chica.
- Rath: ...
- Marqués: Bien..., lady Lyndis. ¿Conoces la identidad de los responsables de este altercado?
- Lyn: Creo que es obra de mi tío abuelo Lundgren.
- Marqués: Exacto: Lo cual significa que mi castillo ha sido dañado por rencillas de tu familia a cuenta de una herencia.
- Lyn: Lo... siento...
- Marqués: Cuando me enteré de que la hija de lady Madelyn estaba en problemas, pensé en prestar ayuda... Pero he cambiado de parecer. Retiro mi oferta.
- Kent: ¡Marqués Araphen! ¡Me dio su palabra, señor!
- Marqués: ... Te llamas Kent, ¿no es así? Se te olvidó ponerme al corriente del detalle más importante.
- Kent: ¿Qué...? ¿Qué quiere decir?
- Marqués: Esta chica se parece a lady Madelyn, pero... no pensaba que estaría tan manchada con la sangre de Sacae.
- Lyn: ¿Qué?
- Marqués:¿No crees que al marqués de Caelin le importunaría dar audiencia a esta... perra nómada?
- Sain: ¡No!
- Kent: ¡Sain! ¡Alto! Lo siento, señor marqués.
- Marqués: Mm... Tu hombre no es disciplinado.
- Kent: ¡Marqués Araphen! Por favor... Si nos bendijese con su ayuda...
- Marqués: ... He oído que el marqués de Caelin está enfermo y postrado. Dudo que sobreviva tras ver a esta chica. En tal caso, su hermano Lundgren reclamaría el título. Y quiero evitarme problemas con el próximo marqués.
- Sain: ¡Maldito...!
- Kent: ¡Sain!
- Lyn: Lo entiendo. Kent, Sain, nos iremos inmediatamente.
- Kent: ¡Mi señora! Nosotros...
- Lyn: Estoy orgullosa de la sangre de Sacae que corre por mis venas. No aceptaré ayuda de alguien que desprecia mi herencia.

*Cambio de escena*
- Sain: ¡Bien dicho, mi señora! El marqués es un insolente. No te preocupes por nada. Estamos todos contigo. ¿No es así, Kent?
- Kent: Te pido perdón.
- Lyn: ¿Por qué te disculpas, Kent?
- Kent: He estado tan preocupado con que llegaras a Caelin. No tuve en cuenta tus sentimientos.
- Lyn: ¿Es eso? No te preocupes más. He antepuesto mi seguridad a todo lo demás. He visto que... Alza la cabeza y estate orgulloso.
- Kent: Mi señora Lyndis...

*Cambio de escena*
- Marqués:¡Bah! Niña arrogante. Con que hubiera derramado una lágrima habría accedido a su petición. Los nobles lycianos nunca entenderemos a esos orgullosos salvajes.
- Rath: ... ¿Son esos sus verdaderos sentimientos hacia los nómadas de Sacae, mi señor?
- Marqués:¿Qué? Ah, Rath. No te había visto. Mis comentarios no van por ti. Eres mi capitán. Estoy orgulloso de tu servicio.
- Rath: Claro. Mientras nos arrodillemos ante el marqués, no importa la procedencia. Pero, ¿y si viene un igual de mi tierra? Qué vanidad.
- Marqués:¡Rath! ¿Cómo te atreves a hablarme de esa forma? Te he tratado bien, ¿no es así? Te he pagado bien. Te he tratado mejor de lo que merece tu pueblo.
- Rath: Nunca lo entenderás. Aquí se acaba mi servicio.

*Cambio de escena*
- Lyn: El marqués de Araphen... dijo que mi abuela estaba enfermo. Tenemos que ir rápido a Caelin...
- Kent: Cuanto más cerca estemos de Caelin, más difíciles serán de superar los obstáculos de Lundgren. No obstante, he prometido acompañarte hasta el final, mi señora.
- Lyn: Cuento contigo, Kent.
- Sain: ¡También conmigo!
- Lyn: Gracias, Sain. Mark... Gracias por estar siempre a mi lado. Gracias a todos vosotros... ¡No cejaré en mi empeño! ¡Nunca lograrán que mi ánimo decaiga!

*Cambio de escena*
- Rath: ...
- Lyn: ¡Rath! ¿Qué pasa? ¿Qué estás...?
- Rath: He oído al marqués. Lyn de los lorca... Digna hija de Sacae... Me uniría a ti. Me gustaría prestarte mi ayuda.
- Lyn: ¿De verdad?
- Rath: Y esto... es para ti.
- Lyn: Esto es... ¡oro! Es demasiado, no puedo aceptarlo.
- Rath: No lo necesito. Y si te sirve de ayuda...
- Lyn: Pero...
- Rath: No puedo quedarme con algo que he ofrecido.
- Lyn: Rath... Muchas gracias.

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