Lethe / Jill

Apoyo C
Jill Eh…
Lethe ¿Querías algo?
Jill Te-tengo una pregunta. ¿Puedo?
Lethe Depende de que quieras preguntarme.
Jill ¿Por qué los sub..? No, no era así… ¿Por qué los laguz no usan armas?
Lethe Porque nacemos preparados para la lucha. Las armas las inventaron los beorcs para compensar su inferioridad física. Nosotros no las necesitamos.
Jill Ah, vale…
Lethe ¿Eso era todo?
Jill Hmmm… No. Hay otra cosa. ¿Por qué odiáis tanto a los humanos?
Lethe Buena pregunta. Pero me gustaría saber tu respuesta antes: ¿por qué los beorcs odiáis tanto a los laguz?
Jill Porque los sub… Esto… porque los laguz son nuestros enemigos.
Lethe ¿Enemigos? En tal caso os odiamos por lo mismo. Odiamos a todos nuestros enemigos. Hasta otra.
Jill Espera…

Apoyo B
Jill ¿Lethe?
Lethe Vaya, vaya, la linda gatita... otra vez.
Jill Jill... Me llamo... Jill.
Lethe Bien, Jill. ¿Qué te trae por aquí? ¿Tienes alguna otra pregunta estúpida?
Jill He estado pensando y no acabo de entender algunas cosas... En Daein nos contaron desde pequeños que atacáis a los humanos sin compasión. Que sois animales salvajes.
Lethe ¿Un laguz atacar a un humano? ¡Grrrrr! ¡De ninguna manera! Nos desagrada la compañía de los humanos, no queremos tener nada que ver con ellos. Hasta rugiros me parece una pérdida de tiempo.
Jill Pero en Daein todos creen lo que te digo sin cuestionarlo... ¿Por qué? Yo empecé a dudar cuando os vi luchar al lado de Ike y otros humanos en el Mar del Sur. ¡No sois como os imaginaba! Desde que era pequeña, me llenaron la cabeza de mentiras terribles... Andáis como nosotros y habláis. Incluso reís. Os parecéis más a nosotros que a los animales.
Lethe Qué gran alivio.
Jill ¿Por qué empezaría la guerra entre los humanos y los subhumanos? Quizá esté en nuestra naturaleza...
Lethe No tengo respuesta a eso. No soy yo quien debe decir si la diosa nos hizo de tal manera o si es que somos dos razas que se detestan mutuamente. Pero sí sé que Gallia, Phoenicis y Kilvas tienen motivos para odiar a los humanos.
Jill ¿Qué motivos?
Lethe ¿Lo preguntas en serio? Supongo que los humanos no querrán horrorizar a sus crías con su pasado... No me extraña. Mira, hace siglos, siendo Begnion aún una monarquía, sólo existían Begnion y Goldoa. Goldoa era tal como ahora: una nación aislada habitada por tribus dragón. Los demás laguz vivían en Begnion con los humanos.
Jill No tenía ni idea de que los humanos hubieran convivido con subhumanos en Begnion...
Lethe El primer rey fue humano, aunque nuestra fuerza nos llevó al poder con más frecuencia. Pese a la armonía que proporcionaba el sistema, los senadores le dieron la espalda. En nombre de la "Apóstol" se pronunciaron en favor de un reinado exclusivo de los hombres. La guerra civil no tardó en empezar. Cegados y confiados, los reyes laguz subestimaron la situación... No hubo escapatoria. Cogidos por sorpresa, mis hermanos sufrieron derrota tras derrota frente a las armas y la magia de los humanos. Fue el comienzo de una larga y aciaga época... El principio de nuestra esclavitud.
Jill (...)
Lethe Tras 200 largos años, un puñado de laguz logró escapar de su encierro y salir de Begnion. Las tribus felinas huyeron a las montañas y regiones boscosas desconocidas donde se maldijo la existencia de los hombres. Las tribus aladas, por su parte, escaparon a las distantes islas del sur. Así se fundaron nuestros reinos. Tuvieron que pasar 80 años más y perderse muchas vidas de nuestros hermanos para lograr la independencia. Por eso luchamos. Ahí reside nuestro odio. Los humanos no quieren que sus antiguos esclavos funden países y sean tratados como iguales. Los laguz arrastran la vergüenza del pasado en sus corazones y aún pelean por la libertad que vosotros dais por supuesta. Esa es la verdadera historia de Tellius... No me extraña que los humanos quieran enterrarla.
Jill No sé qué...
Lethe ¿Qué decir? ¡Idiota! ¡Piensa! Piensa en lo que te he contado. Piensa en lo que has oído y lo que has visto. Si no, no vuelvas a presentarte ante mí jamás.
Jill Mmm... Sí...

Apoyo A
Lethe (...)
Jill Lethe. He reflexionado sobre lo que me contaste y he decidido...
Lethe Me han dicho que el caballero dragón contra el que luchamos en Talrega era tu padre. ¿Por qué? ¿Por qué te has quedado con nosotros? ¿Eliges a una banda de mercenarios antes que a tu propio padre?
Jill El destino es inescrutable. Si no hubiera conocido al comandante Ike ni hubiera convivido con los laguz... ahora estaría luchando por Daein. Me enorgullecería de sacrificar mi vida por Ashnard. No habría dudado en aplastaros a todos. Pero ahora conozco la verdad.
Lethe ¿Y?
Jill Esto no es como cuando perseguía vuestro barco desde Toha con la esperanza de ganarme la aprobación de mi padre. Cuando me uní a vosotros, lo hice por decisión propia. La primera de mi vida. Elegí lo que creí más justo. Aunque eso supusiera enfrentarme a mi padre... Ya es demasiado tarde para cambiar las cosas. Por eso... sigo aquí.
Lethe ¿Me... das la mano, Jill?
Jill ¿Cómo?
Lethe He oído que los huma- los beorc tienen la costumbre de darse la mano en señal de amistad. Ahora ya te entiendo. Sé qué motivó tu decisión y admiro el valor que tuviste al tomarla.
Jill Lethe... Eh... Sí. Claro. Démonos la mano.
Lethe Si nos escuchamos mutuamente y nos lo proponemos de verdad... sé que los beorc y los laguz podrán convivir en paz. Seguro.


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