Capitulo 14: Entrenamiento

» Narrador
El Imperio de Begnion, es la nación más grande en el continente, es una teocracia dedicada a la diosa Ashera. Reinando desde la cumbre del imperio y guiando al mundo con la voz de la diosa, la apóstol Sanaki gobierna Begnion. Escogida por Ashera, la apóstol es muy querida y respetada por la nación entera. Siete senadores imperiales ayudan a la apóstol en la gobernación del reino.

Este sistema de gobierno ha sido el espinazo de Begnion durante muchos siglos. Después que Ike y compañía ayudaron a la apóstol, sus guardias santos los llevan a la capital imperial, Sienne. Aquí la clase alta de Begnion lleva una vida tranquila y llena de lujos. Conocidos como los santos, estos viven en el gran templo cuya gran torre llega hasta el cielo. La Torre pasa por alto a todos los edificios de la ciudad. Aquí, Ashera celebra su vigilia y mira encima del mundo. Rodeando la torre con una serie de templos grandes y pequeños, puesta en un orden, sistemático.

El templo, sin embargo, es visiblemente más grande que los otros. El gran templo de Mainal, es la casa de la apóstol. Ike y compañía, acostumbradas a las libertades de Crimea, encuentran las diferencias de cultura y costumbres las cuales los dejan muy confundidos.


» En la catedral de Mainal

- Sanaki: Ejem... Entonces ahora, dice ser la huérfana del Rey Ramón de Crimea. ¿Princesa Ridell Crimea, correcto?
- Elincia: Sí.
- Sanaki: Escuche algunas historias que decían que el Rey de Crimea tuvo una hija en secreto. Mis hombres me lo informaron en el pasado. Sin embargo, si usted es la princesa o no, eso es otro cuento. Y si fuera cierto ¿Qué es lo que quieres?
- Elincia: Nada en absoluto. Gaste todas mis fuerzas para evitar ser capturada por Daein. No tuve tiempo para tomar alguna prueba para asegurar lo que digo.
- Sanaki: Hmph. Y si el Príncipe Renning también esta muerto, no hay nadie que reconozca su cara. ¿Qué puedo hacer?
- Ike: Yo atestiguaré para ella.
- Elincia: ¡Mi señor Ike!
- Ike: No tengo ninguna duda que Elincia es la única heredera al trono de Crimea.
- Sanaki: ¿Oh, en verdad? Y dime, que es lo que te hace tener esa convicción? Si creemos tu historia, esta mujer nunca tuvo contacto con el mundo exterior desde el día en que nació. ¿Como es que tú, un humilde mercenario, se atreve a afirmar eso?
- Ike: El ejército de Daein la sigue con determinación dispuesto a todo. En cada lugar, ellos exigen que nosotros le devolvamos a la Princesa Elincia. ¿Que mas pruebas que eso necesitas?
- Sanaki: Mmm... Si alguien... con autoridad dijera eso, yo, lo aceptaría como una prueba irrefutable. Pero tu... solo eres un plebeyo. Tú no tienes ningún apellido, ningún linaje documentado... Tú no eres nada. Ya sé plebeyos. Como son pobres. Por un precio, estas dispuesto a apoyar cualquier mentira, no importa de que tipo sea.
- Ike: ...
- Sanaki: ¡Oh! ¿Ahora, supongo que me dirás que eres el hijo de alguna familia de noble? No, por supuesto que no. ¿Pero espera, quizás tú eres un caballero real de Crimea?
- Ike: No soy no noble ni caballero. No tengo ninguna conexión con el palacio en absoluto. No me importa cuanto oro pudiera ganar, yo no traicionaría mis convicciones. Elincia nos ha pagado, sí, pero nada más que la cuota normal para comprar nuestros servicios como su escolta. Nada más. Hemos venido a este lejano lugar sólo porque creemos que Elincia es una mujer de integridad. No les venderíamos nuestras espadas a mentirosos. Y no me interesa lo poderosa y noble que seas. No me quedare de pie aquí permitiendo que te burles de la confianza que me une a Elincia.
- Elincia: ¡Mi señor Ike!
- Lekain: ¡Cómo te atreves! ¡Quien te crees para dirigirte así a la apóstol! ¡Guardias! ¡Guardias! ¡Detengan a este hombre! Por su abuso contra la apóstol, sean severos, o incluso consideren la pena de muerte!
- Sanaki: ¡Deténganse! ¡Ja ja ...ja! ¡Ja ja ja! Sephiran tenía razón sobre ti. Eres muy interesante.
- Lekain: ¿A-apóstol?
- Ike: ¿Sephiran? ¿Ese monje que nosotros rescatamos de la prisión?
- Sanaki: ¿Monje, como es eso? Sus habilidades para despistar son geniales. Nunca deja de asombrarme. Como siempre, él sigue siendo un enigma. ¡Considere mis palabras! Sephiran es un Duque de verdad, Belsys, primer ministro de Begnion y mi mayor consejero de confianza. Él ha estado viajando a las tierras vecinas durante meses, intentando determinar la condición de las personas allí.
- Sigrun: Hemos recibido informes detallados de la Princesa Elincia y su compañía de mercenarios que sirven como su escolta.
- Elincia: Entonces... usted sabía que vendríamos. Sabía quienes somos.
- Sanaki: Sí. Y me disculpo por probarlos. Como verán, la vida aquí en el palacio es muy monótona. Siempre estoy muy aburrida. Gracias a la princesa y su pequeña escolta, esta interrogación fue de las más divertidas
- Oliver: ¡Jo jo jo! ¡Esto! Cómo me gusta, Apóstol. Usa un hábil juego de ingenio y palabras. ¡Simplemente genial! Incluso su más fiel sirviente, Duque Oliver de Tanas, estaba al borde de ser completamente engañado. ¡Me humillo! ¡Jo jo jo! ¡Venga, Duque Lekain!
- Lekain: E-ejem. ¿Era todo una artimaña? ¡...Oh, Apóstol, usted nos fastidia implacablemente! ¿Pero que manera de divertirse, no crees, Duque Hetzel?
- Hetzel: ¡Hoo! ¡También lo creo, mi buen duque! Princesa Crimea, parece que usted logró sacar una sonrisa a nuestra querida apóstol. ¡Que honor debe ser eso! ¡Jo jo jo!
- Elincia: ...Ah... Um... Sí... yo supongo...
- Ike: ¡Que Locura!

*Ike sale durante un momento*

- Sanaki: Oh, sí, casi me olvido por la diversión... Sephiran ya tiene confirmada su identidad como la verdadera princesa de Crimea. No necesito mas pruebas. Puede descansar aquí.
- Elincia: Estoy... muy agradecida.

*Ike regresa a la pantalla*

- Ike: ¡Esperen un minuto!
- Sanaki: ¿Sí?
- Ike: ¿Qué significa esto? ¿Sabias que Elincia era la Princesa de Crimea? ¿Y sin embargo continuó humillándola por diversión? ¿Para algunos esto es un tonto juego de ingenios y palabras? ¡Para mi esto no es ningún chiste!
- Sanaki: ...
- Ike: ¡La patria de Elincia esta perdida! Su familia fue cazada y matada por los monstruos de Daein! No tiene donde ir, ella soporto un peligro mortal y una terrible angustia para alcanzar su puerta. Y usted... ¿se ríe de ella?! ¿Dónde está el humor en eso? ¿Donde esta su decencia? ¡Es horrible! ¡La peor de todas! ¡Me has colmado más allá de las palabras! Le debes una disculpa a Elincia.
- Elincia: Mi... Mi señor Ike, por favor--
- Lekain: ¡Campesino infeliz! Si usas de nuevo esa lengua traidora, yo--
- Sanaki: ¡Duque Lekain, detente!
- Lekain: Pero... Pero...
- Sanaki: Estoy hablando. Quédate quieto.
- Lekain: Grrr...
- Sanaki: Entonces, Ike. Entiendo sus sentimientos totalmente. Su pasión para su patrona es muy bonita. Incluso me gustaría que mis vasallos fueran así. Sin embargo, la verdad es, su conducta hace que pierda mi paciencia. Levánteme la voz una vez, y lograra que la princesa sufra mas daño de los que tiene. ¿Entiendes?
- Ike: No realmente. ¿Por qué me callas?
- Sanaki: Aun cuando Elincia es de verdad de la realeza de Crimea, ella es la heredera de un país muerto. Nada más. Sin el apoyo de Begnion, la demanda de Elincia no serviría para nada. ¿Oh acaso estoy equivocada?
- Ike: ¡Jah!
- Sanaki: Aun cuando nosotros dañamos sus frágiles sentimientos, por la paz de su país, ella debe estar de pie y no debe decir nada. De hecho, ella no esta en posición de pedirle nada a Begnion. ¿O acaso no lo has notado?
- Ike: ...
- Sanaki: Tengo mucho que considerar. Por ahora, me retiro. Quiero que vean a mis senadores y discutan sobre el futuro de Crimea, creo que no será incierto por mucho. Hasta ese tiempo, les pido que piensen en descansar y relajarse. Quizás usted podría probar una mano de nuestros juegos de la corte... ¿de ingenio y palabras no creen?

- Ike: ¡Qué rabia! Aprovecharse de nuestra situación y hablarnos así... ¡no me interesa que sea la emperatriz o la apóstol o cualquier cosa! ¡No la soporto!
- Titania: Escucha, Ike, ¿no es posible que el apóstol te salvara?
- Ike: ¿Qué?
- Nasir: Titania esta en lo correcto. Begnion es una nación gobernada por sus venerables costumbres y convenciones antiguas. Insultó a la apóstol--el mismo símbolo de su estilo de vida. Que aun estés respirando es un milagro.
- Ike: Yo... no comprendo.
- Nasir: Y como su escolta, su conducta delictiva caería directamente delante su empleado, Princesa Elincia. Si usted hubiera encolerizado a la apóstol, cualquier tipo de restauración de Crimea se hubiera esfumado como humo.
- Ike: ¡Ésa es una locura! ¿Ellos sacrificarían un país entero para satisfacer su propio ego?
- Soren: Ike... Esto puede no ser una respuesta, pero mantener las reglas es una locura de la nobleza. Los beorc se dividen en clases. Y con clases vienen prejuicios. Del momento de nuestro nacimiento a nuestro ultimo respiro, nosotros los plebeyos sabemos que no se nos permite desafiar a las clases altas.
- Ike: Princesa Elincia... yo... yo lo siento. Mi ignorancia no excusa mi estupidez. ... lo siento de verdad.
- Elincia: No. yo... lo que usted dijo, usted lo dijo en mi defensa y en mi honor. Eso me puso muy contenta.
- Ike: ¿Eh?
- Elincia: Al verlo tan enfadado por mi... Sus palabras llenaron mi corazón.
- Ike: No fue tan noble como lo haces parecer.
- Elincia: Hay un punto que yo discutiría sin embargo. Es verdad que yo he perdido mi familia... y mi casa. Pero ahora yo... tengo personas en quien confiar. Mi señor Ike, usted y su compañía están a mi lado. Para mí, ustedes han sido una gran fuente de inspiración y de felicidad.
- Ike: Princesa Elincia...
- Elincia: Mi señor Ike... Por favor llámeme Elincia.
- Ike: ¿Heh? Sería inapropiado, no podría. Quiero decir, usted es nuestra patrona, y...
- Elincia: Pero si ya me has llamado así antes.
- Ike: ¿Yo? ¿Hice eso realmente?
- Elincia: ¿No lo has notado?
- Ike: No, yo... Oh. Mis disculpas. Tendré más cuidado. Bien, supongo que debemos irnos. Han preparado algunos cuartos para nosotros.

*Sale Ike*

- Elincia: Ah, mi señor Ike......


» Conversaciones de la base

[Sirviente] **
- Sirvienta: ¡Psst! ¿Quieres escuchar algo? ¡Hay un rumor que dice que un sub-humano ha sido visto a las orillas de este brumoso río!
- Ike: ...
- Sirvienta: ¿Eh, oh? ¡No pareces sorprendido! Bien entonces, ¿que piensas sobre los sub-humanos? ¡Dicen que SIEMPRE está en forma de bestia! ¡No pueden cambiar de nuevo! ¿Estas asustando, verdad? La única manera que tenemos los humanos para luchar contra esos salvajes es esperar a que dejen su forma de bestia. Quiero decir, ¿cómo podríamos matarlos si ellos no cambiaran?
- Ike: ...
- Sirvienta: ¿Ninguna reacción, eh? ¡Que pasa! ¿No te gustaron los consejos? Solo eran para salvarlo, pero... yo quiero proteger a mi querido ejército de los tigres, gatos, y otros sub-humanos de cuatro patas. Ellos además ODIAN la magia de fuego. ¿Es bueno saberlo no? ¡Oh, yo sé muchas cosas!
*Entra una Señora*
- Señora: ¡Usted! Jovencita... hay trabajo que hacer. ¿Por qué gasta tiempo conversando?
- Sirvienta: E-está equivocado ¡Simplemente estaba aquí con un nuevo sirviente!
- Señora: ¡No me engañas! ¡Éste no es ningún sirviente!
- Sirvienta: ¿...Eh? ¡Oh, este! ¿Eres uno de la escolta de la Princesa Elincia...? ¿¡Un invitado de la apóstol...!? ¡Oh, dios mío! Por favor... ¡Por favor perdóneme!
- Ike: ...
*Sale Ike*
-
Sirvienta: ¿Que debo hacer? Oh, ¡Parecía muy enfadado! ¡Podría pedir que me corrieran!


[Gatrie] *

- Gatrie: ¡Pero, si es Ike! ¿Quieres dar un paseo, Comandante?
- Ike: Hola, Gatrie. Sí, estuve en ese horrible cuarto, demasiado tiempo, empiezo a sentirme deprimido. ¿Es por eso que estas afuera también?
- Gatrie: No, yo estoy aquí por otras razones. Yo soy… estoy... admirando a las flores.
- Ike: Oh, Correcto. Sí, todo parece estar cubierto de flores en esta época del año. Las amarillas grandes son muy bonitas.
- Gatrie: ¡No esas flores... sino ESAS flores!
- Ike: ...Gatrie, estamos adentro. No hay nada aquí en el templo.
- Gatrie: ¡Exactamente! ¡Me refiero a la nueva especie de bellas señoritas de Begnion! ¡Todas en este palacio nos miran demasiado!
- Ike: ...
*Sale Ike*
- Gatrie: ¿Sabes lo que quiero decir, Ike? ¡Je je je! ¿Solo será nuestra imaginación? ¿Esa chica de pelo castaño es... Eh, ¿Ike? ¿Ike? ¡Bah! ¡Es sólo un muchacho aun!


[Astrid] *

- Astrid: ¿Um, Comandante Ike?
- Ike: ¿Mmm? Oh, es usted.
- Astrid: ¿Está intentando aclarar su mente también?
- Ike: Sí, supongo que si. Simplemente estoy caminando y pienso sobre las cosas. Begnion es... demasiado grande. No entiendo este país en lo absoluto.
- Astrid: Mmm... Entiendo. Todo aquí es parte de la tradición, creo que con esto Begnion ha perdido algunas cosas importantes.
- Ike: ¿Eres la hija de nobles verdad? ¿Que te llevo a convertirte en caballero?
- Astrid: Escapar de mi familia... No, para escapar... pero para confrontarlos. Yo quería tener mi propia vida.
- Ike: ¿Y te sientes bien como caballero?
- Astrid: No del todo aun. Soy un caballero, pero mis manos todavía tiemblan cuando toco las cuerdas de mi arco. Tal vez mi meta no era convertirme en caballero. Si no mi verdadera meta era volverme más fuerte. Comandante Ike, los otros dicen que usted nunca se rinde, no importa la lucha. Esa es la verdadera fuerza para mí. Por favor, permítame continuar luchando a su lado. Si permanezco con usted, tomare todos sus ejemplos.
- Ike: Tu habilidad con el arco es espectacular. ¿Como podría negarme? Estamos muy felices de tenerte en nuestro equipo.
- Astrid: ¡Oh... Gracias! ¡Muchas gracias!


[Marcia] *

- Marcia: Aaaaahhhh...
- Ike: Ese si que fue un suspiro.
- Marcia: ¿Heh? ¡Aww, jeje! ¿Escuchaste eso guapo? perdón.
- Ike: Has estado un poco rara últimamente. ¿Te pasa algo?
- Marcia: ¡Pfff! ¡Estoy bien! Es solo... Bien, estar aquí en Begnion es... ¿difícil, tú sabes?
- Ike: ¿Difícil? Pero si tú eras una miembro de los jinetes de Pegaso, ¿verdad? ¿No te sientes feliz de reencontrarte con tus viejos amigos?
- Marcia: ¡No, no estoy contenta!! Es solo... ¡que mi vergüenza me pesa mucho! ¡No puedo verlos y enfrentarlos!
- Ike: ¿Qué?
- Marcia: ¿Te conté porque deje la caballería verdad?
- Ike: Sí, porque buscas a tu hermano.
- Marcia: ¡Es por culpa de mi hermano...! ¡Yo... yo... Aaargh! ¡Ese si que es un problema!
- Ike: Ummm... talvez debemos dejarlo solamente.
- Marcia: ¿...Heh? Oh, no se preocupe. Estoy bien.
- Ike: No te exijas demasiado. No te quiero distraída en una batalla, ¿Bien?
- Marcia: Entendido. Gracias.
*Sale Ike*
- Marcia: Ike es un hermano, también... ¿Pero porque es tan diferente a mi hermano? ¡Grrr! ¡Ese flojo no hace nada!


» Al salir de la base

- Mist: ¡Estoy aburrida! Hemos estado aquí por 5 días... ¡Y no hay absolutamente nada que hacer! ¡Me dieron libertad para recorrer el templo entero, pero ya lo vi todo! ¡Ya me harte de esto!
- Titania: ¿Esto es solo una reunión de la princesa Elincia? Podría durar solo unos momentos, pero esto...
- Ike: Supongo que practicare un poco esgrima...
- Nasir: Ike, la capitán de los guardianes de la apóstol viene hacia nosotros.

*Entra Sigrun*

- Sigrun: Les pido perdón. ¿Usted y su grupo de mercenarios están disfrutando su estadía en Begnion? ¿Hay algo que necesiten?
- Ike: No hay nada que hacer, y Mist está aburrida.
- Mist: ¡Ah, Ike! ¿Por qué dices eso!?
- Ike: ¿Pero acaso no te estabas quejando por eso todo este rato? Dijiste estoy aburrida y cansada de todo esto.
- Mist: ¡Eso no significa que tú tengas que ir y contarlo todo! ¡Oh, eres tan idiota, Ike!

*Sale de Mist*

- Titania: Mis disculpas... Ninguno de ellos quiso ofenderla. Solo que se sienten frustrados.
- Sigrun: Sí, entiendo. No le daré importancia.
- Ike: ¿Tiene algo que decirnos? ¿Por que esta aquí?
- Sigrun: Traigo un mensaje de la apóstol... Ella desea contratarlos para una tarea.
- Ike: ¿Qué la apóstol nos contratara!?

- Titania: No esperaba esto.
- Ike: ¿Esperar que?
- Titania: Tu reacción. Imagine que estarías gritando y te negarías de ayudar a la apóstol.
- Ike: Si la Princesa Elincia puede tolerar todas esas interminables reuniones con Begnion, lo menos que puedo hacer son estos mandados.
- Titania: Mmm...
- Soren: Ike, están aquí.
- Titania: Entonces los esperamos aquí, ¿correcto?
- Soren: Sí. Las órdenes de la apóstol fueron claras. "Detengan el grupo de comerciantes que viajan por la carretera vieja, y desháganse de su carga". Esto parece ser una emboscada.
- Ike: Bien. No sé a quien nos enfrentamos, pero ya aceptamos el trabajo. ¡Hagámoslo!


» En el camino del pueblo viejo

- Gashilama: Que pobre grupo tenemos aquí alrededor. Gatos, tigres, y unos cuervos... Todo lo que tenemos son obreros. No nos aremos ricos con esto.
- Vendedor ambulante: Trabajamos duro para atraparlos, no creo que todo sea tan malo.
- Gashilama: He estado vendiendo mercancías a los mestizos durante veinticinco años. Y lo único que saque con un mayor precio son esas garzas como trofeo. Y si ellos son nobles, los fanáticos vaciaran sus bolsillos por estos.
- Vendedor ambulante: Bien, en ese caso, ¿Por qué no atacamos nosotros mismos el bosque Serenes la próxima vez? Podría haber mas de esos ahí
- Gashilama: ¡Tienes cerebro de Wyvern! ¿Por qué piensas que las garzas son tan caras? ¡Es porque son raros! Han pasado 20 años desde que se quemo el bosque. ¡Las garzas deben estar tostadas como pollos! No importa lo que pienses, es una locura. Todo sería en vano.
- Vendedor ambulante: Oh... Si ellos son tan valiosos, me gustaría ver uno con mis propios ojos. Lo cogería y lo pondría en una jaula...
- Gashilama: ...Idiota...
- Vendedor ambulante: Piensa lo que podrías comprar con todo ese oro. Una nueva hacha... ¡Oh, y algunas botas, también!
- Gashilama: ¡Cállate, necio! ¡Deja de decir locuras y desaparece de aquí!
- Vendedor ambulante: ¿Que-qué? ¿Quiénes son ellos?
- Gashilama: ¡Bah! ¡Miren señoritas ! ¡No son viajeros comunes!


- Ike: Allí están. ¿Son estos verdad?
- Titania: Esta niebla hace que se dificulte la visión, pero según esa cantidad... deben ser ellos.
- Soren: Bien, creo que nos han visto. Están preparando sus armas.
- Ike: ¡Muy bien... Prepárense todos!


» Durante la batalla
- Makalov: Ah... Que mala suerte. Mi sexto sentido me dijo que habría buen tiempo.
- Vendedor ambulante: ¡Eh! ¡Quejándote y hablando no pagaras tu deuda! Venga, ¡bonito, págame el oro!
- Makalov: Desearía pagarle, pero desgraciadamente... estoy quebrado.
- Vendedor ambulante: ¡No de nuevo! ¡Fuiste contratado como guardia personal! ¡¿Por qué no tienes oro para pagarme?! ¡Grr! Cuando regresemos a la base, conseguiré lo que es mío. ¡Y si corres lo pagaras con dolor!
- Makalov: ... ¡Como quieras! ¡No puedo darte algo que no tengo! Oh, yo, espero que eso no sonara rudo... Oh... ¿Qué voy hacer? Parece que nuevamente tendré que ir a humillarme con mi bella hermana. Oh, estará muy enfadada... ¡Pero estoy efectivamente seguro que me ayudará! ¡Después de todo, es para salvar al vida de su hermano! ¡Correcto! ¡Esta noche visitare los cuarteles de los sagrados caballeros pegasus!


[Al hablarle a Makalov con Marcia]

- Marcia: ¡¿Her…Her Hermano?!
- Makalov: ¡Eh, Marcia! Heh... ¿Tanto tiempo verdad? ¡Que bien! Estaba pensando en hacerte una visita hermana.
- Marcia: ¿Tanto tiempo? ¡¿Tanto tiempo?! ¡Por dios! ¿En el nombre del cielo donde estabas? ¿Estabas atormentado por alguna deuda y entonces escapaste? ¡Eres un completo irresponsable! ¡Gracias a ti abandone a los sagrados caballeros Pegaso!
- Makalov: ¿Huh? ¿Pero por qué?
- Marcia: ¡Porque había un montón de cobradores buscando por ti! ¡Por eso!
- Makalov: Oh, eso es... Que vergüenza. Escucha, yo estaba tratando de aumentar el dinero, por eso tome prestado el valor original, pero, um... desapareció. Y ¡Juro que solo quería guardarlo! Conseguí bastante y entonces... ¡poof! ¡Se fue! ¡ja ja ja! ¿Ja? Mmm...
- Marcia: Rata. ¡Rata! No has cambiado en nada... Bueno. Ahora vendrás conmigo.
- Makalov: Contigo... ¿Dónde vamos? ¿Qué voy hacer?
- Marcia: Te unirás a mi compañía. Le pediré a Ike algún puesto para ti. Veremos en que podrás trabajar.
- Makalov: No, espera... yo estoy trabajando para estos tipos ahora... Bien, si me uno a ustedes, podría causar problemas--
- Marcia: ¡ENTIENDE, CEREBRO DE ESPONJA!!! NINGUNA EXCUSA MAS!!! VEN!!! AHORA!!
- Makalov: ¡Bien, bien, perdón hermanita! ¡Perdón! Ya voy...


*Tras pasar unos turnos*
- Gashilama: Nos... Nos están aplastando... No son más que una banda de ratas pero luchan como demonios ¡Ja, ja, ja!, pero por más fuertes que sean, ¡No tienen nada que hacer contra un monstruo de verdad! ¡Eh, vosotros, soltad a las bestias! ¡Ja, ja, ja! Ahora lo único que tenemos que hacer es sentarnos y disfrutar del espectáculo

*Al acercarse Ike a la zona del general enemigo*
- Ike: Eh, vosotros. ¿Por que no abandonáis las armas y os marcháis de aquí ahora que estáis a tiempo? Podéis aguantar todo lo que queráis, pero jamás nos venceréis
- Gashilama: De ninguna manera, si perdemos nuestra mercancía lo perdemos todo. ¡Y eso no pasara!
- Ike: En tal caso no queda otra elección. ¡No tendremos la menor compasión con vosotros!


[Pelea normal contra Gashilama]
¡Vamos! ¡Si sois como nosotros! Coméis carne, montáis a caballo... No se porque os ponéis así. ¡Nosotros no haríamos daño a ningún humano! Además, ¿que tiene de malo traficar con unos pocos subhumanos?

[Ike contra Gashilama]
- Gashilama: ¿Estáis intentado robar nuestra mercancía? No sois mejores que nosotros. Para que te enteres, algunos de nuestros clientes son nobles. Esto lo vais a pagar caro
- Ike: ¿Qué has dicho? ¿Nobles?
- Gashilama: Si, no te hagas el sordo, ¿O es que eres lento? ¡Toma esto, a ver si espabilas!

[Lethe contra Gashilama]
- Gashilama: ¿Una hembra? Me gustan las hembras, sobre todo por el precio que pagan por ellas.
- Lethe: Odio a los humanos... Pero no tengo palabras para decir lo que siento por gente como tu. Solo se que si aun matándote no voy a quedarme satisfecha. Ha llegado el momento de pagar por todo el dolor y el sufrimiento que les has causado a mis hermanos...

[Mordecai contra Gashilama]
- Gashilama: ¡Glups! ¡Un tigre! ¡Y los tigres son peligrosos! A menos que consiga que se tome la droga...
- Mordecai: ¡Grrooaaaaaaaaaar!

[Derrota de Gashilama]
¿Como ha sucedido esto? Lo he perdido todo...


» Después de la batalla

- Ike: Nuestra misión se ha terminado. ¡Recojamos la mercancía y vámonos de aquí!

*De vuelta en Begnion*

- Ike: Los mercenarios de Greil ya estamos de vuelta.
- Sigrun: Bien hecho. Recibimos con alegría tanto las noticias como la mercancía. Por lo que respecta la recompensa…
- Ike: Por cierto, ese cargamento misterioso consistía en unas cajas muy pesadas… Vas a decirme que contienen?
- Sigrun: Eso no…
* Aparece Tanith*
- Tanith: Vuestra tarea se limitaba a traernos esa mercancía. No es necesario que conozcáis mas detalles.
- Ike: Pero…
- Tanith: La princesa Elincia ha regresado a sus aposentos. Haríais bien en informarla del éxito de vuestra misión.
*Sale Tanith*
- Ike:
- Sigrun: Por lo visto la apóstol en persona os entregara la recompensa mañana. Quizás entonces podáis hablar con ella… Y ahora, con vuestro permiso, debo retirarme.
*Sale Sigrun*
- Ike: Muy bien

*Escena del encuentro laguz*

- Caineghis: Muchas gracias por vuestra presencia, mis apreciados amigos... Ya han pasado varias décadas desde la última vez que nos reunimos. Quisiera hacer extensiva mi gratitud al rey Deghinsea de Goldoa por haber dispuesto este foro de reunión en tan poco tiempo.
- Deghinsea: No hay de que, rey Caineghis.
- Caineghis: Sin más preámbulos, pasare a relataros los hechos que constituyen el motivo de nuestro encuentro. Como ya sabréis, Daein ha invadido el reino de Crimea. Por supuesto, Crimea es una nación beorc… Pero una nación que, al fin y al cabo, se ha comprometido en la defensa de los derechos y la dignidad de los laguz. Esto no ha sido nunca mas cierto que durante los 30 años de reinado del gran rey Ramón. A lo largo de este periodo, iniciamos una serie de ambiciosos proyectos culturales con el fin de acercar nuestros pueblos. Pero un hombre siempre a vilipendiado nuestro trabajo. Me refiero a Ashnard, el rey de Daein. Lo que ignoro sin embargo… son los motivos que le han llevado a cometer sus últimas y monstruosas acciones. Su ejército se ha apoderado de buena parte del país. El pueblo vive sumido en el terror. Su rey murió no hace tanto. Y Ahora las tropas de Daein prosiguen su marcha sembrando la destrucción más allá de la frontera… ¡En territorio de Gallia!
- Tibarn: Pero eso ocurre, rey de los leones, porque vuestro país se ofreció a acoger a la hija del rey de Crimea ¿verdad?
- Caineghis: Si, ese es el argumento que usaran para justificarse.
- Tibarn: Pero la princesa de Crimea ya no esta en Gallia. ¿Me equivoco?
- Caineghis: Veo que tus espías son tan eficaces como siempre, rey Tibarn de Phoenicis. Tal y como dices, la princesa ya partió rumbo a Begnion.
- Tibarn: Me he enterado de esto porque al parecer ella acudió al rescate de un barco que transportaba a la apóstol de Begnion.
- Caineghis: ¡Ah! ¿Así que la princesa Elincia ya se encuentra a salvo en el imperio de Begnion? Eso me supone un enorme alivio
- Tibarn: No creo que estas noticias hayan llegado todavía hasta Daein. Porque si Ashnard supiera que la princesa se refugia en Begnion, bien podría considerar la retirada de su ejército de Gallia.

*Llega Naesala*

- Naesala: ¡Esa información que posees esta anticuada! ¿Te han abandonado tus legendarios ojos y oídos después de todos estos años?
- Tibarn: ¿Hay algo que quieras añadir?
- Caineghis:¿Serias tan amable de explicarte mejor, rey de Kilvas?
- Naesala: La princesa logró escapar con vida de Crimea por los pelos. Desde allí se dirigió a Gallia, al encuentro de… un cierto rey de felinos en el que tenía puestas todas sus esperanzas, y que curiosamente se negó a ayudarla.
- Caineghis:
- Naesala: Sin nadie mas a quien poder recurrir, la princesa pasó dos meses de travesía hasta llegar a Begnion, no hace más que unos días. Por supuesto que Daein esta al corriente de la situación… Por eso ha enviado a una banda de asesinos para matar a Elincia. Estas, y no otras, son las últimas noticias… Por lo menos hasta donde alcanza mi modesto entender.
- Caineghis: ¿Daein sabe que la princesa esta en Begnion? Dinos, ¿Cómo has obtenido esa información?
- Naesala: ¿Tan extraordinario parece? La cosa no tiene mas misterio que abrir bien las orejas y apuntar en la dirección correcta.
- Tibarn: ¿Y esperas que nos creamos que eso te lo trajo el viento, Naesala? Me parece que aquí hay gato encerrado.
- Naesala: ¿De verdad piensas eso? Bueno, conozco un truco para obtener información privilegiada. ¿Debería compartirlo con vosotros?
- Tibarn: Si para ello hay que relacionarse con esa escoria humana, mejor que te abstengas. Olvidar mi orgullo laguz no es algo que este dispuesto a hacer
- Naesala: ¡Ja! ¿Ya te estas aferrando otra vez a los restos de ese orgullo absurdo, en el mejor estilo habitual de Phoenicis? ¿Por qué no admitís de una vez que vuestro escaso poderío militar solo os permite atacar unos pocos barcos de Begnion?
- Tibarn: ¿Qué has dicho?
- Deghinsea: ¡Vosotros, detened esta discusión! Rey Naesala de Kilvas, tus acciones en los últimos tiempos solamente pueden juzgarse como exageradas y fuera de lugar.
- Naesala: ¿Y que sabes de mis acciones recientes, rey de Goldoa? Por favor, ilumíname.
- Deghinsea: ¿Qué me dices de un barco beorc al que atacasteis en aguas de Phoenicis… para dejarlo embarrancado en territorio de Goldoa?
- Naesala: Ah… Eso.
- Tibarn: Naesala, cuervo embustero, has vuelto a husmear en mi territorio verdad?
- Deghinsea: También se por mi propio hijo, Kurthnaga, que a bordo de ese barco viajaba una beorc que parecía ser la princesa de Crimea.
- Kurthnaga: Así es
- Caineghis: ¿Cómo? Rey de Kilvas, tu…
- Naesala: ¡No se que os sorprende tanto! No pienso quedarme gobernando una pequeña islita de nada para siempre. Haré de Kilvas una gran nación, un nombre que recordar. Para eso hace falta mucho dinero. Laguz, beorc, ¿Qué mas da? Si la paga es buena, no habrá nada que yo no haga.

- Deghinsea: No me importa el alcance de tu ambición, pero deberías tener más cuidado al elegir los procedimientos. ¿De que servirá expandir el limite de tus dominios solo para encontrarte con nuevos enemigos en cada lado?
- Naesala: Tomare nota de este comentario
- Deghinsea: Y tu también, rey de Phoenicis. ¿Qué vais a salir ganando con vuestra piratería aparte de la ira de Begnion? Continuad así y las hostilidades entre vuestros reinos no cesaran nunca.
- Tibarn: Mientras la gente de Begnion no se disculpe por las atrocidades cometidas contra nuestros hermanos garzas, no haré tal cosa

*Aparece Reyson*

- Deghinsea: Príncipe Reyson de Serenes, ¿tu también compartes esa opinión?
- Reyson: Esos humanos calcinaron el bosque de Serenes, asesinado a los míos. Ninguna cantidad de sangre puede saciar mi sed de venganza. Reclamo justicia por mis familiares, por mis compatriotas, no puedo ni devolver a mi enfermo padre a nuestro querido hogar del bosque. Pero no soy un soldado No se nada de las artes de la guerra y por eso el rey de Phoenicis actúa por mi. Le estoy muy agradecido por todo lo que ha hecho hasta ahora y deseo que así siga hasta cobrarse la deuda de Begnion.
- Deghinsea: La sangre solo trae sangre, y la violencia solo genera violencia. Nada más. Venganza es simplemente otro nombre para asesinato
- Reyson:
- Deghinsea: Y tu, rey de Gallia? ¿Cómo actuara Gallia ante esto? Ahora que sabes que la invasión de Daein no es más que otro paso más en esta guerra, que harás?
- Caineghis: De momento no han hecho ninguna declaración formal de guerra. Esperaremos y observaremos hasta entonces.
- Tibarn: Si este es el primer paso para eliminar a toda esa escoria humana, Phoenicis te ayudara a destruir Daein
- Caineghis: No, a menos que esto se convierta auténtica guerra entre todas las naciones, preferiría que os mantuvierais neutrales. Mientras contemos con la protección que nos ofrece el vasto bosque, no hay por que temer una invasión de Daein
- Naesala: ¡Ah, esos son lujos puede permitirse un país tan extenso! ¿De verdad que echarías a perder la posibilidad de agrandar tu dominio, solo por mantener el status quo? Que triste
- Deghinsea: Yo estoy de acuerdo con el rey de Gallia. Si formásemos una alianza laguz contra Daein conduciríamos a Begnion a aliarse con Daein, perdiendo un valioso aliado. No deberíamos avivar la llama de la guerra de cualquier manera. Y a todo esto, hemos de pensar en el medallón de Lehran, su localización es desconocida… Pero sabemos que todavía existe. Y que mientras eso sea así no podemos consentir que una guerra nos involucre a todas las naciones. ¿Lo habéis entendido, reyes laguz? Os ruego que no lo olvidéis.

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