Capitulo 16: La rendición

» Mansión de Tanas
- Reyson: ¿Qué significa esto? ¿Quién eres? ¿Qué has hecho con Naesala?
- Oliver: Oh… Oooooh. Eso ti es algo digno de verse. No me cabe la menor duda de que estoy ante el ultimo espécimen de los Serenes. Ese cabello dorado… ¡Mirad como refleja la luz del sol! Tu pelo parece oro líquido. ¡El brillo de esas gráciles alas! Prueba irrefutable de tu sangre real. Estoy seguro… Magnifico… Cautivador… Maravilloso… Eres toda una obra de arte viva. Y me perteneces… La fortuna que le pague al rey de los cuervos por ti parece ahora una simple limosna.
- Reyson: ¿Qué? ¿Naesala me ha vendido? ¿A ti?
- Oliver: ¡Jo, jo, jo! Cuando te enfadas eres aun más deslumbrante. Además si te portas bien, vivirás rodeado de lujos…

*Reyson le suelta un puñetazo en toda la nariz a Oliver*

- Oliver: ¡Au! ¡Mi nariz! ¡Mi nariz!
- Soldado de Oliver: ¿Obispo Oliver? ¡Maldito monstruo! ¡Pagaras por tu atrevimiento!
- Oliver: ¡No! ¡No le hagas daño! No oses tocar ni una sola pluma de sus alas.. Y tu, nada tienes que temer.

*Se va el soldado*

- Oliver: Con el tiempo descubrirás que puedo ser un amo muy amable y atento.
- Reyson: ¡Esto es una locura!
- Oliver: ¡Excelente! ¡Ciertamente delicioso! Sin embargo, me temo que estaremos separados algún tiempo. ¡Sirvientes! ¡Prestad atención! ¡Que nadie ose ponerle la mano encima! Preparad sus comidas con cuidado y no perturbéis su sueño. No quiero estropear sus exquisitas facciones. Las garzas son criaturas extremadamente delicadas. Y cuando llegue el momento… ¡Mi momento! ¡Esta cerca! Esos senadores y toda su calaña… ¡Yo! ¡Yo seré el que ría el ultimo! ¡Yo les enseñare! ¡Si! Tendré que prepararlo todo con cuidado. Todos deben verme. Los serenes son criaturas de leyenda. Cuando aparezca con uno… ¡Ver la cara del duque de Gaddos no tendrá precio! ¡Oh si! ¡Jo, jo, jo, jo, jo!

*Se va Oliver*

- Reyson: Naesala, maldito seas. ¡Cien veces te maldigo! ¿Cómo has podido hacerme esto?


» Catedral de Mainal
- Ike: Lo he traído.
- Sanaki: Buen trabajo Ike. Serás recompensado.
- Ike: ¿Dónde esta el resto de tu séquito? Solo veo a 2 de tus guardias sagradas.
- Sanaki: Oh, hemos tenido un contratiempo. Los demás se están ocupando de ello. Vayamos al grano… ¿Es ese el jefe de la banda de ladrones? ¿Si no es mas que un niño! ¿Ha presentado ya algún tipo de excusa por sus actos?
- Tormod: ¡No somos ladrones! Solo intentamos liberar a los laguz que estos viles nobles tienen esclavizados.
- Sanaki: ¿Qué tomadura de pelo es esta? En el año 624 de Begnion, la apóstol Misaha, mi propia abuela, liberó al último laguz esclavizado. Gracias a ella, hoy en día no existe la esclavitud en Begnion.
- Tormod: ¡Eso es falso! Aun hoy en día, muchos nobles tienen laguz como sirvientes o como bufones… ¡O como algo peor! ¡Y el senado no hace nada al respecto! Como reza el dicho; El que calla, otorga.
- Ike: ¡Silencio! ¡Te dije que cerrases el pico!
- Tormod: Pero…
- Sanaki: Ike… ¿Se puede saber porque has traído a este bandido maleducado a mi presencia? ¿Qué pretendes?
- Ike: ¿No serás más bien tu quien planea algo?
- Sanaki: ¿Yo? No se a que te refieres.
- Ike: Tu última misión sacó a la luz el tráfico de esclavos. Ahora nos has puesto en contacto con unos insurgentes… Desde el primer momento supe que aquí había algo raro… Tienes más vasallos de los que necesitas y, sin embargo, nos usas para ciertas misiones. Algo no encaja.
- Sanaki: Ah, ¿y sabes ya que es lo que no encaja, por casualidad?
- Ike: Creo que quieres destapar el escándalo Y creo que no quieres que la gente sepa que la mayoría del senado esta envuelta en el tema de la esclavitud.
- Sanaki: Y yo que te tenía por un bobo ignorante… Parece que no eres tan tonto como creía.
- Ike: Oh, no todo el mérito es mío. Tengo compañeros a los que confiaría mi vida. Ellos me han ayudado.
- Tormod: ¡Eh! ¡Un momento! ¿De que estáis hablando? ¿Podría alguien explicármelo?
- Ike: La apóstol esta al corriente de la esclavitud de los laguz. Y no solo eso, planea hacer algo al respecto.
- Tormod: ¿Es eso cierto?
- Sanaki: Lo es. Sin embargo, el existo de mi misión aquí depende enteramente de vosotros.
- Ike: Esta bien. Creo que ha llegado el momento de que desveles cual será nuestra próxima misión.

*Sale Tormod*

- Sanaki: Según mis confidentes, el obispo Oliver, duque de Tanas, trama algo. El duque tiene una villa cerca del bosque de Serenes. Id allí y averiguad que se trae entre manos… Si tenéis éxito, os doy mi palabra de que apoyaré a la princesa Elincia con todos los medios de los que dispongo.
- Ike: Volveremos con las respuestas que buscas cuanto antes.


» Conversaciones de la base
[Muarim]
- Muarim: Ejem…
- Tormod: Muarim!
- Muarim: ¡Por fin! ¿Qué tal estas? ¿Cómo te han tratado? ¿Intentaron castigarte?
- Tormod: No, no fue nada. Y que me dices de la apóstol… Me la imaginaba como una vieja bruja, pero es aun una niña te lo juro, es hasta mas pequeña que yo!
- Muarim: Pe…Pequeñín… ¡No digas eso! Podrían oírnos. ¡Y vigila lo que dices!
- Tormod: ¿Qué? ¿Por qué?
- Ike: No te preocupes, Muarim. Aquí somos todos de confianza. Los oídos de la apóstol aquí no nos escuchan.
- Muarim: Perfecto, menos mal
- Tormod: ¿Muarim?
- Ike: Aquí, hablar mal de la apóstol esta considerado traición. Si sigues así, podrías acabar ejecutado.
- Tormod: ¿Cómo?
- Muarim: Mientras permanezcamos aquí, elige tus palabras con cuidado.. Te lo ruego.
- Tormod: Esta bien. Entendido.
- Muarim: Para ser un laguz, pareces saber mucho mas de etiqueta que cualquier beorc, fíjate en eso Tormod.
- Muarim: Bah…
- Tormod: Eso es porque yo no entiendo de esas cosas. Nada más.
- Muarim: No importa, pequeño. Ike, el motivo por el que se tanto acerca de las costumbres de los nobles… es porque yo fui esclavo.
- Ike: ¿Cómo?
- Tormod: No…
- Muarim: Durante generaciones, mi familia sirvió a una de las grandes casas. Era una familia rica y poderosa, de senadores. De pequeño, fui educado de forma que jamás me plantease mi situación. Desde el día que nací, las agotadoras jornadas de trabajo me eran tan familiares como el aire que respiro. Nos obligaban a memorizar las normas de etiqueta hasta que las dominábamos sin vacilación alguna. Éramos esclavos…, hacíamos lo que podíamos para sobrevivir. Lo más importante era no despertar la ira de nuestros amos. Si les disgustábamos, éramos castigados, si teníamos suerte, solo recibíamos una paliza. Si no…
- Tormod: Muarim. Es suficiente.
- Muarim: Lo siento. Señor Ike… Si os acompaña un antiguo esclavo seréis objeto de mofa y burla. Tengo que pedirte algo… Me preguntaba si… Si podrías ocuparte de algo en mi lugar. Por favor, ocúpate del pequeño…
- Tormod: ¿Qué? ¿Cómo puedes decir eso? Tú naciste como un esclavo… Y no puedes ser libre… ¡No es justo! Por ese motivo juramos que cambiaríamos las cosas. ¡Hicimos un juramento! Los laguz, como los beorcs, cultivarían los campos y construirían casas. ¡La gente viviría en paz! Ese es el mundo con el que soñamos.
- Muarim: Ese es el sueño que nos pertenece como antiguos esclavos. No necesitamos la ayuda de otro beorc como tu.
- Tormod: ¿Cómo has dicho? ¡Snif!

*Tormod se va llorando*

- Muarim: ¡Pequeño! …
- Ike: De verdad te preocupa tanto?
- Muarim: ¿Cómo?
- Ike: Desde que he llegado a esta tierra, hay algo que me he estado preguntando…Si naces en el seno de una familia noble eres un noble también. Si tus padres son esclavos ese también es tu sino. ¿Es que valía Es que la valía de una persona se puede decidir tan pronto como nace? Es… No comprendo como la gente de aquí ve eso como algo normal. No puedo.
- Muarim: Extrañas palabras para venir de alguien al servicio de la princesa de Crimea. Las princesas lo son por derecho de nacimiento, ¿no? O acaso lo niegas…
- Ike: No, tienes razón. Elincia… es una princesa. No creo que la tratemos con más respeto que a otros clientes pero… Es curioso… Siempre nos referimos a ella como “princesa” pero no me había parado a pensar en las implicaciones.
- Muarim: Tal y como yo lo veo, la fortuna te ha sonreído… Naciste beorc y te has criado en un país mucho más civilizado. Has tenido una suerte envidiable.
- Ike: Es todo tan complicado… Yo… Aunque lo intento de corazón, parece que nunca seré capaz de entenderos. Pero, eso si, no trato a Elincia de forma diferente ahora que se que tiene sangre noble. De igual forma, no tratare a nadie de manera diferente porque haya sido esclavo. Tú eres… tú. Y yo soy libre de pensar como quiera, ¿no es así?
- Muarim:
- Ike: Muarim, no te avergüences de tu pasado, ya que no puedes cambiarlo. Deja esos recuerdos atrás. No quiero entrometerme pero… No deberías alejar a Tormod de ti. Ha tomado una decisión y es libre de hacer lo que quiera.
- Muarim: Esta bien… Iré a buscarlo.
- Ike: Si no quieres ver a la gente del templo, yo podría volver y traérmelo de vuelta.
- Muarim: No, yo lo haré. Tengo un olfato muy fino. No me será difícil localizarlo sin que los demás beorcs se percaten.
- Ike: Perfecto.
- Muarim: Ike… Quería decirte que… Quiero decir… No importa. Ojalá nuestra amistad perdure mucho tiempo.
- Ike: El sentimiento es mutuo. Siempre tendrás un lugar entre nosotros. Tanto tiempo como quieras.


[Stefan]

- Ike: ¿Quién eres? ¿Cuándo te has unido a nosotros?
- Stefan: Me uní tras la batalla de las arenas. Mi nombre es Stefan. Me disculpo por no haberme presentado antes.
- Ike: ¿A que se debe tu presencia entre nosotros?
- Stefan: En parte, porque soy muy curioso. Aunque mayormente ha sido la mano del destino la que me ha traído aquí.
- Ike: ¿Ah, si?
- Stefan: Te vi blandir la espada en el desierto. Tienes un buen estilo, pero también carencias… Has perdido a tu maestro hace poco, ¿no?
- Ike: Eh…
- Stefan: Por suerte, posees una buena base. Puedo ayudarte… Tengo mucha curiosidad por ver como lucharas cuando hayas perfeccionado tu técnica y tu estilo.
- Ike: ¿Quien eres?
- Stefan: No necesitas saber de mi pasado para aprender la danza de los sables. ¿Qué me dices? Fíate de tus instintos.

*En el caso de NO ESTUDIAR*
- Ike: Aprecio tu ofrecimiento, pero me temo que debo rechazarlo. Perfeccionaré mi técnica yo solo. Seré autodidacto.
- Stefan: Como gustes. Ese también es un camino honorable. Con permiso.

- *SI SE ACEPTA ESTUDIAR *
- Ike: Entiendo… Si puedes ayudarme con mi técnica, aceptare gustoso tu ofrecimiento.
- Stefan: Entonces prepárate. ¡Venga! ¡Atácame y veamos que puedes hacer!


» Al salir de la base
» Mansión de Tanas
- Ike: ¿Es aquí?
- Soren: Así es. Esta muy bien vigilada. Aun así, creo que lo mejor sería un ataque directo.
- Soldado: ¡Alto! ¿Quién va? ¿Qué queréis? Esto es propiedad del duque de Tanas, senador del imperio. ¡No deis un paso mas!
- Ike: Mi nombre es Ike, de los mercenarios de Greil. La apóstol nos ha encomendado la misión de investigar al duque.
- Soldado: ¿Cómo? ¿Quién dices que os envía? ¡Un momento! ¡Esperad aquí!

*Llegan Mist y Titania*

- Mist: Esta bien. Hermano, echaremos un vistazo por aquí a ver que podemos averiguar.
- Ike: Buena idea.
- Titania: Déjanoslo a nosotras. Si nos detienen, nos las arreglaremos para salir airosas. Bueno, Mist, en marcha.
- Mist: ¡Vamos!

*Se van Mist y Titania, por otro lado llega Oliver*

- Oliver: ¿Qué es esto de que venís en nombre de la apóstol?
- Ike: Tenemos una carta con su sello…
- Oliver: Hm… Veamos… Aja. Parece autentico. Esta bien. ¿Podría entonces saber de que soy sospechoso exactamente?
- Soren: Somos enviados de la apóstol. ¿Acaso pretendes que discutamos este tema tan delicado a la intemperie?
- Oliver: Oh, no. No, no, por supuesto que no. No me atrevería… Os lo ruego, entrad…

*Entran Ike y Soren dentro de la casa*

- Oliver: Ya veo… Esclavos… ¿Yo? ¿Cómo me podéis acusar de un acto tan despreciable? ¡Increíble!
- Ike: Entonces negáis saber algo de este asunto?
- Oliver: Os he mostrado hasta la ultima esquina de mansión, cada recoveco. Habéis husmeado donde os ha placido, ¿no es cierto? Y no habéis encontrado nada. No hay indicios de que haya ningún laguz.
- Ike: Es cierto.
- Oliver: Esa es una acusación ridícula. Un obispo que vive para servir a la apóstol, jamás haría una cosa así. Decídselo a su eminencia. ¡Decidle que el duque de Tanas esta libre de toda culpa! Tengo la conciencia tranquila. Mírame a los ojos y veras que no miento, solo hallaras verdad en ellos…

*Se acerca Oliver exageradamente en frente de Ike*

- Oliver: ¿Y bien?
- Ike: ¡Uf! ¡Detente! ¡Atrás!
- Soren: No tenemos elección… Será mejor que nos vayamos.

*Se oye una voz de un soldado*

- (¿?): Alto! ¡Un momento! No puedes pasar.
.- Ike: Ah!

*Llegan Mist y Titania, seguidas por un soldado*

- Mist: Ike!
- Ike: Mist, ¿qué ocurre?
- Mist: ¡Lo he visto, Ike! En una habitación en lo alto de este edificio. Creo que era un laguz alado. Parecía que quería saltar por la ventana, pero alguien le obligo a meterse adentro de nuevo.
- Oliver: ¿Cómo? ¿Qué? ¿Qué clase de broma es esta?
- Soren: ¿Un miembro de la tribu alada? ¿Podrías describirlo?
- Mist: Veamos, tenía el pelo largo y brillaba como el sol. Su piel… ¡Era tan pálida que parecía transparente! ¡Y sus alas! ¡Eran blancas como la nieve!
- Ike: ¿Es eso cierto, Titania?
- Titania: Si. Yo también lo vi.
- Soren: Eso solo puede significar una cosa: hay un miembro del clan de las garzas en la mansión. Si no me falla la memoria, solo los miembros de la familia real tienen las alas blancas.
- Ike: Parece que aun nos queda al menos una habitación por inspeccionar. Podemos hacer esto de dos formas. O bien nos enseñas esa habitación que, misteriosamente, se te olvido mostrarnos o…
- Oliver: ¡Guardias! ¡Matadlos! ¡Que no escape ninguno!
- Ike: Me encanta cuando eligen el camino difícil, así que así lo querías eh ¿Duque de Tanas? ¡Mercenarios! ¡A por ellos!

*Salen las tropas de la casa de Oliver*

- Devdan: Parece que alguien esta luchando.
- Kimaarsi: ¿Cómo os atrevéis a usar la violencia en la casa del obispo Oliver? Mi lanza os las hará pagar.


» Durante la batalla

[Tormod habla con Devdan]

- Devdan: ¡Un momento! Detente! Devdan no lucha con niños.
- Tormod: ¿Qué haces anciano? Vaya susto me has dado.
- Devdan: Devdan no es un anciano. Se quedo embobado mirando el jardín y fue detenido por intruso. Su castigo es trabajar aquí durante un año… Gratis desafortunadamente.
- Tormod: ¿Gratis? Ya veo… Tú también eres un esclavo ¿verdad? ¡Animo! Hemos venido a ayudarte ¡Lucha con nosotros! ¡Lucha por tu libertad!
- Devdan: No entiendo lo que dices, pero si en verdad me ayudáis, os estaré eternamente agradecido.

[Soren habla con Devdan]
- Devdan: ¡Un momento! ¡Detente! Devdan no lucha con niños.
- Soren: ¿Niño?
- Devdan: Devdan no es tu enemigo, Devdan se quedo mirando las flores del jardín y fue detenido como intruso. La forma de pagarlo es trabajar en esta casa durante un año… Gratis desafortunadamente.
- Soren: ¿Y vas a aceptar ese castigo y trabajar aquí un año entero? Puedes venirte a nuestro grupo de mercenarios, trabajaras pero recibirás una paga por tus servicios.
- Devdan: Devdan te hará caso, si lo que quieres es ayudar a Devdan, Devdan te protegerá en esta batalla.


[Ike contra Kimaarsi]

- Ike: ¡Esto será una carnicería! Diles a tus hombres que se rindan ¿Serias capaz de desafiar las ordenes de la apóstol por defender al duque de Tanas?
- Kimaarsi: ¿Desafiar a la apóstol Sanaki? No soy tan necio para hacer algo así. Simplemente me asegurare de que nunca llegue a saber de vuestra versión de los hechos…
- Ike: Con que esas tenemos…

*Kimaarsi contra un laguz*
- Bruto inferior. Tu sola presencia es un agravio.

*Kimaarsi normal*
- Kimaarsi: Os encontráis en los dominios de mi amo, el duque de Tanas. Tal afrenta a su honor no quedara impune.

[Al morir Kimaarsi]
- Kimaarsi: ¿Qué?... ¿Qué sino es este? ¿Acaso será el castigo por ser cómplice de esas atrocidades malvadas?


» Después de la batalla
- Reyson: ¡Ah!
- Oliver: Mi precioso pajarito… ¡No te asustes! Volemos juntos lejos de aquí.
- Reyson: Aléjate de mi, gordo asqueroso.

*Oliver usa un hechizo en Reyson*

- Reyson: ¡Ah!
- Oliver: No te pongas nervioso. Tú eres mío. No renunciare a ti. Nadie te alejara de mí…
- Reyson: Aunque me cuesta la vida, jamás cooperare.
- Oliver: Alguien, probablemente Ike, pega golpes a la puerta*
- (¿?): Eh! ¿Duque de Tanas? ¿Dónde estas? ¿Estas aquí?

*Tira la puerta abajo*

- Oliver: Ah… N-n-nooo…

*Oliver escapa, Ike entra*

- Ike: Duque de Tanas…
- Reyson: ¿Quien eres?
- Ike: ¡Ah! Tu…, tu eres de los serenes. ¿Estas bien? Hemos venido en tu ayuda. Estás herido… ¿Quién es el responsable?

*Ike se acerca a Reyson*

- Ike: Debemos atenderte.
- Reyson: Atrás.
- Ike: Pero…
- Reyson: ¡No te acerques a mí! Maldito humano.


» Catedral de Mainal
- Ike: Han vuelto los mercenarios de Greil.
- Sigrun: Me alegro de veros de nuevo. ¿Cómo ha ido todo? ¿Ha encontrado pruebas de algo?
- Ike: ¿Donde esta la apóstol?
- Sigrun: ¿Perdón?
- Ike: Debo hablar con ella. ¿Dónde esta?
- Sigrun: La apóstol Sanaki esta conversando tranquilamente con la princesa Elincia en el jardín. Anunciare tu llegada y veremos cuando podrá verte. Por favor, espera aquí.
Ike: En el jardín dices?
- Sigrun: ¡No! Señor Ike! ¡Esas no son maneras! ¡No causes más problemas!

*Ike corre al jardín*

- Ike: Apóstol…
- Sanaki: ¿Cómo te atreves a abordarme de esta forma tan inapropiada? Esto no quedara…
- Elincia: ¿Qué ha pasado, sir Ike?
- Ike: Todo. Cuéntamelo todo.,.. ¡Vamos!
- Sanaki: No se a que te refieres.

*Llega Sigrun*

- Sigrun: Sir Ike! Cuida tu lengua en presencia de la apóstol
- Ike: Hace 20 años, sucedió algo en el bosque de Serenes. ¿Qué?
- Sanaki: ¿Cómo?
- Sigrun: ¿Sir Ike?
- Elincia: Hace 20 años. ¿Qué sucedió?

*Van a la sala de la emperatriz*

- Sanaki: ¿Del clan garza? Y un noble de serenes, nada menos… ¿Aun vive? Pero… Eso es…
- Sigrun: Apóstol Sanaki…
- Ike: Dime.
- Sanaki: No se bien como contar… Es un asunto… muy delicado…

*Aparece Nasir*

- Nasir: Parece que nadie quiere hablar. Contare, pues, lo que ya se sabe. ¿Os parece bien?
- Sanaki: No tengo el placer de conocerte…
- Ike: Es un amigo. Nasir, si sabes algo, habla ahora. Cuando hayas terminado la apóstol rellenara las lagunas De acuerdo?
- Sanaki: Hm…
- Nasir: Todo empezó con el asesinato de la anterior apóstol de Begnion… Hace 20 años… Un año después de la firma del acta de emancipación. Entonces gobernaba la apóstol Misaha, la más amada por el pueblo hasta entonces. Cuando fue asesinada, cundió la desolación. Todo Begnion lloro amargamente su perdida. Entonces, empezó a circular el rumor de que los serenes eran los responsables del asesinato. De la noche a la mañana, el rumor se había extendido por la capital. Poco tiempo después, ocurrió la tragedia. El pueblo, preso de la ira, salió hacia el bosque de Serenes, hogar de su supuesto enemigo, y le prendieron fuego. La llama permaneció allí durante 3 noches. Nunca más se ha sabido de la tribu de los garzas.
- Elincia: Pero no eran más que rumores, ¿no? Como… ¿Cómo iban a…?
- Sanaki: Fue una vergüenza…
- Nasir: Apóstol, el resto del relato os corresponde. Como emperatriz de Begnion, sois responsable de los actos de vuestro pueblo, ¿no es así?
- Sanaki: La acusación fue una falacia.
- Ike: Entonces, ¿los serenes no fueron los responsables?
- Sanaki: No, no fueron ellos.
- Nasir: Los garzas no son una tribu guerrera. Llevaban una existencia tranquila en lo más profundo del bosque. A diferencia de otros laguz, nunca mostraron interés por el combate. Era un dato que la gente conocía perfectamente. Sobretodo el pueblo de Begnion. Pero había perdido a su dirigente y el dolor y la rabia no son buenos consejeros. La verdad no les era importante. Solo necesitaban un chivo expiatorio. Alguien sobre quien descargar su ira, fuera quien fuese. ¿No es así, apóstol?
- Elincia:
Os lo ruego, Sir Nasir, moderad vuestras palabras.
- Sanaki: No importa, princesa Elincia. De su boca solo sale la verdad, aunque su lengua es ciertamente afilada.
- Nasir: Ike, las tribus aladas de Phoenicis solo atacan barcos de Begnion en sus actos de piratería. Los cuervos de Kilvas atracan a todo lo que flote con igual entusiasmo. Los halcones, sin embargo, se consideran hermanos de las garzas y aun recuerdan las injurias y los asesinatos.
- Ike: El garza de la mansión de Oliver… rechazo mi ayuda cuando se la ofrecí. Sus ojos rezumaban odio. Antes de saltar por la ventana me hablo: “Recuerda el genocidio”, me dijo. “Han pasado 20 años, pero jamás os perdonare”
- Sanaki: Tanto dolor… Aunque suene a hipocresía, mi pueblo lamenta profundamente los hechos de aquella aciaga noche. Perdimos a las garzas. Cada vez que vemos el bosque, nos asaltan fantasmas del pasado.
- Nasir: Apóstol… Tú tienes honor. La mayoría de los senadores han hecho lo indecible por olvidar aquella noche y a los Serenes, pero tu no, ¿No es cierto? No eres como ellos… Asumes la responsabilidad de las acciones de tu pueblo. Para compensar el pasado, has iniciado tu propia investigación sobre el asunto de los laguz. Incluso has contratado mercenarios como Ike y su grupo para averiguarlo todo, ¿no es así?
- Sanaki: Princesa Elincia.
- Elincia: ¿Si?
- Sanaki: Necesitaría disponer de nuevo de tu escolta, ¿Me concederías el honor?
- Elincia: ¡Por supuesto! Esto es… si Ike y grupo no tiñen ninguna objeción…
- Ike: ¿Que es lo que deseas?
- Sanaki: Ese miembro del clan garza. Quiero que lo encuentres. Quiero reunirme con el. Quiero hablar con el.
- Ike: Se hará como deseas. También hemos dejado que Oliver se nos escapara de las manos. En cualquier aso, nos ocuparemos de ambas cosas a la vez
- Sanaki: Cuento con vosotros.

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