Capitulo 18: ¡A la carga!

» Catedral de Mainal
- Sanaki: Has hecho un trabajo excelente Ike. Gracias a ti, la herida que ha tenido Begnion durante todos estos años, comienza por fin a curarse. Como prometí, Begnion colaborara en la restauración de Crimea. Sin embargo, el Primer Ministro Sephiran aun no ha regresado, lo que limita los refuerzos que puedo proporcionar. Sea como sea, te daré todos los soldados que pueda. Úsalos como creas correcto.
- Ike: Entiendo. Gracias. Son buenas noticias, ¿no es así Princesa Elincia?
- Elincia: Si. Si lo son
- Sanaki: Esto me ha enseñado una valiosa lección. Mi país necesita a los laguz. Yo también creo que los beorc y los laguz se necesitan mutuamente para sobrevivir. La antigua apóstol, mi abuela, tenía el mismo deseo en el mundo, y también mis padres. Princesa Elincia, vuestro padre, el Rey Ramon de Crimea fue un verdadero pionero en cuanto a las relaciones entre beorcs y laguz. En un futuro próximo, propondré a los senadores una serie de… medidas para formar una sociedad integra. Dudo que sea un camino fácil, pero no puedo seguir eludiendo estas cuestiones. Princesa Elincia, debéis reconstruir Crimea. Si tenéis éxito, uniremos nuestras fuerzas y cambiaremos el mundo
- Elincia: Emperatriz Sanaki, vuestra visión supera incluso la mía… Mi padre se sentiría muy feliz de haber oído esas palabras.
- Ike: Parece que ya habéis acabado conmigo. Me iré a esperar afuera hasta que hayáis terminado de hablar.
- Sanaki: ¡Espera! Definitivamente NO he terminado contigo.
- Ike: ¿Eh? ¿Que he hecho ahora?
- Sanaki: Tienes tan poca vergüenza como paciencia. Escúchame, Ike. Si vas a liderar el ejército de Liberación de Crimea, debes tener un titulo más apropiado.
- Ike: Si te estás refiriendo a hacerme noble o algo así, me niego, gracias. No es realmente algo que me interese.
- Sanaki: No estás en posición de negarte. Darle el control de las tropas de Begnion a un simple mercenario sería… problemático. Y afectaría a las tropas. Tendrás que resignarte y recibir un titulo de noble de la princesa Elincia.
- Ike: ¿Qué? ¡No, espera! Esto es absurdo… ¡Maldición! Porque tengo que…
- Elincia: Lo… siento mucho. Si no queréis hacerlo, no os obligaré.
- Ike: No, tengo que hacer lo que es necesario. ¿Qué se supone que debo hacer? ¿Ponerme una corona especial o algo?
- Elincia: Um, Me darías… tu espada? Gracias. Ahora ¿podrías… arrodillarte ante mí?

*Ike se arrodilla*

- Elincia: Gra…Gracias. Está bien… Comenzare. En el nombre de la casa de Crimea, os concede el titulo de noble con las responsabilidades y poderes que conlleva el cargo. Levántate mi señor Ike.

(Ike promociona a Lord)

- Elincia: Ya esta.
- Ike: Es una sensación extraña.
- Sanaki: ¡Jajá! El Nuevo rango os sienta bien.
- Sigrun: Estoy totalmente de acuerdo.
- Elincia: Si, verdaderamente si…
- Ike: Hmm... Supongo. No es algo que me importe demasiado.

*Termina la escena*


» Narración
:
Al oeste de Begnion hay un enorme bosque. Este bosque fue conocido como el reino de Serenes, y habitado por el clan Garza, de las tribus pájaro.

Después de la Masacre de Serenes, el bosque perdió todo su color y vitalidad. Algunos dijeron que era el mal de la diosa hecho realidad. Durante 20 largos años, los ciudadanos de Begnion han sufrido por el crimen cometido. La emperatriz de Begnion, la Apóstol Sanaki, represento a todo su pueblo. Arrodillándose delante de los príncipes supervivientes, dio la voz de suplica de perdón por su pueblo. No hablo como una nación a otra, sino como vecinos del mismo continente. La masacre era imperdonable. Sin embargo, el odio solo generar odio, y si el ciclo de violencia nunca se detiene continuara eternamente. Fue por ello por lo que las garzas aceptaron las disculpas de la apóstol. Y así fue como el bosque de Serenes volvió a su antigua gloria. Debido a los servicios prestados por Ike, la Princesa Elincia gana el control de la armada de Begnion. Aunque con nacimiento plebeyo, Ike es ascendido a noble tras un titulo concedido por la princesa y es el comandante de las fuerzas. Comienzan a caer las primeras nieves, y el nuevo y recién nombrado general Ike toma el control del ejército de Liberación de Crimea. Se dirige hacia las picudas montañas que separan la frontera entre Begnion y Daein.


» Castillo de Ashnard
- Ashnard: ¿Así que acaban de salir de Begnion eh?
- Caballero Negro: Según nuestro espía, marchan con unas tropas de Begnion. Pretenden llegar a Crimea pasando por Daein.
- Ashnard: Ja! Pretenden llegar cruzando Daein? ¿Y con únicamente un regimiento formado por una banda de pobres mercenarios? El hijo de Gawain es su líder ¿verdad? ¿Es digno del legado de su padre?
- Caballero Negro: No lo es. Es solo un niño y no digno de llevar el nombre de su padre.
- Ashnard: Hmph. Que lastima.
- Caballero Negro: Aunque su habilidad con la espada sea algo tosca, hay algo… especial en el. Se lleva bien con la gente, y no solo hablo de la apóstol de Begnion. También se ha ganado la confianza de los supervivientes de Serenes… y del rey de Phoenicis también.
- Ashnard: ¿Quedan garzas vivas?
- Caballero Negro: Parece ser que dos miembros de la familia real sobrevivieron
- Ashnard: Ja ja … Mira que bien nos viene esto a nosotros. Tráeme una de ellas, no me importa cuál. Y también quiero el medallón.
- Caballero Negro: ... Como deseeis.

- Tanith: Una vez crucemos esas murallas, estaremos en Daein. ¡Mira ahí en lo alto del edificio! Hay apostados jinetes wyvern de Daein. No se alegraran de vernos. Decidme, General Ike, os habéis enfrentado a ellos alguna vez?
- Ike: Solo unas pocas veces. Me dio la impresión de que los cuervos de Kilvas eran un enemigo más peligroso.
- Tanith: Si esa es vuestra impresión, es que aun no os habéis enfrentado a unos verdaderos jinetes wyvern.
- Ike: ¿A que te refieres?
- Tanith: No puedo juzgar a los que habrá aquí, pero tengo por viejo amigo a un jinete de wyvern cuyo grupo se encargaba de la seguridad del templo de Begnion. Tenían razones por las que irse… Pero lo más importante que debes saber, es que eran guerreros formidable.
- Ike: Eso explicaría porque la apóstol os pidió que nos acompañarais.
- Tanith: Por supuesto. Los jinetes de pegaso somos los mejores peleando contra jinetes de wyvern. En el aire ambos somos igual de buenos.
- Ike: Si, yo prefiero mantener mis pies en el suelo, gracias. ¿Puedo encomendarte la tarea de las unidades voladoras a ti?
- Tanith: Por supuesto. Os demostraremos el verdadero poder de la Guardia Sagrada

 

*Informe de Soren*

» Conversaciones de la base
[Soldado **]
- Soldado: General Ike. Todas las tropas están listas.
- Ike: Bien. ¿Puedes decirlas que esperen?
- Soldado: ¿Quieres que esperemos fuera y montemos las tiendas? ¿O prefieres que nos mantengamos firmes y a tus órdenes?
- Ike: Ve y diles que se retiren. Les llamare cuando esté listo.
- Soldado: ¡Si, Señor!
- Ike: ...
- Soldado: ¡Disculpadme, señor! A todas las tropas les ha sido ordenado retirarse. Sin embargo, la General Tanith espera sus órdenes. ¿Deben sus pegasos descansar también?
- Ike: ¿Se supone que debo ordenar también eso?
- Soldado: General Ike... Se os ha sido otorgado pleno control de este ejército, señor. No nos moveremos sin tus órdenes, señor.
- Ike: Las tropas de la general Tanith… Seguirán las órdenes de la general Tanith.
- Soldado: ¡Entendido, señor! Los caballeros pegaso de la General Tanith no serán desplegados a menos que haya una petición de refuerzos. Esas son las ordenes de la general Tanith. ¡Con vuestro permiso, señor!

(Se va el soldado)

- Ike: ...


[Tanith *]
- Ike: Tanith, ¿Tienes un momento?
- Tanith: General Ike. ¿Que pasa? ¿Hay algún problema?
- Ike: Me estaba preguntando si podrías darme algo de información.
- Tanith: ¿Si?
- Ike: ¿Que puedes decirme del Rey de Daein? Me gustaría saber algo de él antes de enfrentarme cara a cara con el.
- Tanith: Para ser sinceros, nunca he peleado contra él tampoco. No puedo darte algo exacto y concreto, pero te diré lo poco que se.
- Ike: Por favor. Cualquier cosa que me digas será de ayuda
- Tanith: La coronación de Ashnard, déjame recordar… Si, fue hace 18 años. Una plaga sacudió la capital, extendiéndose por la región de Nevassa y alrededores. Ashnard fue coronado el año siguiente desde que ceso la tragedia. En toda la historia de Tellius, no ha habido tal calamidad que haya segado la vida de tantos beorcs y laguz – no desde la gran inundación. Dos días antes, hubo una en Begnion, y casi toda la población de Serenes fue extinguida. El año siguiente, alrededor de mil beorcs – nobles y campesinos- murieron en Daein.
- Ike: Has dicho nobles? ¿Así que la plaga también afecto a la familia real?
- Tanith: Si. El rey gobernante y la reina y alrededor de unos 20 príncipes y princesas enfermaron. Y todos los que enfermaron siguieron a la muerte poco después. Por un momento, hubo miedo de que desapareciese la sangre real de Daein, eliminándose la línea sucesoria. Parece ser que ninguno de ellos sobrevivió.
- Ike: Pero Ashnard sobrevivió.
- Tanith: Lo hizo. Es muy interesante, en cierto sentido. Fíjate, su nombre nunca fue mencionado siquiera en la línea de sucesión de aquel tiempo. El se encontraba en un puesto lejano de la línea sucesoria, casi imposible que fuese el rey. Pero en otros ámbitos, su nombre era bien conocido.
- Ike: ¿En donde?
- Tanith: En el campo de batalla. Como sabrás, Daein es el hogar de formidables guerreros. En ese tiempo, se decía que Ashnard era capaz de rivalizar con toda una legión de caballeros pegaso. Begnion y Daein han estado siempre ambos luchando por las fronteras, las patrullas han entrado en pequeñas escaramuzas. Aunque nunca se hablo de guerra, esas disputas terrenales concluyeron con Daein tomando posesión de una pequeña parte del suelo de Begnion. No sería exageración decir que esto fue debido a la fuerza de un solo hombre: Ashnard.
- Ike: ...
- Tanith: Perdonadme. He hablado más de la cuenta. Es hora de volver a las preparaciones para la guerra.
- Ike: No, muchas gracias por haberme contando tantas cosas. Si tuviésemos otro momento como este, me gustaría que me contases más cosas sobre ello.
- Tanith: Entendido.


[Tormod *]
- Tormod: ¡Ike! ¿A que pelotón nos unimos? Aun no hemos recibido órdenes concretas de con cual unirnos.
- Ike: Tormod, Muarim, Se que os he preguntado esto muchas veces pero… ¿Estáis seguros los dos de querer estar aquí?
- Tormod: ¡Deja de preguntar eso! Parece que no nos quieres aquí. ¿Es eso? No se que pensar.
- Ike: No, no es nada de eso. Para ser sinceros, la batalla que nos espera a continuación va a ser muy dura… casi imposible. Prefería que los que no se encuentran ligados a Crimea se mantuviesen al margen.
- Tormod: ¿Una dura batalla? ¿Y que me dices de liberar a todos los esclavos de Begnion? Eso sí que eran DURAS batallas. Las batallas duras son nuestra especialidad. ¿Verdad Muarim?
- Muarim: Sí, tienes razón. Pero… Gracias al breve paso por Begnion de Ike las cosas han cambiado completamente.
- Ike: Es cierto, La apóstol prometió investigar exhaustivamente hasta que todos los laguz sean libres. ¿Así que ya no hay una razón por la que los dos continuéis peleando verdad? No nos debéis nada.
- Tormod: Vamos a luchar junto a ti Ike. ¡Queremos ayudarte!
- Muarim: Tenemos derecho a querer ir contigo, del mismo modo que tu tienes derecho a echarnos.
- Ike: Para ser totalmente sinceros, os estaría suplicando de rodillas para que os unierais a nosotros. ¿Estáis de acuerdo?
- Muarim: Por supuesto.
- Tormod: Claro. Cuenta con nosotros.



» Al salir de la base
» Tor Garen
- Elincia: Mi señor Ike. ¿Hemos terminado los preparativos?
- Ike: Si. El enemigo no deber estar al tanto de que hemos llegado hasta aquí. Vamos a realizar un ataque sorpresa y capturar la fortaleza en nuestro primer asalto. Por favor, esperadnos en el campamento base.
- Elincia: Muy bien...
- Ike: No tenéis de que preocuparos. Estamos bien preparados. Y tú eres la fuerza que nos impulsa.
- Elincia: Muchas gracias, pero… Tened cuidado mi señor Ike.
- Ike: ¡Eh! No te preocupes. Esta puede que sea mi primera batalla como oficial de este ejército, pero nos hemos enfrentado a Daein otras veces. Vamos a ganar. Después de todo, no puedo perder en mi primera batalla como noble ¿no?
- Elincia: Tengo fe en ti, y sé que volveréis victorioso. Volved sano y salvo.


- Ike: ¿Estamos todos listos? Vamos allá.
- Elincia: Esperad un momento mi señor Ike, en el cielo… ¡Algo se acerca!
- Ike: ¿Quién es?

*Aparecen Tibarn, Reyson, Janaff, Ulki y Leanne*

- Tibarn: Ah, Ike! Me alegro de verte. Parece que te preparas para tu primer ataque como comandante de la unidad.
- Ike: ¿Y tu vas a escoltar a los garzas de nuevo hasta Phoenicis no?
- Tibarn: Ese era el plan desde el principio pero… Alguien parecía tener planes de venir a verte. Algo complicado si quieres mi opinión.
- Reyson: Nos has tratado con cortesía, beorc. Debemos devolverte el favor de acuerdo a ellos. ¿Verdad Leanne?
- Leanne: -Lengua antigua - Sí, hermano.
- Reyson: Dijiste que te llamabas Ike, ¿verdad?
- Ike: Sí.
- Reyson: Ayudaste tanto a mí como a mi hermana durante un periodo de peligro. Los garzas respetamos y valoramos a aquellos que nos tratan con respeto y cortesía. Debemos devolverte el favor.
- Ike: Realmente, no es necesario.
- Reyson: Por favor! Practicamos la magia seid. No podemos luchar pero podemos apoyar a nuestros aliados con fuerza de nuestros cánticos. Si lo deseas, viajare contigo, de este modo te devolveré el favor por todo lo que has hecho
- Ike: ...

(Si se acepta que Reyson se una)
- Ike: Tuviste suerte de encontrar a tu hermana, ¿no deberías estar con ella?
- Reyson: Leanne comprende lo que hago.
- Ike: Ya veo. En ese caso, se bienvenido.
- Reyson: Gracias. Juro por el honor de mi clan que luchare por tu causa con todas mis fuerzas
- Tibarn: Esta decidido entonces, y también recibirás mi ayuda. ¡Janaff!
- Janaff: ¡Aquí estoy, su majestad!
- Tibarn: Irás con el ejército de Crimea para proteger a Reyson.
- Janaff: ¡Dejádmelo a mí!
- Tibarn: Tu también Ulki, ¿estás de acuerdo?
- Ulki: ¡Por supuesto!.
- Reyson: Tibarn! Esto es demasiado, no puedo aceptarlo. Tú además ya te encargas de vigilar a mi padre y a Leanne también.
- Tibarn: Estos últimos 20 años… Se lo que han sido para ti vivir en Phoenicis. Solo lamento no poder hacer más por ti.
- Reyson: Tibarn... Desde el fondo de mi corazón, muchísimas gracias.
- Ike: Rey de Phoenicis, cuidare bien de Reyson. Cuando Crimea sea recuperada, te lo devolveré sano y salvo a Phoenicis.
- Tibarn: Te tomo la palabra. Tus acciones han creado un vínculo de confianza entre vosotros y el clan halcón y garza. Si alguna vez te encuentras en una situación peligrosa, llámame. Pase lo que pase, volare a donde estés para ayudarte.
*Se van Tibarn y Leanne*

(Si no se acepta a Reyson a unirse)
- Ike: Lo siento mucho, pero acabas de encontrar a tu hermana y no podría permitir que te alejases de ella, debes quedarte con ella.
- Reyson: ¿Qué? ¿Pero por que? Ella comprende lo que hago, lo que quiero de verdad es ayudarte y pagar mi deuda. ¿Acaso crees qué seré una carga?
- Tibarn: Reyson, comprendo lo que sientes, pero yo también creo que es lo mejor. No eres un guerrero y las batallas que libraran son muy duras, además deberías quedarte con Leanne y tu padre.
- Reyson: Al menos deja que te de esto. Es un tesoro de mi clan, úsalo, podría salvarte la vida algún día.
- Ike: Gracias, cuídate Reyson.
- Tibarn: En ese caso nos vamos Ike. Tus acciones han creado un vínculo de confianza entre vosotros y el clan halcón y garza. Si alguna vez te encuentras en una situación peligrosa, llámame. Pase lo que pase, volare a donde estés para ayudarte.
*Se van Tibarn, Reyson, Janaff, Ulki y Leanne*


- Elincia: ¿Hemos ganado un poderoso aliado casi sin buscarlo eh?
- Ike: Yes. Beorcs y laguz... La tribu alada y la tribu fiera... No hay diferencias entre nosotros. Por fin comenzamos a entendernos.
- Elincia: Si, creo que tienes razón.
- Ike: Bien, ahora preparémonos para la batalla. ¡Todo el mundo en posición!


» Comienza la batalla
- Kayachey: Parece ser que el ejército Crimea ha llegado hasta aquí. Es hora de poner en marcha el plan.
- Naesala: La mayor parte del ejército de Kilvas estará en la cumbre de la montaña. Un pequeño destacamento se quedara aquí y te apoyara. ¿Estás de acuerdo?
- Kayachey: Mm, Si.

*Se va Naesala*

- Soldado: ¿En que pensara su majestad? ¿Por qué necesitamos aliarnos con una nación sub-humana?
- Kayachey: ... No lo se. Nadie puede indagar en la inescrutable mente de su Majestad. Simplemente debemos acatar y cumplir sus ordenes pase lo que pase.
- Soldado: Claro, ¡por supuesto!
- Kayachey: El ejército crimeo ni siquiera sabe que conocemos todos sus movimientos. ¡Bah! Que idiotas… ¿Qué esperan lograr un grupo de vulgares mercenarios? No me importa lo fuertes que se crean. Su comandante no es más que un joven mercenario con aires de grandeza. No tenemos nada que temer.
- Soldado: Les enseñaremos que es la guerra de verdad. Y en cuanto a los cuervos de Kilvas… ¿Que hacemos con ellos?
- Kayachey: Esos monstruos subhumanos. Los usaremos de cebo, así evitaremos la pérdida de vidas humanas.
- Soldado: Una idea fantástica.
- Kayachey: Asegúrate de que nuestros hombres están al tanto de esto ultimo.
- Soldado: Si, ¡Señor!

*Kayachey sube las escaleras y entra en la fortaleza*

- Kayachey: Tu, el de ahí… No me suena tu cara.
- Shinon: Eso cambiara pronto.
- Soldado: Tu estúpido. Guardaras respeto y te inclinaras ante tu superior.
- Shinon: ...
- Kayachey: Tiene nervios de acero ¿eh? ¿Es un recluta tuyo?
- Soldado: ¡Si, señor! Es un nuevo recluta que me han asignado hoy. Por favor, os ruego que me disculpéis por su total falta de modales y respeto.
- Kayachey: Si es bueno, no me importa para nada su educación. ¡Ve y mata a tantos crimeos como puedas! Haz que mi nombre sea recordado con honor y gloria.
- Soldado: ¡Si, señor!
- Shinon: ...Bah.

*Entran los cuervos en el turno 4*

- Janaff: ¡Eh! ¿Qué hacen esos estúpidos cuervos ahí?
- Ulki: Se han aliado con Daein? Increíble.
- Reyson: ¡Cuervos! Naesala, no solo me traicionas a mí, sino a todos los laguz… ¡Maldito!


[Rolf habla a Shinon]
- Rolf: ¿Shinon?
- Shinon: Rolf...
- Rolf: ¡Shinon! ¡Eres tú!
- Shinon: Mírate. Cuanto has crecido. Ahora sí que pareces un arquero de verdad.
- Rolf: ¿De verdad? ¡Ja, ja!
- Shinon: Tienes lo que hay que tener. Ya te lo dije, entrena todos los días y lograras superar a tus hermanos.
- Rolf: ¡He tenido un buen profesor!
- Shinon: Si, la verdad es que si… No se lo has contado a nadie más ¿verdad?
- Rolf: No. Ni una palabra. Yo siempre cumplo mis promesas.
- Shinon: Buen chico.
- Rolf: ¡ja ja ja! Um... Shinon?
- Shinon: ¿Qué?
- Rolf: ¿Estas con… el enemigo?
- Shinon: Si.
- Rolf: ...Sniff...sniff...
- Shinon: Deja de llorar. Te dije que esto podía pasar algún día.
- Rolf: ...Pero...no...Es...No es...justo... Sniff...
- Shinon: Prepara tu arco. Es hora de que el alumno se enfrente al maestro.


*Pelea de Shinon normal*
- Shinon: Mis flechas te alcanzaran a donde quiera que vayas.

*Pelea de Ike con Shinon*
- Shinon: Je. Siempre supe que esto acabaría así Ike.
- Ike: Shinon...
- Shinon: ¡Prepárate!


*Shinon es derrotado*
- Shinon: Unnhh... Maldición...
- Ike: No te muevas. Solo conseguirás abrir la herida.
- Shinon: ¿Qué haces? Vamos...hazlo ya... Remátame.
- Ike: ...
- Shinon: ...Ja... Idiota...


[Pelea normal con Kayachey]
- Kayachey: Venid a mí, perros de Crimea. Os enseñare lo que significa enfrentarse al poder de Daein.

*Pelea con Kayachey con un laguz fiera*
- Kayachey: Malditas bestias subhumanas, nuestro país ha tenido muchas guerras con Gallia. Ya es hora de que os eliminemos de una vez por todas.

*Pelea con Kayachey con un laguz pájaro*
- Kayachey: Malditos subhumanos alados. Vuestros primos cuervos nos apoyan, ¿Qué haréis? ¿Huir volando?

*Muerte de Kayachey*
- Kayachey: Deje que se… acercaran demasiado.


» Después de la batalla
- Shinon: Maldición… He perdido una… Buena oportunidad para ascender.
- Ike: Shinon.
- Shinon: ¡Ja! Y lo mejor fue que quien me derrotó fue el señorito Ike, el nuevo lord. Parece que estoy acabado. Termina lo que empezaste chico. Adelante.
- Ike: Shinon, vuelve a la compañía.
- Shinon: Ni hablar.
- Ike: Nunca te he caído bien. Por lo que puedo recordar, nunca jamás te caí bien.
- Shinon: Es cierto. Y sigues sin gustarme.
- Ike: Me… Me llamabas débil. Decías que no era capaz de hacer nada sin mi padre.
- Shinon: ... Si, suena propio de mí.
- Ike: ¿No lo entiendes? Te he derrotado. Así que ya no sigues pudiendo decir la misma razón.
- Shinon: ¡Bah! ¿Pretendes rematarme dándome un sermón?
- Ike: Te lo volveré a pedir. Vuelve a la compañía. Conozco tus habilidades. Como comandante, quiero tener con nosotros.
- Shinon: ... Lucharemos otra vez. Si yo gano, yo seré el comandante. ¿De acuerdo?
- Ike: Si yo gano, volverás a unirte a nosotros. ¿De acuerdo?
- Shinon: No te preocupes chico. Será rápido.
- Ike: Allá vamos.


- Soldado: ¡General! Hemos tomado posesión de la Fortaleza y las tropas de Daein supervivientes están huyendo… ¿General?
- Ike: Oh, si. Entendido.
- Soldado: Con vuestro permiso.

*Sale el soldado*

- Ike: General, eh? Extraño.

*Llega Nasir*

- Nasir: ¿Sabes? Siempre estas tenso, nunca pareces relajado.
- Ike: Nasir. ¿Que haces aquí? Últimamente no hemos sabido nada de ti.
- Nasir: He estado ocupado. Para abandonar Begnion tuve que vender mi barco y despedir a la tripulación. Ha sido algo que me ha ocupado bastante tiempo.
- Ike: ¿Ah si? Je. Parece que te has visto metido dentro de nuestra lucha. ¿Estás seguro de eso? Quiero decir, seguro que tienes asuntos propios más importantes en los que preocuparte.
- Nasir: No es como que haya abandonado mis intereses por acompañarte en el ejército crimeo. He descubierto que viajar contigo me produce una satisfacción y un gran sentido por el que viajar contigo. Así que no te preocupes demasiado por ello.
- Ike: Si tu lo dices. Eres un muy buen amigo, así que es de gran ayuda tenerte cerca.
- Nasir: ¡Ja! Ese pensamiento es mutuo. Y traigo buenas noticias.
- Ike: ¿De que se trata?
- Nasir: Los ancianos de Gallia han decidido entrar en acción. Hasta ahora se habían mantenido en una postura defensiva y a la espera, pero… Parece que ese estado de relajación y espera ha acabado con su paciencia. Ike, esta victoria de hoy ha podido ser muy importante. Puede que sea el primer paso para la derrota del poder del Daein. Estas noticias se extenderán por todo el continente como la pólvora. Con Crimea en la victoria, Gallia podría moverse a participar en la guerra. Solo necesitas seguir ganando batallas, si lo haces se te abrirá el camino directamente a la victoria.
- Ike: Puede hacerse historia... ¿Puede ser Daein derrotada por nuestras manos? ¿Puedo cambiar la historia? ¿Yo?
- Nasir: Usa lo que se te ha dado y grandes cosas pasaran. Lo tienes todo en tus manos, Ike. Por ahora, es solo una pequeña porción de las tribus aladas, pero… la relación se ha establecido. Es porque te ganaste su confianza, y eso ha logrado que te
- Ike: Todo es gracias a mi padre. Si mis acciones demuestran ser las correctas es por la educación que recibí de él. El solía decir: “Si tratas a los demás con buen corazón, ellos te seguirán con toda su voluntad”
- Nasir: Era un hombre magnifico, ¿verdad?
- Ike: Cuando era más joven, todo en lo que podía pensar era en ser más fuerte que mi padre. Y después superarle… Ahora es una meta que se que nunca alcanzare.
- Nasir: ...

*En la cumbre de la montaña, tras la batalla*

- Naesala: ¿Es eso cierto? ¿Han cruzado la frontera?
- Soldado de Kilvas: Todos han sido derrotados. No solo las tropas de Daein, también las nuestras. Caídas como el trigo recién segado.
- Naesala: ¡Je! Es impresionante hay que decir. Para una banda de mercenarios claro. No hay nada que hacer. Manda un mensaje a los mandos de Daein diciendo que el enemigo era más fuerte de lo que esperábamos.
- Soldado de Kilvas: Ahora mismo.
- Naesala: ¡Espera! Aguarda un momento.
- Soldado de Kilvas: ¿Si?
- Naesala: Asegúrate de enviar a un humano de Daein. No uses a ninguno de nuestros soldados.
- Soldado de Kilvas: Pero un vulgar humano sin alas tardaría muchisi---
- Naesala: La general Petrine es la comandante del siguiente frente. Es una mujer muy… temperamental. Pero ve si quieres. Dile que los cuervos de Kilvas han sido derrotados. Te asara como a un pollo y te entregara a sus soldados.
- Soldado de Kilvas: ¡En-Entendido! ¡Encontrare a un humano!

*En el campamento*

- Nasir: ¿Quien anda ahí?
- Soren: ...
- Nasir: ¿Soren? ¿Que haces aquí?
- Soren: ¿Que es lo que pretendes?
- Nasir: ¿A que viene eso? No sé de qué estás hablando.
- Soren: No te hagas el tonto conmigo. A mí no me engañas. La decisión de Gallia de entrar en la guerra esta basada en la información que recibieron, ¿no es así?
- Nasir: ...
- Soren: ¿Te ha comido la lengua el gato? Bien. Te diré lo que has estado haciendo aquí. Tu misión era llevar a la Princesa de Crimea a Begnion para demostrar si era digna de ganarse el derecho del apoyo a su causa. Y – sin importar si consiguiera o no el apoyo- juzgar si era digna de tener el apoyo laguz. ¿Me equivoco?
- Nasir: Y si has descubierto todo esto. ¿Por que has permanecido en silencio?
- Soren: Porque tus acciones benefician a la Princesa. Pensé que aun dejándote actuar por tu cuenta, no causarías ningún daño a la princesa.
- Nasir: Me da que ya no piensas lo mismo.
- Soren: Has cumplido ambas misiones satisfactoriamente, pero aun así has vuelto. ¿Por qué?
- Nasir: No tengo que darte ninguna explicación.
- Soren: Eso es cierto, a menos que le revele tus intenciones a Ike.
- Nasir: Todos tenemos un par o dos de secretos que desearíamos ocultar… Tu también Soren.
- Soren: … No sé de qué me hablas.
- Nasir: Oh, Se que tu y yo nos entendemos. El ejército sale mañana temprano. Supongo que me voy a acostar.
- Soren: El enemigo sabía que veníamos hoy.
- Nasir: ¿Y me crees responsable de ello?
- Soren: Si.
- Nasir: Vaya… Si que eres suspicaz ¿eh? Buenas noches Soren.

*Se va Nasir*

- Soren: ...

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