Capitulo 2: ¡Al rescate!

Fortín de los mercenarios
- Rhys: Hola, Titania. Te estaba buscando.
- Titania: ¡Rhys! ¿Seguro que estás en condiciones para ponerte en pie?
- Rhys: Sí. Ya me ha remitido la fiebre.
- Titania: ¿De verdad? No quiero ponerlo en duda, pero veo que todavía te cuesta un poco andar.
- Rhys: Bueno. será porque he pasado casi una semana en cama. No te preocupes
- Titania: Espero que así sea. En cualquier caso, no te incorporarás al servicio hasta que te recuperes plenamente. Ya sabes que nuestro trabajo es peligroso y...
- Rhys: "La menor distracción puede costarte la vida.! ¿Es eso lo que querías decirme? No te preocupes. Soy consciente de ello. Entonces no me cabe más que disculparme ante el resto del equipo y esperar que mi recuperación no se alargue demasiado.
- Titania: Hmmm... Sí, tal vez eso será lo mejor. Tómate el tiempo que necesites para restablecerte por completo. Rhys, tú eres el único de nosotros que puede manejar bastones... Por eso todos contamos contigo.
- Rhys: Me alegro de saber que soy útil.
- Titania: Por cierto... Ese papel que llevas en las manos..., ¿no es una carta? Tenía pensado ir al pueblo esta tarde. Si quieres puedo llevarla en tu lugar.
- Rhys: Ah, no, no hará falta. Esta carta es para ti, Titania.
- Titania: ¿Para mí?
- Rhys: Hace un rato, cuando estaba paseando por el campo, se me acercó un hombre al que no había visto nunca... y me pidió que le entregara esta carta a la "guerrera pelirroja"...
- Titania: Qué extraño... Me pregunto qué será.
- Rhys: Me imagino que será una carta de agradecimiento de la gente de Kariwa o algo similar.

* Pequeño acercamiento de camara a Titania *

- Titania: ¡Maldita sea...! ¿¡Cómo se han atrevido a...!?
- Rhys: ¿Qué ocurre, Titania? ¿Qué pone en esa carta?
- Titania: ¡Rhys, llévale esta carta a Oscar y dile que se prepare para ir a luchar y se mantenga a la espera de mis órdenes! Debo ausentarme un rato...
- Rhys: Pe... Pero Titania...
- Titania: ¡Ya me has oído! ¡Volveré enseguida!
- Rhys: Qué... ¿Qué demonios pondrá en esta carta?

* Rhys corre hacia el fortín *

- Rhys: ¡Venid todos! ¡Deprisa!
- Boyd: ¡Hola, Rhys! ¿Cómo te encuentras? ¿Ya estás mejor?
- Oscar: ¿Qué pasa? ¿A qué viene tanto alboroto?
- Ike: ¿Ha ocurrido algo?
- Rhys: Mist y Rolf... Los... ¡Los han secuestrado los forajidos!
- Boyd: ¿¡Cómo!?
- Ike: ¿Qué estás diciendo?
- Oscar: Los dos salieron esta mañana temprano a buscar flores al campo... Y lo cierto es que todavía no han vuelto.
- Rhys: Antes, cuando estaba junto a la verja... se me acercó un hombre y me pidió que le entregara una carta a Titania. Resulta que era uno de los bandidos, uno de los secuestradores... ¿Qué vamos a hacer?
- Oscar: Déjame ver la carta.
- Rhys: Si me hubiera dado cuenta... Pero es que no parecía una mala persona...
- Oscar: Ya lo entiendo. Desean vengarse por lo que les hicimos el otro día en ese pueblo... Pero no tienen la menor vergüenza... ¡Mira que tomar a un par de niños como rehenes!
- Ike: ¡Son una panda de cobardes! ¡No voy a consentir esto ni un minuto mas!
- Boyd: ¡Espera, Ike! ¿Adónde piensas que vas?
- Ike: ¡Me voy a buscar a Mist!
- Rhys: Pero... Titania ha dicho... que volvería enseguida..., que nos preparásemos para el combate y esperásemos aquí...
- Ike: ¿Y acaso piensas que nos sobra el tiempo como para quedarnos a esperar? ¡Yo me voy ahora mismo!
- Boyd: ¡Espérame, Ike! ¡Yo también voy contigo! ¡No puedo dejar que un novato como tú se enfrente solo a esos granujas!
- Rhys: E... ¡Esperadme! Yo... ¡Yo también voy con vosotros!
- Oscar: ¡Deteneos, por favor! No podemos desobedecer las órdenes de la capitana de esta manera...

* Ike y Boyd salen del fortín a toda marcha *

- Boyd: El camino de bifurca en este punto.. Y ahora, ¿por dónde se supone que tenemos que ir?
- Ike: ¿Cómo quieres que lo sepa?
- Boyd: Un momento... ¿No me estarás diciendo que no sabes adónde vamos? ¡No me lo puedo creer! ¡Podrías haberlo pensando antes de salir corriendo, idiota!
- Ike: ¿¡Qué me has llamado, imbécil!?
- Boyd: ¡No me tientes! No me tienes, que todavía voy a partirte la...
- Rhys: Vo... ¡Vosotros! ¿Os parece que este es el mejor momento para comenzar a pelearos?
- Oscar: No, si ya me imaginaba que ibais a terminar así...
- Boyd: ¿Y vosotros? Al final habéis terminado apareciendo por aquí. Eso de saltarse las órdenes con tanta alegría no os pega. A ver ¿qué tripa se os ha roto?
- Ike: Oscar, tú conoces bien estos caminos. ¿Sabes por dónde tenemos que ir?
- Oscar: Si preguntas por la guarida de los forajidos, es el camino de la izquierda.
- Ike: ¡De acuerdo!
- Boyd: Eh... ¡Escucha! Déjame terminar de...
- Rhys: ¡Nosotros también deberíamos ir, Oscar!
- Oscar: No nos queda otro remedio.
- Boyd: Pe... ¡Pero bueno! ¡No me dejéis aquí tirado!

* Guarida de los forajidos *

- Ikanau: ¡Os estábamos esperando! Pero veo que sois muy pocos... Me parece que todavía no sabéis de lo que somos capaces. Bueno, ¿dónde está esa mujer insolente y pelirroja, que no la veo?
- Ike: Titania no está aquí. Solo hemos venido nosotros. ¿Cómo se encuentran Mist y Rolf?
- Ikanau: Ah, te refieres a esos mocosos. No te preocupes por ellos. Están encerrados en esa choza, bien calladitos y sin rechistar. Aunque nosotros no tenemos nada contra esos críos. Lo único que queremos es vengarnos de esa pelirroja y sus esbirros o osea, vosotros.
- Boyd: ¡Si es así, soltadlos de inmediato! Ahora que nosotros estamos aquí ya no necesitáis tenerlmos cautivos.
- Ikanau: Vosotros estáis aquí, pero la pelirroja no. Así que nos quedaremos con los niños hasta que le dé por presentarse.
- Boyd: ¡Maldita sea!
- Ikanau: Aunque si tanta prisa tenéis por morir, podemos empezar a liquidaros ahora mismo. ¿Estáis preparados? ¡Venga! ¡Salid del escondite, muchachos!

* Salen Forajidos de las hierbas *

- Rhys: Ma... Madre mía... Si son toda una legión. Pero... ¡no podemos dejarnos vencer!
- Oscar: ¡Rhys, sitúate en la retaguardia! En caso de que haya heridos, necesitaremos la ayuda de tu bastón.
- Rhys: ¡Entendido!
- Ikanau: ¡A por ellos, muchachos! Sin la pelirroja a su lado no pasan de ser simple morralla.
- Boyd: ¿En qué te basa para decir eso?
- Ike: ¡Te arrepentirás de esas palabras!


» Durante la batalla
[Al terminar el Turno 1]
- Rolf: Snif, snif...
- Mist: No te pongas así, Rolf. Un chico valiente no debe llorar.
- Rolf: Pero es que... tengo mucho miedo... ¿Tú no tienes ni un poco de miedo, Mist?
- Mist: Pues claro... Pero sé que no tenemos por qué preocuparnos, porque seguro que mi hermanio vendrá a rescatarnos.
- Rolf: Sí, tienes toda la razón. Y mis hermanos... Ellos también vendrán, seguro.
- Mist: ¿Te das cuenta tontorrón? ¿Ves cómo no había motivos para ponerse a llorar?

[Al empezar el Turno 3]
- Titania: Les dije que se mantuvieran a la espera de mis órdenes... pero está claro que no puedo fiarme de ellos... Aunque como subcomandate de los mercenarios de Greil, no puedo permitir que haya más bajas.

[Al Hablarle a Titania con Ike]
- Ike: Lo... Lo siento, Titania... Me dejé llevar por un impulso. Sé que no he actuado correctamente.
- Titania: Ya hablaremos de eso más tarde. Ahora mismo será mejor que te concentres en la batalla, Ike.
- Ike: ¡Muy bien!

[Lucha contra Ikanau]
Normal: ¡Bah! No voy a dejarme vencer por unos mequetrefes como vosotros.

* Ike vs Ikanau *
- Ike: ¿Vas a dejar libres a esos niños?
- Ikanau: Ja, ja, ja... ¡Por supuesto! ¡Pero solo si antes eres capaz de derrotarme!

* Titania vs Ikanau *
- Ikanau: Je, je, je... Te estaba esperando, preciosa... ¡Ahora sabrás lo que vale un peine! ¡Me cobraré en tus carnes lo que les hiciste a mis compañeros en Kariwa!
- Titania: No sé qué motivo os llevan a secuestrar a unos niños indefensos. Por lo pronto, no os merecéis ni que os llamen persona. ¡No tendré la menor consideración con vosotros!

[Al vencer a Ikanau]
- Ikanau: No... No puede ser que... me haya derrotado una banda de mercenarios de pacotilla...


» Después de la batalla
- Ike: Bueno, parece que ya hemos terminado con esto.
- Boyd: ¿Cómo que "parece"? ¡De eso nada! ¡Nos hemos impuesto a los malos porque somos más fuertes que ellos!
- Titania: ¡No te emociones tanto, Boyd! Deberías encontrar la manera de refrenar esos impulsos que te dominan, porque... independientemente de cómo se haya resuelto la situación, lo que es innegable es que has desobedecido mis órdenes.
- Oscar: Lo siento mucho, subcomandante. Asumo todas las responsabilidades derivadas de este suceso...
- Rhys: Acepta nuestras disculpas, por favor...
- Titania: Oscar, Rhys... ¿Qué se supone que tengo que hacer con vosotros ahora? Ah... Creo que será mejor esperar a que vuelva el comandante y que sea él mismo quien se encargue de solucionar esto. De momento, vayamos a buscar a Mist y Rolf.
- Ike: Por lo que dijo el jefe de los bandidos, deberían estar dentro de esa choza...
- (?): ¡Aaaah!
- Ike: ¿No es esa la voz de Mist?

* Se acercan todos a la choza *

- Mist: ¡Suéltanos! ¡Te he dicho que nos sueltes!
- Ike: ¡Mist!
- Mist: ¡Hermanito! ¡Y todos los demás ! ¡Que bien que habéis venido!
- Rolf: Mist... Tengo miedo...
- Oscar: ¡Rolf!
- Rolf: ¿Eres tú, Oscar? ¡Ayúdame!
- Boyd: ¡Oye, Rolf! ¡Yo también estoy aquí!
- Rolf: ¿Boyd? Snif, snif...
- Boyd: ¡No llores! ¡Que enseguida te sacaremos de ahí!
- Oscar: ¡Eso es! ¡Resiste un poco más, hermano!
- Rolf: ¡Sí, lo intentaré!
- Ike: ¡Escúchame, bellaco! ¡Ponle la mano encima a cualquiera de los dos y te atravesaré con mi espada!
- Forajido: ¡Cállate, bocazas! Podrás amenazarme todo lo que quieras... Pero solo os entregaré a los niños si antes arrojáis las armas. Si no, creo que comenzaré por la niña...
- Mist: ¡No! ¡¡Eso no!!
- Ike: ¡Detente!
- Titania: ¡Esperad!
- Ike: ¿Eh?
- Forajido: ¿Y bien?
- Titania: Te entrego mis armas. ¿Lo ves?
- Forajido: Je, je, je... ¡Así me gusta, bien hecho!
- Oscar: Pero subcomandante...
- Titania: Hemos venido aquí a salvarlos, no lo olvides. Ahora, haced todos lo mismo.
- Oscar: De acuerdo...
- Ike: Esto no me gusta nada.
- Boyd: ¡Maldita sea!

* Personajes tiran las armas *

- Forajido: Je, je, je.. Muy bien, muy bien. Ahora estáis del todo desarmados. Lo que significa que... no os queda más remedio que ver cómo abro en canal a este mozalbete, como si fuera la matanza del cerdo...
- Ike: ¡Ah!

* Arboles del fondo se mueven *

- Forajido: Ah... Ung... Grraah...
- Rolf: Oh... Ung... Grraaah...
- Mist: ¡Levántate, Rolf!
- Boyd: ¡Mist! ¿No me dirás que Rolf está...?
- Mist: Está la mar de bien. Tan solo se ha desmayado. Pero no se ha hecho ni un rasguño.
- Boyd: Buf... No me deis esos sustos, por favor.
- Oscar: Me alegro de ver que los dos estáis sanos y salvos... Habéis sido muy valientes...
- Mist: ¡Sí! Gracias.
- Ike: Este tipo está muerto. ¿Pero quién ha disparado esta flecha?
- (?): Una diana exacta entre ceja y ceja requiere de una maestría que nadie posee... aparte de mí, claro está.
- Ike: ¡Esa voz!
- Shinon: Debéis estarme agradecidos, chavales. Acabo de salvaros la vida.
- Gatrie: Subcomandate... Shinon... ¡Puf, puf! Sois de lo que no hay. Mira que hacerme correr tanto con esta armadura puesta...
- Ike: ¡Shinon! ¡Gatrie!
- Rhys: Entonces Titania había ido a...
- Titania: Así es, a buscar refuerzos. Sabía que los íbamos a necesitar. Y al final no me he equivocado. Bien hecho, pareja.
- Shinon: He ensartado a otro, así que la carrera ha valido la pena.
- Gatrie: Pues yo... no he hecho más que... sudar... y sudar... y sudar...
- Mist: ¡Hermanito!
- Ike: ¡Mist! Lo has hecho muy bien. ¿No has pasado miedo?
- Mist: Sí... ¡Bueno, no! Porque ya sabía lo que iba a pasar. Sabía que tú y los demás ibaís a venir corriendo al rescate. ¡Sabía que vendríais! Así que por eso... ¡no tuve miedo!
- Ike: ¿De verdad? Eso quiere decir que ya estás hecha una mujercita. Y yo que pensaba que saldrías de ahí dentro llorando a moco tendido...
- Mist: ¡Qué cochino eres! Con el peligro que hemos corrido.. ¡y tú hablándome de mocos!
- Titania: ¡Vamos, en marcha! Que ya va siendo hora de volver a casa... Hay que ver... Hoy ha sido un día de verdaero infarto.

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