Capítulo 20: Talrega

» Introducción
*Aparece mapa de Daein*
El reino de Daein está al norte de Tellius.Su costa la bañan las gélidas corrientes procedentes del Mar del Norte. Tierra adentro, sopla un fuerte viento helado.Sus inviernos son más que duros. El hielo y la nieve arrasan las tierras y dejan su marca por donde pasan.A través de estas ventiscas avanzan el general Ike y el ejército de Crimea...Puede que el senado imperial de Begnion le haya prestado tropas a Crimea, pero incluso ellos dudan de que derroten a Daein.Sin embargo, en contra de todo pronóstico, Ike y compañía cosechan victoria tras victoria.Ike marcha en silencio mientras piensa en la triste historia de sus padres y en el sueño de la princesa Elincia de una Crimea libre.

*En el campamento*
- Soren: Esto sólo puede querer decir una cosa: el enemigo conoce nuestros movimientos.Con tu permiso, comenzaré una investigación para averiguar si tenemos un traidor entre nuestras tropas.¿Ike?
- Ike: ...
- Soren: ¿Ike? ¿Estás bien?
- Ike: ¿Cómo? Oh, sí... Perdón. ¿Qué decías?
- Soren: Nada importante, estaba poniéndote al día sobre tus tropas. ¿Prefieres que lo dejemos para otro momento?
- Ike: No, perdona. ¿Podrías empezar de nuevo desde el principio? Esta vez prestaré atención.
- Soren: De acuerdo.
*Aparece Titania*
- Titania: Buenos días a ambos.¿Qué pasa, Ike? Pareces dormido.
- Ike: Es que... tengo muchas cosas en la cabeza. Me quedé despierto pensando y, cuando me di cuenta, ya había amanecido.
- Titania: ¿De verdad? Jamás pensé que vería a Ike desvelado por quedarse pensando... Me pregunto si Soren aprenderá modales.
- Ike: Escucha, Titania... ¿Podría...?
*Aparece Mist*
- Mist: ¡Hermano! ¡Ike!
- Ike: ¿Qué ocurre, Mist?
- Mist: ¿Qué voy a hacer, Ike? ¡Mi medallón ha desaparecido!
- Ike: ¿Qué? ¿Desaparecido?
- Titania: ¡No!
- Mist: ¿Qué voy a hacer? Era el único recuerdo de mamá que tenía.
- Ike: ¿Se te ha caído? Quizás lo hayas guardado en algún sitio y lo has olvidado. ¿Puede ser?
- Mist: ¡No! ¡Siempre lo llevo encima! ¡No me arriesgaría a perderlo! Anoche, lo tenía puesto al irme a dormir. ¡Ha desaparecido mientras dormía! Snif... ¡Buaaa!
- Ike: No llores. ¡No es culpa tuya!
- Mist: Pero... Pero...
- Ike: He dicho que no llores. Yo lo encontraré, ¿de acuerdo?
- Mist: Está bien... Lo siento...
- Soren: ...

*Cambio de escena. En el campamento enemigo Petrine discute con alguien*

- Shiharam: ¿Lo decís en serio?
- Petrine: Empieza de inmediato.
- Shiharam: Pero... ¡General Petrine! Si seguimos, Daein sufrirá.
- Petrine: Es por el bien del país. Además, se trata tan sólo de un poco de tierra. Deja de quejarte como una vieja.
- Shiharam: Sí, entiendo, sin embargo...Si simplemente se trata de detener al ejército de Crimea, no es necesario. Mis hombres bastarán.
- Petrine: El último necio que me dijo eso acabó vencido. Y, ahora, escúchame bien. Puedes repetirme hasta la saciedad que eliminarás al ejército crimeo, pero no pondré mis esperanzas en un puñado de extranjeros. Lo único que tienes que hacer es detener su avance. Eso es todo. Mi plan servirá.
- Shiharam: ¡General Petrine! ¿En tan poca estima nos tiene? Es cierto que nacimos en Begnion, pero tanto yo como mis hombres hemos servido a Daein durante 18 años. Jamás hemos cejado en nuestro empeño de aprender los usos y costumbres de estas tierras. Sin embargo, ahora se nos paga llamándonos "puñado de extranjeros"...
- Petrine: ¿Te ha preguntado alguien cuánto tiempo lleváis aquí? ¿Sabes por qué? ¡Porque a nadie le importa! A mí no, desde luego.¿Dónde naciste? Dime. ¿Dónde te criaste? ¡Ja! Este país no necesita a blandos como tú. En tiempos de crisis, Daein sólo puede contar con su pueblo, ¡no con despojos de otras naciones!
- Shiharam: ¿Quiere decir que nos cree unos inútiles?
- Petrine: ¡Dímelo tú, extranjero!¿Cómo es que una unidad como la tuya, entrenada para ser una guardia personal de élite está patrullando esta región perdida? Yo sé la respuesta... ¿Y tú?
- Shiharam: Yo... Yo...
- Petrine: ¿Acaso te estoy ofendiendo? Bien, tienes la oportunidad de demostrar lo que vales. ¡Detén al ejército crimeo! Si eres tan bueno como proclamas, deberías ser capaz de hacerlo sin derrochar demasiadas vidas, ¿no es cierto?
- Shiharam: Grrr...
- Petrine: La ira te sienta muy bien. Estoy impaciente por ver los frutos de tu trabajo. Manos a la obra, extranjero.
*Petrine se marcha, Aparece un soldado*
- Soldado: G-general Shiharam... ¿Debemos proseguir con el plan? ¡Es algo horrible! Hace muy poco que los ciudadanos han comenzado a confiar en nosotros...
- Shiharam: No tenemos otra elección. La mujer tiene razón. Tenemos que derrotar al ejército crimeo tan pronto como nos sea posible.
- Soldado: General...
- Shiharam: Abrid las esclusas. ¡Hacedlo!

» Conversaciones de la base
- Soren: Ike, una cosa más... ¿Quieres ver el informe de la última batalla?
- Ike: Sí, claro. Adelante, por favor.
- Soren: De acuerdo.

- Si hubo bajas:
- Ike: Ajá.

- Si no hubo bajas:
- Soren: No hay muertes que lamentar ni heridos graves. Hemos luchado bien.

Al terminar el reporte:
- Soren: Es todo. Con tu permiso, me retiro.

[Mujer]
- Calill: ¡Hola! ¡Tú! ¡Joven! Tengo asuntos que tratar con el general de este ejército. ¿Podrías enviarle un mensaje?
- Ike: ¿Quién eres?
- Calill: ¿Quién soy? ¿Qué clase de saludo plebeyo es ese? Me llamo Calill, y soy una maga de primera clase.
- Ike: ¿Y qué tratos querría tener una maga "de primera clase" con este ejército?
- Calill: ¿Qué demonios te pasa? Da la impresión de que no me crees. Está bien, supongo que no es culpa tuya...No todos los días se encuentra una belleza como la mía a juego con una inteligencia como la que poseo.
- Ike: ¿Así que una maga? De acuerdo, los magos siempre son necesarios.
- Calill: Y además, soy buena con el cuchillo. Belleza, inteligencia y fuerza... La diosa ha tenido a bien el condensar las virtudes de tres personas en este cuerpo que luzco. Lo sé, es injusta con los demás... Esto... ¿Hola? ¿Alguien me escucha? ¡Una mujer hermosa está hablando!
- Ike: Sí, sí, el caso es que quieres unirte al ejército de Crimea, ¿no es así? ¿Cuánto quieres cobrar?
- Calill: Así que tú eres el que lleva las cuentas... Veamos... ¿Qué tal si lo hago gratis?
- Ike: Sospechoso. ¿Dónde está el truco?
- Calill: Me gusta cobrar según mis acciones. Juzga lo que veas en combate, y hazme una oferta luego. En función de lo que me ofrezcas, decidiré si tendréis el honor de que os acompañe.
- Ike: Confianza no te falta, ¿verdad?
- Calill: ¡Por supuesto que no! Ya lo he dicho: soy una maga de primera clase.
- Ike: ...

*Si aceptas contratarla*
- Ike: De acuerdo, contratada.
- Calill: ¿Qué? ¿Es que puedes decidir estas cosas tú solo? Quiero hablar con el general.
- Ike: Yo soy el general.
- Calill: ¿Qué?

*Si no aceptas contratarla*
- Ike: Lo siento, no nos interesa. Ya tenemos suficientes magos.
- Calill: ¿Qué? ¿Es que puedes decidir estas cosas tú solo? Quiero hablar con el general.
- Ike: Yo soy el general.
- Calill: ¿Qué?

[Reyson]
- Ike: ¡Reyson! ¿Podrías venir aquí un segundo?
*Aparece Reyson*
- Reyson: ¿Qué deseas?
- Ike: Hay algo sobre lo que quiero preguntarte.
- Reyson: Si te puedo servir de ayuda, lo haré.
- Ike: Tus... Tus antepasados...... Déjalo. No es nada importante.
- Reyson: ¿Es que algo va mal? Dime.
- Ike: No es nada. Siento haberte preocupado.
- Reyson: Me parece que ha ocurrido algo importante, pero si no quieres hablar de ello, estás en tu derecho. Sin embargo, de no estar en el campo de batalla, tu secreto no estaría seguro. En el futuro, sé más cuidadoso.
- Ike: ¿Qué quieres decir?
- Reyson: Las garzas... Si lo deseamos, podemos leer la mente de la gente.
- Ike: ¿De verdad?
- Reyson: Sin embargo, esto sólo es posible en un entorno tranquilo y pacífico. Aquí, en medio de esta vorágine, no sería capaz. La energía de la que dispongo es muy inestable.
- Ike: ¿Sabes? Ahora que lo mencionas... Reyson, ¿te encuentras bien?
- Reyson: ...
- Ike: Eres tan pálido que es difícil de decir, pero creo que tienes la cara más blanca que de costumbre.
- Reyson: No te preocupes. No es nada...
- Ike: No tienes nada que demostrar. ¿Por qué no te mantienes al margen del combate durante un tiempo?
- Reyson: Ike, estoy bien, de verdad. No hace falta que me trates de forma diferente a los demás.
- Ike: Sobre lo de tratarte de forma diferente, no tengo elección. Le prometí al rey de Phoenicis que no te exigiría demasiado. Si te ocurriese algo, estaría en guerra con Daein y las tribus aladas al mismo tiempo.
- Reyson: Ya veo...Vine a pagar una deuda, pero en realidad no soy más que una carga. No era mi intención.
- Ike: ¡Alto, alto! ¿Quién ha dicho nada de que seas una carga?
- Reyson: No puedo participar en el combate, así que no soy más que un estorbo en el campo de batalla.
- Ike: ¡Reyson, no! ¡Es absurdo! ¿No te das cuenta de lo útiles que son tus habilidades? Nadie más puede hacer lo que tú. Eres irremplazable. Si te excedes y te ocurre algo, no podremos llamarte cuando te necesitemos.
- Reyson: Crees... que soy útil.
- Ike: ¡Claro que sí! Es lo que quería decir. Dependemos de ti, por eso necesito que te mantengas fuerte y sano.
- Reyson: En ese caso..., un pequeño descanso no me sentaría mal. Pero recuerda que puedes llamarme en cualquier momento. Acudiré al instante.
- Ike: De acuerdo.
*Reyson se marcha*
- Ike: ...


» Antes de la batalla

*Cambio de escena, en el campamento*
- Elincia: Mi señor Ike, ¿habéis sido capaz de encontrar el medallón?
- Ike: No, ha desparecido. Temo que Daein lo haya robado.
- Elincia: ¡Eso no es posible!
- Ike: No sé hasta qué punto, pero no hay duda de que Daein tiene algo que ver con esto.
- Elincia: ¿Es especial el medallón?
- Ike: Sí, lo es. Vaya que si lo es...
- Elincia: Mil disculpas...
- Ike: ¿A qué se deben?
- Elincia: Puede que mis preguntas os traigan recuerdos poco agradables.
- Ike: No... No es por ti, es por mí. Simplemente no puedo hablar de ello con nadie. Es un asunto privado.
- Elincia: Entiendo.

*Si reclutaste a Janaff y a Ulki*
*Aparece Ulki*
- Ulki: Ike.
- Ike: ¿Qué ocurre, Ulki?
- Ulki: Puedo oír el sonido de un caudal de agua. Mucha agua.
- Ike: ¿Agua? ¿Mucha?
- Soren: Según el mapa, hay un gran río más adelante.
- Ike: Eso debe de ser lo que oyes.
- Ulki: No, no es un sonido natural. No es el sonido de un río normal.
*Aparece soldado*
- Soldado: ¡General Ike! ¡Tenemos problemas! Más adelante el camino está anegado.
- Elincia: ¿Qué? ¿Cómo es posible?
- Soldado: Quizás se haya desbordado un río. Toda la región está encharcada.
- Ike: Pero... ¿el camino está completamente impracticable?
- Soldado: No del todo. Aún es transitable, aunque la tierra es ahora barro.Y el agua aún fluye con fuerza. Avanzar es posible, pero lentamente.
*El soldado se retira*
- Soren: Esto es obra de Daein. Con esta treta quiere entorpecer nuestro avance para ganar tiempo. Y les va a salir bien.
- Titania: ¡Maldición! ¿No podemos hacer nada?
- Soren: Quizás... Si han podido inundar esta zona cuando nos han visto, seguramente haya una esclusa por aquí.
- Ike: Así que si la cerramos, detendremos el caudal de agua...Podría funcionar. Enviaré a un par de exploradores a buscar esas supuestas esclusas.
*Aparece Janaff*
- Janaff: ¿Cómo? Si buscáis algo, dejádmelo a mí. Al fin y al cabo, ¡soy los ojos del rey de los halcones!
- Ike: ¿Qué quieres decir?
- Janaff: Estos ojos pueden ver a millas y millas de distancia. Son muy útiles. Sería una pena desperdiciarlos.
- Ike: ¿Se trata de algún poder de los laguz? ¿Es que eres un halcón con vista de águila?
- Janaff: ¡Mejor aún! Mi vista no es una característica de mi raza. Es una virtud propia. Por ejemplo, Ulki tiene un oído tan fino que puede oír crecer la hierba al otro lado de este país.
- Ike: Entiendo. Si tal es el caso, confío en ti. ¿Crees que podrás localizar las esclusas?
- Janaff: Solo tengo que buscar unas aberturas por las que salga agua, ¿no es así? ¡No hay problema!

*Si reclutaste a Janaff pero no a Ulki*
- Soldado: ¡General Ike! ¡Tenemos problemas! Más adelante el camino está inundado.
- Elincia: ¿Qué? ¿Cómo es posible?
- Soldado: Quizás se haya desbordado un río. Toda la región está encharcada.
- Ike: Pero... ¿el camino está completamente impracticable?
- Soldado: No del todo. Aún es transitable, aunque la tierra es ahora barro.Y el agua aún fluye con fuerza. Avanzar es posible, pero lentamente.
*El soldado se retira*
- Soren: Esto es obra de Daein. Con esta treta quiere entorpecer nuestro avance para ganar tiempo. Y les va a salir bien.
- Titania: ¡Maldición! ¿No podemos hacer nada?
- Soren: Quizás... Si han podido inundar esta zona cuando nos han visto, seguramente haya una esclusa por aquí.
- Ike: Así que si la cerramos, detendremos el caudal de agua...Podría funcionar. Enviaré a un par de exploradores a buscar esas supuestas esclusas.
*Aparece Janaff*
- Janaff: ¿Cómo? Si buscáis algo, dejádmelo a mí. Al fin y al cabo, ¡soy los ojos del rey de los halcones!
- Ike: ¿Qué quieres decir?
- Janaff: Estos ojos pueden ver a millas y millas de distancia. Son muy útiles. Sería una pena desperdiciarlos.
- Ike: ¿Se trata de algún poder de los laguz? ¿Es que eres un halcón con vista de águila?
- Janaff: ¡Mejor aún! Mi vista no es una característica de mi raza. Es una virtud propia. Por ejemplo, Ulki tiene un oído tan fino que puede oír crecer la hierba al otro lado de este país.
- Ike: Entiendo. Si tal es el caso, confío en ti. ¿Crees que podrás localizar las esclusas?
- Janaff: Solo tengo que buscar unas aberturas por las que salga agua, ¿no es así? ¡No hay problema!

*Si no reclutaste a Janaff ni a Ulki*
*Aparece soldado*
- Soldado: ¡General Ike! ¡Tenemos problemas! Más adelante el camino está anegado.
- Elincia: ¿Qué? ¿Cómo es posible?
- Soldado: Quizás se haya desbordado un río. Toda la región está encharcada.
- Ike: Pero... ¿el camino está completamente impracticable?
- Soldado: No del todo. Aún es transitable, aunque la tierra es ahora barro.Y el agua aún fluye con fuerza. Avanzar es posible, pero lentamente.
*El soldado se retira*
- Soren: Esto es obra de Daein. Con esta treta quiere entorpecer nuestro avance para ganar tiempo. Y les va a salir bien.
- Titania: ¡Maldición! ¿No podemos hacer nada?
- Soren: Quizás... Si han podido inundar esta zona cuando nos han visto, seguramente haya una esclusa por aquí.
- Ike: Así que si la cerramos, detendremos el caudal de agua...Podría funcionar. Enviaré a un par de exploradores a buscar esas supuestas esclusas.

*Cambio de escena. Esclusas de Talrega*
- Shiharam: ¡El ejército crimeo está aquí!¡Todos a sus puestos! ¡Atacad sin piedad! No podemos dejar que se nos escape la victoria.
*En las afueras*
- Ike: Así que esas son las esclusas...
- Soren: Si podemos cerrarlas, el nivel del agua debería bajar en cuestión de horas.
- Ike: De acuerdo. Manos a la obra.

» Durante la batalla
*Si leiste el informe de Jill en el capítulo anterior*
- Jill: ...
- Ike: ¿Estás bien? Estás pálida.
- Jill: General Ike... Para ser sincera...
- Ike: Sé que el general enemigo es tu padre. ¿Me equivoco?
- Jill: ¿Cómo lo has sabido?
- Ike: Oí tu conversación con el hombre del parche en el ojo.
- Jill: Entiendo...
- Ike: Si tienes dudas, aún no es tarde. ¿Quieres dejar tu lugar a otro?
- Jill: No, estoy bien. Al menos, eso creo.
- Ike: Recuerda que no tienes por qué ir en la vanguardia.
- Jill: Gracias...

*Si no leiste el informe de Jill en el capítulo anterior, pero tiene apoyo A con Mist (por confirmar)* +++
- Jill: ...
- Ike: ¿Estás bien? Estás pálida.
- Jill: General Ike...
- Ike: ¿Qué pasa? Mist está preocupada por ti.
- Jill: La verdad... El general Shiharam, el hombre que dirige las tropas enemigas... es mi padre.
- Ike: ¿Qué? No me gusta. ¿Quieres enfrentarte a tu padre en combate?
- Jill: Me uní a este ejército siguiendo mi sentido del honor.Creo que puedo afrontar esta prueba con la cabeza alta.
- Ike: Si estás segura, así sea. Pero si cambias de opinión, házmelo saber. Además, no hay necesidad de que vayas en vanguardia si no quieres.
- Jill: Gracias...

*Si no leiste del informe de Jill en el capítulo anterior*
- Jill: ...
- Ike: ¿Estás bien? Estás pálida.
- Jill: General Ike...
- Ike: ¿Qué ocurre? ¿Hay algo de lo que quieras hablar?
- Jill: No, no es nada.
- Ike: Si tú lo dices.
- Jill: En fin...
- Ike: Si es demasiado para ti, no hace falta que vayas en vanguardia.
- Jill: ¿Qué?
- Ike: Esos jinetes de wyvern de Daein... son tus antiguos compañeros, ¿no?
- Jill: Sí... Gracias por preocuparte.
- Ike: No tienes nada que demostrarnos.
- Jill: Padre...

*Durante el primer turno enemigo*
- Soldado: ¡General! ¿Cuánto tiempo han de permanecer abiertas las esclusas?
- Shiharam: Hasta que el ejército crimeo haya sido derrotado.
- Soldado: Si esperamos tanto, ¡todas las tierras de cultivo se inundarán!Los habitantes de esta zona ya están muy alterados. No sé si seguirán soportando esta situación mucho más tiempo.
- Shiharam: ...
- Soldado: ¡General!
- Haar: Ya es suficiente, soldado. Si quieres que las esclusas se cierren antes, coge tus armas y vete al campo de batalla.
- Soldado: ¡Capitán Haar! ¿Apoyáis esta acción? ¡Es inhumano! ¡La tierra quedará inservible! ¡Morirán ciudadanos de Daein! Aunque sea el único medio para ganar... ¡esto es demasiado! ¡Demasiado!
- Haar: Seguimos las órdenes de Daein. ¿O es que prefieres desobedecer al rey y que te sentencien a muerte?
- Soldado: Prefiero morir a ser responsable de la muerte de habitantes de Daein.
- Haar: Si se te halla culpable de traición al rey, tu familia también será castigada. ¿Aún estás dispuesto a desobedecer al rey?
- Soldado: ...
- Haar: Veo que ahora entiendes lo que quiero decir... Vete, ahora, y lucha con valentía.
- Soldado: Sí, ¡señor!
*El soldado se marcha*
- Shiharam: Para ganarnos la confianza del rey, nos hemos vuelto crueles y de corazón frío. Primero cazamos y ejecutamos a los laguz... Y, ahora..., inundamos el hogar de estas gentes...
- Haar: General Shiharam... Si alguien os oye decir la palabra "laguz" en este país, seréis acusado de traición.
- Shiharam: Sí... Como siempre, tienes razón. Para vivir en este país con tantos prejuicios,hemos tenido que olvidar todo lo que sabíamos y enseñar a nuestros hijos a odiar a los subhumanos. Todo para sobrevivir.
- Haar: Ashnard tiene la culpa de que este país se haya convertido en lo que es. Cometimos un error terrible...De todas formas, era mucho peor la corrupción en el senado imperial. Estoy de acuerdo con los motivos que nos llevaron a abandonar Begnion.

*Si leíste el informe de Jill en el capítulo anterior*
- Shiharam: ... Me pregunto si Jill seguirá con el ejército crimeo.
- Haar: Yo la he avisado...
- Shiharam: No deseo encontrarme con mi hija en el campo de batalla.
- Haar: Rezaré para que ella no esté entre los enemigos. Creo que encontraros en el campo de batalla no os haría ningún bien a ninguno de los dos.
- Shiharam: Tengo que pedirte un favor.
- Haar: Hablad y se hará.
- Shiharam: No luches hoy.
- Haar: ¿Qué?
- Shiharam: Solo puede haber un ganador en una batalla. Si somos derrotados, quiero que te ocupes de los supervivientes y de sus familias.
- Haar: Sí, señor... Comandante Shiharam.
- Shiharam: Comandante... Hacía años que no me llamabas así.
- Haar: Que la dama Fortuna os sonría en la batalla. Hemos vivido mucho juntos... Ha sido un honor servir con vos.
- Shiharam: Mmm...
*Haar se marcha*

*Si no leiste el informe de Jill en el capítulo anterior*
- Shiharam: Tengo que pedirte un favor.
- Haar: Hablad y se hará.
- Shiharam: No luches hoy.
- Haar: ¿Qué?
- Shiharam: Solo puede haber un ganador en una batalla. Si somos derrotados, quiero que te ocupes de los supervivientes y de sus familias.
- Haar: Sí, señor... Comandante Shiharam.
- Shiharam: Comandante... Hacía años que no me llamabas así.
- Haar: Que la dama Fortuna os sonría en la batalla.Hemos vivido mucho juntos... Ha sido un honor servir con vos.
- Shiharam: Mm...
*Haar se marcha*

[Si Jill habla con Shiharam]
- Jill: ¡Padre!
- Shiharam: Jill... ¿Eres tú?
- Jill: ¿Por qué? ¿Por qué consientes esta barbarie?¡Tienes que cerrar las esclusas! Se perderán los campos, pero queda tiempo para salvar las casas.
- Shiharam: No puedo...
- Jill: ¿Padre?
- Shiharam: Si quieres detener el agua, debes vencer a tu padre. Es la única manera...
- Jill: ¿Qué ocurre? ¡Me ocultas algo! Sé que tú jamás permitirías que algo así sucediese.
- Shiharam: Jill, debes irte. ¡Por favor! Si no, debes acabar conmigo.¡No queda mucho tiempo!
- Jill: Está bien. En ese caso, lucharé a tu lado.
- Shiharam: ¿Cómo?
- Jill: No como soldado de Daein, sino como uno de tus hombres. Lucharé.
- Shiharam: Jill, cálmate. No actúes impulsivamente, podrías desviarte de tu camino.
- Jill: El ejército crimeo me ha abierto los ojos. Por primera vez, he sido capaz de luchar por mis ideales. Hasta entonces, solo hacía lo que se me ordenaba... Todo por la fama y la gloria. Ahora, por fin lo entiendo. Lucho por aquellos a los que quiero proteger. Padre, quiero luchar a tu lado.
- Shiharam: ¿Aunque te arrepientas?
- Jill: Sí. Estoy preparada hasta para eso. Yo, Jill Fizzart, me pongo a las órdenes del general Shiharam. ¿Sus órdenes, señor?

[Si Jill habla con Shiharam y tiene apoyo A con Mist] +++
- Jill: ¡Padre!
- Shiharam: Jill... ¿Eres tú?
- Jill: ¿Por qué? ¿Por qué consientes esta barbarie?¡Tienes que cerrar las esclusas! Se perderán los campos, pero queda tiempo para salvar las casas.
- Shiharam: No puedo...
- Jill: ¿Padre?
- Shiharam: Si quieres detener el agua, debes vencer a tu padre. Es la única manera...
- Jill: ¿Qué ocurre? ¡Me ocultas algo! Sé que tú jamás permitirías que algo así sucediese.
- Shiharam: Jill, debes irte. ¡Por favor! Si no, debes acabar conmigo.¡No queda mucho tiempo!
- Jill: El ejército crimeo me ha abierto los ojos. Por primera vez, he sido capaz de luchar por mis ideales.Hasta entonces, solo hacía lo que se me ordenaba... Todo por la fama y la gloria.Ahora, por fin lo entiendo. Lucho por aquellos a los que quiero proteger. Lo siento.
- Shiharam: Entiendo. Has encontrado camaradas en los que confiar en el ejército crimeo. Entonces no tengo que preocuparme.
- Jill: Así es. Aunque luchemos en bandos contrarios..., estoy orgullosa de ser tu hija, ahora y siempre.
- Shiharam: Entonces ve, Jill Fizzart. Vive de acuerdo con tus ideales.

[Si Jill habla con Shiharam y tiene apoyo A con Mist(solo cambia la primera línea. Por confirmar)] +++
- Shiharam: Jill... ¿Eres tú?
- Jill: ¿Por qué? ¿Por qué consientes esta barbarie?¡Tienes que cerrar las esclusas! Se perderán los campos, pero queda tiempo para salvar las casas.
- Shiharam: No puedo...
- Jill: ¿Padre?
- Shiharam: Si quieres detener el agua, debes vencer a tu padre. Es la única manera...
- Jill: ¿Qué ocurre? ¡Me ocultas algo! Sé que tú jamás permitirías que algo así sucediese.
- Shiharam: Jill, debes irte. ¡Por favor! Si no, debes acabar conmigo.¡No queda mucho tiempo!
- Jill: El ejército crimeo me ha abierto los ojos. Por primera vez, he sido capaz de luchar por mis ideales.Hasta entonces, solo hacía lo que se me ordenaba... Todo por la fama y la gloria.Ahora, por fin lo entiendo. Lucho por aquellos a los que quiero proteger. Lo siento.
- Shiharam: Entiendo. Has encontrado camaradas en los que confiar en el ejército crimeo. Entonces no tengo que preocuparme.
- Jill: Así es. Aunque luchemos en bandos contrarios..., estoy orgullosa de ser tu hija, ahora y siempre.
- Shiharam: Entonces ve, Jill Fizzart. Vive de acuerdo con tus ideales.

 

Visitar casa 1:
- Abuela: ¡Alto ahí! ¿Quién te crees que eres? No puedes irrumpir así en casa ajena. Deja que te diga algo... Podéis saquear cuanto os plazca, pero aquí no encontraréis nada de valor. Todos los hombres han partido a la guerra, todo lo que queda son mujeres y niños. Si lo que buscáis es oro, llevaos ese rollo de ahí, quizás podáis venderlo. Me lo he encontrado por ahí, en realidad no sé si tiene mucho valor o no. Lleváoslo, malditos ladrones.

Visitar casa 2:
- Abuelo: ¡Tú! ¡Sucios crimeos!¡Largo! ¡Fuera de aquí! Esta casa es demasiado pobre como para tener algo de valor.
- Cualquiera: ...
- Abuelo: Así que no te irás hasta haber conseguido algo, ¿verdad? Toma. Llévate este viejo bastón.¡Y ahora, a la calle! Ya tienes tu botín, ¡largo! ¿O es que también planeas acabar conmigo? En la última escaramuza... Mi chiquillo, mi único hijo... ¡Lo matasteis! ¡Malditos! ¡Espero que estéis satisfechos!

[Si Jill ataca a un Wyvern]
- Soldado: Mi señora Jill, ¿sois vos? ¿Qué hacéis vos con los crimeos?
- Jill: Lo siento... He elegido el camino de la justicia.
- Soldado: ¡Tonterías! ¿Seríais capaz de traicionar a vuestro padre?
- Jill: ...

[Si Jill ataca a un Wyvern]
- Soldado: ¡Traidora!
- Jill: ...

[Si Jill ataca a un Wyvern]
- Soldado: Mi señora Jill... No. No tiene que ser así...

*Si Muere Jill*
- Shiharam: ¡Jill! ¿¡Por qué!? ¿Por qué? Y por mi propia mano...
- Jill: Oh... Pa-padre... Te qui...
- Shiharam: ¿Jill? ¡JILL!

[Lucha vs Shiharam]
- Shiharam: Ninguno de los dos desea ganar sin honor. Adelante, muéstrame todo lo que sabes hacer.

[Cuando Ike lucha contra Shiharam]
- Ike: Tú eres el general enemigo, ¿no es cierto?
- Shiharam: Así es.
- Ike: Yo dirijo el ejército crimeo. Me llamo Ike. Sé que esto es algo brusco, pero ¿podríamos poner fin a esta batalla?
- Shiharam: ¿Qué?
- Ike: Me gustaría que cerraseis las esclusas. No hay necesidad de perjudicar al pueblo, ¿no es cierto?
- Shiharam: Lo siento, pero no puedo hacerlo. El agua seguirá fluyendo hasta que uno de los dos gane esta batalla.
- Ike: Si así tiene que ser, no tengo elección. Prepárate.
- Shiharam: Así que ese es el general enemigo. Si es el tipo de hombre que aparenta, moriré sabiendo que Jill está a salvo.

[Cuando un laguz de Gallia lucha contra Shiharam]
- Shiharam: Tú, el de la tribu felina... Siempre tuve envidia del líder con el que fuisteis bendecidos...

[Cuando un laguz de Phoenicis lucha contra Shiharam]
- Shiharam: ¡Phoenicis! ¿Quién controla realmente el cielo? Que quede claro de una vez por todas.

[Cuando Reyson lucha contra Shiharam]
- Shiharam: ¿Un noble de Serenes? ¿Puede ser que hubiese supervivientes? En fin, ahora que te tengo delante, no puedo dejar que escapes. Diosa, perdóname.

[Cuando Jill lucha contra Shiharam]
- Jill: Padre...
- Shiharam: Ahora somos enemigos. No tengo muestras de cariño para intercambiar contigo. Prepárate, guerrera crimea.
- Jill: Padre... No...
- Shiharam: ¿No atacas? Entonces, seré yo quien tome la iniciativa.

[Cuando Tanith lucha contra Shiharam]
- Shiharam: Un caballero de pegaso... Hubo un día en el que ambos protegimos el mismo país.
- Tanith: Así que sois aquel que dirigió la marcha hacia Daein, lord Fizzart. Veo que el hombre de las historias y vos no guardáis ningún parecido.
- Shiharam: ¿Historias?
- Tanith: Se dice que tras la muerte de la última apóstol, la corrupción del senado empujó a un hombre a irse de Begnion. Se decía que había partido en busca de una vida mejor y se convirtió en el héroe de muchos jinetes de wyvern.
- Shiharam: Bonita historia... Pero temo que en ella haya más de fantasía que de verdad.
- Tanith: Tenía curiosidad por veros en persona, quizás incluso por hablar con vos. Sin embargo, ahora...¿Sacrificaríais las vidas de vuestros hombres solo para entorpecer nuestra marcha? ¿Qué clase de necio sois?
- Shiharam: ...
- Tanith: No permitiré que sigáis manchando el nombre de los caballeros de wyvern de Begnion por más tiempo. Preparaos.

[Al vencer a Shiharam]
- Shiharam: Haar... Ocúpate... de... todo... Jill...

[Si fallas el Objetivo]
- Soren: ¡Ike! ¡Llegamos tarde! El agua está demasiado alta.
- Ike: No... No he sido lo bastante rápido... ¡No!
- Titania: Ike... ¡Debemos retroceder! Lo siento, pero... hemos perdido.
- Ike: ¿Cómo puede ser? Padre... Perdón.

» Despues de la batalla
- Soldado: ¡General Ike! ¡Se han cerrado las esclusas!
- Ike: Soren, ¿cuales son los daños en la zona?
- Soren: Es horrible. Tanto los campos como las casas han quedado arrasados.
- Ike: No...
- Titania: Creo que al general enemigo esto le hacía tanta gracia como a mí. Me pregunto por qué tienen que pasar estas cosas.
- Elincia: Qué desastre. ¿Qué pasará con los que lo han perdido todo? ¿Podemos hacer algo por ellos?
- Soren: ¿Quieres ayudar a las gentes de nuestro enemigo? ¡No podemos permitirnos ni el tiempo ni el esfuerzo!
- Ike: Soren. Coge una parte de nuestras provisiones y distribúyela entre la gente.
- Soren: ¿Qué? ¿Hablas en serio?
- Ike: Nuestro enemigo es el ejército de Daein. Esta gente no tiene la culpa de nada.
- Soren: Ike, sé cómo te sientes, ¡pero estamos en guerra! No tenemos...
- Ike: No sé lo que conseguiré, Soren. Sin embargo, sé que no puedo dejar de ayudar a esta gente.
- Titania: Entendido. Yo también prefiero lamentar un error a lamentar algo que nunca llegué a hacer.
- Elincia: Quizás yo pueda ayudar... Por ejemplo, ayudando a los heridos.
*Ike, Titania y Elincia se ponen en movimiento*
- Soren: Necios...

*Jill observa el campo de batalla*
- Jill: Padre...
- Ike: Jill... Las circunstancias no importan, yo te separé de tu padre. No puedo poner la guerra como excusa.
- Jill: ...
- Ike: Si quieres vengar la muerte de tu padre, Lo entiendo. Tienes... derecho.
- Jill: ...
- Ike: Cuando hayas pensado las cosas con calma, dime qué vas a hacer. Yo querría que te quedases con nosotros, pero... Depende de ti. Es todo lo que quería decir.
- Jill: Snif. Sn... Snif...

*En un lugar apartado*
- Haar: Uno, dos, tres... Cinco en total. Tenemos suerte de tener tantos.
- Soldado: Capitán Haar... ¿Qué haremos ahora? El general Shiharam ha muerto y hemos perdido nuestras casas. ¿Qué haremos con nuestras familias?
- Haar: ¿Qué queréis hacer? Ya no podemos quedarnos aquí por más tiempo. Solo queda Begnion o Crimea...
- Soldado: El general Shiharam murió a manos del ejército de Crimea... Ahora no podemos unirnos a ellos...
- Haar: Entonces solo queda volver a Begnion. No os recibirán con los brazos abiertos, pero tengo una vieja amiga en los caballeros de pegaso. ¿Queréis que hable con ella?
- Soldado: Snif... Han sido 18 largos años... ¿Y todo, para qué?
- Haar: ¡No digas eso! A pesar de todo, servir con el general Shiharam ha sido todo un honor.
- Soldado: Es cierto... Fue un honor...

*En la fortaleza de Daein*
- Petrine: Ya está. Hemos ganado algo de tiempo inundando las tierras, pero no se retrasarán mucho. Sabía que no podía fiarme de ese extranjero... La batalla decisiva se luchará cerca de la capital.
- Ena: Se están ultimando los preparativos, general Petrine. Para aliviar un poco la carga de dirigirlo todo, sir Bryce será su ayudante. En lo tocante a estrategia, sería mejor que hablaseis con él directamente.
- Petrine: Siento decirte, Ena, que no seré yo quien dirija las tropas en la capital.
- Ena: ¿Será entonces el Caballero Negro? Debo modificar los planes… Seleccionaré a otro ayudante.
- Petrine: No. Tampoco será él. Su majestad te ha concedido el honor, Ena.
- Ena: ¿Yo? ¿Dirigir el ejército?
- Petrine: Así es. Parece que subes como la espuma, general Ena.
- Ena: Yo... Es demasiado... Debo consultar con el rey...
- Petrine: ¡Ja! Eso no me lo esperaba. Nunca te había visto tan turbada. Escucha, si deseas consultarlo con su majestad, primero debes cumplir con tus obligaciones. Ha ordenado que no se le moleste hasta entonces.
- Ena: ...
*Aparece el caballero negro*
-Caballero Negro: Llego algo tarde.
- Petrine: Pero si es el mismísimo Caballero Negro. ¡Cuánto tiempo! Siempre ocupado, ¿no es cierto? Cada día en un sitio diferente... Tus maniobras secretas son...
-Caballero Negro: Son prueba de la confianza que deposita en mí su majestad. Ena, vete a la puerta este, tienes visita.
- Ena: Está bien...
*Ena se marcha*
- Petrine: ¿Es el topo? ¿Lo ha traído?
-Caballero Negro: Eso parece. Insiste en dárselo a Ena personalmente.
- Petrine: De acuerdo. Mientras esté en nuestro poder, no importa a quién se lo entregue.
-Caballero Negro: Cuando vuelva Ena, te encargarás de llevárselo personalmente al rey. Cuida de que no se deshaga el envoltorio. Sería una... desgracia.
- Petrine: ¡No necesito que me lo recuerdes! Pasemos a temas importantes, ¿qué vas a hacer ahora?
-Caballero Negro: ¿Yo? Pues...

*En otra parte de la fortaleza, Ena habla con alguien en las sombras*
- Desconocido: Ena... ¿Estás bien?
- Ena: ¿Dónde está el medallón de Lehran?
- Desconocido: Aquí. Tómalo, por favor.
- Ena: Qué pesado es... Y no creo que sea el envoltorio. ¿Podría ser la energía de un dios malvado?
- Desconocido: Ahora ya puedes volver al lado del rey Ashnard, ¿no?
- Ena: No. Todavía no.
- Desconocido: ¿Qué quieres decir?
- Ena: Se me ha confiado la defensa de la capital. Debo... Debo enfrentarme al ejército de Crimea.
- Desconocido: ¡No!
- Ena: Gracias. Has hecho mucho por mí...Pero... Ya... Ya basta. Por favor... Reclama tu libertad. No tienes que seguir obedeciendo a Daein si no quieres.
- Desconocido: ¿Y tú? ¿Acaso quieres morir?
- Ena: No... No puedo echarme atrás.Aunque tenga que acabar con todo el ejército de Crimea... Volveré junto a él...
- Desconocido: Sin embargo, él no piensa en ti...
- Ena: Eso no importa. Mi lugar está a su lado. Seguramente no te vuelva a ver jamás... Rezaré por que seas feliz.
*Ena comienza a alejarse*
- Desconocido: ¡Ena! ¡Espera!
- Ena: Olvídate de mí. Esto es lo último que te pido. Adiós... Nasir.
*Ena se marcha, aparece Nasir*
- Nasir: Ena…

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