Capítulo 25: Tras las montañas

» Introducción
Ike y compañía consiguen romper el asedio al castillo de Delbray y reunirse con los crimeos del interior. Gracias a las últimas incorporaciones, el ejército es más grande que nunca y sus números pueden tomarse en serio. Además, sus últimas proezas han conseguido poner a Gallia de su parte, que ha enviado los refuerzos que tanto necesitaban. Los guerreros de Gallia marcharon a través de la traicionera cordillera Marhaut, una sierra que se extiende por el sur de Crimea. Después, se colaron entre las garras del ejército de Daein para llegar hasta el ejército de Crimea. "Gallia se ha levantado." Este mensaje renovó los ánimos de Ike, que no podía esperar a reunirse con sus nuevos aliados.

 

» Antes de la batalla
*Aparece una panorámica de castillo de Phoenicis, en su interior esta Leanne*
- Desconocido: ¡Leanne! ¡Ya voy!
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡Rey Tibarn!
*Aparece Tibarn*
- Tibarn: ¿Cómo estás?
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Hoy me encuentro muy bien.
- Tibarn: Me alegra oír eso. Este precioso día anima los corazones, ¿no es cierto?
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Sí. Además, ya me estoy acostumbrando al olor del mar.
- Tibarn: A los halcones también les gusta el olor del mar. ¿Entonces empiezas a sentirte más como en casa aquí? ¡Perfecto! Y... ¿Cómo está lord Lorazieh?
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Igual....
- Tibarn: Confiaba en que hubiera mejorado. Pero no perdamos la esperanza, mañana será otro día.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Sí.
- Lotz: Majestad, podéis entender lo que dice la princesa, ¿verdad?
- Tibarn: Sí. O, al menos, en parte. Lotz, tú no estabas cuando llegó Reyson aquí, ¿verdad? Al principio él tampoco hablaba nuestro idioma. ¡Quién lo diría! Ahora domina nuestra lengua casi como un nativo.
- Lotz: Ahora que lo decís, cuando se enfada usa palabras extrañas. Sin embargo, la carta que acabamos de recibir está escrita en nuestra lengua, ¿no es así?
- Tibarn: En estos 20 años, ha tenido tiempo de dominar... Has... Has leído la carta, ¿no?
- Lotz: ¡No! Solo he visto un par de líneas mientras vos la sosteníais. ¡Disculpadme! Majestad...
- Tibarn: Serás...
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¿Una carta?
- Tibarn: ¿Qué? Sí, así es. Es una misiva de Reyson. Parece que el ejército de Crimea ha vencido en Daein y ahora marcha hacia su patria.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡Buenas noticias! Entonces, está bien, ¿verdad?
- Tibarn: Sí, Reyson está bien... Creo que ha pasado algo. No da detalles, aunque pide que enviemos refuerzos.
- Lotz: Si el príncipe Reyson pide ayuda, debe de ser un asunto serio.
- Tibarn: Nada me gustaría más que partir inmediatamente, pero no puedo dejar a lord Lorazieh y a Leanne solos...
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡Iré contigo!
- Tibarn: No, no es posible.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Pero...
- Tibarn: No me pongas cara de pena. No te llevaré conmigo y no hay más que hablar.
- Lotz: Cierto, eso sería una locura.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡Malo!
- Tibarn: Creo que ha llegado el momento de poner en marcha mi plan.
- Lotz: ¿Cuál?
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¿Qué plan?
*Cambio de escena*
- Tibarn: En fin, debo ir a Gallia para arreglar unos asuntos. Lotz, cuida de Leanne y ayúdala a prepararse para viajar.
- Lotz: Sí, señor.
*Cambio de escena*
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Por favor, mete eso aquí.
- Lotz: Yo... La verdad es que no entiendo nada de lo que me dices. A ver cómo nos aclaramos...
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡Ji, ji! Eres un poco lento, ¿no? Quiero que cojas esto y lo metas aquí.
- Lotz: ¿QUIERES... QUE... COJA ESTO...
Y LO META... EN... LA BOLSA?
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Sí, sí.
- Lotz: ¡Entendido! ¡Para dentro! ¡Esto está chupado! LO METO... EN LA... BOLSA.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡Ah! ¡Aaaaah!
- Lotz: ¿Qué? ¿Ocurre algo?
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡¿Quién va?!
- Lotz: ¿Qué? ¿Ahí? ¿Detrás de mí? ¿HAY ALGUIEN... DETRÁS... DE MÍ?¡Aaaaaaaaaaah!
*Alguien golpea a Lotz. Es el caballero negro*
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡Lotz! ¡No! ¡Suéltalo!
- Caballero Negro: Deja de gritar o tu padre morirá.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Hermano...
*Cambio de escena. En el castillo de Crimea*
- Ashnard: ¡Vuelve el hijo pródigo!
- Caballero Negro: Tengo aquello que solicitasteis.
- Ashnard: Veamos.
- Caballero Negro: Por aquí.
*El caballero negro lleva a Ashnard a donde se encuentra Leanne*
- Ashnard: La realeza del clan de la garza es toda muy parecida entre sí. Las similitudes son... intrigantes.
- Caballero Negro: Tengo entendido que no es el primero que tenéis en vuestro poder.
- Ashnard: En efecto. A la otra quise obligarla a liberar al dios oscuro, pero se puso enferma y murió. Un desperdicio. Son unas criaturas extremadamente frágiles, las garzas. Tendría que haberla matado al principio para no perder el tiempo.
- Caballero Negro: Quizás a esta pudiéramos tratarla con más gentileza... No ha resultado nada sencillo capturarla.
- Ashnard: Para ser tú, la verdad es que llevó su tiempo.
- Caballero Negro: No ha sido nada fácil burlar la aguda vista del rey de los halcones. Se necesita mucha planificación.
- Ashnard: ¡Ja! ¡No me vengas con esas! Sé que te sirves de ese polvo mágico para trasladarte de un sitio a otro.
- Caballero Negro: Los polvos me dejan sin energías. Prefiero no usarlos a no ser que sea imprescindible.
- Ashnard: Eres todo un enigma... Todo lo que posees tiene poderes mágicos, además de una procedencia dudosa.
- Caballero Negro: La armadura que os regalé... ¿es de vuestro agrado?
- Ashnard: Sí, lo es. Mi montura Rajaion y esta armadura que anula los ataques enemigos... Justo lo que necesitaba. Son posesiones dignas de mí. Y ahora también me pertenecen el medallón y el galdr.
- Caballero Negro: ¿Reviviréis al dios pronto?
- Ashnard: Veremos... Las condiciones no son adversas. Pero... ¿por cuánto tiempo? Bah, mientras todas mis piezas estén en el tablero, el plan funcionará. ¡Pronto reinaré en el mundo entero!
*Cambio de escena. de regreso en Phoenicis*
- Tibarn: ¿Qué? ¿Qué ha ocurrido?
- Lotz: Majestad...
- Tibarn: ¡Lotz! ¡Aguanta!
- Lotz: Lo... siento... mucho... La... princesa...
- Tibarn: ¿Quién? ¿Quién ha sido el traidor malnacido que te ha hecho esto?
- Lotz: Un caballero... de armadura negra... Aaah... Nnng...
*Lotz se desmaya*
- Tibarn: ¡Lotz! ¡No!Maldito seas, ¡Daein! Perros traidores. Está bien; si queréis hacer las cosas por las malas, vais a saber quién soy...

 

» Conversaciones de la base
- Soren: Ike, el informe de la última batalla está listo.

- *Si hubo bajas*:
- Ike: Ajá.

- *Si no hubo bajas*:
- Soren: No ha habido muertos ni heridos graves. Hemos luchado bien.

Al terminar el reporte:
- Soren: Es todo. Con tu permiso, me retiro.


[Niño]
- Niño: ¡Disculpad! ¿Vais a adentraros en las montañas? ¡Hay muchos soldados de negro acampados!Ellos... asesinaron a mi padre y quemaron nuestra aldea. ¿Subís allí a ocuparos de ellos? ¡Por favor! ¡Hacedlo! Mi madre, mi hermana y yo no tenemos adónde ir. Solo la cabaña de las montañas.
- Ike: Entiendo. Nos ocuparemos de ellos. Mejor será que esperes aquí.
- Niño: ¡Sí! ¡Dadles su merecido! ¡Un momento! También les oí hablar. Dijeron que si alguien subía la montaña en fila, les cogerían a todos al mismo tiempo. O algo así.
- Ike: ¿En serio? Muchas gracias, nos has sido de mucha ayuda.
- Niño: ¡Suerte! ¡Vengad a mi padre! ¡Acabad con todos!

[Bastian]
- Ike: Disculpa, ¿tienes un momento?
- Bastian: ¡Pero si sois el mismísimo Ike! Decidme, ¿qué queréis de mí?
- Ike: En realidad, solo quería hablar. Siempre intento hablar con los miembros de mi ejército cuando puedo.
- Bastian: Una muy buena idea. Muchos generales dan por hecho que sus soldados siempre estarán dispuestos a morir por ellos. Si se gana, todo es una balsa de aceite. Pero si no, empiezan los problemas. Los soldados empiezan a cuestionarle... Comparto vuestro punto de vista.
- Ike: Esto... Sí. Escucha, yo...
- Bastian: Sin embargo, vos marcháis con vuestros soldados, compartís sus historias y siempre les escucháis. ¡Hurra!A decir verdad, al principio temía vuestro nombre y me limitaba a estudiaros. Creí que me encontraría a un bruto cruel y despiadado solo preocupado de él mismo y de su riqueza. Si hubiese sido así, quizás hubieseis sufrido un accidente alguna noche... Sin embargo, ¿qué me he encontrado? Un hombre noble y puro. Alguien sin igual.
- Ike: ...
*Se queda dormido*
- Bastian: ¿General?
- Ike: Zzz... ¿Dónde? ¿Qué? Lo siento... Debo de haberme quedado dormido. ¿Qué decías?
- Bastian: Comandante, estáis agotado y ni cuenta os dais. Si os apetece, estaba a punto de echar un trago. Una bebida caliente y agradable al gusto...
- Ike: ¿Te refieres a un té? Entonces acepto encantado. Porque hablas de té, ¿no? Y disculpa por adelantado si me quedo dormido de nuevo, estoy muy cansado.
- Bastian: ¡Me llenáis de alegría! Os obsequiaré con un par de historias o poemas mientras bebemos.

[Hombre]
- Largo: Oye, ¡pequeño! Tengo algo importante que tratar con el general de este ejército. Dale un mensaje.
- Ike: ¿Cuál?
- Largo: Mi nombre es Largo, un bárbaro famoso en el mundo entero.
- Ike: Un bárbaro famoso en el mundo entero... No es un título muy halagador...
- Largo: ¿Es que acaso dudas de mí? ¿De mi fuerza? ¡Puedo vencer a un tigre solo con mis manos! ¿Qué me dices?
- Ike: Que no sé si creerte.
- Largo: ¿Crees que te tomo el pelo? Haz que tu general me contrate y te lo demostraré. Podréis decidir lo que me pagaréis tras verme en acción. Pero debo advertiros que si no me parece suficiente oro, me iré.
- Ike: ¿Cómo? Esto me suena de algo... Aunque al menos muestras confianza en ti mismo.
- Largo: Como dije, un bárbaro famoso en el mundo entero. Mira cómo doblo esta lanza.
¡¡¡Grrrrrrrrr!!!
- Ike: ...

*Aparece la opción de contratar o no*

*Si contratas a Largo*
- Ike: De acuerdo, contratado.
- Largo: ¡Sí! Pero, ¿qué tal si me llevas a ver a tu general?
- Ike: Yo soy el general.
- Largo: ¿Qué? ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja! Muy buena. ¡Eres muy gracioso! ¡Ja, ja, ja, ja! En serio, ¿dónde está la tienda del general?
- Ike: ...
*Aparece Calill*
- Calill: ¿Largo?
- Largo: ¡Calill! Sabía que te encontraría aquí. ¿Qué tal? No tienes mal aspecto.
- Calill: ¿Has venido a buscarme? Lo siento, mi contrato no expira hasta dentro de un tiempo.
- Largo: Ya, ya me lo imaginaba. Por eso quiero unirme a tu ejército.
- Calill: ¿Qué? General Ike, ¿lo vas a contratar de verdad?
- Ike: Efectivamente.
- Largo: ¿Qué? ¿De verdad tú eres el general? ¡Ja, ja, ja! ¡Acabo de hacer el mayor ridículo de mi vida! Lo siento si te he ofendido, pequeño.
- Calill: Oh... Es un poco payasete. Pero no es mal guerrero. Después de todo, es un bárbaro...
- Ike: "Conocido en el mundo entero." Eso he oído.
- Calill: Mató a un tigre con las manos. ¿O fue a dos?
- Largo: ¡Ja, ja, ja! ¡Qué aventura aquella!
- Ike: En fin...

*Si no contratas a Largo*
- Ike: Lo siento, pero no puedo contratarte. Ya tenemos suficientes soldados con hachas.
- Largo: ¿En serio? Entiendo. No te guardo rencor, pequeño. Espero que tengas mucha suerte. Y nada de lamentos, resérvalos para los caídos en la batalla.T>3
- Ike: De acuerdo...

[Hombre] (Mismo diálogo, pero Ike directamente rechaza a Largo. Confirmar a qué se debe) +++
- Largo: Oye, ¡pequeño! Tengo algo importante que tratar con el general de este ejército. Dale un mensaje.
- Ike: ¿Cuál?
- Largo: Mi nombre es Largo, un bárbaro famoso en el mundo entero.
- Ike: Un bárbaro famoso en el mundo entero... No es un título muy halagador...
- Largo: ¿Es que acaso dudas de mí? ¿De mi fuerza? ¡Puedo vencer a un tigre solo con mis manos! ¿Qué me dices?
- Ike: Que no sé si creerte.
- Largo: ¿Crees que te tomo el pelo? Haz que tu general me contrate y te lo demostraré. Podréis decidir lo que me pagaréis tras verme en acción. Pero debo advertiros que si no me parece suficiente oro, me iré.
- Ike: ¿Cómo? Esto me suena de algo... Aunque al menos muestras confianza en ti mismo.
- Largo: Como dije, un bárbaro famoso en el mundo entero. Mira cómo doblo esta lanza.
¡¡¡Grrrrrrrrr!!!
- Ike: Lo siento, pero no puedo contratarte. Ya tenemos suficientes soldados con hachas.
- Largo: ¿En serio? Entiendo. No te guardo rencor, pequeño. Espero que tengas mucha suerte. Y nada de lamentos, resérvalos para los caídos en la batalla.
- Ike: De acuerdo...

 

» Al salir de la base
- Ike: ¡Ranulf! ¿Dónde está acampado el ejército de Gallia?
- Ranulf: Detrás de esas montañas.
- Ike: Así que por fin vamos a unir nuestras fuerzas...
- Ranulf: Los informes dicen que el rey Ashnard está concentrando sus huestes en la capital. Ciertamente, habrá que colaborar.
*Aparece Soren*
- Soren: ¡Ike! ¡En esa montaña nos han preparado una emboscada!
- Ike: Mmm... Si probamos a rodearla, ¿cuánto tiempo perderemos?
- Soren: Por lo menos un par de días.
- Ike: En ese caso, tenemos que atravesarla, ¿no?
- Soren: De acuerdo.
- Ranulf: Un segundo, ¿nadie va a llevar la contraria, para variar?
*Cambio de escena. En lo alto del risco, un soldado llega a informar*
- Soldado: El enemigo se acerca.
- Gromell: ¡Escuchad! Dejad que se acerquen lo máximo posible antes de arrojar las rocas. No debemos dejar que los crimeos se reúnan con el ejército de subhumanos.
*A los pies del risco*
- Titania: El enemigo está acampado en la cima del risco. Me pregunto qué trampa tendrán preparada.
- Ike: Esas rocas no han llegado ahí arriba por su propio pie... ¿Se atreverán a lanzárnoslas?
- Soren: Aunque es un plan simple, el estrecho sendero hará casi imposible esquivar las rocas. Creo que su plan será eficaz...
- Ike: Entonces...
*Ranulf interviene*
- Ranulf: "¡Subamos la montaña a paso ligero y acabemos con el comandante enemigo!" ¿No?
- Ike: Sí... ¿Cómo lo has...?
- Ranulf: Si es que soy un genio...
- Soren: En realidad, ese es el mejor plan. Hay que esquivar las rocas, llegar a la cima y acabar con su líder tan rápido como podamos.
- Ike: De acuerdo. ¡Adelante!

 

» Durante la batalla
[Lucha contra Gromell]
- Gromell: ¡Maldita sea! Así que habéis llegado hasta aquí... ¡Pero no pasaréis!

[Cuando Ike lucha contra Gromell]
- Gromell: Conocíais nuestra posición... Sin embargo, ¡habéis atacado! ¡Lamentaréis tanta temeridad!
- Ike: Lo siento, pero en estos momentos creo que tú tienes que lamentar más que yo.

[Cuando un Laguz de Gallia lucha contra Gromell]
- Gromell: ¿Subhumanos? ¿Se han reunido ya con el ejército de Gallia? No, no es posible. ¡Tengo que vencer! ¡Ahora o nunca!

[Cuando un Laguz de Phoenicis lucha contra Gromell]
- Gromell: Malditos pájaros... ¿Creéis que sois libres de volar a vuestro antojo? ¡Os arrancaré las plumas una a una!

[Cuando Tauroneo lucha contra Gromell]
- Gromell: ¡TÚ! ¡Vergüenza del ejército de Daein! Te ejecutaré aquí y ahora por tu traición.

[Cuando Haar lucha contra Gromell]
- Gromell: ¡Uno de los hombres de Shiharam! Traicionaste a tu país dos veces, cobarde. ¡Ha llegado tu hora!

[Cuando Jill lucha contra Gromell]
- Gromell: ¡Qué! ¿Así que eres la hija de Shiharam? Puede que montes un wyvern como tu padre, pero no sabes nada del honor de un caballero de verdad.

[Cuando Ike lucha contra Gromell]
- Gromell: Un jinete de pegaso de Begnion... ¡Qué sorpresa! Demostraré que las fuerzas aladas de Daein no tienen rival.

[Cuando Reyson lucha contra Gromell]
- Gromell: Ahí viene otro pajarito... Qué belleza... No parece de este mundo... ¡Porque es un subhumano! Muere, ¡perro mestizo!

[Al vencer a Gromell]
- Gromell: Je, je, je. Ja, ja, ja... Ilusos. No venceréis. Nadie puede derrotar a nuestro poderoso rey... Noooo...

 

» Después de la batalla
- Ike: ¿Eso es todo?
- Ranulf: Parecían más numerosos desde ahí abajo.
*Más arriba del risco aparecen unos soldados de Daein*
- Soldado: ¡Eres nuestro! ¡Ahora te vas a comer esas rocas una a una!
*Elincia se da cuenta*
- Elincia: ¡Nooo!
- Ike: ¡Arriba! ¡Cuidado!
*Repentinamente un halcón aparece y los derriba*
- Tibarn: ¿Os echo una mano?
- Reyson: ¡Tibarn! ¡Has venido!
- Tibarn: Saludos, Reyson. También para vosotros, guerreros de Crimea.
- Ike: ¿Cómo es que estás aquí?
- Tibarn: Pensé que os vendría bien una mano...
- Ike: Eso está bien, pero... ¿ha ocurrido algo? Vuestra ayuda es toda una sorpresa.
- Reyson: Yo la pedí. Nuestro objetivo es derrotar a Daein, así que cuanto más fuertes seamos, mejor.
- Ike: ¿Eso es todo?
- Tibarn: Sí y no. Hay algo más. Hay otro motivo que me ha traído aquí.
- Reyson: ¿Qué? ¿Cuál?
- Tibarn: Enseguida. Pero, primero, reunámonos con el rey de los leones. Nos espera al pie de la montaña.
- Ike: De acuerdo. Vayamos todos. Bajemos de esta cima y descansemos abajo.
*Cambio de escena. En el campamento Laguz*
- Elincia: ¡Rey Caineghis! Es un honor veros de nuevo.
- Caineghis: Dejad que os felicite antes de nada. Habéis hecho un retorno triunfal, princesa Elincia.
- Elincia: Gracias. Y gracias también por conseguir que el reino de Gallia se una a nuestra causa. Vuestra presencia me da ánimos.
- Caineghis: Desde que nos vimos por última vez, habéis cosechado muchas victorias. Para ser sincero, estoy sorprendido.
- Elincia: No... En realidad el mérito no es mío.Ike y sus hombres han estado siempre a mi lado. Gracias a ellos ahora puedo volver a casa.
- Caineghis: Sí, estoy al tanto de todo. De lo ocurrido en Begnion y también en Daein.
- Elincia: Sobre eso... Nasir...
*Tibarn interrumpe la plática*
- Tibarn: ¡Rey de Gallia! ¡Princesa de Crimea! Mis humildes disculpas por haberos interrumpido, pero hay algo sobre lo que debemos hablar. Por favor, aproximaos...
*Cambio de escena. En en el interior de una carpa*
- Caineghis: Así que esta gente estuvo en la batalla anterior, ¿no?
- Elincia: Así es.
- Tibarn: ¿Y qué hay de esos niños? Ellos no tomaron parte, ¿no?
- Soren: ¿Niños?
- Mist: Esto...
- Ike: Este es Soren. Es mi estratega. Y esta es mi hermana, Mist. Antes de comenzar este consejo de guerra, hay algo que debo compartir con vosotros... Algo que tiene que ver con mis padres. Ni mi propia hermana sabe esto, pero quizás sea hora de que se entere. Por eso nos acompaña.
- Tibarn: De acuerdo. Continúa.
- Ike: Todo comienza cuando nos encontramos a la princesa Elincia y la escoltamos a través de los bosques de Gallia...
*Ike les cuenta sobre su padre y el medallón*
- Ike: Y eso es todo lo que sé.
- Mist: Padre... Él... Así es cómo... ¿Madre? Eso... es mentira...
- Titania: Mist... Quizás quieras irte...
- Mist: No... No... Estoy bien. Bien... Solo estoy algo confundida...
- Titania: Mist...
- Ike: ...
- Caineghis: Así que es eso...
- Tibarn: Nunca se ha tratado de algo entre Crimea y Daein, había algo más en juego.
- Elincia: ¿Qué pretende el rey Ashnard? ¡Incluso ha perdido su propio país!
- Caineghis: Hace 20 años, quiso liberar al dios oscuro del medallón. Sin embargo, Greil y Elena pudieron impedirlo.
- Ike: ¿Qué clase de ser es el dios oscuro? ¿Qué ocurriría si fuese liberado?
- Caineghis: Me temo que provocaría algún desastre natural, tal y como sucedió hace 800 años. Entonces, todo el mundo, salvo Tellius, quedó sumergido bajo los mares.
- Elincia: ¿Es eso cierto? Creía que no era más que una leyenda.
- Caineghis: Tenemos un testigo directo: el rey Deghinsea de Goldoa. Él y otros héroes lucharon junto a la diosa para derrotar al señor oscuro.
- Elincia: ¿El rey de Goldoa fue uno de los héroes legendarios? Pero... Todavía vive...
- Tibarn: El rey es un fósil viviente y tan terco como hace 500 años. Ha intentado controlarnos durante mucho tiempo, siempre con la misma cantinela. "No avivéis las llamas de la guerra. Mientras exista el medallón de Lehran, no debe haber una guerra que abarque todo el continente."
- Soren: ¿"Jamás comencéis una guerra"? Es posible que... Puede que haya más de una manera de liberar al dios oscuro.
- Tibarn: ¡Vaya! Has acertado. Eso es justo lo que dice el viejo rey de los dragones. Sin embargo, no hay certeza. Ahora mismo hay una guerra, ¿dónde está entonces el dios oscuro?
- Soren: ¿Podría ser que...? Puede que finalmente haya adivinado lo que se propone Ashnard.
- Ike: ¿De verdad?
- Soren: El rey de Goldoa dijo que un conflicto podría liberar al dios oscuro. Imaginad que una guerra tenga ese efecto en el medallón sin importar dónde se encuentre o quién lo posea. Pongamos que el rey de Daein también piensa esto. Casi puedo oírle... "¿Dónde está el ascua que prenderá mi fuego?" La respuesta es fácil de imaginar. Pero aún necesitaba probar su teoría. Así que atacó Crimea. Tenía que ser Crimea, ya que Begnion era demasiado grande y poderoso. Sin embargo, Crimea es más conocida por su cultura que por su poderío militar. Con buen criterio, el rey de Daein pensó que una invasión por sorpresa les proporcionaría una victoria fácil y sin demasiadas bajas. Crimea fue una presa fácil.
- Elincia: ...
- Soren: Además, el rey Ramon no odiaba a los laguz. Supongo que eso también tendría que ver. Si las cosas le salían bien, el conflicto acabaría por afectar a Gallia, aliado de Crimea, y la guerra se extendería. Primero Crimea, luego Gallia... Y, finalmente, también Begnion. El poder de Daein aumentaría, y el odio y el descontento se extenderían por el continente. Hasta llegar al medallón.
- Ike: ¿Así que piensas que el rey de Daein quiere liberar al dios?
- Soren: Al menos, ese es uno de sus objetivos. No creo que quepa duda.
- Caineghis: Lo que quiere decir que nuestro plan de atacar la capital es lo que él tenía previsto, ¿no? Es justo lo que necesita para despertar al dios.
- Tibarn: Aunque sea cierto, es demasiado tarde. Ya no hay marcha atrás.
- Ike: Tenemos que aplastar al rey y librarnos de él de una vez por todas.
- Caineghis: Es cierto. No tenemos elección.
- Reyson: Si tuviésemos el medallón...
- Titania: ¿Qué ocurre, Reyson? ¿Se te ocurre alguna forma de evitar todo esto?
- Reyson: Nosotros, los descendientes de Lehran, tenemos un don... A través del poder del galdr, tenemos la habilidad de anular la influencia oscura del dios del medallón. Incluso aunque la batalla tuviese lugar, puede que sea capaz de...
- Mist: ¡Lo siento! ¡Por mi culpa el medallón no está en nuestro poder!
- Ike: ¡Mist! Te dije que no fue tu culpa, ¿no es así?
- Mist: Pero...
- Elincia: No es por tu culpa, Mist. Yo sé que siempre tenías el medallón a mano. Me contaste que era un recuerdo de tu madre y que siempre sabías dónde estaba, ¿no? Nadie te echa la culpa de lo que ocurrió. Así que deja de martirizarte, ¿de acuerdo?
- Mist: Princesa Elincia...
- Ranulf: Tiene razón. Además, el dios puede ser liberado sin importar dónde está el medallón.
- Mist: Gracias, Ranulf.
- Tibarn: De acuerdo... Es hora de deciros algo... ¡Reyson!
- Reyson: ¿Sí?
- Tibarn: Lo siento.
- Reyson: ¿Por qué?
- Tibarn: Leanne ha sido secuestrada. Puede que sea obra de Daein.
- Reyson: No puede ser...
- Ike: ¿Por qué Leanne? El galdr solo sirve si es Altina la que lo canta. ¿No es así?
- Reyson: Pero Ashnard no lo sabe.
- Ike: Oh no...
- Ranulf: ¡Qué desastre! ¿No podemos tener buenas noticias por una vez?
- Tibarn: ...
- Ike: ...

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