Capitulo 9: En Gallia

» En la Base
- Soren: Buenos días, Ike. ¿Tienes un momento? Quisiera hablar contigo.
- Ike: Dime, Soren. ¿De que se trata?
- Soren: De nuestro gastos, de nuestra capacidad para luchar, de nuestro estado físico... vaya, de lo que deberías estar al corriente.
- Ike: Ah, bien. Entiendo que estar al tanto de eso también forma parte de mi trabajo. De acuerdo. Entonces, Cuéntame.
- Soren: Muy bien.

*Se muestra informe*

- Soren: Y eso es todo...
- Ike: Creo que más o menos lo he entendido.
- Soren: A partir de ahora te ofreceré un informe antes de cada batalla. Espero que te sea de utilidad.
- Ike: Seguro que sí. Muchas gracias. Confió en ti para estar bien informado.
- Soren: Déjalo en mis manos. Lo haré lo mejor que pueda. Ahora, con tu permiso...


» Conversaciones de la base

[Soren *]
- Soren: Hmmm...
- Ike: ¿Qué tal, Soren? ¿Ya has terminado de preparar tu equipaje?
- Soren: Si, todo está a punto.
- Ike: Solo llevas unas pocas mudas y algunos libros de magia. No es tanto equipaje como el mío, pero veo que tú también vas ligero
- Soren: No soporto tener que cargar a cuestas objetos que en realidad no necesito.
- Ike: Yo tampoco. Por lo menos en eso nos parecemos.
- Soren: Tal vez...
- Ike: Oye, ¿en serio que no te pasa nada? Porque te veo con un rostro muy triste.
- Soren: Bueno, eh... No... No es nada... No te preocupes, no es nada importante. A propósito... ¿No te parece que el resto está tardando demasiado? ¿Te importa que vaya a ver qué ocurre?
- Ike: Soren... No le des más vueltas.
- Soren: ¿Cómo?
- Ike: Al salir fuera y notar en la piel la calidez de los rayos de sol puedo sentirlo, ¿sabes? Puedo sentir que estoy vivo. Puedo sentir que tengo amigos de confianza. Ese es el estímulo que me impulsa a seguir adelante..., aunque espero por nuestro bien que no se trate de una falsa ilusión.
- Soren: ¡De ninguna manera! ¡Jamás!
- Ike: Bien, pues entonces sigamos como hasta ahora. No es que no tengamos preocupaciones, que las tenemos. Pero en lugar de acobardarnos, tenemos que hacernos fuertes ante el peligro y caminar con firmeza. ¿ Entendido?
- Soren: Entendido.

[Mist *]
- Mist: Hola, hermanito... ¡Buenos días!
- Ike: Ah, Hola. ¿Cómo estás?
- Mist: Te mentiría si te digo que estoy bien. Pero al menos intento no ponerme triste.
Ayer me sentía confusa...
- Mist: Pero cuando me he levantado esta mañana, he visto el cielo azul, y entonces he dado gracias por estar viva. Los rayos del sol eran tan cálidos como siempre, pero por algún motivo he notado que la de hoy era una calidez especial. Y por eso casi me han entrado ganas de echarme a llorar...
- Ike: Oh, Mist...
- Mist: Por papá y por mamá. Tenemos que vivir por ellos, sin olvidarnos nunca de su recuerdo. Aunque me ponga a llorar de la pena que siento por ellos, resistiré.
- Ike: Sí. Te doy toda la razón. Y además, siempre tendrás todo mi apoyo.
- Mist: ¡Muchas gracias! ¡Oh, pero qué tarde es! ¡Tengo que darme prisa! ¡Nos veremos luego, hermanito!

* Se marcha Mist*

- Ike: ¡Venga, Mist! ¡No tardes mucho, que ya va siendo hora de irnos!

[Oscar *]
- Oscar: Buenos días, ike. ¿Cómo te encuentras esta mañana? Porque terminarías destrozado después del combate de anoche.
- Ike: Ah, eres tú. Buenos días. Pues sí, tienes razón. Me duelen todos los músculos del cuerpo. Pero ya me iré recuperando.
- Oscar: Yo también estoy igual. Esta mañana me ha costado mucho levantarme. Tenía todos los huesos molidos. Pero seguimos vivos... Seguimos vivos y eso es lo que importa. Si no hubiera sido por los enviados de Gallia, no estaríamos aquí para contarlo.
- Ike: Tú lo has dicho...
- Oscar: Ike, no sé exactamente cómo debes sentirte ahora. Pero deberías tener bien presente lo que sucedió anoche. Los hombres contra los que luchamos eran profesionales bien entrenados, dirigidos por un general poderoso...; aunque no invencible.
- Ike: ¿Me estás diciendo que siguen unas ciertas reglas? ¿Unas pautas de actuación previsibles? De ser así, podemos estudiar su comportamiento en detalle para encontrar su punto débil y derrotarlos la próxima vez.
- Oscar: ¡Sí, señor!
- Ike: ¿Cómo?
- Oscar: Perdona. Al oírte hablar así me he acordado del comandante Greil y me he dejado llevar por la emoción.
- Ike: Al fin y al cabo soy su hijo, así que es normal que me parezca, ¿no?
- Oscar: No es precisamente un parecido físico el que he notado, sino más bien otra cosa.
No sabría cómo explicártelo...
- Ike: ¿Eh?
- Oscar: Ja, ja, ja. Perdona. Esto que te he dicho te habrá parecido una tontería.
- Ike: ¿Oscar?
- Oscar: Dime.
- Ike: ¿Te importaría acompañarme a partir de ahora en mis entrenamientos? Con tu colaboración podría familiarizarme con el estilo de lucha de los caballeros.
- Oscar: Por supuesto. Si hay algo en lo que pueda ayudarte, tú solo tienes que pedirlo.

[Mia *]
- Mia: ¡Ah! ¡Buenos días, jefe!
- Ike: Buenos días. ¿ya estás preparada?
- Mia: ¡Todo a punto! No importa lo tarde que me ve vaya a dormir, yo siempre me levanto muy temprano. Por eso ya he tenido tiempo de recoger mis cosas esta mañana.
- Ike: Lo siento... Vamos, el meterte en este trajín tan de repente...
- Mia: Oh, no pasa nada. Además, tú te has llevado la peor parte.
- Ike: Eso tendría que decírtelo yo a ti. Porque no habrá sido fácil unirte a una banda de forajidos perseguidos para luchar día sí y día también.
- Mia: Ah, a eso ya estoy acostumbrada...
- Ike: Te viste obligada a luchar con nosotros por una casualidad del destino y no por tu propia voluntad. Si estabas en deuda con mi padre, ya no tienes por qué preocuparte más por ello, Si quieres irte, no te lo impediré.
- Mia: Aaaah...
- Ike: "Aaaah..." ¿Qué?
- Mia: Aaah... Quería decir que en momentos como este me quedo sin palabras, sin saber qué decir... Pero bueno... ¡qué diantre! Ayer..., en medio del folló... vi que luchabas como un hombre, sin ninguna intención de rendirte. Entonces me di cuenta de lo formidable que eres, de que merece la pena quedarse a tu lado... ¡Y ya me he decidido!
- Ike: Bueno, si tú lo quieres...
- Mia: Pues ya lo sabes. Y que no se te ocurra decirme que me vaya, ¿eh? ¡No te arrepentirás de tenerme entre vosotros!
- Ike: De acuerdo. Me alegro de contar con alguien más en nuestras filas.
- Mia: ¡No os defraudaré!

[Mordecai *]
- Mordecai: Ike. ¿Preparados? ¿Salimos?
- Ike: Estamos tardando más de lo que me pensaba en un primer momento. Siento hacero esperar tanto.
- Mordecai: Ya veo. Entonces hablaré contigo para pasar rato. Grrr... ¿Tú me entiendes? Mis palabras... ¿ son buenas para ti?
- Ike: Sí, claro. Te entiendo sin problemas.
- Mordecai: Entonces, bien, Mordecai no conoce bien el idioma de los beorcs. Es difícil.
- Ike: ¿En qué idioma hablas normalmente?
- Mordecai: En mi tribu no necesitamos palabras. Todo se dice con gestos y con... con...
¿cómo es? ¿ Aullidos?
- Ike: Parece práctico.
- Mordecai: Sí... pero con esta lengua no podemos hablar con otras tribus. Y eso no es bueno, no. Por eso hay que aprender este idioma moderno.
- Ike: ¿Es que no basta con poder hablar con los otros miembros de tu tribu?
- Mordecai: ¡No! Si hay un peligro entre tribus..., se puede hablar para evitar peleas que no hacen falta. Así que es bueno saber idioma de otra tribu para hablar.
- Ike: Hmmm... ¿Usar las palabras para evitar una lucha innecesaria? Bueno, es una posibilidad.


» Al salir de la base
*En las costas de (Gallia)*
- Titania: Este lugar me trae muchos recuerdos.. No ha cambiado en absoluto.
- Ike: ¿Ya habías estado antes en Gallia?
- Titania: Sí, pero hace mucho tiempo... Cuando aún pertenecía al ejército de Crimea. Me inscribí en un programa de intercambio de oficiales y pasé una temporada de instrucción en el palacio real de Gallia.
- Ike: Ah, claro... Por eso no te sorprendiste al ver a los laguz.
- Titania: Exactamente. Ah, es tan agradable sentir de nuevo la brisa marina... y el reflejo del sol...
Es como si el mar brillara con luz propia
- Ike: Ahora que lo pienso, mi padre ya sabia dónde se encontraba el castillo... Eso significa que ya había venido aquí antes. ¿No estaría contigo, por casualidad?
- Titania: Sí. Pero no éramos los únicos. Tú también has estado aquí antes, Ike.
- Ike: ¿Cómo?
- (?): ¡Ike!
- Titania: Es Mordecai. Será mejor que le atiendas.
- Ike: Sí, pero...
- Titania: Ya seguiremos con nuestra conversación luego, cuando estemos en el castillo.
- Ike: eso ha sonado muy misterioso...

* Se reúnen con el resto*

- Ike: Dime, Mordecai.
- Mordecai: ¿Vosotros os cansáis? ¿ Descansamos un poco?
- Ike: No, por nosotros no hace falta.
- Mordecai: Bueno.
- Lethe: Los beorcs sois una especie débil por naturaleza. Cualquier laguz que se precie de sus garras podría recorrer esta distancia de un solo brinco.
- Mordecai: ¡Lethe!
- Lethe: ¿¡Qué!? ¡Yo solo he dicho la verdad!
- Mordecai: Tú no eres educada. Vergüenza para rey de Gallia. y vergüenza para mí también.
- Lethe: ¡Te recuerdo que eres mi subordinado! ¡Ni se te ocurra hablarme de esa manera!
- Mordecai: Lo que está mal, está mal. Tú eres guerrera grande, Lethe. Pero con guerrero beorc también grande, tienes mala educación.
- Lethe: ¿¡Qué has dicho!?
- Ike: Vamos, vamos, un poco de calma. Ahora no es el momento de que discutáis.

* Lethe mira hacia otra direccion*

- Lethe: ¿Mordecai?
- Mordecai: Noto una presencia...
- Ike: ¿Una presencia?
- Mordecai: Un olor en el aire... Olor a hierro. Olor de beorcs con espadas y armaduras. Muchos. Con muchas armas.
- Ike: ¿Estás seguro?

* Llegan soldados de Daein*

- Soldado: ¡General Kotaff! Los mercenarios de Crimea se han introducido en nuestra zona de operaciones.
- Kotaff: ¡Ja! Ya son nuestros. ¡Movilizad hasta el último hombre! ¡Hay que detenerlos aquí y ahora!

* Fuerte de Tatana*

- Soren: Armaduras negras... Eso significa que son soldados de Daein.
- Ike: ¿Insinúas que todavia quedan fuerzas invasoras en el interior de Gallia?
- Lethe: Malditos perros rastreros... No consentiré qu se pasen por los bosques de Gallia como si estuvieran por su casa.
- Mordecai: Grrr... Enel castillo al sur. Dentro hay muchos beorcs. Huelo el hierro de las armas desde aquí.
- Ike: Esto no me gusta nada... ¡Titania, ordena a todo el mundo que se reúna!
- Titania: ¡De acuerdo!

* Se va Titania*

- Lethe: ¿Y ahora qué?
- Ike: ¿Qué quieres decir?
- Lethe: Si quieres enfrentarte a los soldados de Daein, Bastará con que te dirijas al castillo en ruinas que hay al sur de aquí. Pero como seguramente preferirás huir, tambien podemos tomar un camino alternativo y esquivarlos.
- Ike: Vamos a luchar.
- Lethe: ¡Oh!
- Ike: A veces es mejor huir. Pero ahora no pienso perder.
- Lethe: Ya lo veo.
- Mordecai: Mordecai también luchar.
- Ike: Será estupendo contar con tu ayuda.

* Se marchan Lethe y Mordecai*

* Llega Titania*

- Titania: ¡Ya estamos todos a punto, Ike!
- Ike: ¡Pues entonces, allá vamos! Eso sí, antes...

* Aparece Muston y Jorge *

- Ike: me gustaría que os llevaseis a Mist y Rolf y corráis a refugiaros en la retaguardia.
- Muston: Como tú ordenes, muchacho.
- Jorge: ¡Id con cuidado!

* Se marchan Muston y Jorge *

* Aparece Soren y Titania*

- Ike: ¡Los que estéis en condiciones de luchar, tomad vuestras armas! ¡En marcha, mercenarios de Greil!


» Durante la batalla
[Al terminar la preparación]
*Mist llega Corriendo*

- Mist: ¡Hermanito!
- Ike: ¡He dicho que Rolf y tú os quedéis atrás, en un lugar seguro! ¡No vengáis al frente, pase lo que pase!
- Mist: ¡De eso nada! Rolf y yo lucharemos... Lucharemos con vosotros.
- Ike: ¿Que vais a luchar? No. De ninguna manera. Además..., si para empeza, ni tan siquiera sabéis usar armas.
- Mist: ¡Pero tengo esto!
- Ike: ¿Un bastón curativo?
- Mist: ¡Le insistí a Rhys para que me enseñara a usarlo! ¡Con esto puedo curar heridas! Bueno, de momentos solo heridas pequeñas, pero...
- Ike: ¿Heridas pequeñas? ¡Ja! ¿Y en esas condiciones piensas que te voy a dejar luchar a nuestro lado? ¡Vamos!

* Llega Rolf corriendo*

- Boyd: ¡Rolf, enano! Guárdate las gamberrada para otro momento.
- Rolf: ¡Yo también lucharé con vosotros! ¡Me he vuelto muy hábil con el arco!
- Boyd: ¿De verdad? ¡Pues eso es nuevo! ¿Es la mejor mentira que has sabido inventarte?
- Rolf: ¡No es mentira!
- Mist: ¡Dice la verdad! No está mintiendo.
- Boyd: ¡Claro que miente!
- Ike: ¿De qué hablas, Mist?
- Mist: Rolf siempre está practicando con su arco. ¡Y se ha vuelto muy hábil, de verdad! ¿A que sí?
- Rolf: ¡Si!
- Ike: ¿Y cuándo has aprendido a usar un arco?
- Rolf: A ver. Eh... Ah... Su-supongo que he aprendido... nauralmente.
- Boyd: ¿Naturalmente? ¡Mira, niño, deja de soltar mentiras o te voy a dar! ¡No puedes tomar un arco y ponerte a disparar a tontas y a locas! ¡ Alguien tiene que enseñarte!
- Rolf: ¡A lo mejor es que soy un genio y por eso aprendo yo solo!
- Boyd: ¡Cierra el pico, mocoso!
- Mist: ¿Es que no te quieres enterar, Boyd?
- Rolf: ¡Eso, eso!
- Boyd: ¡Esto no tiene ni pies ni cabeza!
- Ike: Basta ya. Haced el favor de iros de aquí.
- Mist: ¡No! ¡Si nos vamos será para quedarnos sentados esperando y sufriendo por vosotros! ¡Y ya estamos cansados de esperar! ¡Queremos que nos deis la oportunidad de luchar!
- Ike: ¿Lo decís de verdad?
- Boyd: ¡Venga, Rolf! ¡Responde!
- Rolf: S-sí. ¡Estoy decidido a ir con vosotros!
- Boyd: Ah... ¿Qué se supone que tenemos que hacer con ellos, comandante novato?
- Ike: Nos los llevamos. Ahora no tenemos tiempo para seguir discutiendo si nos acompañan o no. Además, si los tenemos cerca, nos será más fácil protegerlos.
- Mist: ¿¡Lo dices en serio!?
- Rolf: ¡Muchas gracias, Ike! ¡No te arrepentirás!
- Boyd: ¡Eso espero, por tu bien!


[Al terminar el turno 1]
- Lethe: Por cierto...
- Ike: ¿Qué pasa?
- Lethe: Estaba pensando que si existe alguna tarea que quieras asignarnos, tampoco nos negaremos...
- Ike: ¿De que estás hablando?
- Lethe: ¡Vamos, abre las orejas! Te estoy diciendo que, si quieres, podemos seguir tus órdenes. Pero tienes que pedírnoslo.
- Ike: ¿De verdad? ¿ Seguro que vais a aceptar mis órdenes?
- Lethe: Para empezar, esto es un combate entre beorcs en el que nosotros no tenemos el menor interés. A menos que no nos formules una petición formal, no tenemos por qué involucrarnos. Eso dijo nuestro rey.
- Ike: Pero anoche...
- Lethe: Lode anoche... ¡Lo de anoche fue una emergencia!
- Mordecai: Vosotros estabais en gran peligro. Eso pensamos.
- Ike: Y pensasteis bien, por que estábamos en un grave peligro. Por eso os doy las gracias. De no ser por vosotros...
- Mordecai: De nada.
- Lethe: Hm...
- Mordecai: Muy bien, Ike. Entonces. ahora luchar juntos. Pero si tú no darnos ninguna orden, movemos libres ¿Estar bien asi?
- Ike: Ningún problema. Bien, Os deseo suerte a vosotros también.

[Al terminar el turno 3]
*Llega marcia*
- Marcia: Veamos... ¿Por dónde estarán? ¡Ah, ya los he encontrado!

[Al reclutar a Marcia]
- Marcia: ¡Ike!
- Ike: ¿¡Tú!? Pero si tú... Tú... Tú eres...
- Marcia: Exacto. ¡Soy yo, Marcia! ¿Recuerdas que tenemos una deuda pendiente?
¡La pagaré uniéndome a tu grupo!
- Ike: ¿Unirte a nosotros? Pero si yo pensaba que tú pertenecías a los caballeros de pegaso de Begnion...
- Marcia: ¿Y qué? Lo era, pero he abandonado el cuerpo. Bueno, ¿qué dices? ¿Vas a dejar que me una a vuestro grupo o qué?
¡Vamos, responde!
- Ike: ¿estás segura lo que dices? Mira, te seré sincero. Solo somos una triste banda de mercenarios. Tu sueldo sera una miseria en comparación con el que recibías hasta ahora.
- Marcia: ¡Me da igual! ¿Eso es que no me quieres a tu lado?
- Ike: No, no es eso. Solo quería avisarte de que aquí perderás casi todo lo que...
- Marcia: ¡Bah! ¿Perder, dices? Yo creo que aquí no voy a perder nada. Y pienso esforzarme más que nadie. ¿Vas a dejar que me una a la banda? ¡Venga, por favor!
- Ike: Bueno, si tantas ganas tienes, será cuestión de darte una oportunidad. Aunque ahora vamos muy necesitados, así que no tendrás ni un momento de descanso.
- Marcia: ¡Sí! ¡Estupendo! ¡ Tú solo dime que es lo que hay que hacer!

[Al terminar turno 4]
- Nedata: ¡Ar, ar, ar!
- Pirata: ¡Ar, ar, jo!
- Nedata: ¡Asaltamos barcos a pares en cualquier de los siete mares!
- Pirata: ¡Nos gusta tanto el dinero que lo pescamos por el mundo entero!
- Nedata: Y que se prepare el valiente que a nosotros venga y se enfrente...
¡Oye, tú! ¿Por qué no cantas?
- Pirata: ¡Fíjae en eso de ahí, Nedata! O me engañan los ojos o... ¿estás viendo lo mismo que yo?
- Nedata: ¡Jo, jo, jo! ¡Por todos los...! ¿Por qué hay una pelea entre humanos aquí en Gallia?
- Pirata: ¿No crees que estos tipos serán los que el rey envió para capturarnos y llevarse la recompensa?
- Nedata: ¡Juar, jar, jar! ¿ Una recompensa por nuestras cabezas?
- Pirata: ¿Será mejor que despleguemos las velas y nos retiremos a aguas más tranquilas?
- Nedata: ¡Y un cuerno! ¿Piensas que nos vamos a rajar ante esos cazarrecompensas de pacotilla? ¡Yo me voy a enseñarles lo que es bueno! ¡Van a saber lo que es un auténtico lobo de mar!
- Pirata: ¡Jar, jar, jar! ¡Bien dicho! ¿Sabes que? También me han entrado ganas de juerga. Me voy contigo.
- Nedata: ¡Juarr, juar, juar! ¡Pues tira p'alante!
- Pirata: ¡Tengo un hacha afilada... y sin bronca no soy nada!
- Nedata: ¡Jar, jar, jar!
- Pirata: ¡Jar, jar, jo!

[Visitar casa 1]
- Soldado: ¿Vosotros sois de Crimea, verdad? Lord Ranulf me ha hablado de vosotros. Seguramente ya os habréis dado cuenta de que el fuerte de Tatana ha caído a manos de las fuerzas invasoras de Daein. Id con mucho cuidado cuando os acerquéis a ellos, pues me consta que entre sus filas hay un peligroso mago. Nosotros los laguz sentimos un gran temor por la magia, en especial por la de fuego. Estoy esperando a que lleguen mis compañeros, y ,mientras tanto no puedo alejarme de este edificio. Sin embardo, puedo ayudaros con este objeto, que aumentará la resistencia mágica de quien lo use. Tomadlo, por favor.

[Visitar casa 2]
- Mujer: ¡Hiii! ¡Hu-hu-humanos! ¡Aaaaah!
- Visitante: ¿Eh?
- Mujer: ... ... ¡Oh, venga ya! ¡Es que no os dais cuenta? Me estoy haciendo la muerta... ¡Largaos de una vez! ¿Que por qué? Porque mi madre me contó que si me encontraba con un beorc, me hiciera la muerta y así me dejaría en paz. Pero eso no es verdad. ¿a que no? ¡Qué rabia! ¿ No, si ya lo sabia! No iba a ser tan fácil... Pues, entonces, llevaos esto ¡ Pero marchaos de una vez! ¡Deprisa! ¡Que yo odio a los humanos, y con vosotros no voy a hacer una excepción! ¡Grrrr!

[Lucha contra Nedata]
¡Nos gusta tanto el dinero que lo pescamos por el mundo entero!

*Nedata vs Ike*
- Nedata: ¡Jar, jar, jo!
- Ike: ¿Jar, jar... jo?
- Nedata: ¡Jo, jar, ja!
- Ike: Menuda banda de patanes.
- Nedata: ¡Vigila a quien llamas patán, enano mocoso y gañán!

[Al vencer a Nedata]
- Nedata: El terror de los siete mares... herido y muerto... por estos... lares...

[Lucha contra Kotaff]
¡La muerte es lo único que aguarda a los que osen enfrentarse a Daein!
¡Sufriréis el terror de mi venganza!

* Lethe vs Kotaff*
- Kotaff: ¡Bah! Así que a los subhumanos os ha dado por salir de la madriguera, ¿eh?
- Lethe: ¡Ahora sabrás lo que reciben a cambio los que se atreven a llamarnos con ese nombre ofensivo!

* Mordecai vs Kotaff*
- Kotaff: ¡Te estaba esperando, bestia subhumana! ¡Terminaré contigo aunque sea ensuciándome las manos!
- Mordecai: ¿"Bestia... subhumana"? ¡Grroaaaa!

* Ike vs Kotaff*
- Kotaff: ¿Tú eres el nuevo comandate? Pues ya me dirás con qué estratagemas cobardes embaucaste a mis soldados Está claro que debes haberlos engañado, porque es imposible que un mequetrefe como tú pueda derrotarlos.
- Ike: Habéis cometido un grave error al subestimarnos. ¿Es que no vais a aprender nunca? Si no reconocéis nuestra verdadera fuerza, jamás obtendréis la victoria.
- Kotaff: ¡Cállate, muchacho insolente! ¡No voy a perder ni un solo momento más hablando contigo!
- Ike: Tienes razón. ¡Basta de cháchara!

[Al vencer a Kotaff]
- Kotaff: Ah... Nnng... Hmpf... Esto es un... deshonor... a la patria...

 


» Después de la batalla

- Ike: Por lo pronto hemos derrotado a su comandante, pero seguimos ignorando sus objetivos.
- Titania: Nocreo que todo ese despliegue haya sido realizado con la intención de capturar a la princesa Elincia. Debe de haber algo más. Me pregunto si Daein no estará pensando en invadir el reino de Gallia, tras el éxito que ha tenido en la campaña de Crimea.
- Soren: Al margen de los motivos, el hecho indiscutible es que el ejército de Daein se ha adentrado en el territorio de Gallia. Bajo tales circunstancias, es una mera cuestion de tiempo que estalle el conflicto armado entre ambos reinos.
- Ike: Cuánta, cuánta guerra...
- Titania: Y teniendo en cuenta que esta sería una guerra entre beorcs y laguz, los otros reinos no podrían mantenerse en la neutralidad. ¿Es posible que Daein pretenda sembrar la destrucción en el continente a costa de satisfacer sus ambiciones? Eso comportaría sin duda que muchos habitantes de nuestro país se convirtieran en víctimas inocentes.
- Soren: Nosotros también tendremos que decantarnos por uno de los bandos.
- Titania: ¿Por uno de los bandos? ¡Nosotros jamás podríamos apoyar a Daein! ¡Eso es impensable!
- Soren: Pero nosotros somos humanos. ¿Qué sentido tendría aliarse con los laguz en una guerra contra otros humanos? ¡Eso sí que sería impensable!
- Ike: Beorcs y laguz...

* Llega Lethe*

- Lethe: Ya estáis discutiendo y haciendo planes sobre una guerra que ni tan siquiera ha empezado. Los berocs sois así de insensatos.
- Mordecai: ¡Lethe! ¡No puedes hablar así!
- Ike: ¿Mordecai? ¿Lethe? ¿Cuál es vuestra opinión sobre este asunto? ¿Creéis que se llegará a las armas?
- Lethe: Nuestras garras están afiladas y a punto para medirse con cualquier invasor. La guerra tendrá lugar si el rey así lo desea.
- Mordecai: A mí no me gusta la guerra... Solo trae dolor. Y tristeza.
- Ike: Esto no me gusta nada...
- Lethe: En cualquier caso, se terminó la discusión. Ya hemos perdido demasiado tiempo. Tenemos que llegar al siguiente campamento antes de que se haga de noche.
- Ike: ¿Queda mucho para llegar al palacio?
- Lethe: Teniendo en cuenta lo que dan de sí vuestras débiles extremidades, aún falta mucho, Por eso tenemos que apresurarnos.

 

"Castillo de Gallia"
- Elincia: ¡Señor ike! ¡Y los demás!
- Ike: Princesa Elincia.
- Elincia: Me he enterado de lo que le ocurrió al comandante Greil. No sé qué decir...
- Ike: No te preocupes por nosotros. Estamos bien. De una forma u otra lo estamos superando, créeme...
- Elincia: Oh, Ike...

*Aparece soldado*

- Soldado: ¡El rey acaba de llegar!

*Aparece Caineghis *

- Ike: Ho-hola...
- Caineghis: Me alegra veros en el palacio real. Yo soy Caineghis, el soberano del reino de Gallia.
- Ike: Yyo soy Ike, el comandante de los mercenarios de Greil.
- Caineghis: Has crecido mucho en estos años... Casi no te había reconocido.
- Ike: ¿Cómo?

* Aparece Titania *

- Titania: Cuando estuviste aquí todavía eras muy pequeño, Ike.
- Caineghis: Vaya, pero si aquí tenemos a Titania. Es una grata sorpresa volver a verte.
- Titania: El placer es mío, majestad.
- Ike: ¿Vosotros dos sois amigos? ¿Y cómo es que el rey me conoce?
- Caineghis: Hm, hay algo que debes saber acerca de tu padre, Greil. pero antes...

* Aparece Lethe y Mordecai*

- Caineghis: Lethe. Mordecai. Dejadnos solos, por favor. Aseguraos de preparas suficientes habitaciones para que nuestros invitados puedan descansar y curarse de sus heridas.
- Lethe: ¡A sus órdenes!

*Lethe y Mordecai se retiran*

- Elincia: ¿Yo también deberia retirarme?
- Caineghis: No,princesa. Me gustaría que estuvierais con nosotros, del mismo modo que...

* Aparece Giffca*

- Giffca: ...
- Caineghis: Os presento a Giffca, mi sombra. Aunque no debéís prestarle más atención de la que le prestaríais al aire.
- Ike: De acuerdo. Si es posible. me gustaría que también se quedaran Titania y Soren.
- Soren: ¿Yo?
- Caineghis: Que así sea. ¿Por dónde debería empezar, Titania?
- Caineghis ¿Qué le contó Greil a su hijo?
- Titania: Ike ha crecido sin oír nunca nada de Gallia. Ni siquiera recuerda haber estado antes aquí.
- Caineghis: ¿De verdad? Entonces será mejor que empiece contándole yo todo lo que sé. Aunque tampoco es que sea demasiado
- Ike: De acuerdo. Estoy interesado en oír todo lo que tengas que explicarme. Siempre he querido saber más cosas de mi padre.
- Caineghis: Hmm... En tus ojos puedo apreciar sinceridad y valentía. Sin duda veo en ellos a tu padre. Hace mucho, mucho tiempo... tu padre trabajaba como mercenario para nosotros. La confianza entre nosotros era total. Para ser sincero, Todavía sigo desconfiando de los beorcs. Pero el caso de tu padre era distinto. El padre de la princesa Elincia, el rey Ramon. y su hermano, lord Renning... Ellos también son otro tipo de persona. Son... o eran... unos hombres excepcionales. Verdaderos caballeros en cuya palabra podía depositarse toda la confianza, sin dudar. ¡Jo, jo! ¿Cómo podría obviarte, Titania? ¡Tú también eres una excepción! Una mujer beorc como no hay otra igual.
- Titania: Gracias por el cumplido.
- Ike: Así que mi padre era un mercenario de Gallia...
- Caineghis: Correcto. Y tú y tu hermana... Los dos nacisteis aquí en Gallia. Solo permanecisteis una corta temporada, pero puede decirse que parte de vuestra infancia la vivisteis aqui.
- Ike: ¿Que Mist y yo nacimos aqui? ¿De verdad? No lo recuerdo en absoluto.
- Caineghis: Creo que tus padres guardaban un oscuro secreto. No me cabe la menor duda de que alguien iba detrás de ellos. Hace unos diez años..., después de que tu madre fuera asesinada..., Greil decidió marcharse de Gallia. Antes de que se fuera, fui tras él y le insistí en que me lo confesara todo. Pero no quiso revelarme sus motivos. Cuando me enteré de que había vuelto a Gallia, pensé que tendría otra oportunidad para volver a preguntarle por ese episodio. Pero le aguardaba un oscuro destino del que no era consciente. Si me hubiera dado más prisa, quizás las cosas serían distintas.
- Ike: ¡Espera! Ahora lo entiendo. Entonces, los rugidos que se oyeron aquella noche...
- Caineghis: Su herida era demasiado profunda. Yo ya nada podía hacer por él, así que decidí ocultarme y no entrometerme en su agonía. Cuéntame, Ike... ¿ Cuáles fueron sus últimas palabras? ¿Tal vez te reveló la identidad del Caballero Negro?
- Ike: ¿El Caballero Negro? No. No tengo la menor idea de quién es. Mi padre me confirmó como su sucesor al frente de la banda, me pidió que me pusiera al servicio del rey Caineghis... y me dijo que me retirara a vivir pacíficamente en Gallia, que olvidara todo lo demás.
- Caineghis: ¿De verdad? Si es así, entonces trataré de hacer todo lo que esté al alcance de mi mano. Si alguno de tus mercenarios desea quedarse a vivir aquí puedo proporcionarle tierras y un hogar.
- Ike: Esta enorme generosidad es de agradecer. Pero al menos yo no podría quedarme
viviendo en paz aquí. No por el momento. Tengo que vengar a mi padre. No puedo olvidar tan pronto el pasado... Ni al Caballero Negro.
- Titania: ¡Pero Ike! Eso no es lo que...
- Ike: Ya lo sé. Todavía no soy... lo bastante fuerte. Está claro que quien pudo derrotar a mi padre no se encuentra a mi alcance. Por eso he decidido que me entrenaré sin descanso para volverme más fuerte. Seguiré liderando la banda de mercenarios y me prepararé para el dia en que finalmente pueda consumar mi venganza.
- Caineghis: Una estrategia basada en la prudencia. Por tu aspecto pensaba que serías más impulsivo..., pero eres el hijo de Greil.
- Titania: ¡Ja, ja, ja! Es como si hubieras madurado de repente, Ike. Parece que fuera ayer cuando no eras más que un crío.
- Ike: Titania...
- Caineghis: Y ahora, si me permitís, le haré una proposición a Ike. Dime, ¿Serías capaz de poner la fuerza de tus mercenarios al servicio de la princesa Elincia?
- Ike: ¿Es una proposición seria?
- Elincia: ¡Rey Caineghis!
- Caineghis: Gallia y Crimea son naciones aliadas eso no vamos a ponerlo en tela de juicio. Sin embargo, esta alianza se limita a las relaciones de amistad y confianza entre las familias reales. El sentimiento popular no tiene nada que ver. Más bien diría que existe una cierta animadversión.
- Titania: Eso es porque las gentes de Gallia apenas se dejan ver por Crimea.Aunque nuestras naciones sean aliadas, los habitantes de Crimea apenas conocen la realidad de los laguz. Muchos de los nuestro usan incluso el nombre despectivo de "subhumanos"
para referirse a ellos...
- Elincia: El corazón de mi padre estaba lleno de vergüenza y pesar a causa de la situación que describes. Él deseó más que ningún otro rey en nuestra historia que mejoraran las relaciones entre nuestros pueblos. Y por eso...
- Caineghis: Sí, tal vez fue por eso por lo que Daein fijó su atención en él. No se puede disimular el odio que Daein siente hacia todo lo que tiene que ver con los laguz.
- Ike: ¿Podría ser que...?
- Caineghis: En el fondo de mi corazón desearía poder garantizar la protección de la princesa Elincia y ayudarla a recuperar su reino. Sin embardo, el sentimiento contrario a los beorcs se encuentra ahora mismo en su punto álgido. Me temo que, de ofrecer asilo a la princesa Elincia, se desatarían las protestas populares. Mis súbditos podrían argumentar que de esa forma se está dando la excusa perfecta para un ataque de Daein.
- Ike: Lo que significa que la princesa no puede ponerse a salvo aquí en Gallia...
- Caineghis: Por desgracia, así es.
- Elincia: Señor Ike, el rey Caineghis me ha recomendado dirigirme al imperio de Begnion para solicitar ayuda. Dice que si realizáramos una solicitud formal ante las autoridades de Begnion, podrían prestarnos apoyo militar.
- Titania: Pero un viaje hasta Begnion requiere varios meses de travesía marítima... para que la que será necesaria una buena escolta.
- Ike: Como sabéis, somos un grupo demasiado reducido para actuar como un verdadero ejército de mercenarios. Así que, si la princesa deseara contratarnos como sus guardaespaldas, sería una oferta superior incluso a nuestras expectativas. ¡Titania! ¡Soren! Creo que deberíamos aceptar la oferta del rey. ¿ Qué os parece?
- Titania: Si es lo que quieres, adelante. Al fin y al cabo nuestro trabajo consiste en seguir tus órdenes.
- Soren: Cualquier decisión que tomes me parecerá acertada. Yo haré todo lo que sea posible para que el nuestro sea un camino de éxito.
- Ike: De acuerdo. Desde este momento los mercenarios de Greil asumimos el honor de escoltar a la princesa de Crimea. Princesa Elincia, Nuestro viaje juntos será sin duda muy largo. Espero que nuestro servicio esté a la debida altura.
- Elincia: ¡Oh, muchísimas gracias! ¡Yo también deseo ser digna de gozar de vuestra protección!

 

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