Epílogo

.*Cambio de escena. Poco tiempo después, en el castillo de Crimea. Ike dirige unas palabras para sus compañeros mercenarios*
- Ike: Durante todo el año pasado, me he dedicado en cuerpo y alma a ganar esta guerra. Hoy estoy ante vosotros como testigo de vuestra fortaleza y vuestro compromiso. Sé que ninguna palabra bastará, pero quería aprovechar el momento para expresaros mi gratitud. Gracias. Espero de corazón poder seguir contando con vosotros.

*Si Soren "murió" durante la partida* +++
Yo solo puedo estar en un sitio, Ike. Junto a ti.

*Si Soren está vivo*
- Soren: Por supuesto. Confío en que sigas necesitando mi presencia.

*Si Titania "murió" durante la partida* +++
- Titania: Te has convertido en un gran hombre, Ike. Por favor, no nos abandones.

*Si Titania está viva*
- Titania: Has crecido mucho... Nada desearía más que el comandante Greil y Elena pudieran verte hoy...

*Si Oscar está vivo*
- Oscar: Hemos recorrido un buen trecho juntos. Sin embargo, el camino se me ha hecho corto. Es un orgullo haber luchado a tu lado, Ike.

*Si Oscar "murió" durante la partida* +++
- Oscar: Hemos hecho juntos un largo viaje. Sin embargo, el camino me ha parecido corto. Me alegro de que hayamos visto el fin.

- Mist: Lo hemos hecho bien, ¿no? Seguro que mamá y papá estarían orgullosos de nosotros.

*Si Boyd está vivo*
- Boyd: Así se hace, Ike. Obviamente, de no haberte acompañado todo el tiempo, es posible que el resultado hubiera sido otro...

*Si Rolf está vivo*
- Rolf: ¡Ike! ¡Ike! Eh... Quiero decir: Comandante Ike. Seguiré entrenándome para mejorar más todavía. Gracias por tener fe en mí.

*Si Rhys está vivo*
- Rhys: Por fin, por fin se ha acabado todo. Después de mucho tiempo, será posible una vida en paz. Alabada sea la diosa.

*Si Gatrie está vivo*
- Gatrie: ¡Ike! ¿Volveremos a trabajar de mercenarios? Sé que soy un gran soldado y tal, pero...prefiero la vida relajada del mercenario, nada de horarios ni normas. ¡Je, je! Bien. Veamos dónde están las mujeres.

*Si Shinon está vivo*
- Shinon: Pche. Imagino que debería darte la enhorabuena, ¿no? Pues se siente. Eres un cachorro prepotente; sigo siendo mejor que tú. No lo olvides.

*Si Mia está viva*
- Mia: ¡Jefe! ¡Lo conseguimos! ¡Síiiii! Oye, tu esgrima me tiene asombrada, nunca he visto nada igual. No me importaría que me ensañaras un par de trucos. Creo que me quedo contigo. ¿Qué te parece?

*Si Volke está vivo*
- Volke: Aquí ya he terminado. Me iré pronto. Si me necesitas, ya sabes cómo encontrarme.

*Cambio de escena. Ike se reúne con Elincia y quienes se unieron en el viaje* +++
- Ike: Elincia, ha costado lo suyo, pero al final he cumplido mi contrato. La misión ha terminado.
- Elincia: Mi señor Ike... En nombre de toda Crimea, de mis difuntos padre, madre y tío..., gracias una vez más.
- Ike: Vale. Creo que ya es suficiente.
- Elincia: ¿Cómo decís?

*Aun no esta confirmado a que se debe la siguiente variación. Si se hizo todo bien, la versión A parece ser la principal* +++

*Variación A*
- Ike: Más o menos me he acostumbrado a las manías de los nobles, pero no soporto el teatro de las reverencias. Me pone de los nervios.
- Elincia: Mi señor Ike... ¡Ji, ji!

*Variación B*
- Ike: Más o menos me he acostumbrado a las manías de los nobles, pero no soporto el teatro de las reverencias. Debe de ser malo para la espalda y además es frío y formal. Mejor háblame sin tanta ceremonia.
- Elincia: Mi señor Ike... Eso es... Eh...
- Ike: ¿Sí?
- Elincia: N-nada. No es nada...

*Si Bastian está vivo*
- Bastian: ¡Oh, celebremos la victoria de este día! Día bendecido por la diosa sin duda, pues mandó a sir Ike en nuestra ayuda.

*Si Lucia está viva*
- Lucia: Gracias, general Ike. Con vos hemos aprendido a servir mejor a la princesa Elincia.

*Si Geoffrey está vivo*
- Geoffrey: Gracias a vuestra espada, las nubes negras que cubrían Crimea se dispersan. A partir de este día, dedicaremos nuestras vidas a la reconstrucción del reino y la salvación de sus gentes.

*Si Kieran está vivo*
- Kieran: ¡General, sois el salvador de Crimea! ¡Os saludo por vuestro meritorio servicio! ¡Hurra! ¡No! ¡Mil hurras!

*Si Brom está vivo*
- Brom: ¡Uf! Me alegro de haber llegado hasta el final. En cuanto vi al rey de Daein, pensé que no lo lograríamos.¡Pero luchaste como un toro! ¡Gracias! Por fin puedo volver a casa con mi familia.

*Si Nephenee está viva*
- Nephenee: Cuando vuelva a casa, presumiré ante todo el mundo de haber luchado a tu lado.

*Si Largo y Calill estan vivos*
- Calill: Largo y yo nos vamos a quedar aquí. Queremos abrir un negocio.
- Largo: La reconstrucción de Crimea atraerá a mucha gente. Pondremos una posada con buena comida y bebida. ¡Y pan gratis para todos! Pronto seremos ricos.
- Calill: Os avisaremos cuando todo esté dispuesto. Siempre seréis bienvenidos.
- Largo: ¡Es más! ¡Os haremos precio de amigos! Hmm... Creo que un buen nombre sería "La posada del general Ike".

*Si Largo murió*
- Calill: General, estoy en deuda contigo. Me quedaré en Crimea y abriré una tienda. Espero verte pronto.

*Si Calill murió*
- Largo: Te debo mucho, amigo. He decidido quedarme y abrir una taberna. Espero que pases a visitarme algún día.

 

*Cambio de escena. Ike se reune ahora con las tropas de Begnion*
*Si Tanith está viva*
- Tanith: General Ike, me retiro por el momento. Debo regresar a Begnion e informar del resultado de la guerra.
- Ike: ¿Te llevas a los soldados de Begnion? Nos habéis prestado unos cuantos.
- Tanith: Pese a que la guerra ha terminado, pasarán semanas antes de que el país quede pacificado. Su alteza la princesa nos ha pedido que ayudemos en lo posible. Así pues, los soldados se quedarán un tiempo.
- Ike: Estamos en deuda con Begnion, ciertamente. Al final, no solo contamos contigo, sino con todo un batallón de refuerzo. Gracias al general Zelgius y a sus hombres, no sufrimos más bajas de las inevitables. Él y los suyos dieron buena cuenta de los daenitas que se retiraron; nos quitaron un gran peso de encima.
- Tanith: Independientemente de la ayuda que recibierais, la victoria se debe a vuestra fuerza y carisma. Sé de dos personas que se alegrarán sobremanera con la noticia de vuestro triunfo.
- Ike: Por favor, da las gracias a la apóstol y a Sephiran. Tengo intención de hacerlo en persona algún día, pero...
- Tanith: Entendido. Adiós, general Ike. Espero que nos volvamos a ver.
- Ike: Adiós.

*Si Tanith murió*
- Zelgius: La batalla de hoy pasará a la historia, general.
- Ike: ¡General Zelgius! ¿Qué haces aquí?
- Zelgius: Si se mira bien, a la vista de la situación, podría parecer impertinente, pero... he traído refuerzos para contrarrestar cualquier contingencia. Vuestro oponente era nada menos que el rey Ashnard el Loco, de modo que no se podía excluir ninguna posibilidad. El duque de Persis nos ordenó prestaros apoyo y rescatar a la princesa Elincia de haber sido menester.
- Ike: Comprendo.
- Zelgius: Lo siento.
- Ike: No, no... Aprecio tu preocupación. Estábamos en desventaja, después de todo.
- Zelgius: No obstante, vuestro ejército dio la talla. Os felicito por ello. Habéis dirigido bien a vuestros hombres. No me cabe duda que tanto nuestros soldados como la apóstol estarán plenamente satisfechos.
- Ike: La victoria se debe en gran parte a la protección que nos prestó Begnion por el flanco. No hablo de los soldados que nos prestasteis, sino de los refuerzos que hicieron frente a los daenitas que se batieron en retirada. Gracias a eso, pudimos concentrarnos en los enemigos que teníamos delante y despreocuparnos de la retaguardia.
- Zelgius: Me he limitado a cumplir las órdenes de mis superiores.
- Ike: En tal caso, exprésale mi más sincero agradecimiento a la apóstol y a Sephiran. Algún día iré en persona a presentar mis respetos.
- Zelgius: De acuerdo. Debo partir.
- Ike: ¿Qué hay de los soldados que nos prestasteis?
- Zelgius: Pese a que la guerra ha terminado, pasarán semanas antes de que el país quede pacificado. Su alteza la princesa nos ha pedido que ayudemos en lo posible. Así pues, los soldados se quedarán un tiempo.
- Ike: Bien. Es un gesto muy amable.
- Zelgius: Será un placer seguir ayudando.
Con permiso.

*Si Marcia está viva*
- Marcia: ¡Ike, guapetón! He decidido reincorporarme a los caballeros de Begnion. ¿Suena bien, eh? Te debo mucho, Ike. ¡Gracias por todo! ¡Hasta la próxima!

*Si Makalov está vivo*
- Makalov: Creo que voy a hacer tábula rasa en Begnion. Quizás me cueste y quizás sea demasiado pronto... Sin embargo, quiero llevar una vida más responsable. Además, estoy harto de que me amenacen con romperme las piernas. Adiós, Ike.

*Si Astrid está viva*
- Astrid: Adiós, general Ike. Esta guerra me ha dado la confianza necesaria para enrolarme en los caballeros de pegaso de Begnion.¡Muchas gracias!

*Si Devdan está vivo*
- Devdan: Devdan se alegra de que haya terminado la lucha. Devdan prefiere la paz y la tranquilidad. La guerra es mala.

*Si Tormod está vivo*
- Tormod: Es hora de volver a casa. Hay muchas historias para contar.

*Si Muarim está vivo*
- Muarim: Tal vez la distancia que separa a los laguz y los beorcs haya disminuido. La guerra es terrible. No obstante, puede que hayamos aprendido algo de ella.

*Si Stefan está vivo*
- Stefan: Búscame cuando vayas a las dunas. Podremos hablar tranquilamente sin miedo a la violencia.

 

*Cambio de escena. Ike se reúne con los Laguz de Gallia*
- Ranulf: ¿Os vais ya?
- Ike: Sí. Tengo que escoltar a unos invitados muy importantes hasta el rey.
- Ranulf: ¿Qué invitados?
- Leanne: (Lenguaje antiguo)¡General Ike! Gracias por todo.
- Reyson: Habla de nosotros. Llevaremos a mi padre de visita a Gallia por un tiempo. Las garzas preferimos vivir cerca de los bosques. Tibarn intercedió por nosotros ante el rey Caineghis.
- Ike: ¿No volvéis a Serenes?
- Reyson: Pese a haber hecho las paces con la apóstol, no estamos preparados para regresar.
- Ike: Entiendo. Algún día podréis volver. Los beorcs y los laguz llegarán a entenderse en el futuro.
- Reyson: Puede que así sea. Es mi deseo.
- Giffca: ¿Estáis listos? Pronto partiremos.
- Ike: Giffca, también estoy en deuda contigo. Gallia significa mucho para mí. Espero poder volver algún día.

*Si Ranulf "murió"* +++
- Giffca: Serás siempre bien recibido. Al rey le agradará verte.
- Ranulf: Ah, una última cosa. Pronto nos volveremos a ver. Gallia ha decidido no escatimar esfuerzos en la ayuda para la reconstrucción de Crimea. En breve regresaré con un ejército de trabajadores y artesanos. ¡Esperadnos!
- Ike: De buen grado.

*Si Ranulf está vivo* +++
- Giffca: Serás siempre bien recibido. Al rey le agradará verte. Ah, una última cosa. Pronto nos volveremos a ver.Gallia ha decidido no escatimar esfuerzos en la ayuda para la reconstrucción de Crimea. En breve regresaré con un ejército de trabajadores y artesanos.
- Ike: Es una contribución muy generosa.

*Aparece Mist*
- Mist: ¡Un momento! ¡Reyson! ¡Leanne!
- Reyson: ¿Sí?
- Mist: Eh... Podría... ¿Podría tocar el medallón una última vez? Por mi madre y... mi padre.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Sí, Está bien ¿no es así hermano?
- Reyson: Por supuesto. Adelante, extiende la mano.
- Mist: Gracias. Muchas gracias.
- Reyson: ¿Ya?
- Mist: Sí. Solo quería... despedirme.
- Reyson: Gracias.
- Mist: ¿Hm?
- Reyson: Y a ti también, Ike.
- Ike: ¿Cómo?
- Reyson: Y también querría expresar mi agradecimiento a tus padres. Por cumplir con las esperanzas de mi hermana... Gracias.
- Leanne: (Lenguaje antiguo)Gracias, queridos amigos Beorc.

*Variación A* +++
- Mist: Mmm... ¡Sí!

*Variación B* +++
- Mist: De... De nada.
- Reyson: Ike, cuando vayas a Gallia,no te olvides de visitarnos. ¿De acuerdo?
- Ike: Sí, nos veremos. Cuidaos.

*Si Mordecai está vivo*
- Mordecai: ¡Ike! Yo también contribuiré a la reconstrucción de Crimea. ¡Mi fuerza será útil!

*Si Lethe está viva*
- Lethe: No me creo que vaya a decirlo, pero... debo reconocer que lo has hecho muy bien. Eres un buen guerrero. Demasiado para quedarte con estos beorcs. Nos volveremos a ver.

*Si Lethe "murio"* +++
- Lethe: No sé cuándo, pero... si termina sucediendo lo que hablamos, estaría bien. Supongo. Tampoco es que me preocupe demasiado. Bien... Adiós.

*Cambio de escena. Ike se reune con Tibarn y los suyos*
- Tibarn: Bien, ha llegado la hora de irnos.
- Ike: Hemos conseguido acercarnos más, ¿no es así?
- Tibarn: Sin duda. Te estamos especialmente agradecidos por la ayuda que nos prestaste en el bosque de Serenes. La próxima vez que pases por la costa del sur, ven a Phoenicis. El país entero celebrará tu visita.
- Ike: El país del clan de los halcones, ¿eh? Seguro que me gusta. Tengo curiosidad por la clase de comida que tomáis.
- Tibarn: Recogemos frutos de árboles que crecen en picos adonde no llegan los beorcs. Los zumos y los postres que se preparan con ellos no tienen igual. Tenemos manjares del mar, exquisiteces de la montaña... Lo tenemos todo.
- Ike: Los postres no me llaman, pero me serviré doble ración de carne.
- Tibarn: ¡Ja, ja! Te hartarás, lo prometo.
- Naesala: Lamento interrumpir vuestra amena charla, pero hay algo que debo deciros... No tienes que venir a visitar Kilvas. Tradicionalmente, no admitimos a beorcs. A menos que paguen bien...
- Ike: Rey Naesala... A pesar de tu pose, al final acudiste en nuestra ayuda. Has resultado ser un mejor aliado de lo que esperaba.
- Naesala: Bah. No gastes saliva conmigo. ¡Y no se lo cuentes a nadie! Debo cuidar mi reputación.
- Tibarn: Adiós. La invitación a Phoenicis es formal. ¡Ven cuando quieras!

*Si Ulki está vivo*
- Ulki: General, las tribus aladas están en deuda contigo. Os estamos agradecidos. Cuídate.

*Si Janaff está vivo*
- Janaff: Si alguna vez necesitas los ojos del rey, dispara una flecha ardiendo desde un lugar elevado. La veré y te encontraré. Es decir, si no me ocupan otros asuntos del rey.

*Cambio de escena. Ike se reune con aquellos compañeros que provienend de Daein*
- Ike: ...

*Si Jill está viva*
- Jill: General Ike, nunca jamás te olvidaré. Gracias por enseñarme lo equivocada que estaba.

*Si Haar está vivo*
- Haar: Me alegro de que se haya acabado todo. Por fin podré dormir un rato. ¡Aaaaaaooooouuu! Zzzzzzz...

*Si Sothe está vivo*
- Sothe: Daein tampoco saldrá indemne de esta. No sé qué deparará el futuro, pero yo me vuelvo. Al fin y al cabo, es mi patria.

*Si Tauroneo está vivo*
- Tauroneo: He cumplido con mi parte. Solo me resta marcharme de este lugar. La historia juzgará mis actos.

*Si Ilyana está viva*
- Ilyana: Muston y los demás van a Daein. Creo que me iré con ellos. Gracias por todo, general Ike. Hm... Espero que lleven bastantes provisiones. Me muero de hambre.

*Si Zihark está vivo*
- Zihark: Crimea es un lugar interesante, pero he decidido viajar a Daein. Quizás el destino nos reserve más encuentros.

*Si Zihark "murió"* +++
- Zihark: Crimea es un lugar interesante, pero he decidido viajar a Daein. Nunca llegamos a enfrentarnos, al final. Obviamente, ya no estoy a la misma altura que tú. Me prepararé a conciencia para la próxima ocasión.

*Cambio de escena. Ike entra al castillo*
*Si Nasir está vivo*
- Ike: Qué extraño, Ena. Hemos sido enemigos y aliados.
- Ena: Gracias a ti, Rajaion pudo salvarse. Y... también yo. Gracias.
- Ike: Estabas del lado del rey de Daein porque querías salvar a Rajaion, ¿no es así?
- Ena: Sí.
- Nasir: El prometido de Ena desapareció hace años. Tras encontrarlo, Ena acudió a mí para pedirme ayuda. Me contó que Rajaion estaba con el rey de Daein y que había sido transformado hasta quedar casi irreconocible. Hace mucho, murieron los padres de Ena y yo no pude hacer nada por ella. Esta vez tenía que ayudarla a toda costa. Por eso tuve que traicionarte. Lo siento.
- Ike: Eso es agua pasada. No tienes por qué atormentarte más.
- Nasir: Gracias, Ike.
- Ike: ¿Volverá Ena a Goldoa?
- Ena: Sí. Debemos llevar a Rajaion de vuelta a su pueblo.
- Ike: ¿"Debemos"? ¿Es que tú también vas, Nasir?
- Nasir: Sí. Por primera vez en décadas, pisaré el suelo de Goldoa.
- Ike: Te sentará bien. Cuídate. Y da recuerdos a Kurthnaga.
- Ena: Lo haré. Hasta la próxima.
- Ike: ¡Nasir!
- Nasir: ¿Hm?
- Ike: No sé qué pensabas tú, pero yo siempre confié en ti. Salvo cuando me enteré de tu traición, nunca te vi como a un enemigo.
- Nasir: Hm. Incluso ahora has rebatido mi predicción.
- Ike: ¿Qué predicción?
- Nasir: Cuando partimos de Phoenicis, no sé si lo recordarás, dije que la guerra cambiaría tu forma de ver las cosas. Sin embargo..., pese a todo lo ocurrido, sigues siendo el mismo.
- Ike: No puedo fingir lo que no soy. Nunca se me ha dado bien.
- Nasir: No cambies, Ike. No cambies por nada ni por nadie.
- Ike: ¿Nos veremos otra vez?
- Nasir: Sí. Sin duda.

*Si Nasir está muerto*
- Ike: Qué extraño, Ena. Hemos sido enemigos y aliados.
- Ena: Gracias a ti, Rajaion pudo salvarse. Y... también yo. Gracias.
- Ike: Estabas del lado del rey de Daein porque querías salvar a Rajaion, ¿no es así?
- Ena: Sí. Rajaion es lo más importante de mi vida...Hace 19 años, partió de Goldoa con la intención de ensanchar sus miras. Nu... Nunca regresó... Cuando por fin lo encontré, ya era demasiado tarde. Había sido tan torturado, que ni siquiera me reconocía. Sin embargo..., yo quería estar con él... Con la ayuda de Nasir, pude venir a Daein. Abuelo, lo siento...
- Ike: Quizás se deba a que no vi su cadáver, pero es como si Nasir no hubiera muerto. Es como si estuviera en otro lugar.
- Ena: ¿Lo has perdonado?
- Ike: No hay nada que perdonar. Salvo por el momento en el que me enteré de su traición...,nunca lo consideré un enemigo.
- Ena: Me alegro.
- Ike: ¿Volverás a Goldoa, Ena?
- Ena: Sí. Debo ayudar a Rajaion a volver a su pueblo.
- Ike: Cuidaos. Da recuerdos a Kurthnaga.
- Ena: Gracias. Lo haré.

*Cambio de escena. Aparecen vistas del pueblo y la reconstrucción de Crimea*
La guerra ha terminado. El pueblo de Crimea, oprimido durante la cruel invasión de Daein, ha recuperado por fin su libertad. Hay un dicho crimeo según el cual "tras la tormenta siempre viene la calma". Este proverbio se confirma una vez más conforme empiezan a soplar en el país plácidos vientos de cambio. La guerra lo ha derruido todo a su paso, pero la vida renace de las cenizas y las labores de reconstrucción no se demoran. Pese a haber sido despreciados e insultados en el pasado como subhumanos, los laguz olvidan las enemistades y acuden en ayuda de sus vecinos.

Los crimeos nunca olvidarán que fue Gallia la que luchó a su lado y les ayudó a liberarse del yugo de Daein. Inspirada por los ejemplos de Elincia y sus sirvientes, Crimea se encamina hacia el ideal con el que un día soñó su rey: Un país donde los beorcs y los laguz pudieran convivir en paz e igualdad. A medida que la reconstrucción progresa, el gobierno en funciones anuncia la coronación de Elincia, la nueva reina. Por fin, llega el día.

*Cambio de escena. En el castillo de Crimea*
- Mist: Uf... Estoy derrengada. La paz está muy bien, pero vaya cómo cansa...
- Ike: Reconstruir un país en ruinas es arduo y agotador. No te extrañe.
- Mist: Tienes razón. Seguro que la princesa Elincia y la gente de palacio están el doble de ocupados.
- Ike: Ahora que la mencionas, ¿qué está haciendo?
- Mist: Está en aquel salón de allí rodeada de cortesanos. Están muy atareados. Me da mucha pena por ella.
- Ike: Mientras la dejen descansar de vez en cuando, no me preocupa. La cuestión es si se lo permitirán...
- Mist: A lo mejor le apetece que le cante una nana... ¡Anda! ¡Ay, no! ¡Qué cabeza!
- Ike: ¿Qué pasa?
- Mist: ¡Le di el medallón a Reyson, pero no le enseñé el galdr! ¿Qué hacemos, Ike?
- Ike: Hmmm, sí... Nunca supimos quién era Altina... La única persona capaz de cantar el galdr... Bueno, cuando el ambiente se calme un poco, saldremos en su búsqueda.
*Alguien interrumpe*
- Desconocido: ¿Habláis de Altina? ¿Una de los tres que derrotaron al dios oscuro?
- Mist: ¡Eh!
- Ike: ¡Sephiran! ¡Has llegado a tiempo!
- Sephiran: Acabo de apearme del caballo, como quien dice. Permíteme felicitarte por el desenlace de tu aventura.
- Ike: Gracias. Dime, ¿sabes quién es Altina?
- Sephiran: Por supuesto. Es la fundadora de mi patria, Begnion.
- Ike: Vaya, entonces debe de tratarse de una confusión... No podemos darle la canción a alguien que murió hace tanto tiempo.
- Sephiran: Hay una persona que comparte nombre y parentesco con ella... La verdadera heredera de Altina.
- Ike: ¿Quién es?
- Sephiran: Sanaki Kirsch Altina... Ni más ni menos que la apóstol.
- Ike: ¿Cómo dices? ¿Está esto en conocimiento del pueblo?
- Sephiran: No, no. Muy poca gente sabe ese nombre. ¿Por qué?
- Ike: La apóstol es Altina...
- Mist: ¡Qué alivio! Y qué cansancio... Ike, me voy a mi habitación. Hasta luego, Sephiran.
- Sephiran: Espero no haber dicho nada inoportuno. Se ha marchado repentinamente.
- Ike: No, no es nada. Simplemente han ocurrido demasiadas cosas entre Begnion y Serenes.
- Sephiran: ¿Me puedes hablar de ello? Me encantaría que me pusieras al día sobre tus averiguaciones.
- Ike: Claro. A decir verdad...
*Ike le cuenta a Sephiran todo lo que averiguo*
- Sephiran: Entiendo... El asesinato de la apóstol, la matanza de los serenes y el medallón para revivir al dios oscuro... Todo formaba parte de la trama urdida por Ashnard.
- Ike: Esa es la conclusión a la que llegamos.
- Sephiran: Me dejas perplejo.
- Ike: ¿Por qué?
- Sephiran: Llevo años recorriendo estas tierras... Observando... Escuchando... Sin embargo, nunca descubrí lo que tú has averiguado. Ahora que tengo toda la información, no sé qué decir.
- Ike: Me he limitado a cumplir con las expectativas de mi padre y de mi madre.
- Sephiran: Has logrado toda una hazaña. Rescataste a la princesa de Crimea, te ganaste la confianza de la apóstol y derrotaste al rey de Daein... ¡Y con la ayuda de laguz, nada menos! Más que una hazaña, parece un milagro.
- Ike: Siempre me acompañaron amigos fieles y valientes. Todo eso fue posible gracias a ellos.
- Sephiran: Tan modesto como siempre...Bien. Antes de regresar a casa, ¿puedo oír el galdr de la liberación? Debo transmitírselo a la apóstol.
- Ike: ¿Lo harías?
- Sephiran: Ninguno de vosotros puede salir de Crimea ahora. La reina os necesitará.
- Ike: Imagino que será así durante un tiempo.
- Sephiran: ¿"Un tiempo"? Eres el héroe de Crimea, general Ike. Cualquier puesto que desees será tuyo con solo nombrarlo.
- Ike: No me interesa. Supondría más problemas que recompensas. Además, no me convence lo de ser noble. En cuanto las cosas se hayan asentado, renunciaré a mi título y volveré a mi vida de mercenario.
- Sephiran: ¡Ja, ja! D-de verdad que... Je. ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
- Ike: ¿Ocurre algo?
- Sephiran: Sí. Eres muy... ¡Ja, ja, ja, ja, ja!
- Ike: Hm. Creo que ya está bien.
- Sephiran: Eh... Perdón. Ji, ji, ji, ji... Ejem...
- Ike: Increíble. Pese a las apariencias, eres bastante maleducado.
*Titania aparece*
- Titania: Comandante. ¿Tienes un minuto?
- Ike: Adelante. ¿Qué sucede, Titania?
- Titania: La princesa Elincia... ¡Huy! Quiero decir: la reina Elincia. Los ministros quieren que la reina Elincia y tú salgáis al balcón a saludar al pueblo.
- Ike: ¿Qué? ¿Saludar al pueblo? ¿Yo?
- Titania: Eso es, tú. Yo solo he hecho lo que me han pedido. ¡Corre! ¡Date prisa!
*Titania se retira*
- Ike: ¡Eh! ¡Titania! ¡Bah! Pero ¿por qué...? ¿Qué pasa aquí?
- Sephiran: El pueblo quiere conocer a su héroe y cantarle sus alabanzas. Incluso si el héroe se resiste.
- Ike: Si quieren un saludo, les bastará y les sobrará con la reina Elincia. Hablaré con ella.
*Ike se retira*
- Sephiran: Así es cómo los héroes escriben nuevos capítulos de la historia... Ike, dudo de que te hayas percatado... Tu leyenda, la del mercenario común que se convierte en héroe, despertará el apetito y la ambición de muchos hombres. Será motivo de diferencias y discordias en todo el país. Estoy seguro de que Ashnard lo previó todo. En cierta medida, es posible que el sueño de Ashnard se haya cumplido. Las semillas de la guerra han sido sembradas. Todo indica que tus pruebas no han hecho sino comenzar, joven héroe... Que la diosa cabalgue contigo.

*Comienza cinemática final*
*La escena empieza con la cámara entrando por el balcón del palacio. Se escucha la voz de Ike*

- Ike: ¿Te ocurre algo? Todo el mundo está esperando. ¿No deberías salir al balcón?
- Elincia: Estoy nerviosa... Me he pasado la vida entera ocultando mi existencia. Nunca he recibido la educación necesaria para convertirme en reina. No me siento merecedora de heredar el trono. ¿Me aceptará mi pueblo?
- Ike: No digas tonterías.
- Elincia: Pero, señor Ike, yo...
- Ike: Escúchame: ¿acaso alguien nos enseñó a ser mercenarios?
- Elincia: Bueno, eso es otra cosa...
- Ike: Te enseñaron a reunir a tus súbditos? ¿A recuperar un reino perdido?
- Elincia: Pero es que...
- Ike: Es exactamente lo mismo. Has sabido crecerte ante la adversidad. Y en el futuro lo harás igual de bien.
- Elincia: De acuerdo.
- Ike: Vamos. La multitud nos espera. Si no quieres salir sola, te acompañaré.
*Ike extiende su mano. Elincia la toma y se pone de pie. La sujeta con ambas manos y la acerca consigo*
- Elincia: Muchas gracias, señor Ike. He sido muy afortunada de conoceros...
*Ike asiente y la lleva de la mano. Elincia trata de seguirle el paso hasta que ambos marchan mas lentamente y salen al balcón*

*Voz del narrador*
Y así fue como Elincia Ridell Crimea vio el restablecimiento de la paz en su reino, en los primeros días del año 646 del calendario de Begnion. En los años siguientes, la saga de la reina Elincia la Salvadora y el heroico patriota Ike se convirtió en la favorita de las gentes, y no fueron pocos los trovadores que en ella se recrearon.

FIN

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